miércoles, 21 de noviembre de 2018

ME HAS OLVIDADO

ME HAS OLVIDADO

Lo sé, tengo la sensación de que pasó el día del calor.
El ánimo de las flores es una sutil promesa
Que en nuestros labios se quedó.

¿Recuerdas lo tanto que nos dijimos?
Había un sol sobre la cuesta, ¡lo recuerdo tanto!
Dos palomas armaban nido cerca de mi ventana
Y el árbol rebosaba en frutos verdes...

Pasó el tiempo, reventaron la carne roja
Se olían los frutos y quedaban sus semillas
Pero tu indiferencia me enseñó a no confiar 
A no creer sino en la imagen 
Que me ve con tristeza desde el espejo.

Sentí tu asco hacia mis caricias
Y entre la espina y la rosa 
Me quedé colgando cual lágrima 
Que tantea su caída al beso del viento. 

Te olvidaste de mí en un parpadeo...
Las mariposas revoloteaban ante ti, 
La mentira se hizo cómplice del traidor
Y quedé entre cuatro paredes esperando tu amor.

¡Como ha pasado el tiempo!
Pero todo de ti lo recuerdo, 
Tus manos hundidas en mis senos
Y el temblor de las hojas 
Que nos contemplaban en silencio
Para caer sobre mis sueños
Y volar en estampida con las aves asustadas.

Franz Liszt me acompaña, 
Sus compases semejan la cascada
Que bajando por entre las rocas.
No se complican y continúan altaneras
En tanto se orquesta un vendaval en la rivera.

Me has olvidado, ¡lo sé!...
La vida es una barca a la deriva
Es una oda que carga angustias y penas
Para en el segundo de la sonrisa
Llevarnos lejos a contemplar flores blancas.

Y  ahora,¿qué será de mí?
No puedo devolver el tiempo ni cambiar mi suerte, 
Pero le pido al destino que si vuelvo a nacer
No estés en el camino de mis ilusiones
Y me deje ser una mariposa de colores
Volando feliz entre las flores.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 21 11 18

martes, 20 de noviembre de 2018

UN SILENCIO

UN SILENCIO

La noche está tímida,
los aviones de guerra me asustan
las mentiras cianúricas me espantan
y una copa de hiel lleva a la muerte.

Un silencio por ellos,
los que ayer cumplían su deber
pero hoy yacen bajo tierra
sin la esperanza de otro amanecer.

La voz de la noche me acusa
y el viento empuja las hojas
que caen y caen 
sin llevar ventaja.

Un silencio taladra 
persigno mi pecho con otras palabras;
la vejez ha llegado con su pálido traje
y la piel se vuelve acordeón
entre las rodillas. 

Gentes van y vienen...
Los veo pasar afanados,
el viento sigue furioso
moviendo los árboles
y elevando las olas. 

Algo inventarán mañana
porque para la mentira son dioses
y un carnaval suena cada tanto
para desviar la atención
y evitar el fracaso. 

Un silencio largo
por aquéllos hombres que hicieron el bien
y a punta de gotas amargas
se los cargaron. 

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, noviembre 21/18


NOVIEMBRE 19 2018

NOVIEMBRE 19 2018

Ayer entraba mi hija con sus aires de  princesa y su cabellera revuelta por las brisas que acechan y al intentar abrir los brazos para recibirla,  ella dijo con aire altanero: ¡qué fastidio llegar a ésta casa!, y entonces de golpe sentí una bofetada fuerte en el rostro y el corazón chiquito duró todo el día así, la melancolía me arrinconó un poco, pero en medio de ese desparpajo para decir la verdad también le dije: ¡tranquila mija!, usted se va pronto para otro país y ese país se llama Alemania, lo cierto es que llegó dos días después del incidente y me dice: ¡Mami, una empresa alemana está buscando enfermeras!, y en ese instante recordé sus feas palabras y le azoté con el rejo de madre: ¡se lo dije!, ¡o soy bruja o soy vidente jajajaja! Usted se va porque la palabra tiene un poder inmenso, y ella me replicaba: ¿será?, ¡tengo un inglés pésimo!, pero yo estaba resuelta a infundirle confianza porque presentía que ella se iría, que la escogerían sin importar el inglés, porque allá necesitan enfermeras, es un país que requiere de gente para trabajar, porque los de allá no quieren este trabajo, o son músicos, escritores, escultores, cantantes o lo que sea menos enfermeros. 

