lunes, 25 de julio de 2016

UN PEDAZO DE TIERRA (6)



UN PEDAZO DE TIERRA (6)

La tierra donde nací, pudo haber sido en cualquier parte, pero fue en este planeta donde todavía hay guerras y divisiones, en un trozo de tierra, un poco de frío, nieve, montañas; le llaman "La tierra del clima de seda", es muy bello, también hay gente chismosa como en todas partes, el resto son muy buenas personas...

Caminé varias de sus montañas, trepé por muchos de sus grandes árboles, del brazo de mi viejo fui muchas veces a misa, a procesiones, a caminar por ahí, a ver pasar el Suárez, el Chicamocha, el mismo con otros nombres a medida que tocaba otras faldas de montaña. Los bocachico cola roja, los grandes y pintados bagres, los chirlovirlo, los gorriones, sinsontes, toches, aves de muchos colores y trinos, cascadas, luna y sol que parecían dividirse y correr detrás de nosotros y nuestra cabrita Diana en nuestros paseos a la Cacica o a la Urana...

Están las montañas más filosas, las cabras más brinconas y los quesos más sabrosos.
Después de todo, en mi pedazo de tierra se recreó Dios, reventó las montañas y dejó salir de su fondo las más translúcidas cascadas, ríos y quebradas.

Por aquí pasó Bolívar con su gente, y continúan pasando "seres humanos" muy, muy valiosos; casi nadie pelea, sólo se reza, se peca y se empata, pero pasito, muy pasito...

Aquí la gente se saluda, se ve a los ojos, jamás se miran los zapatos viejos de nadie, por aquí no se critica la vida del vecino, si alguien lo hace, no se nota, por aquí no se denigra de las personas ni se inventan chismes, si acaso, el otro lo niega...

Ésta es mi tierra bella, algún día regresaré sin joyas, sin adornos, me abrazaré de los pobres que como yo vivimos felices sin mirar a los pies cuando saludamos; abriré los brazos para mirar a los ojos a mi gente, toda ésta gente bella que habita mi terruño.

Quisiera ser como mi hermana Rosita, que me sembraran como a ella, en la tierra, en ese trozo de amor que dejé cierto día, por buscar lo que no se me había perdido.

Me sembrarán sin empaques, ¿acaso me enteraré de eso?, sin gastos ni ostentaciones, luego de la manera que siempre lo he dicho, en posición de bebé, plantaran sobre mí la semilla de un gran árbol que tenga cambios en cada estación, que lleve muchas flores en primavera, que luego sea demasiados frutos y nuevas semillas para esparcirme por todo éste pedazo de tierra divina a la que pertenezco, y que sea arropada por mis propias hojas secas.

¡Sería increíble!

Raquel Rueda Bohórquez
25 07 16



AL SOL (7)

AL SOL (7)

Le di el pecho al sol,
¿Qué importa que la vida nos mutile?

Otras se han ido con el poema de la mañana,
Y estoy aquí viendo correr las aguas del Magdalena,
Ante la mirada indolente,
De quienes en vez de amar sus afluentes,
 A la inmundicia las condenan.

¡Aquí estoy Rey de mi pequeña estampa!
Aquí voy sin esas prisas que ayer me desvelaban.

 Me juntaré con el azul del cielo y sus blancos enamorados…
Seré entre la bandada de pájaros,
La más pequeña de todas,
Pero también, la más amada.

¿Qué importan los hilos de plata?
Jamás teñiré de rubio mis cabellos
Porque sin gastar un peso,
Tu sol me llena de colores,
Y con esa inmensa gratitud de las pocas alegrías
Se contenta el alma,
Al sentir que el viento nos eleva y nos redime.

¡Vamos!, ¡ven a mí amor mío!
No sentiremos miedo,
Será un instante de cerrar los ojos
Para mantenerlos abiertos luego...

Ahí, en ese punto dorado que se abre,
Continuarán los paisajes,
Seguirán los pájaros volando
Y las luciérnagas iluminando.

