jueves, 9 de noviembre de 2017

¡AY DEL AMOR!

¡AY DEL AMOR!

¡Ay del amor!, ¿por qué te ocultas?
En qué mar navegas y en qué ola te escondes?
¿En qué muralla te alzas?

¡Ay del amor!, ¿por qué me traicionaste?
¿Quién te dio la espada para herirme,
si mi cuerpo era tierra para que sembraras?

¡Ay del amor que se aleja sin explicación!
¡Cobarde y traicionero, te gustó el dinero!
¿Pero qué de aquéllo tan hermoso que teníamos?

¿Qué me puedes contar de nuestro paraíso?
¿De las tantas caricias y besos que nos elevaban
cual cóndor sobre la más alta roca?

¡Ay del amor!, ¿en qué sol se ocultará?
Llegó la mentira y te alejaste de mí, 
el invento pudo más que mi cariño.

¡Ay del amor!
Me dejaste sin alas para volar
y ahora el pensamiento tiene plumas
que se crecen en la aurora
y se alargan al anochecer.

¡Ay del amor! 

Raquel Rueda Bohórquez 
09 11 17

miércoles, 8 de noviembre de 2017

MÍO


MÍO

Luego de que me amaste, 
¿Qué me queda?...

¡Mejor ámame otra vez!
Miles de amaneceres,
Hasta que la noche nos duerma en sus placeres
Y el mundo se olvide de nosotros.

Quiero ver tu cuerpo desnudo.
Pareces el árbol fuerte
En donde anidan las águilas arpía.

Pero me han robado tu carne...
¡Putas mal agradecidas!
Me robaron tu amor, 
¡Y yo, tan convencida de que era mío!

Raquel Rueda Bohórquez 
27 10 16

domingo, 5 de noviembre de 2017

VIENDO POR AHÍ

VIENDO POR AHÍ

Trepó el gorrión a la montaña,
ajustó su afán al nido del amor
y se llenó de cánticos pequeños,
el valle de los sueños.

Pasó la oruga en búsqueda de esmeraldas,
las reventó a su paso, 
pero ellas fueron generosas
y un envés fue propicio, una cárcel dulce
bordada con hilos de plata.

Otro día desperté viéndola a los ojos,
ella asomaba sin temor
y el sol de lleno le tocaba,
para que el viento le agitara
en medio de la más bella flor.

Raquel Rueda Bohórquez
05 11 17





LADRONES DE SUEÑOS

LADRONES DE SUEÑOS

Dame un sueño Señor que se cumpla, ¡pobre ignorante soy!, la vida es el sueño mayor, y la muerte es la verdad que nos hace bajar el rostro y arrodillarnos. 

A veces contar las ideas llena los bolsillos de otros, el plagio existe desde que estamos en el universo, un ave plagia el canto de otra, los pájaros burlones o sea los mirlos roban "sin querer queriendo", trinos de otras aves, porque desean conquistar el amor, pero el hombre sólo desea dinero, y en esta carrera no le importa pasar por encima de los ideales ajenos, pero hay pequeñas ideas que toca llevarlas a la práctica si nadie se pone las pilas, imagino que hay un paso a seguir, un protocolo, eso no lo podemos obviar ni olvidar, pues nos convertiríamos en ladrones.

Y si, esta imagen no es mía, estaba en imágenes que se pueden compartir, ¿seguí mi conducto regular? ¡Tan santa y me lo creo! Todos sin excepción tenemos algo de corrupción, lo que pasa es que lo disimulamos muy bien, no queremos que otro comparta nuestras imágenes, pero sí compartimos como nuestras, todas las que se nos antoje, incluyendo pensamientos de poetas famosos, no debemos olvidar que tenemos que iniciar por cambiar desde aquí... o sea Yo...

