viernes, 14 de junio de 2013

PALABRITAS (75)


PALABRITAS [75]

No busco prebendas 
ni aplausos,
tampoco dinero…

Busco la montaña
donde están todos mis sueños
para repetir: 

Te quiero.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 14 6 13



PALABRAS AL VIENTO (76)


PALABRAS AL VIENTO [76]

Anuncié que me ganaré la lotería, llevo repitiéndolo por años, estoy convencida de que será, ¡si señores!... 

Creo que empezaré a ver en qué me gasto el dinero, porque no lo voy a dejar amontonado para que los flojos lo derrochen en bobadas, dejaré solo un poco, el resto para mis viajes, quiero conocer el mundo, para mis libros de poesía, ¿por qué no?, mi madre decía: "Llegó mi Chavito que se parece a mí, pues vivimos de sueños", y éstas palabras están aquí con mi Princesa divina a mi lado. 

Nos veremos en un rato, sean felices con lo poco, y con lo mucho también, conozco gente tan pobre que no es capaz de ser feliz siendo ricos, y gente tan rica como mi padre, que no tenía sino una buseta de madera y fue el hombre más feliz del mundo.


Raquel Rueda Bohórquez
14 6 13

MI NIÑO (77)


MI NIÑO [77]

Al escuchar la ocarina vi a mi niño.
Descalzo camina sobre los cardos y nada le hiere.
Corretea sobre el sol ardiente y sonríe;
se apartó del mundo y es feliz.

Acabo de escuchar la voz de mi niño.
Tiene alas de canario libre,
alguien abrió su pequeña jaula
y anida sobre un níspero cargado de frutos.

Mi niño grande tiene novia,
lo persigue la lluvia de mis ojos,
lo cercan los besos de una madre
y lo hacen sonreír los sueños de su padre.

Mi niño toma rosas con sus manos,
nada las hiere, nada lastima,
levanta vuelo como una cometa
y descansa sobre la luz de la luna.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 13/13 



TOCHES (78)

TOCHES [78]

Sobre un árbol cargado de frutos
un toche declamaba un verso,
y desde una palmera alta,
llegando a tocar el sol,
le respondió su novia con una rama en el pico:
“Acércate mi cielo, ¿cuál es tu temor?”

Y el toche de doradas y negras plumas
tomó un hilo de trigo seco y la siguió.

De sus alas todo el amor entregó,
se inclinó sobre el lomo de su amada
que de rodillas lo esperó.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 13/13

JUGANDO (79)


JUGANDO [79]

Decidí jugar a ser mejor,
busqué en el silencio de mis días, un motivo.

Lancé las cartas, como bruja imaginaria
queriendo descubrir del azar, notas mágicas,
que condujeran con suerte un destino marcado.

Mi pequeña gata Pachita,
de sus uñas la toxoplasmosis que tanto me asustó,
finalmente fuerzas me regaló,
y con mis niños nada pasó.

Un café caliente, fruto de dorados cabellos.
Embebida en sueños de navegante sin timón,
seguí la senda marcada por mi Dueño,
y me senté de nuevo en mi amado sillón.

Aquí voy con paso de niña vieja
queriendo robar una sonrisa aquí o allá,
en tanto mi corazón, con una herida abierta,
palpita suavemente, dejando caer rojas espumas
en un lago sin amor.

Corretean de nuevo mis hadas,
unas se visten de rosa, otras de azules,
los niños por las calles con sus harapos viejos
las mujeres, sentadas en las puertas sin buscar quehacer
y el mundo gira y gira, y yo al revés.

Persigo el sueño del amor y te recuerdo.
Pálido mi rostro nuevamente,
enjutas mis piernas en viejas noches,
luna plata de iluminados cabellos,
ojos verdes de lagunas silenciosas,
luciérnagas brillantes de llanto mudo.

Ya no vago, no grito, no corro…
Una quebrada mansa me persigue,
mi sueño alcanzo en la rivera de la montaña,
me convierto en cabra montés y te sigo.


Subo la cuesta sin herir mis pies
y desde arriba balo tantas veces como puedo.
De la luna plata, leche vestida de rayos bajan,
para nutrir de esperanza mi alma con su canto,
la muda sinfonía a noche en lunada,
donde vagan las estrellas fugaces
sin ser adivinadas.

Sigo jugando a ser libre y me esclavizo,
juego a ser feliz y me quebranto,
pero sigo lanzando las cartas aquí o allá,
esperando aparezcan tus negros ojos
a mi rostro iluminar,
y a mi cuerpo bendecir.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 13/13

SOBRE UNA RAMA (80)

SOBRE UNA RAMA [80]

¿A quien más, dirás que amas,
si espero sobre encendidos pétalos
un nido oculto entre las ramas,
donde el depredador no llegue?

Trina en mi ventana de nuevo,
muda espero la canción en cercano árbol.
Me levanto temprano a ver el horizonte
pero no llegas,
ni de gorrión ni de sinsonte.

Buscan remanso bajo mis alas,
La dulce miel que muere conmigo.
Una colmena rica es mi corazón,
una flauta mi pico, por tu amor.

¡Detente!, no persigas otros rumbos,
tu camino es el mío.
Tu sendero es volar conmigo
desnudar el cielo con los ojos,
ofrendar al sol nuestros sueños
para cumplirlos de rodillas
declamando un poema
sobre cualquier gajo.

¡Escucha!: trina todo a la distancia,
los guaduales mecidos por la brisa,
las hojas sus movimientos leves susurran,
el mar se entrega sobre las rocas,
los amantes se miran a los ojos,
y te espero sobre mi solitaria rama
que tiene olor a bosques,
y a tupidas madreselvas.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 13/13 

PASTANDO (81)

PASTANDO [81]

Quiero pastes en la llanura de mi vientre,
que trotes en los cerros desnudos
donde habitan mis flores calladas,
en las heridas, que son hermosas quebradas;
en mi ombligo, quien invita al descanso de tus labios.

Baja por la ensenada de mi cintura,
retoza que se anuncia fuerte aguacero.
Los rayos parecen niños sedientos
que pretenden quebrar desde la tierra el cielo.

Navega en mi playa interior, déjate llevar...
Cierra los ojos  y volemos al infinito.
Un arenal de colores decanta la lluvia fría,
y paro de sufrir, adormecida entre tus brazos,
colgada como una hamaca bajo tus piernas.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 13/13