jueves, 17 de septiembre de 2015

MEDIO METRO/A Eloy Otero [34]

MEDIO METRO/A Eloy Otero [34]

Cierto día me dijo en broma:
Amiga mía, no sé qué hacer,
Lo tengo como de un metro.

Al principio me sonrojé,
Luego me acostumbré a sus bromas
¡Qué verdes bromas!...

¿Tantos centímetros?
¿Qué harás con eso tan largo?
Deberías ir a un doctor.

Pero él insistía en su largor.
¡Ay Dios Eloy! ¡no seas verde!
Y di clic a mi página de entrada.

Luego regresó:
¿Me perdonas dama?

¡Claro que sí! /le respondí

De qué tanto hablabas,
¿Que me enojé?

¡Ah ya!
Si lo repites,
No te hablaré más.

Pero no hubo tiempo,
El tiempo se lo llevó a él.

¿Cuál era su medida?

A esta hora del cuento,
Creo que lo olvidé.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 17/15


miércoles, 16 de septiembre de 2015

OTOÑOS/A Rubén Darío [35]

OTOÑOS/A Rubén Darío [35]

¿Quién hace preguntas a los otoños?
¿Sobre Rubén Darío, El viejo Dandy,
la cucha de las empanadas,
la viejita vendedora de matas
en tarros de Klim sembradas?

¿Quién le pregunta al otoño,
por éstos poetas?

Pasaron como las hojas secas.
Se juntaron en la base de un álamo
y la corriente áspera de sus vidas
se los llevó, ¡con tantas penas,
que no hubo espacio para sus alegrías.

Quisiera preguntar a mi otoño:
¿Qué prisa llevas?
¿Por qué ahora?
¡Me gustaban tanto las primaveras!

Apetecía de caricias como los pájaros,
amaba mucho más que más, /que casi me dolía.

Pero ahora, otoño es una cabellera blanca,
no tengo tiempo para el amor,
porque me enamoré de un fresco lirio
que habita lejos de mi valle.

Pero se va,
se aleja un paso de su huella.

Bailadoras mariposas,
besan lo reseco de mi boca,
y la miel escasa,
como los días que me esperan,
me apartan, poco a poco,
entre veranos intensos 
y  muertas flores sin perfume,
que se juntan también con ellas
en el rincón más dulce de un lago,
besadas por caracolas y payasitos sin risa
que navegan mares y ríos profundos;

sin saber,
que en un rato,
¡no existirán siquiera!...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 16/15

Participación próxima antología Alfred Asís 


TUS OJOS [36]

TUS OJOS  [36]

Se ha perdido esa luz
Que navegaba en los míos,
Siendo centellas de fuego
Que encendían la carne.

Tus negros ojos,
¿A quién contemplan ahora?
Tan efímero fue tu mirar
Cual rayo en un estero.

Brizna entre ramas secas
Danzando entre mujeres
Donde mi ausencia brillaba.

¿Qué ha sido de tus ojos?
¿Que guitarra tocan ahora?
¿En qué paisaje se entretienen?

Tan solo de pensar
Que en ellos iluminaba mi estrella,
Perlas de mar saltan
Y mis penas con ellas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 16/15





ANACONDA [37]

ANACONDA [37]

Soñé con una gran anaconda que esperaba a su presa, estaba tranquila, movía sus fauces como preparándose para devorarme, ¡soy tan pequeña! lo único que no podría tragar sería mi alma, porque se creció en ese pastizal.

Luego, quise salir de nuevo y no estaba, sentí mucho miedo, pues lo incierto de la noche nos hace cobijar los pies, ¿en dónde estás?, pero no respondió, una inquietud nueva, boca seca, mucha sed...

Rayos penetraron un resquicio mínimo, la oscuridad tornó en dorado, mis ojos enceguecieron ante su fulgor, más en un rato, parecían danzar las ramas en mi árbol, cuando sentí un suspiro suyo cantando en un pequeño gajo. ¡Mi amor!, ¡mi dulce amor ha retornado!