¿Viste ahora?, todo es azul,
Pareciera que Él se entretuvo un tanto.
Coloreó el mar y el cielo,
Dejó llover nuestras lágrimas sobre las flores más invisibles;
Con ellas fabricó el mejor de los perfumes
Para soltar al viento el amor y su mayor motivo
Fue que se juntara contigo y conmigo.

Raquel Rueda Bohórquez 
25 7 16


domingo, 24 de julio de 2016

ME ESPERAS (8)

ME ESPERAS (8)

Al fondo está la imagen del mar,
Sus olas están tranquilas,
Y el ermitaño corre con su carga
Feliz de la vida.

Me esperas en la misma orilla de tus ojos,
Ahí donde los sueños dejaron su caricia
Y el viento los atascó...

Me esperas, elevando con tu poca fuerza
El pocillo del café caliente,
Del chocolate espeso...

Me esperas con la misma mirada dulce
Con tus arrugas y tu cabeza cana;
Con esas manos que jamás negaron una caricia
Y ese pecho que sirvió de nido a mis esperanzas.

Me esperas, no te irás primero que yo,
Están pendientes las golondrinas de esta tarde,
Las gaviotas por el ancho mar;
Los abrazos que nos faltan,
Las sonrisas dulces en tu rostro,
Sí, las tuyas, papá...

Esas que llenan mi mundo de felicidad.

Raquel Rueda Bohórquez
24 7 16





sábado, 23 de julio de 2016

PASABA POR AHÍ (9) (A)

PASABA POR AHÍ (9) (A)

¿Podrías creer que adiviné el aura de las palomas?
En mi camino estaban, eran abuelitas con traje café.
La una extendía su ala izquierda, junto a un orillo gris;
¡Preciso fue el lugar por donde pasé!

El palomo la contemplaba: ¡qué hermoso amor!
Con su pico acariciaba su tornasolada cabellera de plumas
Que espejeaban al sol.

Luego seguí mi camino, ¡oh las espanté!...
Volaron hacia un árbol de azucenas,
¿Conocen las de flores amarillas?
Ahí los vi luego, me veían con temor
Después nada pasó, regresaron a la orilla;
Esta vez sus alas se juntaron y sus picos se abrieron.

¡Qué hermosura!, ¡cuánta belleza me pierdo cada día!
Tengo que salir un poco más, mi cárcel es mi condena,
Debo ir hacia la orilla de los palomos pequeños,
Conocer de qué manera se aman, ¡cuánta felicidad!
No hay derecho a estar tristes, ni porque nos duela el mundo.

¡Otro día será!… otra mañana caminaré más despacio
Sentiré el perfume de todas las flores del camino,
Adivinaré el aura de cada violeta y cada pájaro
Y estamparé en mi rostro la sonrisa pendiente
Y en mis ojos, el brillo que les faltaba.

Raquel Rueda Bohórquez
23 07 16







viernes, 22 de julio de 2016

EL TOTUMO DE LA 79B (10)


EL TOTUMO DE LA 79B (10)

Hace 5 días pasaba por ahí a visitar a mi hermano quien vive del otro lado del arroyo, por aquí pasábamos todos cuando no habían canalizado y era un camino de rocas y aguas negras.

El Totumo estaba ahí, de esto hace más de 30 años, nos acostumbramos a verlo, a respetarlo, a querer ese lugar que se ganó a pulso y lo hizo fuerte.

Estoy segura de que muchas personas utilizaron sus frutos y sus hojas para algún remedio; alivió algo más que el fuerte sol de la tarde, alguna pareja inició ahí su romance; un vagabundo hizo estación, un perro sintió su abrigo, un ave armó un nido, un sinsonte cantó…

Pero hace 2 días todo cambió; un tipo de la otra esquina decidió derribarlo sin hacer preguntas; para él todo son respuestas groseras y ásperas, no quería ver a ese árbol en ese sitio, ni siquiera estaba plantado en su casa sino en el sendero del arroyo, no tenía ningún derecho, pero se tomó todos los derechos y atributos. Dice que había mucho marihuanero, ¡qué va!, drogado de odio debía estar en el momento que tomó tan fea decisión, y nos dejó sin el árbol que por más de 30 años adornó ese espacio de manera tan perfecta y que por cosas de la vida, ese día fue  bendecido  por un hermoso arco iris.  Preciso ésta semana sucede, y desde allá tomaron ésta fotografía para el recuerdo, se ven sus pequeñas ramas asomar, como pidiendo permiso para un recuerdo.

