sábado, 15 de marzo de 2014

AMOR

AMOR

15 de Marzo de 2014 a la(s) 13:50
¿Quién me hablará de tu fuego?
¿Del calor habitante en mi piel
Como una hoguera a punto de quemar?
Se extiende desde mi boca,
Se quiebra en mi cintura con ansias locas.

Guitarra fuente mía, de tus manos…
¡Acalórame!...¡siénteme!...,¡árdeme!...¡desnúdame!…

¿Quién hablará del amor de piel
Tan amor como el más puro?
No solo deseo, sino alegría al verte
Conmovida de las miradas nuevas
Brillo de luciérnagas de día y de noche
Donde es plena la oscuridad para buscarte
Y el amanecer para seguir amándote…

Amor… de lluvia fresca sobre mi ventana
De ruiseñor que trina una y mil veces
Y a la sombra de mi piel rosada  se cobija…

¿Quién hace preguntas por el amor a la montaña?
¿A las hojas secas que caen, y caen, dejando el árbol desnudo?
¿A las cascadas claras que se parecen a tus ojos y a los míos?
¿A las mujeres que no han sido tocadas, y esperan siempre
Viendo entre la muchedumbre, un amor que las acaricie?

¡Oh amor!... rica sensación sin la cual no vale la pena nada
Corremos como gacelas asustadas en busca de su abrigo
Y el depredador entre las sombras, nos vuelve púrpura,
Para robar esa caricia primera tan ansiada tuya y mía…

Ahora… ¿quién hablará de mí?...
Ansiedad, corazón que palpita asustado ante tu imagen
Que sólo espera entre líneas invisibles un verso
Para quedarse pálida como yo, una hoja en blanco
Repitiendo… amor. ..amor… amor… ¿en dónde estás?

Y el silencio es la respuesta… se ahoga el alma entre su llanto
Muriendo de a poco entre la tristeza de un nuevo día
La sombra oscura que retorna en la noche, y al cerrar los ojos
Ansiando verte ahí, bajo la misma cobija estrellada
Donde se alimenta de luna el amor y de añoranzas la vida.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 15/14

¿Cuándo recibiré del fruto de tu lengua?... ¡Qué ansias locas me asisten porque seas el precipicio donde pueda estrellar ésta locura de amarte!...
¿Cuándo recibiré del fruto de tu lengua?... 
¡Qué ansias locas me asisten 
porque seas el precipicio 
donde pueda estrellar 
ésta locura de amarte!...

A MI AMOR

A MI AMOR

15 de Marzo de 2014 a la(s) 14:19
Al primer rayo de luz y te veo
¿Por qué razón se empeña el corazón?
Nubes grises que van y vienen, un poco de asombro…
Secos mis labios esperando la humedad de tu boca…

Rico amor, como un durazno fresco…
Tan suave perfume trae el bosque en las mañanas
Para quedarme aquí con el traje de mis ojos brillantes
Tan solo el espejo dibuja una sonrisa y tiemblo…

Un beso de mar sobre la playa amarilla
Descalza voy ahora… me quito la inmundicia del ayer y te persigo
Como mi propia huella, que parece huir como la luna entre las montañas…

¿Qué haces?... ¿Acaso no piensas igual que yo?
Roca mía, amor mío, sueño que esconde su propio brillo
Para alejarnos entre aguas turbulentas, donde amar es lo perseguido
Tocar todas tus montañas y senderos es la meta…

Y te alejas… cuando la necedad acusa y me vuelve ciega
Tan soñadora como una niña con sus primeras aguas rojas
Como rosas que abren a un verano intenso
Y se dejan besar por la brisa, sin apaciguar sus ansias…

Y entonces…cuando ya perdida la ilusión…
Apareces entre el fuego y las cenizas viejas
Y enciendes éste leño seco que arde, y te quema.

Nos ardemos violentamente entre brazos y piernas
Nos ahoga la lluvia, más no la sentimos… y corremos…
Por entre las praderas secas para quedar desnudos
Entre la brisa fuerte de éste tiempo…

¿Qué te vas?... ¡A dónde vas amor!...
Ahora soy un poco de ti… un poco de mí…
Me arrastró la corriente hasta la orilla de tu boca
Me dejo bañar de la exquisita nube de tu lengua
Desvanecida, amándote…

En tan solo unos segundos tocando el cielo
Dando vueltas mi corazón sin cuerpo, siendo tuya, ¡tan solo eso!
Perdida ya, entre todas las locuras…
Y sonriendo al fin… a pesar de todo y nada…
Pero amando… sí… ¡amando sin medida!…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 15/14



Cuando el paisaje se tornó azul, comprendí que era verdad, que el amor existía, para convertirse en un poema entre tú y yo.
Imagen: Liz Nayibe Álvarez R.