Pico amarillo, patitas de oro, el mirlo regresó y con él mi corazón dio un vuelco, la vida parecía tener sentido, se esfumó la tristeza de ayer por ese mismo resquicio, y me senté a escuchar una balada hermosa, sobre la misma roca del día a día...

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, sept 16/15




lunes, 14 de septiembre de 2015

PASABA POR AQUÍ [38]

PASABA POR AQUÍ [38]

Pasaba por aquí, así como al descuido, y pensé éstas tontas palabras:
Creí que las estrellas estaban en el cielo, pero desde que te conocí, en la oscuridad de los tuyos fueron halladas...

¿Qué será el amor?, entre más lejos, más cerca te siento, pero cuando estamos por tocarnos, una realidad nos separa.

Cierro los ojos y te veo, suspiro y te atraigo, pienso en ti, y enseguida llegas, pareces colibrí detrás de las flores, ¿pero te atraen también las flores que se vencen en su última primavera?

¡Qué tonta soy!, ¿quién me amará más que yo?, me veo al espejo y quiero aparecer 18 años más joven, tan solo para acercarme a la belleza de la juventud, muerdo mi boca y no es tan llena, abro mis ojos y no son tan grandes, ¿cuántas arrugas tallan senderos en mi carne?

Entonces, decido rejuvenecer para ti, tengo la lozanía de un durazno fresco, la tersura de una rosa recién abierta, y el perfume de todos mis poemas...

¿Me crees ahora que te quiero?

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, septiembre 14/15



BÉSAME [39]

BÉSAME [39]

Si me besas ahora
Sabrás que por ti ardo,
Parezco seca rama
En el rincón del olvido.

Bésame ahora,
Encontré en ti abrigo,
No importa que sea mentira
Siendo una pequeña luz que ha entrado
Para volver tibia mi vida.

Y ahorita, dentro de un rato
Cuando no haya primaveras,
Besarás al menos en tu recuerdo,
¿El aroma que de mí te queda?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 14/15





sábado, 12 de septiembre de 2015

8 DE SEPTIEMBRE [40]


8 DE SEPTIEMBRE [40]

Un día 8 de septiembre, me di cuenta que todos corremos, ¿para qué tanta prisa?, deberíamos estar recorriendo paisajes, ahora, antes de que penetre la nieve en los ojos y no permita divisar un arco iris en el cielo.

De nuevo pienso en ti, sé que eres feliz, todos a nuestra manera lo somos, o nos mentimos para agradar a otros. ¿Qué sería del mundo, cuando ya no veamos pájaros con plumas de colores, y en el cielo sólo se vean alas de metal?

¡Oh amor de mis amores, ése día será maravilloso!

Ahorita resbalé, muchas veces caigo, pero una mano sostiene la mía, como al pequeño gorrión entre el bosquecillo ocre que lo guarda.

¿Pensarías en mí si te digo que te amo? ¡qué vainas! El amor es caprichoso como el viento, viene y va con el pensamiento, agita la bandera de los sueños y nos vuelve grandes, nos junta, nos abraza, cuando cerramos los ojos para amarnos...

Una brisa nueva agita mi corazón, ¿qué será este calor, que como un camino de hormigas recorre mi carne y me devora?

Ha de ser que ese canto suave del otro lado del bosque, ha invitado a una oración, y quiero recoger paja seca para tejer un nido, pero me doy cuenta que mis alas no tienen la fuerza de otros días, me oprime el pecho, el calor que me asoló hace un segundo desaparece, y me veo al espejo, acepto que todo cambió, mis plumas no brillan, ese canto no era para mí, es que no había visto que a mi lado estaban dos mariposas muy lindas, que habían salido de un cofre fabricado en mi corazón, y abrieron sus alas para lucirse en su propio tiempo, el mío terminaba, como termina una lágrima rodando por mi pecho,  y desaparece, mansamente, como las quebradas de antaño que besaban rocas y laderas al paso altanero de sus corrientes interiores, y cantaban, ¡qué hermoso cantaban con las rocas!, escucho ahora, un sorbo de agua pura se ajusta, y pasa suavemente por mi garganta, hasta llegar a mi  propio lago, callado y mudo…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 12/15