sábado, 22 de febrero de 2014

PRESTADO

PRESTADO

19 de febrero de 2014 a la(s) 18:55
Te pedí prestado un paisaje…
Porque nada tengo sino fuego en el corazón
Diría que no es la obra de mi pintor lo que quiero, sino tus ojos negros
Pero nada importa, ya que todas quieren lo que yo.

Te pedí prestado el sol, pero no era tuyo…
Era de otro amor más profundo que el  silencio
Hasta donde mis ojos alcanzan, cuando triste estoy…
Tan cercano que hasta tocarlo puedo,
Pero una sombra lo aleja de mí… en el atardecer.

Te pedí prestado un alero…
Pero estaba ocupado por un gorrión…
¿Sabes que también me deprimo ante las injusticias?
Ya no veo ni televisión, sola paso los días
Ni parques, ni esquinas, ni rumbas, ni ruidos…
Sólo ver volar las garzas, que se alejan por tus paisajes…

Te pedí prestado un poco de amor… pero  no puedes
No es para mí… le perteneces a todas y a ninguna
¿Podrías amor mío, regalarme una letra
Donde al fin me digas, que soy la niña de tus ojos
Y la dueña del óleo que pinta tu piel?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/14

Imagen autorizada por Rafael Ramírez.
Imagen autorizada por Rafael Ramírez.

LAS HOJAS CAEN [2]

LAS HOJAS CAEN [2]

19 de febrero de 2014 a la(s) 17:36
Creí que era la única en observarlas…
He visto muchos poetas que han creado metáforas con ellas
Y buscando algo, entre un mundo de cemento, encontré a Withman…

¿Quién se creerá ese abuelito?
Yo también las vi, antes que él…
Lo que pasa, es que ninguno de los dos lo sabía…

Por lo menos, él no ha visto las mías…
Ni sabe del camino recorrido, ni de mis alegrías y penas
Mis hojas fueron cayendo una a una…
De un árbol frondoso y lleno de frutos…

Se ha ido el roble principal…
Se fue el corazón que daba vida al roble
La hoja más débil y pisoteada marchó,
En medio de ahogados gritos que no podía oír…
¿Y sabían, que la más tierna no pudo ser?

¡Tic… tac… tic… tac…! decía...-son las Fenicias…
Ellas vienen por mí, se treparán sobre mi pecho
Y conmigo serán orgía y carcajada…
Pero la hoja llamada Kico marchó entre suspiros leves
Ensordecedores sonidos y el agravio de vivir.

De a poco el árbol pierde fuerza
Sus hojas siguen cayendo vencidas
Más entretenida en ellas…
También algo las mueve como a mí…
Y es la brisa…

¿Quién eres brisa?
Su voz me confunde.. Me refresca ahora
Parece caricia de hombre sobre mi piel desnuda
Bésame… ¡si aquí…! en éste instante...
Cuando el ruido ha pasado
Y envejezco sin ser amada.

Observo, mientras recojo trapos que se han secado
Que los árboles danzan… vienen las lluvias…
Y con ellas nuevos sonidos impacientan a los árboles
¿Y las hojas secas?... ¿A dónde irán?...
Todas se van a navegar en una barquita de seda
Para llegar al mar…

Melancolía no regreses… le dije a las hojas…
¿Bailaremos mañana los dos?
Trae tu corazón apágalo  y enciéndalo en el mío
Verás que seremos fuego en el pastizal.

Mucho diré de mis hojas secas…
Todos reconocerán la voz del cantor
Amor…amor que trinas de nuevo…
¿Te podrás convertir en un roble para mí?

Más huérfana vieja parezco...
Una corriente me lleva hasta tu esquina
Beso flores que habitan en tu pecho,
Enredo palomas que quieren anidar en el mío
Pienso que me amas, ¡tan solo una vez!...
Y la hoja seca se vuelve húmeda
Para reverdecer después…

¡Cuando la lluvia!… ¡cuando ella llegue!
No te afanes más… sólo entrega lo que tienes
El tiempo es sabio y mágico, él  no te engañará.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/14

Mi banca para no robar fotografías.
Mi banca para no robar fotografías.

LA PERDIZ

LA PERDIZ

19 de febrero de 2014 a la(s) 12:07
Al fin la perdiz aceptó su derrota
Ella era fuerte, y estaba acostumbrada
Los halcones a veces la herían de muerte,
Pero ella en su rincón sanaba.

