domingo, 10 de enero de 2016

CONTACTO EXTRATERRESTRE 3(37)


CONTACTO EXTRATERRESTRE 3 (37)

CAPITÁN SJEILA

Humanos, soy la Capitán Sjeila desde el planeta Perendengue.

Ha sido imposible comunicación en el día de ayer; para nosotros no cuenta su calendario, es un sueño parecido a nacer y morir, siempre estará ahí, aunque nada exista después. 

Interferencia virtual, pobladores otras galaxias no desean que mis mensajes lleguen a los bípedos, pero serán cortos, porque el tiempo acosa.

Hemos encendido otra vez una lámpara, para otro día; el sol es en verdad el infierno a donde estarán sus almas si no mejoran como especie.

Ha dicho mi Gran Jefe, que perdió el tiempo de nuevo, pero seguirá intentando, para que mejoren y cambien ahora, si no será demasiado tarde. Son una raza muy inferior y poco pensante, son más inteligentes y soñadoras las hormigas, trabajan y planean todo; son una para todas, ¿no se dan cuenta que son ejemplo para que sigan?, serán las mujeres quienes dominen el mundo y cambien el sistema de cosas implantado por el hombre, ayudado por especies dominantes que los habitan y dirigen.

Los habitantes malvados parecidos a escorpiones, están entre ustedes, hay otras especies que pelean con nosotros, porque los han convertido en esclavos consumistas.  Muchos están trabajando en socavones, sobre las montañas y ríos, destruyendo todo, derribando árboles, dañando el cauce natural de ríos y quebradas, para provecho de pocos.

Quieren que el bosque sea un desierto, y lo están logrando; buscan ese oro que los mantiene con vida y se llama agua, ese es el negocio del futuro, como lo es, la manipulación genética de semillas, aves y ganado de pastoreo, dominando extensas llanuras sin árboles.

Vendrá un recalentamiento que con ayuda de mentes "abducidas", han podido conseguir que el planeta esté al borde, y la naturaleza en su tope de resquebrajarse.

¡Miren más seguido hacia las cumbres y adivinen mensajes en el cielo!

Ustedes no han dejado quietos ni a los sabios, ¿qué hacen barcos en medio de los ancianos de cabellera blanca?, ¿imaginan que todo se mueve con esa sangre negra?, ¡ignorantes!, les interesa el dinero, porque hay energía gratis y es invisible a sus ojos, los planetas candentes como el sol, la combustión, los rayos, el agua, inclusive ustedes mismos producen energía, ¿para qué robar a la tierra sus entrañas?

¡Pobres de mis hijos inferiores!, ninguna especie había sido tan dañina, ni siquiera los alacranes; pues dan su vida por sus hijos. A costa de su propia montaña van, hasta que pueden valerse por sí solos, ¿y ustedes, qué hacen?, se destruyen, son enemigos, fabrican armas porque son auto destructores, piensan que el mundo es de ustedes, pero una sola gota de rocío de mi Gran Jefe, demostrará quién es el Rey.

Ustedes son capaces de acabarse entre sí, ¿por qué se odian entre hermanos?, sienten celos y envidia de sus progresos, pero ni siquiera el progreso existe, pues un mañana es el paso siguiente a no existir.

Serán polvo del polvo, para iluminar caminos, donde la verdad siempre prevalecerá, como una hoja que brota de un buen árbol.

Inventan guerras y armas sofisticadas, se critican. He visto que no respetan a sus padres, y padres abusan a sus hijos, el horror toca fondo; comparten imágenes terribles entre ustedes para llamarse la atención.

¿Qué hacen esos niños resecos, pegados de la teta de una madre, en medio de páginas donde debe existir la poesía?

Si piensan como los poetas y actúan según lo que piensan; tendrán una oportunidad; pero se han de abducir muchos terrícolas, por no decir que casi todos; cambiar ese inservible cerebro, y trasplantar el cerebro de una hormiga, ¡estoy segura que serían mejores seres humanos!

Hasta nueva comunicación.


CAPITÁN SJEILA

Raquel Rueda Bohórquez
10 1 16








sábado, 9 de enero de 2016

CONTACTO EXTRATERRESTRE (38)


CONTACTO EXTRATERRESTRE (38)

¡Llamando a los terrícolas!, contacto extraterrestre, somos del planeta Perendengue, un poco más arriba de la casa de Misia Pacha, bajando por las 3 cabritas y el rosario; esto ha dicho mi madre que habita aquí conmigo, somos habitantes de las estrellas vivas, yo soy la capitán Sjeila, encargada de parte naturaleza, para rogar a especie menor humanos, que cuiden más tierra, porque si continúan como van, pronto no tendrán lugar, y regresaremos, nos quedaremos; se les ha dado más que oportunidades, ¡brutos!, ¡estamos muy enojados con todos!, se matan, no se aman, se odian, son envidiosos y cobardes, ¿en dónde está la misión que se encomendó a cada uno?, ¿creen que fueron enviados de paseo?, ¡raza mediocre!, ésta es la última oportunidad, ¿imaginaron que vivirían por siglos en la tierra?, ¡ustedes eran una prueba!, ¡ya no más!, ¡han sobrepasado todos los límites!

