jueves, 23 de junio de 2011

GOLERO [4] LR4 (6)

GOLERO [4] LR4 (6)

Golero que te dejas guiar por la suave brisa
Que desde el cielo vislumbras
Sólo flores muertas,
Que te hacen bajar aprisa
Y te elevan con tu majestad impresa,
Impregnada de olores repudiados
De nuestra propia inmundicia y bajeza.

Pequeño aviador en  días inciertos,
De negras alas que guían tus duros momentos,
Entre pesadas cargas que atormentan
Y te llevas sus carnes corroídas,
Y te escondes entre selvas nutridas
Tras esos amores que tu alma alimentan.

¿Quién te ha llenado de honores tras constante repudio?
¿Quién ha notado la simpleza y gracia de tu existir?
¿Quién te ha vestido de ese color que dicen maldito?
¿Quién ha mirado tus hermosos críos?...
¿Quién los ha tocado y mimado en sus dulces lanitas?...
¿Quién te mira agradecido por los impulsos impresos en ti?
¿Quién te ama en silencio
Y en su corazón existe la gratitud
Por tu trabajo de limpiar y servir ?

Desprecio ante tu sencilla presencia,
Hediondo limpiador de cuerpos corruptos...
Nadie te trata con el respeto merecido;
Tu valor no está en quien espera honores.
Sabes vislumbrar entre los horrores
Otros goleros sucios y malvados
Que causan la muerte que debes limpiar.

Tienes un rey de figura imponente...
Azules impresos en tus mejillas,
El rojo sangre que lleva tu pecho desnudo,
El amarillo de nuestro oro que corrompe,

Y sobre tu desplumado cuello,
Un collar esponjoso y brillante,
Que envidiarían galanes de túnicas falsas
Y corbatas de muy finas sedas.

 Limpiador del mundo
Como el más humilde y silencioso de los seres:
Tu soberbio vuelo te enaltece...

Llevas tu pico impreso de olores de otros,
Y en tu corazón bondad y servicio,
Barriendo lo asqueroso de los seres yertos,
Elevando tu alma limpia y sin corazas
Hasta el cielo eterno que llevan tus vuelos.

Hoy, al verlos ansiosos y hambrientos
Volando por  los aires impacientes... inquietos;
Me preguntaba algo preocupada:
Si creman  los cuerpos,
¿Con qué se alimentan los pobres del cielo?


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 13/11



LLUVIA FRESCA (7)


LLUVIA FRESCA (7)

Cual asustadiza gacela llegué,
encontré un poco turbio el camino
casi me espanté...

Alguien me tomó entre sus doradas manos:
el ángel guardián de mi corazón,
me mostró los caminos de la vida
que brotan en palabras y se escriben
y quedan plasmados en cándidas páginas
donde el amor se iza como bandera.

Nadie me advirtió de peligro alguno,
las redes no pueden arañarte...
Nadie puede tocar tu blanco rostro,
nadie manoseará tus senitos pequeños
ni hurgará tus entrañas hasta hacerte llorar...

Sólo manos que atraviesan el corazón,
palabras que no lastimen;
esas se desbocaron en río de agua dulce
y desembocaron en mi río.

Son suspiros de amor limpio.
Mira hombre de fuego como me tienes,
Soñando nuevamente.
Hoy viajé sobre lomo de mula ligera,
me escondí entre los cafetales,
me extasié observando tu amor
sobre tu nido de blanca paloma.

Hoy robé tus pichones y los llevé conmigo,
sinsonte cantor de mil mañanas,
donde me extasiaba con tus cantares
y donde los besos de mis padres,
eran los manjares más exquisitos y suaves
y sus palabras eran dulce de leche;
almíbar de abejas, hormigas culonas
que crujían cual tostadas nueces
y me adormecían 
con la barriga llena y feliz.

Más acabo de despertar, 
sentí un suave perfume sobre mi sucio pantano;
Alguien besó mis pies con candor
y se esfumó suave y ligero...

Bello pez que te escondes
entre corrientes marinas:
me acaricias y besas 
y me haces sentir mujer.

En mi adormecido rostro
un nuevo suspiro con olor a mil flores llega.
Abrí mis pétalos deshojados
regalando últimos perfumes...