Encontró una pradera donde no había cumbres
Sólo se levantaría como pudiera, con ánimo renovado
El sol era el mismo, no se había mudado
Y se dio cuenta que en la noche,
Esa luna vieja, seguía siendo amiga suya.

Me oculté un poco para verla…
¿Nada más incuba 3 perlitas pecosas?
Tan bonitas las veo salir del cascarón
La una,  tiene ojos azules, que parecen estrellas luminosas
La otra mayor salió más pequeñita,
Ella es una flor siempre perfumada
Y el pollito… ¡qué bonito  pía y pía!
Pero lo mejor de él es que es paciente
 Y saca sonidos al viento, que me hacen llorar.

La perdiz ya no gime ni se acalora… acepta…
Nada podemos lograr  si el dueño del paisaje no lo quiere
Pero podremos levantar vuelo corto…
No todos pueden volar como las águilas
Algún día tal vez,
Cuando la perdiz encuentre otro motivo
Ella se levante, y  sacuda  la suciedad
Y se vuelva entonces, cuando el sol la toque de frente,
Un faisán de doradas alas.

¡No puede ser!... acabo de verla…
Una herida  doble en mi corazón
Y sus pichones no pudieron volar
Preciso hoy…
Cuando las estrellas pintaban rojas promesas
En mi corazón.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/14


Morir es dejar de sufrir, pero que sea cuando el dueño del sol también lo decida. Qué maldad la que nos asiste. ¿Qué mal está haciendo la perdiz y sus hijos?
Morir es dejar de sufrir, pero que sea cuando el dueño del sol también lo decida. Qué maldad la que nos asiste. ¿Qué mal está haciendo la perdiz y sus hijos?

TE ENVIARÉ EL SOL

Tuya
Imagen autorizada.Rafael Ramírez-escultor

MI SUEÑO 1802/14

MI SUEÑO 1802/14

19 de febrero de 2014 a la(s) 8:28
Ayer, en medio del frío que está haciendo en Barranquilla, que me hace recordar a mi tierra, me quedé hasta muy tarde escribiendo, en tanto, mi hija hacía su trabajo, ya que ella es como yo, le tememos a la oscuridad, mientras tanto, armé cositas por ahí, rosas viejas que conservo, pero que se me deshojaron, uno que otro detalle para organizar imágenes y escribir con ellas, ya que debido a una triste experiencia, no quiero seguir tomando sueños de otros.

Mucho dolor de cabeza, pero es que las fiebres se curan con pensamientos bonitos, y después me vi de nuevo en mi vicio poesía,  y le leía pequeñas partes, que escribía, en una libreta bonita que encontré por ahí.

Escuche éste Vero:

Un hombre, es aquel que sabe callar en el momento oportuno,
Y nos permite expresar lo que sentimos…

Tal vez mañana se cuente una historia,
Donde los actores principales,
Seamos tú y  yo…

Me gusta el juego de la poesía
Porque nos llena de pasión
Para amar, sin compasión.

Y así, uno a uno le leía las cosas que escribía, hasta que al fin se volteó y me dice con voz  fuerte:¡¡Ahh!!... ya mamiiiii... ¡¡deje el hormiguillo!!... ¡jajajaja! …

Su comentario me hizo reír mucho, cada vez que recordaba su mirada, y la manera en que me lo dijo, me mantuvo con una carcajada explosiva…

¡¡Yaaaaaaaa mamiiiiiiii! -Y se contagiaba con mi risa.

Pensé: Pobres mis hijos, tan bellos mis potrillos, repasé cada alcoba para ver que estuvieran bien, como cuando eran bebés, Caro tosía,  una gripe muy fuerte, y se recupera, estaba estudiando inglés, pasé por la alcoba de nené… Kevin y ¡sorpresa!… -me la reservo y la dejo a la imaginación de todos, pero no crean que es lo que están pensando… es algo mejor, bien contaré…su cama llena de partituras, y él repasando cada hoja… no se dio cuenta que lo observaba… y aquí ya era la 1 am.

Los sorprenderé mañana con un rico desayuno –pensé-  y busqué unas guayabas para cocinarlas un poquito pues ese jugo con leche es delicioso, y seguí escribiendo.

No me di cuenta a qué hora se fue a dormir Vero, lo cierto es que repasé a mi amado pc, busqué cada melodía que no había escuchado, detallé muchas imágenes con un fondo blanco, leí cada uno de sus versos y luego, me fui a dormir cuando escuché los gritos de mi hija llamándome.

