viernes, 8 de mayo de 2020

MADRE DE GLORIA (60)

MADRE DE GLORIA  [60]

Dijeron que perdió la memoria, no sabía ni quién era ella, y sus hijas eran desconocidas, pero amaba a esa gente, inclusive a mí cuando pasaba, la mamá de Gloria me sonreía, a veces me decía comadre, una vez me dijo: ¿en dónde estabas hija mía?, fue ahí cuando me di cuenta, que gracias a eso, no sabía tampoco en qué lugar de su árbol los azahares florecían...

A esa señora gordita a quien abracé muchas veces, durante muchos años, a esa señora que vio caer a su hijo en su puerta, cuando el golero esperaba con paciencia con un arma bajo el brazo, y vimos sus ríos de sangre extenderse, mientras Gloria trataba de respirar en su boca, ansiando  elevar esa cometa de hermano, tan amada.

Creo que ella perdió la memoria a propósito, Gloria presentaba un cáncer, fue mutilada, mucho más que otras,  y a veces viene con esa sonrisa a medias, ¿qué se puede preguntar?, un día cualquiera también se perderá en el tiempo, porque debe ser bueno saber que no existimos, para  mantener siempre esa bonita sonrisa.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 3/15








viernes, 1 de mayo de 2020

UN NUEVO DÍA

UN NUEVO DÍA

Ayer la inquietud absorvía todo
las gentes no sabían hacia donde correr
y muchos se fueron hacia el lugar más bonito
donde el afán termina y la música vuelve a nacer.

Soy una cuerda de violín
¿Escuchas mis sonidos entre las hojas?
¡Qué hermosa soy cuando me arropas!
¡Qué divino tu esplendor!

No han quedado huellas a mi paso
ni siquiera el chasquido entre las hojas secas
pero un blanco lugar está lleno de bondad
y ahí se llenan los pétalos blancos
de dulces sinfonías.

A mi alrededor veo muchos árboles
todos quieren tocar el sol pero es él quien los abraza
para surgir una alegoría de pájaros entre las ramas
y regocijarse entre picos abiertos
que parecen arlequines felices
anhelando un bocado tibio entre la boca. 

Busco mi buzón perdido y guardo el violín
me voy a llorar a otro lugar,
esas notas despertarán a las mariposas
que duermen bajo las hojas
porque la lluvia amaneció coqueta
dejando perlas pálidas 
que cantan amaneceres en sus bocas. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla 1 05 20

jueves, 30 de abril de 2020

DÍAS DE PESTE


DÍAS DE PESTE

Horas grises en medio de tormentos nuevos
la nieve es blanca a pesar de lo negro de la tierra
y el alma es invisible a pesar del cuerpo que la guarda. 

Amor,  te pienso ahora, 
hicimos un mutis porque apesta
y los corazones no tienen tiempo para pensar en el amor,
pareciera ausente ante el miedo y el terror. 

Ahora en que lo gris del universo nos arropa
sé que despejarán nubes al atardecer
y en ese momento te volveré a ver. 

Regresé cual insecto a la flor
me pego de sus dorados pétalos
y soy entre la espiga y el viento
un mágico cantor.

Vuelve a ti lo que soy
me apego como lluvia a tu ventana
y dejo que me disuelvas y me riegues
ante la ceguera del mundo asustado. 

Siento que eres el canela del árbol
la corteza que guarda la miel de las abejas
y tu corazón tiembla cual paloma aterrada
ante el aguijón del malvado. 

Regresas amado mío, 
vuelves a llenar de luz mi aposento
y entorno la mirada una vez más
hacia el pálido armiño del viento. 

La música apacigua todo
es un poema empujando nubes
en días de lluvia
que a las garzas atrae
al sonido de otras alas
que transitan sin miedo
entre los rayos que el sol regala- 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 30 04 20


CAPITÁN SJEILA 300420

CAPITÁN SJEILA 300420

¡Humanos!... hace algún tiempo /que para nosotros no existe, les advertí de muchos acontecimientos en la tierra, ese paraíso del que se creen propietarios, cuando nada más es una herecia que como hijos malcriados han lanzado a la basura. 

