miércoles, 1 de octubre de 2014

Y MI SOL/A Charles Baudelaire

Y MI SOL/A Charles Baudelaire

Cuando, como un poeta, desciende a las ciudades,
Ennoblece la suerte de las cosas más viles,
Y penetra cual rey, sin séquito ni pompa,
Tanto en las casas regias como en los hospitales.
CHARLES BAUDELAIRE

Seguro que sí,
El poeta conoció de mi sol,
El gran niño ardiente
Que acarició mi frente
Y entre delirios me venció.

Pasó feliz entre las hojas secas
Fue pordiosero y Dios,
Bendijo a todos por igual
Y entre las ramas de un olivo,
Sus luces fueron flor, al mediodía.

Mi sol fue como el de Baudelaire:
Risueño entre llamas vivas
Llenando de fantasías el mar
Con una sábana de oro extendida.

Y fue ocaso, el que se lo llevó alguna vez
Pálido como un lirio a punto de abrir.
Conjuro de poeta en un Aladino mágico
Ocultándose a nuestros ojos
Para en otra montaña, aparecer.

Mi sol fue del poeta, lo sé
Repetido en infinitos bosques
Entre letras como esmeraldas,
Brillando, siempre brillando
Cual cofre para el alma del Creador.

Raquel Rueda Bohórquez
Colombia, octubre 1/14


 ANTOLOGÍA ALFRED OCTUBRE/14

martes, 30 de septiembre de 2014

LAS PERLAS/A Tato Ospina

Irma Abozzi

Y PERLAS/A Tato Ospina
Un aguacero nos vuelve manantial
a la orilla de los mismos güaduales
que una vez nos juntaron.
¡Vi tan de cerca el mar!,
estuvo ahí por todos los siglos
y arrimé con él perlitas de sal
para dejarlas en tu orilla.
Y fueron rosario en tu cuello
con un crucifijo donde orabas por mí,
mientras me alejaba por los caminos marcados
sin saber cuál sería mi destino al fin.
Pero fuiste lluvia clara en mi vida,
brotó translúcida de mis ojos
ajustándose a las laderas de mis pómulos,
y la blancura de tus labios
tornó en aguacero en mis niñas
y en gemidos alargados
cultivados en el pecho.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 28/14

DE PAPEL

DE PAPEL 
¿Les conté sobre mi barquita?
Ya no tengo miedo,

Ella me llevó por inciertos caminos
Pero nunca zozobró.
Una espada a mi espalda
Una lengua a mi izquierda
Una mano a mi derecha,
Pero mi barquita de papel continuaba.
Parecía una flor de loto jugando...
La corriente fuerte me impulsaba,
Aprendí a navegar en oscuras aguas
Vi como gigantes podían habitar ahí,
Pero con suavidad ella me acercó a tu orilla.
¿Esos arenales son de oro?
¿Las palmeras se pueden sostener?
Los monos saltan desde gran altura
¡Son tan pocos los que se hieren!
¡Y es tanto lo que debo ver!
Me di cuenta que providencia era mi barca
Que a pesar de lo oscuro de la noche
Brillan las estrellas, iluminan el sendero
A quienes deben caminar en la oscuridad.
¡Mi linda barquita de papel!
Ajustas mi camino a tu sendero
A la montaña plácida donde anida el águila,
Al pastizal, resguardada bajo la sombra de una roca
Y puedo divisar un amanecer
Un divino ocaso, ¡otro día más!
Cuando acuse la noche a fantasías
Y me conmueva una pluma de garza
Bajando como lágrima
Y subiendo como espuma
Al cortejo del mar,
Mi barquita pequeña
Hasta tu puerto me llevará.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 29/14




SI LA BARCA

SI LA BARCA
¡Si me llevara a donde quiero!,
pero ella tiene un timonero

un tiempo para ir y venir

a través de los segundos
y la distancia señalada.
Hay inquietud hoy
pero no hay afán,
me he de quitar las sandalias
para tocar sus aguas y pasar.
¡Límpiate la boca!, -escucho-
abraza un poco más,
recoge más flores del campo
y ofrece desde la montaña,
perfuma con el aroma que a ellas doné,
deja caer tus lágrimas en el mar
para que no se pierdan
y sea más profundo tu meditar.
Nada estrellará contigo,
pero si una roca en tu camino es puesta
tu barca sabrá esquivar a mi voluntad
y podrás nadar contra la corriente,
mientras ella te busca y alcanza
para contigo continuar.
Ancla en mi corazón
aquí no hay pérdida,
mi playa es la vida que buscas
soy quien guía en medio de las sombras
y la luz en las estrellas
cuando todo para ti deje de brillar.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 30/14




VIENDO A VER QUÉ SUCEDE

VOY EN ENERO 2014.

lunes, 29 de septiembre de 2014

YO, MARIPOSA



YO, MARIPOSA

Deja que tu ángel se pose sobre tu corazón, no decidas la vida de otro; siembra donde hayan derribado un árbol, denuncia a quien maltrata; defiende al oprimido,no seas cómplice del ladrón, paga lo justo a quien lo merece, la vida no sé si la repetiremos o si tendremos memoria de que alguna vez existimos.