¡Esto no puede seguir ocurriendo!, tenemos que proteger a la naturaleza, sembrar y sembrar árboles. En este círculo de la vida, la naturaleza nos cobra, tal vez alguna brisa fuerte pasaba por ahí, y el señor árbol detenía su furor.

Después no digan: ¿Qué hice mal en la vida?, no sólo matamos animales para comer, asesinamos árboles y nos sentimos orondos y orgullosos por lo que hacemos.

Mi cuñada me trajo la noticia, estaba muy enojada, era parte de ese mismo paisaje donde pasábamos con nuestros hijos pequeños, el árbol a donde llegaban los canarios y cantaban. El recuerdo de su muchacho grande y bello se ha ido junto a los sueños de la mañana, por aquí me senté alguna vez a contar sus flores y una de sus campanas blancas tocó en el funeral de una reina.

¡Qué vergüenza! Pero nada pasará… nadie dirá nada porque así somos, cómplices y alcahuetes, ¡pero que pode mi árbol!, ahí si vienen los corruptos a cobrar multa, para eso se inventan vainas dizque para proteger la naturaleza, luego se convierte en negocio y se pagan tres pesos. Ellos mismos vienen con sus dragones y en menos de lo que canta un gallo, el árbol no existe, lo vuelven picadillo con demasiada velocidad. ¿Esto es proteger a la naturaleza? ¿Para esto se inventan leyes de protección si los corruptos no hacen bien la tarea?

Raquel Rueda Bohórquez
22 7 16






jueves, 21 de julio de 2016

MI HERMANO (11)

MI HERMANO (11)

Antes de mi padre casarse, tuvo una novia; él era muy querendón y enamorado, pero ella le robó el corazón.

Mis abuelos paternos y sus hijos vivían en una finca llamada “Paloblanco” de Zapatoca, muy bella. Alguna vez fui a conocer ese mágico lugar, después de todo, una herencia siempre tiene líos, desacuerdos, rencillas, rencores; mi tío Luis José finalmente fue quien quedó como propietario de la finca, luego tuvieron que venderla muy barata.

Mi primo Orlando fue asesinado, torturado y pare de contar, época muy triste para toda la familia, lo cierto es que con mucha tristeza tuvieron que salir de éstas tierras, la violencia en Colombia ha desheredado a todos sus hijos.

En ésta finca mi padre se enamoró de una profesora que daba clases cerca en una escuela rural, ella quedó embarazada; también para una mujer soltera quedar embarazada era una deshonra, ¡cuánto tuvo qué padecer!, de solo imaginar los chismes y comentarios me acerco mucho a ella, pero parió a su bebé y falleció, (fue lo que siempre me dijeron), alejaron a mi hermano de la familia y jamás supimos en donde se encontraba.

Recuerdo un tatuaje que mi padre tenía en su brazo con un corazón y una flecha, tenía dos letras: IG, antes de morir le dije: Ya sé el nombre de su novia papá: Se llama Isabel García, lo cierto fue que él sonrió, pero lo respetábamos demasiado, jamás le pregunté de frente los datos de la madre de su hijo, pero mi inquietud siempre permaneció.