¡Estaba tan pesimista!... ¡No me llaman!, y yo ataque: ¡Sí la van a llamar!, en esto ya estábamos en Cartagena presentando su examen y nosotras ahí con Sonia esperando a ver con qué cara salía y no pudo ser peor que el día en que llegó a la casa, los perros ladraban y 4 nagasakis cantaban a la vez, pero la madre bruja le decía: ¿porqué tanta desconfianza si lo pidió con fe?, el viaje le sale, la van a llamar sin importar los resultados del examen de inglés porque allá lo que necesitan son enfermeras, y dicho y hecho, llegó el correo, firmó el contrato y ahora regresó a Cartagena a estudiar alemán intensivo que la misma empresa paga, ¿qué otra cosa desea la niña? Por lo menos si Dios lo permite, hasta dentro de dos años no la veré, pues el contrato es por éste tiempo, pero la extrañaré mucho aunque diga con rabia: ¡qué fastidio llegar a esta casa!

Así las cosas me doy cuenta que todo son números y coincidencias y que estoy completamente sola, mis hijos se van poco a poco, los perros envejecen conmigo, mi amada lora Julissa tuvo un final muy triste cierto día de julio un 18 para ser exactos, en que salí a dar una vueltecita con mis hijas y llego a una casa muy silenciosa, demasiado sospechoso para ser verdad, y los perros arrinconados menos Sofía,  y debajo de ella mi preciosa lora con sus patitas encogidas y la mirada abierta a un infinito que le negué por mantenerla prisionera, pero realmente  tenía las alas muy largas, la encerraba a ratos y ella salía cuando se le daba la gana a molestar a los perros, y ellos le ladraban enojados.

Después de 16 años a mi lado, la tristeza quedó aquí rondando por mi hogar, es increíble lo que extrañamos a un animal que ha convivido con nosotros, igual que a un familiar. 

El 19 de noviembre fue el día de la muerte de Anderson, él amaba mucho a mis hijos, y con Verónica tenían una conexión especial, fue a la última que llamó ese día, quería que ella se viniera con él en la moto, pero ella tenía mucho afán por irse para la universidad, fue estando en el bus cuando le avisaron del accidente, y un poco antes él le había dicho: ¡Viñu te amo!

¡Es raro!, pero el día que tenía que viajar a Cartagena era el día 19 de noviembre y entonces ella dice: mami, él me está ayudando... así lo siento, y nos abrazamos largo rato. 

Raquel Rueda Bohórquez 
21 11 18




lunes, 29 de octubre de 2018



Cierro los ojos y te veo
En el alma de un pájaro asustado.

Luego pienso:
¿Por qué tengo miedo a la soledad
Si es ahí cuando puedo tocarte?

Nada será como ayer
Pero me has regalado un hoy lleno de promesas.

Cierro los ojos para no pensar en nada...
Tu voz es la de una paloma
Que abre sus alas y cubre mi desnudez.

El miedo se encogió y se disolvió entre las sombras.

El dolor me llevó a ti y ahora soy un junco
Esperando del ave su canción
Con la orquesta de las hojas
Que se tocan al vaivén del viento.

Raquel Rueda Bohórquez
27 10 18



ERES MÚSICA


ERES MÚSICA

Todo estaba en silencio…
Regresar a la música que amo
Es como volver a nacer.

Aquí sólo escuchaba el sonido del viento
Que musitaba tu nombre
A través de la ventana.

