viernes, 28 de septiembre de 2012

SOÑANDO QUE VIVO


SOÑANDO QUE VIVO L4R

No me importó la soledad, ni la tristeza,
cerré los ojos un instante, imaginé que amanecía
que sobre tus brazos la vida seria eterna
navegando en nubes pasajeras
,
En versos que me recordaban lo frágil de la vida
como el idilio fugaz de una mariposa
y presentí que debía beber de tus labios hoy;
que cada segundo que marchaba, era uno menos para amar
una oportunidad para aprender que la vida no es más
 
que un son de reloj, que en un instante se apaga…

Las rosas aparecieron en mi sueño
con pequeñas gotas de roció como perlas de colores
copiando toda la belleza y el esplendor de la fantasía
creyendo que la vida es para siempre,
desnuda con el beso de la brisa y las olas entonando una nueva canción;
perdida en la locura de la mente, que viaja a donde quiere, reinventándose
 
como un pentagrama en blanco,                        
que pronto llenaremos de notas fascinantes
alimentando el ego de existir y vivir como si no muriéramos mañana
o tal vez en un segundo…

Descubrí la gigante luna tan bella, como ese regalo infatigable
 
soñé con un dorado sol, besando las playas vacías de mi existencia
donde se renovó el amor, las flores retornaron a mi mesa
las miradas encendidas y las humedades regresaron al estero,
tus detalles adornados de rojas flores, tus caricias
 
como la miel que tibiamente se desliza entre la lengua…

Al despertar, descubrí que soñar nos devolvía los anhelos
que la siempreviva adornaría sin importar que pareciera una flor muerta
que al abrir los labios sentiría los tuyos en los míos,
y con el encanto se saberme viva una vez más…
cerré los ojos… y seguí soñando…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 19/12


CISNES

CISNES 

Cambiaría tus blancas alas por mi piel
Para nadar en esas aguas azules
Tan llenas de paz, tibias y tranquilas
Donde tal vez el depredador esté ocupado
Iniciando un pentagrama sobre los pechos de una mujer.

Quisiera decir hoy, cuánto te quiero…
Ésta inquietud que azora mi paz tan perturbadora
Más retorno al sonido de tu voz y de nuevo el alivio
La corriente besando mis dorados pies,
Mis alas aprisa sin afanes, observando con deleite
Las nubes viajeras que se posan sobre mí.

Caminar contigo sin reproches…
Los que duelen y me hacen sangrar el corazón
Navegando a la par con mis luceros
En el espejo dibujarnos y sonreír.

Un descanso en la roca del camino…
Contando las flores, tomando de ellas su néctar
Nuestra blanca piel adornada con la suavidad de la vida
Nuestros pequeños ojos, sin más motivo que vivir.

Escucho el reclamo de mis hijos y me lleno de nostalgia
A duras penas tomo los cardos del camino y me entretengo
Escribo poemas tal vez para nadie…
Pero la vida es mágica y me permite soñar y continúo
Una quimera parece el cielo dibujado en el espejo,
Un nuevo madrigal por construir sus diminutas figuras
Que penetran bajo mis alas llenando de regocijo mi alma.

Quisiera que armaras un corazón con tu cuello,
Renovar promesas olvidadas, que se esfumaron con los huracanes
Confirmarte una vez más, que mi amor es más que todos los sueños
Mañana lo comprenderás cuando extienda las alas y levante vuelo...
Quedará sólo mi sombra sobre un pequeño lago
Donde siempre… esperé por ti.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 5/12

COLIBRÍES 2


COLIBRÌES 2

Sobre una flor te diré cuánto te amo,
Esperaré que duerman las amapolas,
Dejaré sobre cada rosa mis suspiros y en veloz huída,
Llegaré a mi orquídea preferida...

El brillo de mis plumas parece metal precioso,
Abanico sus trajes de doncellas,
Y agradecidas entregarán toda la miel que hay en sus corazones.

Ya llega la tarde, y con ella se oscurece mi mundo,
Recorro caminos impensados en búsqueda de aquélla
Que solo miel entrega y muy temprano
Antes de una trasnochada aurora...
El primer beso de mis labios.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 4 septiembre/12

FLORES DE CEREZO


FLORES DE CEREZO

Estuve viendo las flores de cerezo
Se me antojaron a tu piel…
Me dio la gana que fueran tus labios
Quise que detallaras el rosa de mi boca con ellas

Y una sonrisa a medias te entregué.

