martes, 6 de marzo de 2012

UN DÍA PARA ENTREGAR...

.

Hoy es un nuevo día, para entregar algo bueno, para no azotarnos con nuestros pesares y mirar siempre adelante, atrás sólo para descubrir que nuestras huellas son perecederas y un paso adelante significa que trataremos de olvidar ese pasado doloroso y una oportunidad para buscar la felicidad marchando hacia una sonrisa nueva...

Creo que es importante sonreír, pero sin hipocresías, entregar pero sin contar a nadie lo que hacemos, orar pero sin pelarnos tanto las rodillas, siempre agradecidos por cada instante y segundo en que podamos respirar.

La mañana sonríe, nuestra desnudez nos causa gracia, pero así transparente ha de ser nuestro corazón, qué bueno poder mirar a los ojos, no bajar la mirada ni avergonzarnos, qué plácido es saber que no hemos dañado a nadie y que cada día es una oportunidad para regalar un abrazo y perdonar... es una tarea difícil aunque el olvido pareciera nunca llegar, sin perdón no hay olvido y es una tarea para practicar hoy...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 5/12

COMO UN HURACÁN


Una vez más como marioneta 
como mariposa al viento soñando contigo
la fuerte brisa azota mi ventana
pareciera que mi estancia volara
y que en un instante ya todo fuera nada.

Aquí estoy... divagando que estoy contigo
que nada pasó mientras el huracán se aproxima
siento esa fuerte brisa y el miedo me acobarda
todos corren y huyen y yo te espero aquí...

Buscaré bajo la escalera...
o me subiré a un gigante árbol
desde donde puedas escuchar mis gemidos
tal vez ese corazón tuyo divise un alcatraz en vuelo
o un águila que gime en la oscuridad
y sabrás que ahí estuve...

Creo que llegó...
presiento sus pasos gigantescos
observo grandes nubes multicolores engañosas
en su corazón traen el veneno...
allí vienen ramas destructoras
a su paso todo es nada...
y al morir... parece que existieras...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 6/12

SOBRE LAS OLAS

De a poco...
como el navegante perdido
iré mirando al horizonte
descubriendo en cada ola tu mirada
y en cada movimiento al rescatista.

Casi que a tientas...
dibujaré una flor nueva
formaré un huerto sin lágrimas
regado con la esencia de la alegría
sobre un áspero plantío
reseco por intenso verano.

Como el fuego...
con un pincel nuevo escribiré tu nombre
el de mi amor de siempre
el de ojos negros y labios hermosos
donde los diamantes de su boca se deslizan
arrebatando la poca felicidad que queda.

Como las cenizas...
volaré por el cielo azul
encontraré tu barquita de madera
me aferraré a su timonero
con la fuerza de un águila
y con el impulso de mi corazón.

Aquí probaré mi fe...
cuando terminada la obra
descubras que siempre estuve aquí
sentada sobre la roca
soñando con ese regreso
sobre una nube azul
besada por las olas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 6/12

lunes, 5 de marzo de 2012

MIRAR A LOS OJOS

..

Hoy es un día para mirar a los ojos
saber cuál ha sido la razón de los cambios
no volver la vista atrás y tratar de olvidar.

Creo que sin importar lo feliz que quieras ser
las veces que te digas que lo eres...
aunque estés a punto de reventar
es valioso mirar a los ojos y decir sólo verdades
pero tal vez prefiera callar, sin bajar la mirada.

¿A veces decimos por qué a mí?
¿Cuál ha sido la falla que me tiene al borde de éste abismo?
Solemos intuir las razones; pero no deseamos ahondar la herida
y preferimos que sane con hiel y vinagre.

No importa cuántas veces te sientas mal...
es importante que no seas parte de tu propio dolor
que no te azotes tan fuerte con tu tristeza,
que termines creyendo que los demás tenían razón.

¿Qué importa una daga más?
Finalmente no sabemos cuántas veces el cántaro se rompe
y cuántas se vuelve a llenar con nuevas lágrimas
aún así... prefiero perdonar, ¿pero bajar la mirada?
¡nunca...! creo que miraré de frente el sol;
con la tranquilidad de quien ha caminado sin dañar a nadie
y con la certeza de que los caminos sembrados de espinas
nos conducirán algún día a un oasis, donde la maldad y el egoísmo
no sean quienes levanten la bandera.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 5/12

sábado, 3 de marzo de 2012

LA ROCA

.
LA ROCA…

Ahí estaba… silenciosa…
Escupida tal vez por algún peregrino
A  la  vera de cualquier camino…
Su dureza no se comparaba ni con el diamante
Y  su belleza no tenía igual.