Me siento bajo un árbol
En un bosque lleno de ti,
Y eres el ave que más canta
En la copa del árbol más grande
Con tus alas abiertas
Haciendo rondas para que te halle.

La música abre mi corazón
Lo multiplica cual hojas secas
Que bailan sones marineros
Al verso de la brisa.

¡Cuánto de ti en cada sonido!
Eres la guitarra y el violín
El tambor y el pájaro en vuelo.

Eres la esencia de lo mágico
Que me sostiene entre líneas multicolores
Que se entrelazan y visten de luz
Todo lo oscuro de mi vida.

¡Oh amado!...
Ayer estaba perdida
Pero me detuve ante el paisaje
Frené ante la música de las aves
Y el sonido del mar me llenó de ti.

¿Qué otro sonido puedo encontrar
Que llene más los vacíos?

¿Qué poema puede existir más hermoso
Que la luz del sol cubriendo la montaña
Con su reboso?

Sí, eres el pentagrama
Que más soles tiene;
Eres el sonido entre las cuerdas
Que mueven mis dedos,

¡Eres la metáfora de la guitarra
Llorando a un árbol convertido en violín!

Raquel Rueda Bohórquez
29 10 18





FUGAZ


FUGAZ

Tan hermoso que fue el sueño de tenerte,
Pero todo se va,
Todo termina un día cualquiera.

Tu poesía me abrigaba
En esos inviernos tan fríos y solitarios,
Me calentaba con la ilusión de tenerte
Aunque fuera abrazado en un verso.

¡Tan hermoso que fue saberte mío
Así fueras de las mariposas del viento
Y de las asonadas de la primavera!

Amochito... todo puede terminar
Menos las ganas de contemplar el sol
En la cuesta más sublime
Pintada en la melancolía de la tarde
Y en el ensueño de la noche.

No puedo negar que fue hermoso,
Despertó a la mujer dormida,
A la flor seca que se apagaba
En su propia soledad.

Nada volverá a ser como antes
Porque el tiempo pasa raudo,
Es como una flecha encendida
Que parte en dos el cielo
Y al instante desaparece entre la bruma.

¡Pero fue hermoso!...
Dejaste tu fragancia
Entre los juncos que pueblan
Mi total desnudez ante ti.

Raquel Rueda Bohórquez
29 10 18


jueves, 11 de octubre de 2018

PLANES EMPLUMADOS

PLANES EMPLUMADOS

Este ha sido un año de planes, de pollitos que me encantaron, que me sedujeron y por tal razón dejé un poco de lado mis escritos. Una tarea ardua desde que empecé a incubar y entre ensayo y error lograr que un foco de 15w ahorrador me diera muchas satisfacciones, las cuales he compartido con muchos amigos campesinos de Colombia y algunas partes del mundo, y aunque por Internet mucha gente saca huevos hasta en una caja de cartón y resulte fácil, lograrlo en una caja de icopor y llegar al calor ideal sin arandelas, termostatos ni aparatos, fue gratificante, saqué mas de 100 pollitos entre gigantes colombianos, sedosos, polacos, kikos, gansos, gallinas de guinea, sedosas del japón y hasta perdices de monte de las cuales sólo me sobreviven dos de 5 pues se me escaparon y la gente no las devuelve, aunque las tenía para soltarlas en el monte, y que conste que lo hice porque me trajeron sus huevos de un nido que sin querer destruyeron.

Al principio sirvió de burla para algunos, porque siempre está el lado censurador de la gente, para finalmente ocuparme de toda la tarea, que es un trabajo arduo y agotador desde que nace el pollito hasta el momento en que deben ingresar a la parcela pero que deja un sabor dulce, porque no ocupamos el tiempo en hacer nada y el resultado salta a la vista en esos ejemplares maravillosos desde el más pequeño hasta el más grande.