Si vives sobre cadáveres, sus propias almas te cobijarán, pero si anidas junto a las víboras, cuídate de no pisarlas para que no se defiendan, y después las trates como si ellas fueran las malvadas.

El mal más grande lo causamos con la lengua, así que no ataques a quien no conoces y respeta al viejo como al niño, pues son quienes más sabiduría tienen.

No desprecies el alimento, da gracias al Creador por el plato que esté a tu mesa y por las manos que lo prepararon, mañana lo tendrás que hacer tú mismo, lava tu ropa y tu mugre, no esperes que otro haga tu trabajo, ¿a razón de qué?, todos somos hombres libres, así que no sometas ni te dejes someter de otros.

Sé comedido pero no servil, muchos han pisoteado en el camino a otros seres talentosos que podrían estar en el lugar de privilegio que ocupas ahora, sólo por su servilismo y lambonería, así que sé justo y honesto con quien tiende su mano cuando estás caído, y cuida cada céntimo, cada gramo de trigo, cada mercancía de quien te dio la oportunidad de un trabajo digno, como si fueran tus propias cosas, pero no te avances el puesto de tu hermano de viaje, porque la vida ajusta cada roca en el sendero.

Respeta a quien estuvo primero que tú, a quien se ha quemado las pestañas, y no pretendas llegar como una tromba a causar daño a las personas que sólo merecen tu silencio y cortesía, sé buena persona, porque tu desprecio se volverá contra ti cuando menos lo imagines.

No odies, alguna vez casi muero llena de resentimiento  con quienes me hicieron daño, no lo comprendía, no sabía la razón de mi abatimiento, y cuando inicié a escribir poesía fui sanando de todas las heridas, hasta que las cicatrices, son ahora senderos en donde se extienden hermosas flores llamadas esperanza, y se abrazan del   árbol que me dio la vida.

El don más hermoso es el perdón, lo repito una y otra vez; es el abono hacia todos los dones que nos harán florecer, y que finalmente bendecirán cada una de nuestras palabras, y como soy alterada para responder a ratos, practico apartarme de las personas que me provocan, las gritonas, de quienes todo lo critican y censuran, y me acerco a las perdices de monte, a los gorriones, a las palomitas grises del camino, para untarme de su humildad y poder crecer cada día como ser humano.

Si te llenas de arrogancia y soberbia, serás despreciado, aunque parezca que todos ríen de tus palabras; por eso, no mires nunca  hacia arriba deseando estar por encima de lo que sea en ese lugar, sino hacia los vencidos y apagados que pasan por tu lado, ellos necesitan de tu abrazo y consuelo, como alguna vez  estuviste necesitado, buscar mucha altura nos vuelve cojos, sólo llega alto un águila y baja veloz  por su alimento.

Ten cuidado con burlarte de las personas que caen en desgracia,  de los seres especiales, los niños muecos y cojos, y más si estás en embarazo, porque el camino es largo, y debemos temer a las palabras pronunciadas con ira, y a reír con descaro de la desgracia de otros creyéndonos superiores,  porque el camino está lleno de sorpresas.

Ora por quien hoy lo necesita, por mi prima Nelly y su recuperación, por sus hijos y familia y canta, danza, baila, pero también vuélvete  grande doblando las rodillas y limpiando tus propias lágrimas, para que tus ojos se vean más luminosos, recibiendo el resplandor de todos los que pasan por tu lado.

Admiro la paciencia de la hormiga y su laboriosidad, del gusano que se arrastra y busca una hoja resguardada en el camino para ella, y ante todo, valoro lo inmenso de la creación cuando un arrastrado gusano imita una cárcel para ser feliz tan solo un día. Después, de mariposa será tan ángel como la luciérnaga, y tan divina como las hojas secas que caen, para abonar el camino de su árbol y permitir otros verdes intensos en el bosque.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 29/14


domingo, 28 de septiembre de 2014

Y FUE


Maggie M Marinkovic

Y FUE
Lo sabía, que mi ayer sería un hoy renovado
mi caballo por quien aposté continúa aquí
los amigos que habían marchado regresaron
una nueva mirada, un brillo diferente
la música del viento sobre las hojas
el rocío en mi ventana
el aroma a vida en el espacio
tú y yo.
Y fue hoy, pensando sería mañana
¡qué feliz estoy!
siempre habrá un mañana
que se convertirá en hoy
cuando no espinan las manos
ni el corazón se agita
ni la roca aprieta la garganta.
Un despertar sin prisas
terminaron las carreras
alguien regó por mí las plantas,
una semilla muerta resucitó
y sus esmeraldas pequeñas abren
con un nuevo sueño de amor.
Divino sentir la vida,
hermoso saber que al dormir
nos resucita en un relámpago tan solo,
al parpadeo de los ojos
y la luz del sol sentir.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 28/14