Siempre trataba de mostrar su brillo
Aún en medio del dolor escuchábamos cánticos
La aurora despertaba del silencio de la noche
Y el radiante sol con destellos mágicos
Amanecía arrogante fustigando las llanuras.

Descubrí  de nuevo la enredadera virgen
Tratando de subir por un reseco tronco,
Ya muertas sus ramas; y sus hojas abonando un terreno
Y en su interior tejían los amantes sueños
Y  la vida en medio de cápsulas;
 Reventaba a una fantasía mágica.

La roca angular se desechó de nuevo…
Ahí estuvo siempre… quiso construir murallas
Reventar senderos para pertenecer a un camino,
Más nadie vio su esencia ni su utilidad…
Simplemente de una fuerte patada se lanzó
Sobre un espacio cualquiera
Donde yace con su mirada al cielo.

Dicen que alguien descubrirá su brillo
Cuando el tallador descubra su valor
Más será tarde… aquí nadie verá sus opalinos ojos
Ni el verdor de esos rayos a la distancia
Ni sabrán que ahí tan cerca siempre estuvo
De la mano de todos… los que con soberbia la arrojaron
Y una cristalina fuente la baña de mañana
Con rayos  de luz que penetran su ventana…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 3/12

MI ÚLTIMA ESTACIÓN



Como tímida golondrina espero un nuevo viaje
Aquél donde no habrá retorno…
Iré sobre los azules que indiquen mis ojos
Con el esplendor de mis alas abiertas a mi libertad,
Como un ópalo al viento mecido por la voluntad
Y allí al terminar el anunciado viaje
Ya no emitiré un quejido más.

Déjame robar una última mirada a éste espacio
Donde pareciera que el amor hizo sangrar la oda
Y el pensamiento se torna doloroso…
Sólo pareciera que la indiferencia llenara éste planeta
Y el verdor se extinguiera entre lúgubres marrones.

Quiero desde aquí… una estancia ajena a tu sentir
Divisar palomas blancas, ver ese oasis que se extiende
Desde donde nace el sol, hasta donde muere el mar
Casi insondable, interminable, donde se dibuja un arco iris
Y se mece una hamaca que será eterna;
Y los poetas inventan cada vez una historia nueva
Para compensar ausencias y acompañar su propia soledad.

Hoy una nueva estación se anuncia…
Segura estoy que la magia de mi existir me hará levantar vuelo
Llegaré a esos enormes cerros donde mi presencia no será placentera…
Gran rocío se riega desde un gran tanque de metal
Y poco a poco… con el perfume que extingue mi presencia
Ya no estaré aquí… de nuevo ganaron la batalla los depredadores
Y allí en silencio… arremolinados los negros goleros,
Se hartan de la carne putrefacta… sin saber que ya se marcó su destino
Y mañana no tendrán quién los devore.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 3/12

MI HOY

Hoy amanecí pensando en esa luna tuya
Tan inmensa que pareciera absorber mi pequeña barca
Parecía pintada sobre tu mar;
El navegante continúa su etéreo viaje
Sorprendida de aquél inmenso globo
Su transparencia era así…suave como la música.

El gran lucero de los soñadores
Mostraba un interior aún más hermoso
Mientras yo trataba de salir de ésta barquita de papel
A punto de hundirse en ese punto gris de la vida.

Creo que tengo un poco de miedo…
Dejaría de ver los luceros de mis hijos
Los de las pocas personas que me amaron…
Hoy estoy un poco tocada, mi madre de nuevo maltratada
Y su ancianidad tan quebradiza como copa de cristal,
Y su rostro con ese color que dejan los golpes de la vida
Y el temblor de la impotencia que pareciera corroernos por dentro.

Admiro a las gaviotas, creo que lo son…
Que vuelan de a pares,
Pero con una enorme distancia que las separa
¿Quién puede imponer el amor?
Tal vez marche hoy… o mañana…
Pero estaré enterada de que no hubo nada
Que iré descansada pues sabré que allí;
Detrás de ese fulgor inmenso y claro
Alguien me esperará con los brazos abiertos
Y un gran beso adornará de nuevo mi existencia,
Una realidad que sólo será resplandor… fuego… o nada…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 3/12