jueves, 25 de julio de 2019

NOSTALGIA MARINA

NOSTALGIA MARINA

El mar tranquilo está
Desborda en amor sobre la playa
Y encajes de seda en sus olas
Muestran el camisón de mamá.

Añorar del viento su voz
Cual rosa sus espinas 
Y el cardo tu amor...

Así ahora mar ensoñador
Extraño el rocío en su mirar
Que pareciera un lago tranquilo
Con el corazón a punto de estallar. 

Al vaivén de la palmera un pájaro canta
Parecen versos a la nostalgia
Más son felices en su libertad. 

Mar azul y pacífico:
Quiero sobre la roca más alta
Hallarme con ella vestida de garza,

Y volar hacia los cerros grises
Que corren y corren
Junto a las nubes blancas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 25/19



miércoles, 24 de julio de 2019

POESÍA BLANCA


POESÍA BLANCA

Buscando la felicidad envejecí,
la felicidad es efímera
alardea en el gajo más débil de los árboles.

Fui a pescar amor,
me volví nardo y rosa,
palidecí ante tus ojos negros
que guardaban un arma filosa para mí.

Seguí camino al mismo rincón de todos los años,
me encorvé en la misma esquina de los poemas
y todos los recuerdos escritos se fueron,
nadie tuvo piedad de mis memorias
y ahora sólo pienso en nada
y así me siento más contenta.

Buscando la felicidad me vi al espejo,
esos senderos marcados en el rostro
me trajeron remembranzas de mi madre,

la mirada de pasto tierno igual a la mía,
pero jamás seré como ella,
porque ella era poesía, la más pura
poesía blanca.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 24/19



BUENA NOTICIA

BUENA NOTICIA

DÍA 23 JULIO/19

Verónica pasó el examen de Alemán entre gritos y llantos, pues no es poca cosa aprender el idioma en tan poco tiempo y la condición estaba clara: o pasa el 5 nivel o no hay trabajo, y la niña dedicó día y noche a sus estudios con más verraquera de la que jamás le había visto. 

¡Mami no voy a pasar! y le decía: ¡Sí pasarás!... En esto pasamos días, hasta que al fin le dijeron con un grito: ¡Felicidades!, y todo fue así como un abrir y cerrar de ojos. 

Ahora esperar a que firme el contrato y empezar a pagar culebras, porque nada es gratis, hasta los suspiros se pagan, pero lo bueno es que todo les facilitan, la comodidad de lograr cada sueño por los que tanto hemos luchado.

Pasaron los días de sólo tristezas y parece que la providencia nos tiene preparados algunos motivos para continuar agradeciendo, no por lo que no se pudo lograr, porque de aquí para atrás hubo muchos fracasos y lágrimas, piedras filosas, cuchillos filosóficos y traiciones maquiavélicas al estilo del gobierno de mi país, pero cierto día decidí buscar ayuda y ella apareció en forma de mujer y poesía.

Las pastillas contra la depresión han sido los escritos que han quedado, fueron tan poderosos que curaron todas mis heridas, fui sanando con un propósito claro y es ser feliz, pero me di cuenta que la felicidad es una utopía, algo inalcanzable y me conformé con seguir con el mismo, para dormir sola a deshoras. 

¿Quién me roba el sueño ahora?, ¿qué olores llenarán mi habitación?, los míos de tercera edad y los pasos más cuidadosos, pero eso sí, el sueño de otro amor lo archivé porque mi cuerpo no soportaba  tanto calor con el freno del internet de por medio, así no me gusta,  entonces también guardé todos los mensajes de amor y los poemas para cuando esté por ahí solitaria para soñar y así inventarme un cariño cada mañana, que al menos me acaricie el rostro, como lo hacen las brisas del Magdalena. 

Vienen niños en camino, algo que me angustiaba y siempre lo manifesté porque los tiempos están venenosos, el clima soberbio y la naturaleza en el punto más peligroso y siempre tenía miedo a nietos, a más niños soñando y cayendo con sus alas rotas, pero también decidí aprobar todo lo que la providencia tenga para nosotros. 

A mi sobrina y a mi hija les metieron un gol, pero ese gol es victorioso, mientras otras luchan por tener un hijo a otras les florecen las entrañas. 

Pasando a otro cuento, voy por mi café, el internet estaba fallando y sin equipo había dejado los escritos de lado, ahora tengo más ocupaciones en la casa y menos tiempo libre, pero algo sacaré para mi pasión que es escribir, contar, y dejar al tiempo su reacción.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 24/17




miércoles, 17 de julio de 2019

MI DIARIO

MI DIARIO

Hace 15 o 20 años inicié a escribir un diario, pero en unos días que salí de la casa, el libro desapareció. Al principio sentí demasiada angustia y hasta lloré, eché culpas y ahora me resigné. 

Viendo todos los desastres que están ocurriendo con la naturaleza, pensé que me estaba desgastando por una tontería, pero eran mis pensamientos, lo que había sucedido en mi vida y en la de otros durante este tiempo, es más, cumplo los 60 años y pienso que me toca madurar aunque creo que moriré siendo biche. 

