domingo, 29 de julio de 2012

RECUERDOS DE AYER


TETAS


VISTIENDO HARAPOS


la Casa de Condorito.

AGUAS CLARAS/A Paulina Dìaz Rueda


LA VOZ DEL BÙHO

LA VOZ DEL BÚHO L3R

Por ahí dicen:
Que no hablemos de palomas grises
que pajaritos de colores...

Que contemos de los muertos 
de los niños que se roban las guerras,
de la sangre que día a día nutre las selvas
del odio sembrado en el interior de una cámara,
de las voces que continuamente hablan de Dios
pero su corazón trama la maldad.

Nuestra misión es la certeza, pero ante todo... es el amor...
no me atañe hablar de lo podrida que está la mente
de los mensajes que envenenan a diario a nuestros chicos
del odio que se fabrica y de a poco envicia...

Tal vez debamos hablar de las cabezas de los buitres
que se llenan de pavor ante la inmundicia
y llenos vomitan toda la miseria que les fue dada...

Creo que hablaré de los viejos que deambulan en la calle
tan viciosos y sucios que ya a nadie importan;
o mejor de los carroñeros de corbata que se roban los subsidios
que están enfermos de ambición
y arrebatan al pueblo sus derechos.

O mejor de las avenidas que se construyen
pero que es el pobre quien las paga
mientras las casas de los ricos suben de precio...

Vana vida... vanagloria... vano placer
todo será tiempo perdido... glorias pasajeras
que no sea yo quien levante una pala llena de arena
tal vez antes de ello, muchos se den cuenta y cambien
porque la prisa que lleva el hombre
será su propia tumba.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 26/12

MIS PADRES


Welcome to the family

ROSAS PÙRPURA

ROSAS PÚRPURA L3R

Hoy ví un amanecer nuevo
el último o el primero
las púrpura rosas de corazón blanco
como las doncellas de un ayer
que se deshojaron sobre las rocas
robado su candor aprisa.

Calladas siguen un destino
donde sus espinas sostienen su peso
se desangra un interior a pesar de todo
se endurece una fuerza tan íntima y tan triste
habitante de un huerto que no le pertenece
donde expande sin miedo sus perfumes.

Los colibríes se hartan en sus pétalos
un nido como esponja es su vientre
apetecen de esa voz donde abundan los aromas
trinan y abanican sus vestidos
y vuelan de nuevo en busca de otra fronda.

Llega el silencio de la noche
tal vez mañana abran sus pétalos de nuevo
o pueda ser que descansada la veamos
convertida en abono para el huerto
donde vivió callada y bella
y donó toda su belleza, sin esperar nada.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 26/12