Creo que no estaba muerta… estaba de parranda… así hay por ahí una melodía…
En el sueño caminé y seguí riendo, en la finca de mi padrino, con sus hermosos ojos llenos de amor y bondad, y ese abrazo que nunca fue negado, ahí feliz viendo con él sus vacas gordas, y un toro negro inmenso de quien se sentía orgulloso…

Seguí recogiendo frutos, después bajé la cuesta para ver un manantial, de nuevo con él seguí caminando, y terminé ayudándole a recoger  alverjas, llené el saco como si el tiempo no hubiese pasado, y él desde arriba la casita blanca llena de flores, donde ahora era Sofía quien lo acompañaba, me observaba... y lo escuché cuando dijo: ¡Miren a queñito!... ¡eso sí es lindo! Cómo trabaja, le da ejemplo a los grandes y flojos…

Cuando llené el saco, ya estaba en la cocina comiendo caldo virgen con arepa, y él ahí siempre sonriendo, o callado, silencioso… contemplando el cielo…

Diana mi amiga a quien yo le decía "la oro", porque alguna vez se tiñó el cabello y le quedó de ese color, le causó mucha gracia a mi padrino, y se reían juntos...ella le regaló un beso en la boca, y él se sintió de nuevo como un potro lleno de vida, corriendo feliz por su pradera.

Soñé con mi primo también, en días de sólo risa… y en medio del sueño lo divisé de nuevo a Él saliendo de entre blancas amapolas, lo vi enorme, abrigado… sólo podía ver la luz de sus ojos, y con ese ardor que me asiste a veces le dije: Amor… ¡me enciendes con tu mirada!… pero realmente era yo quien parecía una llama encendida.

En el sueño podía oler a humo, hasta ahí llegaba, y me calcinaba de a poco, como si todo lo mío tan frío ayer, hoy estuviese vivo entre las secas rosas,  y así, sobresaltada desperté.

¡Vero!... ¡Vero!... ¿no te huele a quemado?...
Ella despertó disgustada, ya lo estaba, porque antes de dormir no paraba de reír, al recordar su reclamo primero…

Pero aun así se levantó...

-¡Si mami! … ¡huele a quemado!

Cosa rara, a pesar de la oscuridad no sentí miedo, y corrí a revisar… y ahí estaban, mis guayabas botando chispas de colores, y la olla sin sus asas, y la carcajada retornaba en medio de trinos de aves, y brisas heladas de febrero, desperté de mi corta muerte y aquí estaba, un nuevo día, que nos llenará de sorpresas y motivos para llenar la bendita página en blanco que se me otorga como premio, a mi loca fantasía.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/14


Así quedó... pero la mía sin las asas...

martes, 18 de febrero de 2014

TRINOS DE AMOR


TRINOS DE AMOR
18 de febrero de 2014 a la(s) 17:02
No se vale callar…
Escucho ahora esos trinos
Las aves abren sus alas
Y de nuevo un tibio calor
Se queda en los ojos,
Y tiembla en la boca.

Amor…mi amor nuevo
¿Acaso lo sabes?
¿Quién te colocó aquí
Donde estaba vacía el alma
Y los ojos llenos?

Todo es voluntad de las alturas
Para que pudiera contemplar su obra
Y una sonrisa buscada
En la tuya pudiera  hallar.

Manantial: ¿cuánto te deslíes?
Siento frío el corazón, temblorosa el alma
A veces, cuando no te veo
Y temo, que te quedes atrapado entre la nieve
Sin poder  darte mis rosas…  ni mi amor.

Pero luego… cuando la lluvia cae disfrazada de blanco
Como una novia en espera del sol
Todo vuelve tibia la mirada
¡Gracias que me regala el encantador!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 18/14

JARDINES

JARDINES

18 de febrero de 2014 a la(s) 16:42
Qué triste veo tu espacio…
Como ésta pálida hoja en donde escribo
Esperaré a que el tiempo cambie
Y escuche de mi árbol nuevos trinos.

Es bello el bosque,
La naturaleza un regalo divino
¡Tan bonito que danzan las aves!
Y más, cuando te imagino conmigo.

¿Has visto cuando se cuela la luz entre las hojas?
Embeleso de Dios sobre las pálidas niñas
Que buscamos amor, entre las ramas secas.

La vida danza con alas de mariposa
La brisa es la respiración de mi madre
Que viene y me toca…

¡Oh Dios!... ¿Por qué a ratos me siento así?
Ya no estás… no ahora… y persigo tu sombra
Entre las azaleas y perfumadas rosas.

Ya los he visto, sobre una flor
Tan parecidos que parecen uno
Mis amores, que ahora son del sol.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero18/14