Después de tanto derroche de maldad, donde se pueden contar los buenos en una infinitud de estrellas, he sido enviada de nuevo con una advertencia: ¡o cambian o se joden!, así de sencillo, y las pruebas que vienen después de esto serán mayores porque no podrán ver crecer a sus nietos, ni contemplar el radiante sol desde la puesta. 

Por siglos el hombre se ha llenado de ambición, otras muertes y otras pestes los antecedieron, pero jamás se les vió una clara convicción de que debían cambiar sus formas de vivir, ¿porqué se han llenado de tanto desespero por tener?, los mismos gobiernos son la corrupción más reinante, sus poderes hieden a carne descompuesta por sus arrogancias, y muchos infelices han tenido que llevar la carga de sus propias culpas. 

Una prueba tras otra y siguen confiados en su buena suerte, pero la maldad ha sido tal que hasta las mismas estrellas están conmovidas y el cielo se ha tomado un respiro para llorar. 

Heme aquí como mensajera, una pálida luz de luciérnaga en medio de todas sus oscuridades, un cocuyo que enciende ante el amor y se convence en medio de la tierra y el cielo,  de que nada puede ser mejor ni más grande que abrazar a un anciano y escuchar sus voces en medio de nuestro silencio, se les quitará lo que abandonaron y dejaron en asilos como si fueran cosas desechables después de que entregaron sus vidas por hijos vanidosos que olvidaron que están ahí porque tuvieron una madre y un padre. Si olvidan el amor, están perdidos, y no habrá remedio a dicho mal. 

Anoche los vi tranquilos, festejaban con vinos caros y se drogaban mientras los zombies que ellos mismos crearon, deambulaban por las calles hambrientos y sedientos de polvo blanco y espinas de cardos en sus brazos. 

¡Escuchen bien humanos!, no hubo tal reconciliación, esperan hacer tesoros en medio de sus lágrimas, ¡les han mentido!, no hubo ningún cambio ni lo habrá, ni tienen la intención,  porque se va la sabiduría de los pueblos en sus ancianos y jóvenes, les estorban los enfermos y ellos mismos crean la enfermedad porque del dolor se lucran pensando que serán eternos, no han doblado las rodillas en el silencio de sus horas, ni han rogado por la paz en el mundo porque les veo atareados en redes peleando unos contra otros, en tanto el bosque anhela sus manos llenas de semillas para glorificar los días inciertos que vienen, en tanto los poderosos izan banderas de gloria pasajera. 

No se mudará el sol, pero es seguro que otras estrellas están colmando el cielo, algún día regresarán a un mundo nuevo y no serán esclavos de nadie, nuestra luz llenará sus corazones y hasta tendrán la visión de hombres pequeños con almas que iluminan sus propios caminos perdidos. 

Aún después de los siglos, al ver la corona blanca de las montañas bajo su mismo lecho, el hombre seguirá igual de vacío y arrogante, pero una esperanza va quedando, una semilla de trigo se multiplicará y sobre sus mesas y las nuestras, compartiremos en medio de la luz de un mundo nuevo. 

Les diviso, son una esquirla brillante que se apaga, pero no estén intranquilos porque en medio de tanto dolor, el viento será propicio para encender esa poca luz que aún queda en sus corazones. 

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, 30 04 20

jueves, 23 de abril de 2020

230420

230420

Los días pasan, la gente está asustada porque no sabe qué hay en el exterior y sólo nos atenemos a lo que podemos ver por Internet. 

Ya no veo noticieros, pero sí mensajes en Youtube o Facebook, no todos los creo, ni tampoco hay tiempo para meditar si es verdad o mentira, lo cierto, es que estamos viviendo tiempos muy difíciles. 

