martes, 22 de mayo de 2012

VESTIDA DE ARCO IRIS


VESTIDA DE ARCO IRIS LR3

Sólo soy un ave vestida de colores
Nadie imaginó que yo… una paloma
Que no sabe cantar sino llorar
Me vestirían con trajes escarlata,
Que mis platinados se confundirían con los verdes
Que los azules se mezclarían con los púrpura…

Sólo yo… una paloma…
Pareciera que cansada de arrullar en éstos pastizales
El depredador descubre la inocencia de mis nidos
Roba en mi presencia y los convierte en sus manjares.

Quién creería que yo… una simple paloma
Desde una oscurecida rama adornada de semillas rojas
Aquéllas que nutrirán sus bocas casi en silencio
Arrulladas por mis lágrimas que roba la lluvia…

Quién creería que yo… vestida de tristezas
Levantando la mirada día a día
Qué grato es observar en silencio éste cielo mío
Extender las alas y volar… volar al infinito…

Quién se fijaría en mi ropaje gris…
Pero aquí estoy… alguien me vistió de candores
Adornó mi traje de rosas encendidas
Para confundir a mi depredador y vivir días mejores.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 20/12

SOBRE UNA FLOR


SOBRE UNA FLOR

Aquí estoy sobre éste jardín donado por un Jefe invisible, el que no tiene palabras fuertes para mí...

Cada día me deleito con la brisa que llega desde los morichales, cada segundo los robles, los encinos, el pequeño árbol que aún no crece.

Me perfuman las rosas del camino y los cardos me entregan sus mejores flores, mientras mis cantos entrego como una oración diaria.

Soy feliz, mi ropaje hermoso cambia por temporadas, la lluvia fría limpia mi traje de seda y soy un pasajero que sólo adorna, la existencia de otros sin pedir más.

Déjame cantar y construir un nuevo nido, mientras me arrodillo y recibo tus mieles y mi pecho se ensancha y vuelo encantado del sol y de esa flor nueva que adorna mi jardín.

Allá a lo lejos vislumbro un ángel, hoy habrá una oración por él y por una anciana que hoy parece una princesa, llena de vida y de encanto... tal vez en un momento decida trinar para ellos, hoy como ayer llueve y es la lluvia el mejor regalo para la vida, mañana veré florecer el campo y reverdecer las praderas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 20/12

DETRÁS DE TI



DETRÁS DE TI

Aquí sobre el mismo espacio vagamos…
Sólo momias somos y el camino es extenso,
Ya ni mi sombra se divisa… a lo lejos observo la tuya
Mientras el desierto es la rama que cobija nuestra ausencia de amores.

Ven a batir tus alas a mi lado… no te alejes fronda mía, consuelo de mis ojos…
Ya mis ramas se han quebrado ni un ave pasajera hará nido en ellas;
Has formado un arco con tus brazos y tus piernas son mi enredadera…
Déjame que te alcance amado mío la planicie espera…

A lo lejos advierto que a éste paso sola quedaré
Nadie derribará ésta sombra que teme pensar
Y me encamino hacia tu todo y nada…

Y te encuentro con tus ramas platinadas;
Como éstos cabellos míos que temen envejecer más,
Y trato de correr a tu lado… pero mis raíces se aferran
Y gimo y lloro mientras los nubarrones grises huyen
Sin un riego de sus ojos, ni un beso de tu boca sobre mi enramada.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 20/12

ME VOY CON LUCÍA


ME VOY CON LUCÍA

Sólo les diré que mañana marcharé...
tal vez nadie lo crea pero empezaré a preparar maletas
aunque iré liviana, el viaje será largo...
no me esperen... no regresaré más...

Observaré de paso las nubes grises de otro tiempo
descansaré bajo un roble o un sauce... tal vez encuentre un pino
y desde ahí recordaré uno a uno... no les pediré nada, no se afanen...

Ya tengo listo el rosario, de a poco aprenderé a orar... el tiempo es propicio, escucharé muchas melodías, todas las que dejé pasar,
y leeré tantos poemas que tal vez olvide los propios.

Todo quedará ahí, libre... sin seguro pues no tengo tesoros escondidos, sólo unos papeles en una caja de icopor que me regaló mi madre y la fotos de mi gente... todos los que compartieron conmigo algo...

Creo que marcharé mañana... ese mañana que espero, y no anuncio cerradas de ojos, ni bocas abiertas, ni estómagos vacíos... ya se llenó todo lo que deseaba... mi corazón hoy está vacío y hay ausencias, pero la maleta aún sin nada,  parece llena.

No dejaré tesoros para nadie... voy en búsqueda de ellos... y ni se crean que estoy pensando en la muerte... ella aguantará un poco más, mientras observo muchos nevados; tal vez escuche el rugido del león y su fiereza no me asuste, estaré segura de que a donde voy; estaré un poco mejor que aquí, allá soy necesaria y mi soledad la extrañaré pues tendré mucha compañía y descansada en un verde pastizal, tomaré una tibia mano, y miraré unos ardientes ojos... antes... mucho antes de que me vean partir.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 19/12

A LA AUSENCIA/ Socorro Bohórquez

MADRE AMADA, UNO DE TUS POEMAS, Y TU PEDIDO... POETIZA DE MI CORAZÓN.