Ya hemos enviado gente parecida a ustedes, pero temo advertir que hay muchas especies diferentes y pensantes, ¿creían que estaban solos? ¡Jajajajaja! ¡Engreídos, me cago de la risa!, ¡cojan juicio humanos!, han sido vagabundos, irresponsables, y algo más que tarados; por tal razón, estaré pronto con ustedes; me ha sido encomendado traer mensajes, tener contacto casi que personal desde aquí y lo cumpliré a carta cabal.

Gran Jefe mayor, soltará enorme roca que destruirá parte de planeta, para transformar todo, porque ustedes con su basura, quieren mandar más que mi Jefe.
Vía galáctica estaré pronto en contacto, ¡pellízquense!, ¿creen estar en el infierno?, ¡ese era el paraíso!, la tierra prometida, pero son ambiciosos y están acabando con ella, antes de que suceda, regresaremos, y ustedes tendrán que llorar lágrimas de oro, y esmeraldas vivas, por tanta calamidad que han causado.


Raquel Rueda Bohórquez
09-01-16



jueves, 7 de enero de 2016

CREYENDO EN TODO (39)

CREYENDO EN TODO (39)

Desperté ayer en el poema de tus ojos;
Para mí todo era negro o azul.

Dibujé en tu pecho estrellas de mar
Para quedarme en tu ombligo
Como un niño cansado,
Esperando de tus manos, ese ir y venir,
Ese descansar despacio, mansamente;
Hasta que en el punto fijo de tu pensamiento,
Mi cielo fuera un lago pintado de colores
Con todo ese mundo de paisajes
Que me había mostrado la vida.


.../¡tonta engreída!,
¿Acaso no viste que la vida
Era en verdad una hoja de papel?
Podías haber escrito tu historia
En otras bocas,
¡Te hubieras quedado en otra piel!

Creída, eso soy,
Una soñadora que ve un poco más allá del mar,
Y pienso en esa gaviota que insiste en volar,
Y se topa arriba de todo,
Con esa luz topacio claro,
Entre naranjales en flor
Y en ese pálpito se queda,
Nadando, volando, cantando...

¡Ay de la roca que le estrelló!...
La vi caer en picada;
Me quedé ensimismada...,
¿Se perdió?

¿En dónde estás gaviota mía?
¿Qué ha sido de tu canto bonito?

Pero me responde un silencio sepulcral…
Me susurra al oído notas tristes;
Es una campana de otra navidad sin ella,
Y empiezo a llorar.

¡No creeré sino en el viento!
Jamás es indeciso para amar,
Se parece a esa tórtola café
Que alguna vez anidó en mi rosal.

¡Para nada miento!

Tenía sus ojos,
Y ese triste mirar...

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, enero 7/16

TENER (40)


TENER (40)

Me abdujo éste día con cada olor a frutas.
El durazno recordó tu boca fresca;
Las fresas me contaron de un ayer
Cuando mordíamos el mundo
Y nos ardía de pasión la carne.

Soy testigo fiel de tus gemidos.
Temblamos, ¡éramos hojas desnudas!
Pero todos miraban, nadie aprobaba mi amor
Menos tú, que como un cobarde pateó mi dulzura
Y me restregó tus calores
Con una garza de ojos verdes
Y patas largas.

Ahora dicen, que es más grande mi cabeza que mi corazón,
Nada siento si te veo llegar, ¡oh hermano mío!
Aquí entre nos, hasta quemado está,
Parece dorado por un incipiente sol
Y ese sol habita archivos viejos como un demonio.

Dejo de pensar, me vuelvo como una vasija vieja
Que se abandona en cualquier lugar.

Nada se quemó en mi cocina, ¡vaina rara!
Se devoraron los fríjoles de Verónica,
Hubo una salchicha enredada por ahí;
Parecía un pene triste, congelado,
Aguardando el paso del invierno,
Para escuchar “Soleado”, y luego,
Un poco más contento,
Hacer el amor a Soledad.

¡Jajajaja!, hoy tengo ganas de reír,
Dos huevos fritos, ¡me quedaron como él quiere!,
Y ahora, como siempre, “nos vemos, en la noche regreso.”