Mi generación se va a las patadas, por las buenas no pasó nada, después de los 60 nos sentimos desechables por el sistema, pero toda acción tiene una consecuencia, toda lágrima lleva la misma sal y toda condena es porque la merecemos.

¿Qué soy para decir que fueron los chinos o los gringos los del inventillo del virus?, puede ser que sea verdad, que estuvieron jugando a ser magos y crearon un ente que ahora los acusa,  ¿pero quién nos puede confirmar  que fueron ellos, y no  una voluntad mayor la que causó esto tan peligroso que nos cerca y simplemente los usó a conveniencia?

Prefiero reconocer a Dios en todo el paisaje y saberme parte del gran árbol de la vida, porque de la puerta hacia afuera deben andar los zombies,  esos eran los zombies de las pesadillas, recorriendo la tierra, muertos de hambre, desesperados por comer carne con una garra en sus manos y otra en medio de un corazón de roca, porque la injusticia fabricó el dolor y muchos viven de los desprotegidos, se aprovechan de sus debilidades y los llevan a ser delincuentes y seres muertos vivos muy peligrosos.

El hambre en el mundo y la desigualdad a tope, el virus aleccionador, y nosotros, las pequeñas hojas asustadas ante lo que viene.  ¡Tan incierto es el día de ayer como el de hoy!. 

¿Qué otra cosa podemos hacer que esperar?, ya nadie piensa en acumular dinero porque los que acumularon no saben para qué lo hicieron, los grandes serán derribados y sus poderes no le sirven a nadie, también deben llorar sobre sus bultos de oro y sus barriles de petróleo. 

Pronto lloverá más, serán ríos de lágrimas, pero no hicimos caso a las señales, pensamos que nada iba a suceder con chinos o sin ellos, nos creíamos los dioses del mundo mientras un hormiguero era tratado como basura y se le negaba el sustento de los prados que nacen y renacen, como un milagro, ¡y no nuestro por supuesto!.

Alzar la mano contra el hermano, robar a sus mujeres, violar a sus niños, brindar con la sangre de otros y vivir en desorden, eso era  lo que hacíamos, pero ahora estamos a la par, nadie se puede esconder del furor de Dios porque está vivo y enojado, quienes pudieron ayudar a los pobres se llenaron de ambición y tomaron como suyo lo que no les pertenecía, ahora todos debemos pagar, porque de una manera o de otra, nos dejamos abusar, permitimos que sus armas y su arrogancia nos asustara. ¡Benditos quienes murieron buscando justicia!, seguro que ya están en el cielo prometido, el infierno nos tocó a nosotros por indiferentes con los demás, por inseguros del amor de Dios y por pálidos personajes en este tiempo que nos tocó vivir. 

Tengo un algo en el pecho, hoy tenía mucho dolor, pero hasta miedo da quejarme mientras en la calle los zombies esperan un mendrugo que nos asusta entregar.

Llegó la noche, veo al cielo y todo parece llano, sin nubes ni estrellas, me regocijo con la compañía de mis mascotas y de mi hijo. ¿Si hubiera sucedido todo y me hubiera quedado sola en la casa, qué sería de mí?

El Señor Jesús me ama, le entregué mi existencia y no puedo negar que a veces me asusto, tiemblo en el silencio de la noche cuando despierto de improviso y la sed es recurrente, busco el cristal más fino: un vasito de Nescafé y pruebo de la gloria de Dios en ese silencio que me regala como una joya fina al cuello. 

Es ahí en esos momentos donde nuestra pequeñez se nota, es en el silencio cuando nos damos cuenta que nos chillan grillos al oído y que las cigarras están ansiosas de lluvia, para resucitar un tanto a la vida. 