Cuando el paisaje se tornó azul, 
comprendí que era verdad, 
que el amor existía, 
para convertirse en un poema 
entre tú y yo.

MAMI

MAMI

15 de Marzo de 2014 a la(s) 15:10
MAMI

Regresé al jardín y ahí estabas...
 Volabas como un gorrión...

Te vi, tan entretenida bajo la lluvia
Qué sólo dejé que mis ojos se mojaran...

¿Qué aroma es éste?..
.Son rosas tuyas, mías...
Perfumando a pesar de todo
Sin importar que se deshojan...

Regresé al jardín donde siempre estabas...
Un Freddy triste... una Dora que ve cosas
Un German con tu radio feliz cantando...

Y en tu ventana...
las pequeñas flores rojas
¡Tan llenas de espinas!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla,marzo/14/14

Ya no están, una a una las  vi caer... armé un pequeño ramo, y al apretarlas a mi pecho... te sentí...
Ya no están, una a una las vi caer... 
armé un pequeño ramo, 
y al apretarlas a mi pecho... te sentí..

viernes, 14 de marzo de 2014

HACE RATO

HACE RATO
14 de Marzo de 2014 a la(s) 8:19
Soy una persona excelente, hace rato dejé de ser la porquería que otros creían, valgo mucho más que lo asqueroso que me repetían a veces, ¿será que yo soy eso?, pero me levanté, alcé el rostro, no quise sino el vicio de amar, y aquí estoy, entregando lo poco de mí para todos...

Hace rato que dejé de ser una escoria, para ser una mujer... Una porquería para ser una madre, una cochinada, para sentirme una buena persona, honesta, franca, un poco de mal genio, porque a veces me siento impotente, cuando veo tantas cosas injustas en el mundo, y me da rabia no poder cambiar ninguna... Pero al menos me levanto... Al menos inicio algo, y lo termino... y procuro aconsejar a otros un camino verdadero, y olvidar el escabroso sendero de la mentira, de los humos, de esas lámparas de Aladino que respiramos, cuando sólo aspiramos muerte y dolor.

Mucho tiempo en que me sentía la cosa, que era utilizada y se dejaba para la próxima gana... Y decidí entonces que yo valgo mucho, que debo levantar el rostro cada día, que tengo por obligación  anular la depresión que a veces me acosa, los demonios que juegan a llenarme de miedos en las noches, cuando soy la última que apaga la luz, y debo correr para golpear la puerta antes que el demonio entre, y se asome cuando me veo al espejo.

Hace siglos que dije que era un ser humano, tan valioso como una flor, tan cierto como un pájaro anidando sobre alguna ventana, tan hermoso y único que nadie puede copiar siquiera un cabello idéntico a los platinados, a los rubios, a los pocos negros que aún quedan de ayer.

Ahora, tengo el miedo solamente natural, a vencerme sin el sueño deseado, sin el viaje ansiado por tanto tiempo, sin el amor de piel buscado entre tantas letras, el pavor de no verte y abrazarte, con ese susto primero de un encuentro, con el corazón palpitando, recibiendo caricias no en sueños, sino en ese lecho blanco, donde la nieve cae de a poco, y el sueño vence al fin, agotados de tanto amor… caricia sobre caricia, ardiendo la piel y esperando más y más, sin miedo al castigo de la opresión y el engaño, y la censura de quienes pecan y pecan con la lengua, y empatan con rosarios y confesiones.

Hace mucho tiempo que dejé de ser un trapero sucio de los demás, para tomar mi propia escoba y barrer la suciedad de mi vida, sacar lo inservible para tomar lo verdadero, que llega como lluvia colorida, y se cuela por entre las ramas de un árbol…

¡Qué hermoso!... escucho al mirlo, a los papayeros que se habían ido… tal vez se acercan las lluvias y ellas se encargarán de limpiar lo sucio de mi hogar, para sonreír de nuevo cada día, y desear  al menos escuchar sus trinos, como una bendición más, que llega entre las auroras para quedarse conmigo, como la mirada dulce de una madre, con los ojos brillantes de mis polluelos, ansiosos de levantar vuelo cuando aún sus alas no han crecido.