Ya sequé mis lágrimas, peleé con mi hermana que sabe comprar peleas y hasta con el gato, y bloqueé para que no me grite vainas raras de las que después se tenga que arrepentir y yo también. 

Lo cierto es que puedo iniciar, pero lo que se me antoje lo escribiré aquí, para no exponerme a que caiga en manos indebidas y así evito gastar papel. De alguna manera colaboraré con el medio ambiente. 

Juzgamos a otros y nos tratamos fuerte, cuando esta cuestión de vivir es una historia para cada ser; tal vez me quite ese oficio de contar lo que me va sucediendo a diario y vivo el instante, lo que viene y se me regala de ahora en adelante. 

Soy afortunada con mis 60 años, con la oportunidad de vivir más vidas que un gato a pesar del cáncer, de los peligros que pasé, de los fracasos y las piedras en el camino,  voy dejando rocas fuera  para estar como el ermitaño, viviendo en casa prestada de vez en vez y siendo feliz con cada amanecer. 

Gracias a la vida porque a pesar de mis constantes melancolías, tengo ratos cortos de lucidez y es en este momento donde comprendo que debo ir soltando, para que llegue lo nuevo en un camino extenso donde jamás podré tocar la línea que divide al horizonte pues ella no existe. 

Recuerdo que atrás quedó la muerte, la violencia, el abuso y tantas cosas, quedó mi madre, mis tíos, mi amado padre, mi sobrino y todas las muertes que había escrito en un papel a la sombra. 

Voy detrás de mis sueños, ayer le dije a Serbio: ya sé para donde vas, pero esa sonrisa se borrará el día que me veas con la maleta lista para irme lejos de tu vida. 

Sonrió fuerte, agarró el morral que huele a chivo y caminó rápido como si fuera a buscar al amor que jamás llegará, porque el amor siempre está frente a nosotros. 

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, 17 07 19 


martes, 21 de mayo de 2019

EN UNA CASA BLANCA

EN UNA CASA BLANCA

Estoy aquí en medio de un gran silencio, 
absorbo el viento de mayo y a Cortázar
que llenando el espacio invita
a una oración de abrazos y piernas.

Hago una estación en el tiempo;
ayer mis rodillas juntaron esperanzas
y la riqueza se creció en mi vientre.

Ahora, casi sin voltear atrás
mis aves pequeñas volaron
dejando un alar inmenso, 
todo bordado de carcajadas
con gritos que me llenaban toda
de guirnaldas cual primavera.

¡Oh vida!, qué buena has sido conmigo
pero siempre estoy con los ojos llenos de nubes
y el corazón temblando de miedo
pareciendo gota de rocío entre las flores.

Nunca pensé que el tiempo pasara tan pronto, 
que las cenizas del ayer lleven tu nombre
y tu rosario esté en otras manos
en tanto me quedo con esa sonrisa tuya 
en un rostro inexistente. 

Ayer te vi, todo eran cuencas vacías, 
se formó un coral con tu esencia
en donde navegan peces guapos
con cuadritos en el pecho. 

Y tú, ¿en dónde estás acaso?
Así como ahora, ¿en qué lugar te encuentras?
¿Existe el más allá que tanto nombran?

Si es así, envíame una señal
tan solo para no sentir miedo
el día en que mis párpados queden abiertos
y las manos gélidas. 

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, mayo 21/19

ALERTAS

ALERTAS

Apenas abro el blog y unas cuantas alertas de seguridad y mi blog aparece como LOS POEMAS DE SHEILA, ¿y esa vaina?, la tecnología me atropella, pero a otros no, sólo dejo el comentario por si acaso. Mi   blog se llama: POEMAS DE SHEILA, de Raquel Rueda Bohórquez, hija de Pedro Agustín Rueda y Socorro, jajajaja! como si eso le importara a la gente.

Pasando por aquí y reportándome en este planeta tan lleno de gente malvada el 21 05/19, Mi yo ingenuo le hace la venia a la gente que ama la vida y hace siempre lo correcto, esperaré a que llegue mi hijo y otros son totes.

Sheila, la propia.
21 05/19

MARÍA JOSÉ

MARÍA JOSÉ

¡Pobre niña!
Pequeña flor
en un bosque de hombres.

Un filo hizo brotar el alma
en senderos paupérrimos.

¡Cuánta ausencia de Amor
ante sus pétalos rojos!

Tenía los ojos negros,
Su cabellera era ondulada,
/crespitos alegres…

Su boca de grana, perla fina
Y su alegría de niña,
/¡quién pudiera reír como ella!

¡Pobre niña!...
Su vida tenía precio:
odio desmedido
ausencia de fe.

Su garganta era de lata,
nadie escuchó sus gemidos.

¡El depredador era tan joven!
¡Qué desperdicio de juventud!

¿Qué pasó con el huerto y la flor?
¡Sólo queda llanto de madre y ni siquiera eso!
¿Será que no puede llorar?

La amapola bajó el cuello a tierra
Para florecerse en otra campiña más amable
En otros brazos de madre.

¡Pobre niña morena de ojos negros!
¡Qué mala suerte vivir cerca del diablo,
Y no tener garras para defenderse!

¿En dónde estaba Dios?

¡Lo vi cansado de su obra
llorando sobre su tumba!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 20/19