sábado, 27 de junio de 2015

ALMA DE VIOLÍN [5]

Sábado, 27 de junio de 2015

ALMA DE VIOLÍN [5]

Cuando un violín despierta,
es porque el alma de un árbol
se ha quedado atrapada
entre los dedos de un músico.

Parece llorar cuando en verdad ríe,
es un eterno gemir
que convierte al silencio
en una poesía.

Cuando el violín suena
todo se vuelve melancolía,
queremos apresar una rosa,
pero es su aroma lo que sentimos.

Es así de simple,
cuando el violín canta
parece un pájaro de  alas abiertas
anhelando el sol de la mañana.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 27/15



Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 8:06

viernes, 26 de junio de 2015

PRUEBA DE BLOG X


¿Qué importa ganar o perder?
¿Qué ganamos y qué perdemos?

Que un partido de fútbol no sea motivo para distancias
Me sucedió una vez y quiero contar
Que tenía una gran amiga, 
pero di un viva a un equipo
y ésta fue mi perdición.

Pero aquí no escribo nada,
estoy haciendo una pequeña prueba
a mi blog, me gustaba más antes
ahora debo ingresar por otro sitio,
mientras me acostumbro
pueda ser que hay más protección.

Esta tontería la borro mañana
quiero ver nada más cómo aparece

Sheila

PRINCESA [1]

PRINCESA [1]

Desde lo alto, mi princesa me regaló su canto,
para mí fue una oración mañanera sus ojos
verdes como la higuera...

¿En qué rama bendita cantas hoy?
Sin disimular, me dices que eres feliz,
comes pepitas de arrayán, frutas frescas,
y uno que otro grillo saltarín.

Conoces de llamaradas en el cielo
siendo rubores de muchachas de pueblo
cuando reciben el primer beso,
y sigues cantando, de rama en rama
con igual embeleso.

Más cuando el ruido del día pasa
y no escucho tu oración,
un poco de nostalgia advierto;
nubarrones cubren las rojizas montañas
y me quedo de nuevo sin tu amor.

Espero a otro día con ansias,
mi corazón parece tambor,
 si de nuevo te escucho…
El bosque se llena de magia,
y en el cielo, como rosas rojas,
de nuevo un arrebol.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 26/15



jueves, 25 de junio de 2015

MIRADAS Y PAISAJES DE COLOMBIA VIDEO

Y SI FUERAS MI VID POEMAS DE SHEILA

AMOR [2]

Alirio y mami 


Publicado por RAQUEL en 9:20

AMOR [2]

El amor es el destello del sol en mi ventana
cuando pienso, que lo más real,
es lo que no podemos tocar...

Es la simpleza de un contemplar
y el movimiento leve de tu sombra al pasar.

Es como probar miel directo del panal
con abejas mansas a nuestro alrededor,
y adivinar los ojos de mi padre de negro mirar
y leve sonrisa en los labios,
invitando a probar más...


Amor,  tanto por decir de ti,
se me va el día, no me alcanza la mañana,
y ahora el Rey marca su reloj en mi pared,
¿no lo han visto acaso?,
su triángulo es luz, segundo a segundo,
ya conozco su marcha, y también su retorno…

Su huella me habla del tiempo,
cuenta su historia y cuento la mía
escuchando aves,
en ese árbol que se desgaja en amores,
llenando mi pequeño huerto de fantasías.

Amor es la sombra de un águila pasando por mis ojos,
son esos hambrientos goleros,
que se dejan llevar de la brisa,
en espera de un muerto con sabor a vida.

Hay un anuncio en líneas que se juntan,
en cúspides llenas de sueños,
hasta ahí llega su ricura,
como para el alfarero la arcilla roja
y para el poeta sus obras.

Una fuente derrite el oro,
un molde lo transforma en riqueza,
pero siempre será polvo de arena,
joya brillando fantasías pasajeras.

Su valor no es más grande
que el del sol sobre el mar,
en medio de juguetes de plata.

Amor, es un vencejo azul que va radiante,
canta su primer poema al despertar,
y entre sus alas  transporta un diamante.

Eres tú y yo, cuando nos miramos.
Joya son tus ojos en los míos,
poema, tus manos en mis manos,
hostia conjugar el Magdalena con las olas,
ese instante único e irrepetible
versando amores sin verse,
siendo amantes sin saber
que se están fundiendo,
y esposos, sin encadenarse.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 25/15


Publicado por RAQUEL en 11:06 




UN DÍA CUALQUIERA [3]

Mi ternura de madre 


UN DÍA CUALQUIERA [3]

Un día cualquiera abrimos los ojos
sin saber qué es lo que vemos,
y por qué razón estamos.

Descubriremos el amor, la pasión, el miedo, el odio,
en medio de ruidos y sonares de reloj,
o a través de cantares
que con el alba son oraciones,
caricias de rocío sobre sus flores.

Un día cualquiera tropezamos
pero una mano estará ahí,
hasta que lo permitamos.

Veremos crecer las acacias,
divisaremos cómo fabrican nido las palomas,
y pensaremos: ¡así fuimos en casa!

Un día cualquiera,
las brisas cambiarán el destino del ave y su nido,
pero no tendremos tiempo para ver,  menos para pensar
que ese día hubo un espacio enorme para decir: ¡te quiero!,
pero negamos éste poema a nuestra vida.

Un día cualquiera seremos arrogantes,
pero jamás pareceremos un mirlo arriba de una palmera,
¡cantando y cantando!, ¡volando y volando!,
feliz en medio de tanta belleza.

Verá poemas de trigo y versos de hojas secas,
construirá madrigales con hilos de seda
abundando entre los pastizales,
viviendo de frutos y juguetes saltarines
para sus clavellinas abiertas en sus nidadas.

Caminaremos como viejos
y los niños lo harán como ellos.

Un ciclo se repite, pero jamás el paisaje del cielo,
¡nunca un manantial!, pues sus aguas son renovadas,
una llama encendida jamás será igual a otra,
ya que la brisa es dueña de sus flamas
y princesa de sus andares de gitana.

Muchos se irán antes de primavera,
otros, cuando la montaña esté cubierta de nieve,
pesando las rocas en los pies,
y las espinas en los dedos.

Un día cualquiera te irás o me iré,
¡nada nos llevaremos!,
seremos carne fría al hombro de alguien,
o en medio de ruedas de funerales asistidos
escribiendo historias, sobre el paisaje endurecido,
y un colmenar será zumbido de abejas y llanto,
sin que lo advirtamos siquiera.

Aquí comprenderemos que es leve vivir,
¡pero mágico es morir!,
es como volver a nacer en otro vientre,
jamás nos enteraremos,
si oruga en una cárcel,
mariposa en otro invierno,
partícula de colores
mezclada entre los rayos del sol,
que nos difumina,
nos atrae,
nos envuelve en un baile extraño,
en una música sin cantor ni poeta.

Vendrás a casa de nuevo, pensativo,
¿qué hice con mi vida?
Pero la vida te hizo sin que te dieras cuenta,
olvidarás del ayer sus melodías,
y en ese día cualquiera,

te darás cuenta, que puedes escuchar el ruido del silencio;
comprenderás los gritos de las rocas,
y sabrás, que esa pluma en tu ventana
soy yo,
y que mi amor permanece en el tiempo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 25/15
Publicado por RAQUEL en 8:10