Hace mucho tiempo que olvidé todo el dolor… ahora viene una mariposa azul con muchos sueños para mí, serán sueños enormes, y la perdiz tendrá alas de cóndor para iniciar a volar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo  14/13



En algún momento la perdiz se volvió águila, yo misma observé su fuerza, la vi decidida a volar y abrió sus enormes alas ante mis ojos, voló tanto, que se perdió en el infinito, pero su mirada se quedó aquí conmigo.
En algún momento la perdiz se volvió águila, 
yo misma observé su fuerza, 
la vi decidida a volar
 y abrió sus enormes alas ante mis ojos, 
voló tanto, que se perdió en el infinito, 
pero su mirada se quedó conmigo.

jueves, 13 de marzo de 2014

LA MARIPOSA Y LOS SUEÑOS (CUENTO)

Imagen: Internet


LA MARIPOSA  Y LOS SUEÑOS (CUENTO)

Conocí a una mariposa que sólo sabía soñar… la recuerdo de pequeña, hablando con las aves y correteando por ahí, adornándose con flores del bosque, huyendo asustada de la coral y el depredador, llevando entre sus manos, muchas orquídeas pequeñas para mamá…

Morían todas, pero ella no… parecía un tiempo para resistir cada embate del destino, ni la lluvia, ni el huracán, ni el sol ni el frío… y volaba… volaba entretenida con las flores del camino, atorada entre las espinas de los cardos, en donde esperaba de a poco, que las hojas de un gran árbol cayeran, para verlo florecer de nuevo, con cada estación de su vida.

Inventaba cada sueño de amor, y pasaba sus días de larga soledad, en un bosque blanco que llenaba de perlas negras para otros, con letras mínimas, abría y cerraba sus alas, y se veía en su propia sombra, en un espejo de aguas oscuras, que con el sol se volvían doradas, y tenían la magia de regalar nuevos sueños, cuando los jóvenes se iban, se perdían entre charcos de sangre y ella esperaba… queriendo ser de colores, más solo eran negras sus alas.

¿Qué sueño es este donde sólo pareciera sufrir?... ¿Acaso qué misión tengo aquí?...se preguntaba una y otra vez mariposa…

No tengo color alguno… ni tengo brillo especial… ¿Será que hoy las aguas turbias, se volverán manantial?...

Una leve lluvia humedeció sus alas… ¡éste día tan  especial para morir!… pensó mariposa… hoy no quiero soñar… ¡me siento tan cansada!... una vida de melancolía, con tan pocas alegrías,  sin alcanzar mucho, ni siquiera la rama más baja…

Pero sueño apareció de nuevo, cuando más dolida estaba… tenía forma, tenía piel, tenía ojos… tenía manos que se curtían al sol, y mariposa empezó a imaginar una vez más…

¡Así lo quiero!... inició a pintar corazones con sus labios… empezó a danzar con el sol de la madrugada…se bañó en su inmundo lago, que con la nueva luz de su tiempo, se había vuelto una quebrada, y bajaba junto a las rocas, subía con las cascadas, volaba sobre los espinos sin que nada la hiriera, ni nada le atormentara… entre la neblina obligada de sus noches. 

¿Quieres morir?... le habló el silencio… ¡cierra los ojos y deja de soñar!… solo duerme despacio…sin afán…¡deja que el río  se vuelva púrpura!, que te eleves como si estuvieras borracha, que veas dos y tres, y mil veces… tu figura danzando entre la brisa, y los colores se desvanezcan en tus ojos, para que una estación nunca llegue…

Mariposa se asustó un poco… ya había tocado el umbral de la muerte y no le gustaba… tomó un poco de miel que le ofrecían en cúpula de oro, y la margarita la vio…cuando abrió sus alas, y los rayos de luna la vistieron de negro con lunares brillantes, y al amanecer, la vio también, oculta bajo las ramas secas, esperando un rato más, a  que llegara el invierno.