Mi hija en Alemania y dice que van 5000 muertos al día de hoy, no sé qué suceda luego, en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos la mortandad es inmensa, los arrumes de muertos se crecen y el dolor inenarrable de miles de familias nos parece una película de horror. En Ecuador nuestros vecinos los muertos son tendidos en las calles esperando los recojan, la gente le tira a los médicos y enfermeras, a quienes antes se respetaba y valoraba porque el miedo a morir nos acobarda y convierte en fieras. Se crecen los zombies, se arruma el amor cual si fueran vástagos que apestan y el valor por la vida se crece con un demonio que no tiene piedad de nadie. 

Quiero encender un cirio, pedir que eso se vaya, que regresemos a la vida, que volvamos a los abrazos, al trabajo digno y a la paga justa, que el gobierno se dé cuenta de sus errores y los enmiende, que la delincuencia doble las rodillas, que los niños vuelvan a correr en los parques y las aves regresen a sus árboles, que volvamos a dar la mano a los ancianos, que pueda ver crecer a mi nietecita, que los corruptos dejen de lavarse las manos y vuelvan su rostro a la verdad. 

¿Para qué vinimos al mundo? Nos creíamos omnipotentes y mientras enterramos a un hermano pensamos: voy a comprar una parcela grande, allá estaré tranquilo, voy a comprar el mejor carro y la ropa más fina, me voy a viajar por el mundo y luego subiré las fotografías a facebook para hacer fieros a los demás,  pero ahora, son sueños, sólo sueños como verse al espejo y reconocernos más blancos que la nieve que cubre mi cabeza. 

Vuelvo el rostro a tí, en este día nuevo y en esta noche oscura, soy una espiga esperando el favor de tus suspiros para mover mi corazón hacia lo profundo y dulce del tuyo. Soy una rama ansiando un ave se pose en ella y cante su mejor canción al universo. 

¡Qué descansen en paz todos los que se han tenido que ir en esta pandemia! ¡Qué el Señor se lleve pronto a los escogidos y que no sufran tanto, que se queden dormidos viendo salir el sol en medio del mar!

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, 23 04 20

sábado, 11 de abril de 2020

CORONAVIRUS DÍA X

CORONAVIRUS DÍA X

Aquí estamos confinados con mi hijo, él a veces se pone impaciente, ¡extraña la calle, los amigos, el porro, el merecumbé jajajaja!, me causa risa que ahora la vida nos obligó a estar juntos y es lo más bello que me puede suceder, pues mis fines de semana eran demasiado solitarios, se quedaba por allá enredado en las cosas de la juventud, la música, la parranda, el sol amaneciendo en el Magdalena y en cambio yo viendo hacia la luna deseando su pronto regreso, desvelada y asustada. 

Mi hija vino de vacaciones desde Kiel, ya lo había contado y que tenía sus pasajes para ver a su tío y ni lo uno ni lo otro, porque el virus también me la dejó un rato aquí conmigo, me sentí consentida y a veces triste porque notaba su terrible enojo, pero ante mis palabras persuasivas se calmaba y volvía a darme la vuelta,, para ver como andaba mi herpes zóster, un verraco mal muy doloroso del cual todavía llevo cuentas porque me agarró la tarea sin Dilu para que me diera una mano, pero mi hijo a trancas y mochas me colabora, como decía mi madre: "¡mija es mejor arriar la mula que tener que llevar toda la carga!", y ella tenía gran razón.

Entre muchas vueltas idas y revueltas se solucionó su viaje y salió perfecto todo, un país que nos lleva más de 500 años de adelanto y todavía está de vacaciones, le dieron 8 días más por todo el proceso, la nena debe descansar mientras el exámen del coronavirus que resultó negativo y ya el martes próximo inicia labores, además les darán un dinero adicional, y ella felíz de la vida, lo único que deseo es que Dios los proteja de éste virus que llegó para causar terror y también para que aprendamos a valorar lo que tenemos, a quienes nos rodean y que se trabaje donde toque, mi padre decía que él pertenecía al mundo, no a ningún lugar en especial y que cualquier sitio era hermoso para nacer o morir. 