Con amigos criadores colombianos aprendí mucho este año, y lo de la incubadora viene desde julio de 2017, un gran descanso para la mente porque me divertí mucho, trasnoché, dediqué mi tiempo completo a mis hijos huevitos y la alegría de las primeras camadas es insuperable, es una felicidad que me hacía falta, untarme de naturaleza y ver la creación desde su cápsula divina y fascinante.

Decidí a esta hora del paseo darme un descanso, porque mi pequeño cuerpo no resistió el trabajo, entre una casa muy grande y todas las tareas y luego el trasnocho para conservar la temperatura de la caja de icopor para que no mueran los pollitos, luego un poco más relajada aprendí nuevas cosas y la próxima incubación será con los equipos como termostato y ventilador aunque para mí al principio eran innecesarios pero la tarea se facilita.

Tal vez abra una sección de incubación, aunque mi video a la lata como decimos aquí, improvisado, le ha servido a mucha gente que me ha mostrado resultados y han agregado todo lo necesario, pues las incubadoras plásticas no conservan mucho el calor.

Pasando a otro tema y sin importar que a otros no les agrade lo que hago, me parece que la felicidad del ser humano consiste más en hacer lo que le gusta, que en esperar aprobación de los demás y amo a la naturaleza, converso con mis pollitos y me entiendo a la perfección con ellos, más que con las personas que siempre tienen una espada para lanzar y soy muy sensible para convivir con humanos, me agrada la convivencia con animales y siento ese aura magnífico en mi existencia, me unto de su divinidad y aunque las piernas me duelan y el corazón esté agotado, el año entrante probaré a incubar huevos de avestruz y así ponerle oficio al Serbio jajaja! Le da miedo, porque crecen mucho pero lo voy a intentar.

Entre algunas pérdidas por enfermedades de los pollitos, cada vez me ilustro un poco más y aprendo desde sus delicadas existencias a valorar la propia, a cuidarlos, a protegerlos hasta donde pueda y después a entregarlos a otros, para que continúen entregando amor sin medida y a la medida de sus almas.

Ahora mismo iniciando octubre, están las últimas camadas en casa y cuando crezcan un poco se irán a La Parcela; habrá motivación para ir de vez en cuando y cambiar de rutina, luego Dios dirá, lo importante es que las cosas sucedieron porque me llegó esa intensidad de a ratos, quería lanzar una pequeña caja de icopor a la basura y la chispa llegó, ahí empezó todo, una fiebre por ver razas de pollos, hasta los primeros dos nacimientos de Yema y Clarita que terminó con la muerte de Clarita por los perros y la tristeza grande que esto causó.

Lo último fue ganarme una rifa de huevos de pollos finos de varias razas, pero las fallas en la entrega tal vez dañaron los embriones y a pesar de todo, nacieron 3 hermosos pollos y si todo va bien, tendré una genética maravillosa de pollos muy gigantes cochinchinos y gigante del brasil cruzado con criollo colombiano.

Ahora la tarea es aprender sobre vacunación, algo que a no muchos agrada pero que toca hacerlo para evitar pérdidas graves.

En julio 18 mientras salí un momento, los perros también asesinaron a mi lorita que me acompañó por más de 15 años, y fue causa de una gran depresión que superé criando pollitos. La casa sin su presencia parecía una iglesia pues ella era sólo ruido y algarabía que llenaba el ambiente de carcajadas, pero la vida es así, entre lección y lección, seres humanos que se van y pájaros que levantan vuelo cuando la tarde promete a lluvia.

Este año hemos tenido grandes logros, pero el más importante de todos es que todavía estamos aquí, que no todo es dinero ni vanidad y que lo vivido no ha sido robado, Dios llena mi existencia con sus regalos y doblo las rodillas ante sus favores inmensos, el tipo pasa gritando: ¡las mazorcas, los bollos!, lleva una enorme sonrisa y la carga de sobrevivir a su espalda.

Son las 7:14pm, estoy cerca del malecón y la boca me sabe a sal marina, a río revuelto, ¡a vida!


Raquel Rueda Bohórquez
11 10 18