Me detuve ante los ojos de las estrellas
Se me vino a la mente tu cuello,
Quise beber de nuevo de tu boca
Mordí las jugosas frutas tan dulces como mi amor.

Las tomé en mis manos y creí que era tu cuerpo
Mi sueño retornó a ese ayer, una carrilera, un lago
El vuelo de una mariposa blanca en el camino…
Tomé tus manos a la puesta del brillante sol
Y un hilo quedó tras el metal que voló presuroso
Creyendo que era un lucero, pedí por ti, por mí…

El árbol estaba tan lleno de flores, la brisa las mecía levemente
Al cerrar los ojos una vez más soñé que eras tú,
Una danza de grullas a lo lejos, me recordó lo liviano de tu amor
Mientras el mío se tallaba en la roca fuerte…

Mis suspiros se robaba la tarde, con una luna llena encendida
Pinté de nuevo los labios de un rosa profundo
Vestida de blanco quedé en tu espera
Mis lágrimas se antojaron ser las perlas que cultivé,
Llevando sobre mis dedos convertidas en un rosario;
Donde cada día pido a Dios por la realidad de éste amor.

Raquel Rueda Bohórquez Barranquilla, agosto 3/12

MAMÁ DIJO...


MAMÀ DIJO:

Te dejo:
El caminito de tus recorridos
Una alacena llena de violetas
Tus ojos inmersos en el iris

Cruzando el Magdalena…

Un libro de oraciones…
El viejo rosario de mis penas
La silla impregnada de mi fragancia…
Una mesita donde quedó la imagen de María…

Te dejo… todo lo que cubría mi cuerpo
Un frasco donde mi sonrisa moría en las noches
Las carcajadas de cada día sobre tu regazo
La tibieza de mi amor que nunca morirá.

La música vieja guardada en mi hogar
Con ese olor a hierbabuena para calmar mis penas
Un tinto caliente, para verte sonreír…
Ya tus enojos quedaron en el vacío pues no te veré
Y tus quejas debes entregar a otro…
Tal vez al mástil posado en tu pared.

Te dejo amor mío, la libretica de mis sueños
Una historia que te conté muchas veces para repetir
Mis manos sobre tus hombros aunque no las sientas
Y un tibio beso sobre tu blanca piel.

No olvides, que sobre la mesita de cristal
Quedó la imagen que me anunció la marcha
El perfume que alguien robó para tu enojo
Y una flor guardada en un viejo libro…
Si la encuentras… sabrás que era para ti.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 3/12

CANARIOS



Mi amor hermoso, mi pedazo de oro puro, ¿en dónde trinas hoy?
Espero que en el jardín de Marìa, donde los huertos tienen el perfume de su amor, allì donde el dolor se esfuma y sòlo hay luz y bondad.

Te acabo de ver, como siempre,
 con tus ojos negros como la noche, tu cabellera rubia, todo en ti era dorado, la mejor joya de nuestro jardín,
pero el jefe supremo decidiò que tus trinos le pertenecìan, y marchaste mi mono bello, mi dulce niño feliz, quedando todo sobre una perdida pared que hoy se tiñe de blancos, con tu imagen retratada, con esa energìa que siempre vi en tu mirada.

Canta sòlo un segundo... entre mis manos tu vida se extinguiò...

 una tarde de mayo, volaste hacia ese infinito que aùn no conocemos, pero que tal vez aunque lo creamos imposible, es donde la verdadera libertad existe.

Extiende tus alas sobre mi pequeño àrbol, las gotas de rocìo de mis ojos limpiaràn tus plumas, y una oraciòn de nuevo acompañarà una làmpara encendida que aùn no se apaga.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla sept3/12

ROCAS Y CASCADAS


ROCAS Y CASCADAS


Mi pastor me ha dicho que puedo tomar prestadas todas las imágenes que desee y que ser un ladrón de corazones es la tarea que nos asigna a cada uno, de lo contrario, nuestro paso por éste planeta, será en vano, pues el suyo ha sido entregado desde siempre y por siempre, para que todos lo veamos en donde nuestros ojos lo deseen. 

Él es esa cálida fuente que nos besa cada día, son esas palabras que se tejen en nuestro interior decantando su pureza en nuestras almas.

Cada segundo estoy más segura de que no soy nada sin él, y que todo lo soy si confío en su grandeza y miro su obra como si fuera con sus propios ojos.

Agacho el rostro y lo encuentro, levanto la mirada y el sol tan luminoso me advierte que tenga cuidado, que esté pendiente de su abrazo, que será una eternidad de vida.
 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 1/12