Han pasado los días, siento nostalgia por mi hermano y a la vez algo de tranquilidad porque se le fueron los afanes por todo lo que el mundo nos impuso, hasta lo dijo cierto día cuando ya su cáncer de páncreas empezó a llevarlo al rincón de la aceptación: ¡qué hijueputas, a la larga voy a descansar del pago de impuestos, el sobregiro, las tantas obligaciones y este dolor que no me deja en paz! y tenía toda la razón, nos complicaron la vida, el sistema, nos complicó la existencia y a veces nos parece tan difícil la tarea de sobrevivir en medio de una selva plagada de hombres sedientos de poder y las tantas obligaciones que a veces nos dejan sin para lo básico que cuando vemos ya estamos viejos y cansados.

El virus vino a llevar ancianos enfermos, a buscar jóvenes hermosos, a llenar el huerto de lirios blancos, vino lleno de afán y en este afán nos está dando la más verraca lección de la existencia. 

¿Será demasiado tarde para devolver a la naturaleza todo lo que le hemos robado?, ¿los poderosos entenderán de una vez por todas que más que pretróleo y minerales el hombre necesita tierra, plantas y alimentos?

Hoy dió la noticia nuestro candidato del pueblo Gustavo Petro de su enfermedad, y un algo se quedó en la garganta, como si Dios dijera: les quitaré lo que despreciaron, me llevaré a los buenos y ustedes tendrán que ver lo que sucede con el planeta, ustedes los que no hicieron caso a la conciencia tendrán que ver cómo se caen los grandes igual que los pequeños a ver si al fin se dan cuenta que el ego le pertenece a la naturaleza como le pertenece al Creador nuestra pálida existencia. 

No sé qué pasará mañana, sé que en mi barrio el virus está solapado,  que los carnavales se hicieron cerca de mi casa y que la gente ya sabía del virus pero ni le importó y ahora mismo escucho ruido de niños y viejos en la calle, la necedad cobrará sus víctimas.

Se quedará por un tiempo, más lo que viene para la humanidad es incierto, hoy es un día muy caluroso, la Semana Santa se fué y todo parece irreal, una pesadilla que aún no aceptamos, un mensaje fuerte de la naturaleza que aún no comprendemos, pero sabemos en el fondo, que si todo se resuelve, la humanidad volverá por el mismo camino de perdición y pecado aunque unas pocas golondrinas se alejen en bandada de este país lleno de corrupción, capaz de robar el alimento a los más pobres y de matar a un niño desde su vientre.

No seamos hipócritas de culpar a los chinos de todo, cuando abrimos el estómago a una iguana para robar sus huevos y asesinamos animales por no frenar, ahí, poco a poco estamos crucificando a Jesucristo, así que no echemos la culpa a otros de lo que todos hemos causado.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 11/20 

martes, 24 de marzo de 2020

CORONAVIRUS 1


CORONAVIRUS DÍA 1

Hace 8 días decidimos estar confinados después de las noticias de la pandemia, pero ha sido una lucha tenaz porque las visitas no terminan, entonces me tocó frenar con enojo, ¡no joda, fuera de aquí!, ¿es que nos quieren matar a todos? y con enojo cerré la puerta, pues ya lo había repetido varias veces y sólo llegaba Dora María con sus gritos: ¡aquí no va a pasar nada, Jesús me lo dijo!, y con este cuento nos tenía tramados hasta que le dije: Jesús dice que los boludos que salgan a la calle se van a joder, hubo tiempo para ver toda la tragedia en China, en Italia, en España y aquí hubo mucho tiempo para que el gobierno actuara, y entre el desespero y la falta de clemencia de la gente necia que corría como si fuera el fin del mundo a seguir expandiendo el virus, llegó la tan anhelada noticia: ¡hasta hoy pueden salir a la calle! Y a partir de las 11 de la noche, más o menos, ¡ni un alma afuera! 