Te posaste dentro de mí,
te miré a los ojos encendidos
que viven con el almíbar que te entrego,
y me adormecí en tus alas de nuevo,
me enredé en tus alas
y volé contigo,
no quiero despertar más
¡que nadie haga ruido...!

¡Que suenen violines mágicos!
Te reencontré volando entre mis ramas...
Ya no cerraré mis pétalos,
los dibujaré sobre cristalinas aguas
y allí quedarán para siempre
fundida en arena, convertida en  oro,
después de haber pasado por el  fuego.

Sobre labios ansiosos, sedientos,
calcinados por siempre,
entre las rosas rojas, las violetas,
los azahares que no mueren,
que perfuman y expanden
lágrimas de cielo sobre mi pantano
tras un largo y cruel verano.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 30/11

UNA PALOMA (8)

UNA PALOMA (8)

De tímida paloma 
adorné mi corazón de blanco.
Perlas ocultas donde la sangre del poeta se vertió
y las espumosas brumas pasajeras de su alma
se vistieron pálidas, y su sonrisa se esfumó...

He cultivado lirios blancos y preciosos...
Adornan los valles de mi hogar con la tibieza marchita,
casi que olvidada de unos labios por besar...

Miré a lo alto nubes grises,
más vi que fueron pasajeras...
Se desvanecieron sobre las torres de una barca silenciosa
llevadas en sus alas  blancas
cual espuma ligera y suave 
que en su esencia lleva aliento.

El dolor tocó a mi puerta...
Llagas viejas me consumen en mi solitaria cama.
Imploré porque tus alas fueran renovadas,
expandí perfumes sobre tu almohada;
era luz que desde el cielo para ti llegaba.

Sentí  hoy la aurora es triste...
Un presagio que me arrancaba de tajo.
Alguien decidió que no fuera feliz,
todo lo amado, todo lo encontrado,
todo...¡todo lo perdí!...

Flores blancas se elevaron, /eran comentas de luz.
Labios temblorosos me dicen que hoy estás aquí,
siento tu mirada fresca, tranquila...

Tus pasos mundanos de dolor se acabaron,
pero en mi alma murió una nueva violeta,
la que se pintaba púrpura con tu cariño
y que hoy derrama las mismas gotas de rocío
y su pensamiento lúgubre te imagina
blanca como la aurora... 

El tornasol de tu mirada,
el brillo de tus ojos se esfumaron;
así se esfuma el alma,
la  fuerza que te dio la vida...

Siempre te recordaré  mi bella paloma blanca,
consentidora en mis efímeros instantes...

¡Fue tan poco el tiempo!... tan leve y silencioso.
Ni un abrazo pude entregar,
mientras mis versos tristes
se estampaban sobre una blanca hoja
y mis besos llevaba hasta tu altar.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, junio  23/11

POR TI (9)


POR TI (9)

Un nuevo disfraz para agitar sueños
en mi mar de corales fantasía...

Un nuevo mirar desde mi oscuro fondo
mostrando grandeza y osadía.

Un nuevo aliento, para vivir un nuevo día.
Besos de mar entre caracolas marinas,

danzarines corazones que se mecen
que me abrazan,
 y desaparecen con la espuma.

Me vestí de naranjas,de rosas, de rojos...
Me adorné con trajes de fantasía.

¡Mírame corazón!
 ¿Ves el iris ensanchado?
El motivo es el amor,
que me ahoga en tu lago.

Quise revertir mi sexo pues no te hallaba
en el fondo de tan encendidas olas;
mar azul
 profundo
lejano...

Historias de colores 
perdidas entre cristales.
¡Caballitos de mar embarazados!

¿Ves la magia del amor?
¿Hoy me comprendes?

¡Por ti viviría en agua dulce si lo quieres...
Nadaría en peceras
 con plantitas de mentiras.

Por ti viajaría hasta la claridad de la luna
y me  permitiría navegar
 entre  sus dorados rayos.

Por ti me inventaría de nuevo;
regresaría sobre los pasos idos...

Por ti mi amor, ¿qué no haría?

Moriría si lo quisieras...
¡Pero de amor, sobre gigantes olas!


Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, junio  1/11

AVE PASAJERA (10)



AVE PASAJERA (10)

Se empeñó en las notas del violín,
el encanto y la magia de sus sones;
el dolor,
 corazones rotos
dibujados en los cristales
de su propio llanto,
mientras en el cielo,
luciérnagas de colores
 la observaban...

Hizo estación en el mirador
de una blanca mano,
donde azules y divinos
sus amores la buscaban.

Anheló su norte
 disfrazada de gaviota,
pero su corazón aprisionado
entre las llamas del amor
no la dejaban volar
 hasta sus brazos.

Se vistió de diosa,
carmín encendido
 rojo fuego...

Vistió sus pétalos
 de ardor y pasión,
pero su ave azul
 había partido...

La esperó...
 Aún la espera...

Hoy su alma se viste de negro
posada en la misma cerca de madera,
la misma envejecida ventana
que dibujaba su vida de color,
tras el beso de un ave viajera.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, junio 3/11

BESOS DE ABUELA (12)


BESOS DE ABUELA [7] LR4 (12)

¡Ay vida, si supieras!...
La mirada azul de tus encantos me conmueve.
Si pudiera tocar tu níveo rostro,
Tu hermosura…

El aliento de tu cantarina /voz en primavera...
Si tus palabras escuchar desde mi cielo
Mi rosa de verano,
¡Mi beso mañanero!...

Si el alegre son de mi risa tú escucharas...
Si mis manos sobre tus sedas pasaran...
Si las tetas que te amamantaran...

Si supieras nena
¡Cuánto te ansiaba!,
Cuánto escuchar tu risa sonajera,
El ladrido de tu mascota consentida.

Cariñito mío,
Cascabel  de mi alma...
Nube azul donde mis lágrimas claras
Riegan tu jardín en la mañana...

¡Si supieras que madrugo a verte!
Llego temprano a tu ventana,
Dejo claras notas con la aurora,
Y en tu sinsonte mis besos de abuela
Y mis consentidoras caricias cosquillosas.

¡Cariño mío no me olvides!...
Algún día no muy lejano,
Tendré todo mi jardín conmigo,
Mientras estampo otro beso 
Y marcho con el colibrí raudo,
Que acaricia una flor de cactus
Y se aleja,
¡Con espinas en el alma!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 3/11

A mis sobrinas Seudy y Viviana con todo mi amor.

BESOS DE NIÑOS (13)

Mis sobrinitas Adela y Sofía.

BESOS DE NIÑOS (13)

Cuánto candor de niño,
semejan estrellas
 que viven en el cielo;
madres arrulladoras ejemplares
que suspiran
 con los besos suaves,
con la felicidad de recibir 
 la dulzura de su miel...

¡Cuánta pereza al atetar...!
Niños pobres abandonados,
basureros llenos con su sangre,
bolsas negras esparcidas...

Vieras el candor de un niño,
seguridad de que en sus bellos ojos
encuentras la mirada del Señor...

¡Cuánta leche desperdiciada!
¡Si vieras!...
 Vi lanzar a un niño,
se perdió en frías aguas...
Su madre regresó atontada
pues en su camino algo recordó.

¡Claro, allí estaba!...
Enjutas las piernas,
temblor de labios,
sobre una gran piedra
mas no hubo amor de hiena,
 ¡una gran patada lanzada
lo perdió de nuevo en oscuras aguas!...
Ella regresó... ¡por su celular!...

Si vieras
 cuantos los desean tener,
Cuántas los quieren parir ...
Otras los abortan por doquier
cual desechos en sus entrañas
que se pierden en el ayer...

¿Besos de niño, quien no desea?
Ojos de mirar sereno...
Brillo de estrella entre mis manos,
primavera de flores rosa;
Flores negras y amarillas,
ojos grandes y rasgados
son Dioses de los mares
que mueren sin ser tocados.

Cuánto candor de niño perdido
entre manos sedientas de su pureza
si lo supieras,
¿cómo te sentirías?...

Una gran pena presiento;
noches de tus pesadillas,
!aliento con olor a muerto!

Niños de los ojos bellos...
Con un beso
 tu candor entregas.

Eres el ángel
 de nuestras primaveras,
tristeza y añoranza
si un abrazo ya no das,
ni un beso plañidero
sembrado desde tu alma.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, junio  3/11