Si algo nos sale parecido a lo que otro dijo en el siglo pasado, o en la edad de las cavernas, ¿esto es plagio?, se entiende que en poesía el plagio es robar la idea, el pensamiento original, porque a veces todos tendemos a pensar en lo mismo y lo expresamos de diferente manera, de alguna forma, algo dentro de todos los humanos funciona parecido, tenemos hambre, sed, angustia, tristeza, piedad, odio, rabia, igual que los animales, con la única diferencia de que en nuestra pequeñez no lo comprendemos.

Tenemos la costumbre de gritar las ideas antes de registrarlas, pero muchos están por ahí a la caza de sueños, y se los roban sin piedad, los publican, llevan la idea a la práctica, y la ventilan como propia a sabiendas de que algo se perdió en el camino por confianza, ese fulano llenó la letra en blanco por muchos millones, y era mi mejor amigo, ¡quién lo creyera!, hasta el hogar del ave fue saqueada en la noche.

No podemos confiar en el otro, porque hay demasiados “otros” que viven de los demás, éstos zánganos y parásitos son igual que las garrapatas en los perros, hasta que no acaban con ellos no se caen, infladas y gordas se esconden en cualquier rincón oscuro y se multiplican, son una peste que en algún momento nos ha tocado lidiar, pero la lidia no acaba con la garrapata, sino con el perro, y el “vivo”, como se hacen llamar en Colombia los aprovechados, seguro que ríe y no siente remordimientos por lo que hace, porque nació para ello, tal es su sino: dañar la sonrisa del otro. 


Raquel Rueda Bohórquez 
05 11 17

sábado, 4 de noviembre de 2017

ENCARAMADA EN LA MONTAÑA

ENCARAMADA EN LA MONTAÑA

Aquí hallé la casa de mis sueños,
encaramada en una montaña
echando raíces el amor por doquier...

En este lugar los verdes ensanchan la mirada
y la quietud de la oveja con su paz,
sería como el agua pasando ligera
y la vida que dulcemente se va...

Hay un camino de rosas y amapolas
que me conducen a tus brazos,
y cerca de los gladiolos, una paloma torcaza
enamora a un palomo blanco que pasa.

Elevo la mirada hacia el ocre de la loma,
parecen hojas secas que se volvieron tierra
y ahí pastan hermosos poemas
que abrigarán con sus lanas otros fríos
y entibiarán otras miradas.

Todo cardo esperó a florecer a tu lado,
se arrugó la piel sin una caricia,
pero arriba de la montaña un sueño me sacude,
la juventud retorna en alas de mariposa,
abro mi capullo y beso el jardín
acaricio a toda flor con frenesí,
y vuelo rauda hacia el sendero transparente
que se mueve ladera abajo.

Raquel Rueda Bohórquez
04 11 17




viernes, 3 de noviembre de 2017

NO EXISTE

NO EXISTE

No existe beso más correspondido
que el de un colibrí y una flor.

Caricia más dulce
que el manantial bajando la cuesta
y manoseando las rocas.

No existe amor más grande
que el una madre,
con sus tetas llenas
de miel de caña...

¡No existe!, no puede existir
algo más grande y maravilloso
que el amor de Dios.

Raquel Rueda Bohórquez
03 11 17







miércoles, 1 de noviembre de 2017

ANOCHE TE VI

ANOCHE TE VI
Te soñé contenta
corriendo por tus zapatos,
un paseo, una salida

eran gloria y devoción
que iluminaban tus ojos
de verdes esperanzas
y contentas razones
para continuar.

Anoche te vi, 
parecías luz en madrigal
pintada tu boca de áureas,
adornado tu cabello de coral
llenas tus manos de orquídeas
que dormían sobre un rosal.

Y corrí, parecía gacela asustada,
mi corazón sonaba,
eran campanas de navidad.
No había cardo ni espina,
todos te los llevaste
en tus dedos azules 
en tu pecho sangrante.

Te vi madre mía:
Me abracé a la espuma del mar,
toqué fondo con los ojos muy abiertos
para encontrarme de nuevo despierta
sabiendo que dormía
contigo en la eternidad.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, noviembre 1/15