Tenemos que tener respeto y amor por los abuelos, y ahora que lo pienso, tanto Dora María como yo estamos entrando a la tercera edad, y aunque fuera la cuarta, no quiero ver morir a mis vecinos, a nadie y nadie es nadie, los jóvenes fueron demasiado tercos y llevarán en su conciencia muchas muertes, pero hay una frase de mi madre que jamás olvido: "ni una hoja se mueve sin la voluntad divina!.

Serbio no acató de buena manera que le dijera que se quedara en la parcela y comiera huevo criollo con arroz mientras pasa el virus que no sé hasta donde llegará, sólo pido a Dios que la gente tome conciencia de lo terrible de la pandemia y no esté por ahí diciendo huevonadas como esta que la he visto en un lugar y en otro: El tercer orden de pelotudos que dizque lanzaron un virus, luego dicen que una guerra entre Estados Unidos y los Chinos, después que viene la tercera guerra mundial y esto es la tercera guerra mundial, a ver si al fin aprendemos a no ser huevones engreídos en un planeta que nos pertenece a todos y dejamos a la tierra quieta; pero aceptamos que urguen sus entrañas para convertir al planeta en un cementerio. Ella es nuestra madre adorada que nos provee de todo lo que necesitamos, ¿no son acaso los campesinos quienes nos salvarán de morir de hambre?

Volver a la tierra, sembrar, cosechar, volver al río a pescar, pero no abarcar más de lo que necesitamos, los demás también necesitan tierras para cultivar, peces para comer,  no queremos pozos petroleros, no plantas que maten a nuestra juventud y la convierta en zombies, no queremos dinero, deseamos flores, frutos, alimentos, aves, animales llenando el bosque y todo ello viene de la tierra.

Coronavirus vino a enseñarnos el amor, eso creo. Antes de que apareciera veía cosas tan terribles que sobrepasaban todo límite, entre los recuerdos frescos, un bebé de 2 meses violado de manera terrible, mujeres queriendo ser hombres y hombres queriendo ser mujeres, depravación, pecado, maltrato animal en proporciones gigantes, pastores mentirosos, gente diezmando a un par de vagabundos para que aumenten sus riquezas, mientras dejamos de ayudar a nuestros propios hermanos necesitados, destrucción de la naturaleza, gente que no se acepta y quieren parecer muñecos de trapo, crímenes atroces etc, etc., en tanto el gobierno se prepara para la explotación petrolera, poniendo en riesgo páramos y humedales en nuestro país, todo por la desmedida ambición de unos pocos, poniendo en riesgo la vida y seguridad del resto.

¿No fue suficiente todo el despelote y la maldad que se ha desatado? ¿Hasta dónde quería llegar el ser humano? Se creía omnipotente y poderoso y vino Dios, para mí como creyente, y puso en las manos del viento lo que merecemos por depravados y perversos, esos son mosquetazos, pequeñas caricias del Creador para que no seamos gonorreas con su obra divina.

Mi hija llegó de Alemania a sus vacaciones, al principio renegaba y hasta lloraba jajajaja, decía: ¡hifueputas vacaciones las mías!, a mí me causaba risa porque estaba sola y necesitaba una compañía que me colaborara con los oficios de la casa porque estaba demasiado cansada, tanto que mis defensas bajaron y entre el coronavirus que amenaza y un herpes zóster con mucha fiebre y dolores grandes, voy pasando, y ni por el putas quise ir al médico por el miedo al virus, razón por la cual pedimos ayuda a médicos amigos y ellos me ayudaron, compramos la medicina y si Él lo permite me recupero mientras espero que el virus nos dé una fuerte lección y aprendamos a respetar a la naturaleza, porque pienso que fue de ahí de donde llegó este mal, ya que las criaturas estaban sufriendo demasiado y el Rey del Universo nos puso freno como a las mulas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 24 20