¡Promete la primavera!...  esperaré dormida un tanto… un poco solamente… y cuando abran las flores lo sabré…y seguiré soñando… para vivir eternamente feliz y nunca llorar, pues lo único que tengo en éste mundo, es soñar… y las luces encendidas de las casitas del campo, los rayos de luna con los que hablo y me contento…

Es verdad…
¡Promete a primavera!
Será un nuevo tiempo para crear versos de amor y seguir soñando… pues mientras ellos existan podré ser mariposa de candil, de lámpara encendida, donde las estrellas me regalarán cada promesa, para crear despierta  el amor, y conservarlo tan solo para mí.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 13/14




miércoles, 12 de marzo de 2014

EL PECHO DE MAMI

EL PECHO DE MAMI

El calor de madre,
Tan dulce, tan inigualable...
Sólo enseñar el amor es nuestra misión
Llenarnos de paz desde el amanecer
Y también, cuando se oculta el sol.

El amor de madre todo perdona...
Hasta las heridas de muerte...
Y el dolor nos glorifica
Como a las aves heridas
El calor del mediodía.

Así... sobre tu regazo maltratado
Cierto día te vi volar...
Y un dolor que me lleva contigo
Ahonda el mar... el mar...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 12/14
 



Sandra Milena con su bebé 

ODIO

ODIO

Ojo que no estemos por ahí llenos de odio, un veneno que sólo ataca a quien lo siente, nos vamos a liberar, y a pensar, que tal vez tengamos que despedir a esa persona, ¿sería posible hacerlo con una sonrisa?...

Hay un silencio que abarca todo... estamos aquí aprendiendo, no convirtiéndonos en el veneno que nos ahogará... con ésta música todo vicio marcha, abro mis alas pequeñas al sol...mi amado y precioso sol que abriga a mi princesa, hoy en su día 10, que la alejó físicamente de mi lado, pero palpita con cada sonido, y cada brillo, como lágrimas hechas de mar. 

Hoy de nuevo regresa depresión, por aquello de que no podemos cambiar el destino del hombre, por esa razón, de que a veces, no quisiéramos morir nunca, ni que ningún ser amado se vaya antes…

Puede ser por el vacío que retorna, por los ojos que se alejan velozmente y el amor que se vuelve distancia y sombra…

Que no estemos como los alacranes, a la defensiva... y que nuestra rabia y odio nos someta a nuestra propia daga clavada con su veneno, que no herirá a otros, sino a nosotros mismos, y así nuestra lengua buscará el tibio de otros para dañarlos.

¡Qué malo es el odio!... odiamos porque sí… porque las personas se defienden, por la belleza, por el bienestar y el progreso que no hemos podido alcanzar, por nuestra historia  con rocas en el camino o no, que fueron puestas para nuestro propio crecimiento como seres humanos.

A veces odiamos cuando somos quienes disparamos las flechas primero, y no permitimos en medio de nuestra soberbia y arrogancia, que el ofendido reclame siquiera a su manera… y se defienda  del veneno de la víbora.

Somos perversos cuando queremos…sabemos mentir y engañar a otros, creemos hasta en nuestras mentiras, y nos cobijamos con el veneno de nuestro corazón.

El odio nos enferma, nos apaga, nos llena de mucho dolor…y no permite ver la grandeza que tenemos; vuelve todo gris y oscuro,  nos perdemos de los sonidos hermosos que trae el bosque, de contemplar los ojos de los demás y sus propias miserias y afanes, por creernos perfectos, cuando un cáncer hace metástasis  por toda la hiel que llevamos dentro.

Vamos a bañarnos con sal, vamos a sacar todo ese dolor y ese veneno que nos está dañando… vamos a limpiarnos con miel de angelita, vamos a correr  y a saltar por éste nuevo día que se nos dona, y dejemos en el ayer los vicios, la arrogancia, la envidia, y todos esos pecados que nos consumen como seres humanos pensantes.

Un ave es tan feliz, a pesar de estar prisionera… la escucho cantar… ¿será que llora realmente?...No lo sé… pero me arrodillo a recoger una hormiga presurosa con su enorme carga para otros…sin importar si tiene hambre… ¡y la veo tan feliz!… ni siquiera piensa en el hoy, ni en el  mañana, y trabaja para todos como uno solo.

¿Qué nos falta realmente?...lo tenemos todo…sólo  que vivimos sin imaginar que a la vuelta de la esquina, ya no seremos, ni odio, ni envidia, ni dolor…sólo un vástago que ha dejado de odiar… y que no aprovechó los instantes de ojos abiertos, cuando el mundo estaba ahí  para contemplarlo y amarlo, con todo ese contenido mágico que nos fue legado con su estuche para nuestra felicidad y la de otros.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 12/14