A LA AUSENCIA LR3
Una fresca mañana de octubre 
En éxtasis de amor me encontraba
Yo pensando en mis hijos,
Con temor meditaba:
¿Serán todos felices?
¿Tendrán lo necesario?

A mi oído llegóme un murmullo
Y sus voces cual susurro de palomas,
Que a casa, felices llegaran.

El ardor se encendió en mi pecho
Con la fuerza de amor que brotara,
Al alzar mi mirada hacia el cielo…
De mis ojos cayeron las lágrimas…

Comprendí que la ausencia es muy dulce
Y a veces también es amarga…

Cuando es dulce en amor, en ternura, en deseo,
En caricias que trae la brisa…
Sensación de perfumes que embriagan,
Y cual hilo de inmensa cometa,
Nos mantiene prendidos… a pesar de la enorme distancia.

Al sentir cuán amarga es la ausencia…
Gran tristeza se siente en el alma…
En el pecho se siente una piedra, que ahoga… que abrasa…
Y nos hace sentir el deseo,
De volar…
Como vuelan las águilas.

SOCORRO BOHÓRQUEZ DE RUEDA
Colombia,  octubre de 1989

BUSCÁNDOTE


BUSCÁNDOTE L3R

Te buscaré en las sombras de los miedos
En las oscuridades que penetran mi aposento,
En los espantos que no permiten que sueñe
Cuando te presiento ausente…

Te buscaré en el sol de cada mañana
En el trigo abundante sobre la mesa
En el lago oscuro donde florecen los lotos perfumados,
En las miradas cautivas e inocentes.

Te buscaré en el jardín de mis vecinos
He de cultivar mi propio huerto…
En los ojos de las aves sin destino…
Manso río cristalina fuente.

Te buscaré en el tronco caído…
En la hoja muerta al levantarla
En éste aliento que me regalas día a día,
En las fiebres de dolores revestidos
Calma noche que me desvela en ti pensando.

Te buscaré cielo mío… amante mío de luz y tibieza
En los ancianos olvidados, en sus miradas entristecidas
En los niños que se lanzan a la calle
Que llenan de vicios sus entrañas...
Pues no te han buscado en sus caminos…

Creo que hoy te buscaré en ésta angustia nueva
En éste corazón que me oprime el pecho
Lágrimas que se desperdician con sus ruegos
Oraciones olvidadas, desteñidas…

Te buscaré cada mañana…
Qué dulces los que me ofreces… 
 
¡Qué árboles que sin riego aún florecen!
Y descansada en la roca fuerte que pusiste, 
cuando me sentía por ti olvidada…
Alcanzaré la fruta apetecida…
Eres tú la providencia que vive en mi camino
Y eres el mago que llena de luz mi vida.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 4/12

sábado, 19 de mayo de 2012

SUSURRO DE PALMERAS


SUSURRO DE PALMERAS LR3

En donde están esas rosas tiernas
¿Las primaveras alegres quién recuerda?
Habitante es de mi corazón la tristeza
Marcha veloz… aprisa corroe mi vida…

No hay sentido a nada… todo ha marchado en alas de golondrina
Sin aún vislumbrar la tarde siguiente, ese mañana añorado
Y de nuevo amanecer amando tanto pero con dolor,
Y de las rosas sólo las espinas adornan mi solitario jarrón.

En dónde estás violeta blanca de mis amores
Tu tibieza extraño, continúa éste camino incierto tan lleno de cardos
¿Los abrojos del camino quién los quitará?

Quién en las mañanas sombrías un abrazo tibio
Una mirada vestida de cálidos arrullos al amanecer
Y siempre en las tardes de tinto caliente sobre tus mullidas piernas
El pequeño cachorro dorado presintiendo tu marcha
Triste se pasea, mira… observa y sabe que no estás.

En dónde está el dorado de tu joven piel…
Tal vez te acompaña hoy… no mañana…
Ese mañana que proclamé a los cuatro vientos ya no existe
Ese ayer me dañó la alegría de vivir y sigo… recordando tu marcha
Mientras el atoro impedía el llanto… y las sonrisas ajenas borran tus huellas
Y las margaritas de tus ojos claros me hicieron palidecer.

Aquí estoy sin querer seguir… todos ausentes, lejanos
No hay sentido y recuerdo tus oraciones que me negué en tus instantes
Y miro hacia las nubes queriendo encontrarte,
Mientras el huracán furioso habita en mi pecho
Y las olas se repiten una y otra vez sin cansancio
Cuando las palmeras susurran con la brisa
Que nunca te olvidaré.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 19/12