lunes, 29 de abril de 2013

UN AMOR/Jorge Rueda [11]


Jorge Rueda

UN AMOR ASÍ /Jorge Rueda[11]

Un amor como el tuyo nunca dolerá;
una caricia como la tuya permanece,
una mirada,
una mirada así,
¿quién la olvidará?...

Una oración recordada siempre,
la bondad de tu corazón.


Tus carcajadas que se robó el tiempo
tu morral, tu azadón, yo...

Un cascabel en tu alma, mi amor
para sonar en éstos duros inviernos.

Una dulzaina para cantarle a la vida,
un rosario en tus manos,
la voz de un roble triste,
su caída…

Pero tal vez mi cielo amor,
mi dulce viejo querido:

Una estrella en el anochecer
nos recuerde que siempre estás,
y no lloraré.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 29/13

ANDERSON [12]


Canario criollo. Imagen: Liz Nayibe Àlvarez R.

 ANDERSON [12]

En esa tarde de grises silencios
el dolor era una llaga expuesta.


Me quedé con la sombra del sol y el viento
viendo sus verdes ojos en lúgubre aposento.

Comprendió que fue una despedida
pues no declamó ni un ave en la semana,
no hubo jilguero que cantara
en las esmeraldas de las ramas
mientras veía desde la ventana,
cómo la rosa vieja se desnudaba
y los azotes del dolor la desvanecían.

Soy un canario de doradas alas,
mi cabello me encontró danzando,
y volé… volé tan lejos,
pero mi amor le llevé hasta su estancia,
con pequeños saltos que advertían
que ya mi vida no era del dolor,

y canté, canté sin cansancio para ti,
pero al abrir mis alas, ya no estaba,
en mi reemplazo quedó una flor.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 29/13

CARMEN [13]


Liz Nayibe Álvarez R.

CARMEN [13]

Sobre una rama de dorados frutos
se quedó mi vida prendida de tus ojos.

¡Oh amor!, amor desnudo y limpio
mi niño amado,
está mi corazón
herido y moribundo.

Ayer, versos sobre mis labios
declamaba a Dios agradecida,
más una cometa de colores encendidos
robó de mi huerto lo más querido.

Ya no hay prisas… no hay afanes…
Quiebro mi cintura al son del viento,
doblo mis rodillas desde el amanecer
para amar lo que ha quedado
y permanecer.

Tus ojos de niño sobre mis pechos,
el cantar de tu luz en mi ventana.
Pajarito de amores pasajeros:
eres un diamante dentro de mi alma
y ahí te has quedado.

Resucito cada día al verte sobre las ramas,
un trino a  ti se me parece,
eres oración de madre compungida.

Mi amor… mi amor eterno…
mi adorado amor por siempre.

Raquel Rueda Bohórquez

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Publicado por RAQUEL en 13:33  

JESSICA [14]

JESSICA [14]

Cielo encantado a ti clamo:
Tengo miedo de un mañana…
Me asustan las enredaderas de colores
pero bordo calcetines rosa desde temprano.

Un amor llegó a casa…
Un  topacio tan gigante como una palmera.
Me arropo en su tronco extendido
y me abrigan sus ramas bailadoras.

Un cantar es la vida… susurro de viento…
A mi amor que me llenó el vientre de contento:
Amado mío, para ti el aposento de mi corazón,
para ti éste el calor de mis mañanas
y un beso trasnochador.

Estaremos despiertos escuchando un cantar,
una niña de colores danzará bajo la lluvia.
Mis tetas rebosantes de nieve  blanca y espumosa,
sus labios… ¡Oh amor mío!... sus pequeños labios,
sus zapatitos, sus diminutos trajes
bordados de cariños.

Don de la vida el amor, la semilla.
Don de Dios los amaneceres amándonos
y con los cantares de mi corazón
el mar arrullando a las aves del cielo.

Y yo aquí,
meciéndome con mi pequeño corazón
que se mueve cual campanillas de coral,
y que al abrir sus ramas inquietas
anuncia lluvia de besos y carcajadas
antes de salir el sol.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 29/13



sábado, 27 de abril de 2013

FIERA [15]

FIERA [15]

Así estoy
herida y triste.
Dagas mortales
con rojos intensos,
son puñaladas
que me trajo el viento.

Como una fiera
espero de tus manos,
de tus ojos dorados.


Extensas praderas,
calores en mis garras
para matar la vida
y llenarme de gracia.

Estoy  fiera, amor,
espero la corriente
que a mis venas atormenten
para que pueda resucitar.

Herida la noche aguarda,
sucumbe en mí,
dentro de mí,
para acercar mis labios
y sanar tus heridas en las mías.

Luego volar,
siempre volar
prendida de algo,
aferrada de sueños,
hasta sentir
que el frío es dueño
de la vida,

y la verdad,
una mentira a medias.

Raquel Rueda Bohórquez

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AROMAS [16]

AROMAS [16]

Levanta tu cairel al viento,
Rojos postizos, encendidas flamas.

Urde el corazón falsía
Que sobre mentiras se inflaman
Y  bailadoras lenguas
Como lanzas venenosas
Esgrimen vanidades.

Corre la potranca y el caballo le sigue
Fustiga rabias y dolor…
Vanidad se hizo amiga de soberbia
Para reír a carcajadas.

Mañana el dolor
Acuñado en falsas amistades,
Una mueca dejará
Sobre la comisura de los labios.

Honda herida, ausente mirada.
Callan voces que ayer nos desvelaron
Que antes, nos vieron asomar con el sol
Y trasnochados inviernos nos hallan hoy
Con los ojos húmedos, y la boca cerrada.

Parva vida, loca inocencia…
Como niña herida, ¡corre!...
¡Huye!, /Que apesta a ignominia


Y desde la montaña
Se escuchan sonoros vientos
Que traen aromas de alboradas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 27/13 

PARCA AMIGA [17]

PARCA AMIGA [17]

¿Quién no ha sufrido desengaños?
La corriente de los ríos,
A donde se vomitan inmundicias
Se alejan torpemente y se desvanecen
Sobre ennegrecidas rocas. 

Vida, muerte, dolor…
Pocas alegrías nos toman,
Se desvela un lucero
Mientras sigo aquí
Viendo hacia la nada.

¡Qué poco vale desnudar el corazón!
Qué mínimo es el valor, la estima…
Sinsabores llenan el alma
Y en la boca sólo el amargo de la hiel
Donde se clavaron viejas espinas.

¡Mentira!...
Quien adula y ríe tanto,
Ese lleva una trampa guardada.
Quien te regala sueños y luego te los roba,
Los desvanece como el humo de un cigarro,
Dejando tus labios con ese sabor amargo
De las despedidas.

Falso quien calla…
Cual  peregrinos vamos,
Somos nuestra propia tumba
Deambulamos de la mano;
Nos volvemos cómplices...

Reímos a carcajadas de otros
¡Qué vanidosos somos!
Parecemos mariposas de colores bajo la lluvia.

No hay afán…
Continúa, seca tus ojos, no te avergüences.


No voltees hacia atrás
Pues tus harapos valen más,
Tus zapatos rotos tienen más valor
Tus lágrimas harán brillar tus ojos
Que parecerán doradas estrellas,
Y tu boca, continuará con sed
Junto a tus manos abiertas.


Rojas zapatillas,
Labios encendidos de carmín
Hacen olvidar del amor verdadero.

Gimen las doncellas y se desvanecen...
Las piernas se agitan y el rubor se borra,
Si  la parca nos halla desnudos
Y sus ojos sin fondo, infinito oscuro,
Nos detallan.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 27/13