Después de que ingresé a Internet y aprendí un poco, inicié mi búsqueda aquí o allá, no desaprovechaba para echar la cuñita buscando a mi hermano, y por cosas de la vida, siembre en la página Facebook. Hace unos días salió un enlace que decía: ¿Usted perdió a su hijo o a su hija en adopción?, el tema no era el mío, pero también se trataba de gente que está ayudando y llevando luz a muchas personas; enseguida escribí lo siguiente:

“Quisiera conocer a mi hermano, un hijo que mi padre tuvo con una profesora, ya debe estar entrando a la ancianidad como yo, siempre escribo por ahí, tal vez mi amiga Josefina Plata o alguien de Zapatoca conozca de su paradero, quiero abrazarlo, sé que es parte de nuestra historia, algo en mí pide a gritos conocerlo, mi madre siempre deseó lo mismo, fue una novia de mi padre quien falleció en el parto, pero al niño lo alejaron de todos”.
Después recibí respuesta de alguien con mi nombre y apellido:
Raquel Rueda Pinilla: Señora... yo tengo vínculos muy cercanos con Zapatoca y me gustaría colaborar en su búsqueda. ¿Cómo se llama su hermano y que edad aproximadamente tiene?

-Raquel Rueda Pinilla, gracias, mi padre, porque no tengo ni idea del nombre de mi hermano, él era hijo de Domingo Rueda Rueda, dueños de la finca "Paloblanco", en Zapatoca todos conocían a mi abuelo, él tenía un tatuaje en su brazo IG, le dije que Isabel García y sonrió... mi madre me contó que ella fue profesora en esa finca... es lo único que sé, que después del parto de mi hermano falleció.
-Raquel Rueda Bohórquez: Él debe tener como 67 años, es el mayor de mis hermanos...

-Raquel Rueda Pinilla: Ya le estoy haciendo las gestiones pertinentes con una tía. Creo que ella le va a dar buenas noticias sobre el señor. Ella tiene alguien cercano con quien puede ubicarlo. Estemos en contacto. Ella dice que al final de esta semana le tiene noticias sobre él.

-Raquel Rueda Bohórquez: Raquel Rueda Pinilla Seria mi mejor regalo, hace muchos años escribo por ahí cada vez que recuerdo que tengo otro hermano a quien siempre pienso aunque no lo conozco. ¡Sería maravilloso! Gracias.

Aquí voy con mi historia, acabo de recibir éste último mensaje, una casualidad grande, el destino, el mundo un pañuelo, tanta gente en Zapatoca pero jamás nadie me dio luz en nada, me siento muy feliz y dichosa, mis hermanos bromeaban cuando me veían escribiendo notas: ¿Para qué más hermanos, no es suficiente con las caspas de hermanos que tiene?, pero mi hermano mayor presiento que no es una caspa, es “MI HERMANO MAYOR”, y sí, de corazón, deseo abrazarlo, sé que es de buena familia, buena persona, lleva los genes de mi padre y debe ser muy parecido a él, entonces hermanito, ya lo sabes, desde siempre “te quiero”, ese será un gran día. Lloro ahora porque hay una conexión entre los dos, tienes muchos hermanos y hermanas, todos lo sabrán el día en que te vean y me vean de tu brazo cruzar la puerta grande, esa puerta que jamás se debió cerrar.

Eres un gran regalo para mí. Gracias Dios mío, porque me has escuchado, no es justo que me vaya sin tener la fortuna de dar un abrazo a éste hermano que envejece a la vez conmigo, no es justo que la juventud la hayamos perdido por tantos remilgos de los mayores; una vez nos veamos, el ayer será olvidado para vivir el presente, aunque sea un día, no importa, ¡valdrá la pena!

Raquel Rueda Bohórquez
21 7 16



lunes, 18 de julio de 2016

EL MIRLO Y YO (12)

EL MIRLO Y YO (12)

El mirlo inicia su canto
Si vienen las lluvias;
Luego desaparece...

Es por andar enamorando a su "Princesa",
Quien le parió al mundo perlas pecosas
Que serán clavellinas abiertas.

Ahora mismo canta…
Siento como si ella viniera.
Es inexplicable el sentimiento,
Algo como escuchar el llanto de mi primer hijo.

Se agranda el corazón y quiere salir;
Se llenan los ojos
Y el mar se desborda...

Raquel Rueda Bohórquez
18 7 16