Pero ni ingratitud hay en mi corazón,
Gracias, siempre gracias porque sabes que me gustan las frutas
¡Y no es por nada!, ¡verte bien, llegar a casa!,
Es algo mejor que saber,
Que seguiré ignorada.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 7/16

CIERTA VEZ 41)

CIERTA VEZ 41)

Hubo una vez,
Tan escasa como mí cabello;
Donde creí tanto en el amor,
Que esperé bajo la lluvia...

Esa vez cantaban mucho los pájaros;
El gorrión jamás fue escuchado,
Y se quedó enredando hilos en un gajo.

Hubo una vez,
En que también soñé besos;
Se hilaban tus dedos en mi cabello,
Pero tu mentira duró lo que una hoja;

Se fue volando y volando,
Y me quedé pensando y pensando,
En que el amor estaba en mí, no en ti,
Y continué bajo la lluvia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 7/16






RAREZAS (42)

La gata de Serbio

RAREZAS (42)

Voy y vengo, como un tren cargado de sueños.
Mi retiro es una escoba y un trapero;
Esa queja de no poder dormir,
Ese andar con un dolor viejo y punzante
/debajo de mi corazón, ¡un poquito más arriba!,
Donde el alma gime, pareciendo, puede ser,
Un aletear vano de mariposa caída en un charco.

Se va la luz, ¿hacia dónde se irá si está aquí?
Ha encendido de nuevo el motor que alivia
Y pone en movimiento mis pintados cabellos
De oro suave como espiga,
¿Se enredará un gorrión?

¡Qué se aproxime un mochuelo!...
¡Su trinar es melodía preciosa!
Una oración en mi ventana pequeña, en éste gajo de trigo
Que casi se amasa con la fortuna de un mañana
Viendo a sus pichones crecer.

Mi tren de vida es tan sencillo,
Que sólo trabajan mis dedos.
El pensamiento es una quietud extraña
Que dispara de sus venenos y sus almíbares,
Sin saber siquiera si lo ha pensado.

Amigo, mi amigo que permanece,
Envía imágenes para que enrede pequeñas letras
Y confiese al mundo que hay muchos árboles y hojas,
Que todas tienen una historia muda, ¡hay que divulgarla!

¿Y para qué?, ¡no lo sé!, el viento sigue en movimiento,
En éste ahora que bendice mis pulmones,
Y el manantial se llena, barre cada esquirla de mis ojos
Para volver luciérnaga tu amor, prendido en mis pestañas.

Se han ido todos… ¿regresarán los pájaros de plumas doradas?
Ayer cantaban en mi casa, todos sus trinos quedaron atrapados,
Así como yo, en 4 paredes queriendo volar, ajustando mi pequeña vida
A un bosque de ramas extendidas, donde las flores no pierden su perfume.
Aroman más que una sinfonía de águilas que se atrapan y se aman,
Sin importar a quién se llevan en sus garras, ¡qué más da!,
Esto es vivir, esto es cantar y también llorar.

¿No es acaso así la vida?, una rareza al despertar, otra al dormir,
Y de nuevo ser manantial en estos segundos que nos quedan,
En este rato de brindar con un café, en tanto bendigo esas manos,
Que arriba de la montaña, caminan con una sonrisa sus espinas,
Y esperan siempre el atardecer,
Con ese inigualable brillo en su mirada.

Pero no cambio mi estado por el tuyo,
Ni puedo remover un espejo que ya no retrata mi figura,
Sí confiar, en que mis manos limpiarán lo turbio de un paisaje
Para dibujar verdes montañas, y adivinar garzas en vuelo,
¡Arriba!, casi tocando su boca, arrimadas de su pecho
Y apretadas de sus brazos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 7/16






ENREDADERA (43)

ENREDADERA (43)

Así pasé día y noche; queriendo ser una enredadera en medio de un camino, abrazada de un árbol o buscando una roca propicia.

Como una enredadera sentí el azote del viento, el frío y el calor intenso, en días no muy buenos; y en otros, demasiado prodigiosos.

Poco a poco me quería beber el mundo y seguí trepando; ésta vez encontré una gran palmera, nada impidió que subiera; pero luego, la palmera fue derribada y caí con ella.

Entonces me arrastré; ahí también se podía vivir, junto a las hormigas que bien se portaron conmigo; me podaban y podaban, robaban las flores de mi jardín, pero su intención era buena; crecí con más fuerza y ese ahínco me llevó a ti.

A sorbos bebo de tu vino, tomo de tu miel y entrego de lo que mi corazón tiene. No hay amarga hiel, pues he olvidado lo malo del ayer y continúo alargando mi camino. 

¿Quién será el ayudante?, creo que el sol y la lluvia me han sostenido; la providencia se hizo amiga y trasplantó su arco iris al revés en mi rostro; la roca y mi madre tierra; el cactus y el ave que hallaron en mis gajos, pródigo destino, y fueron parte de un cirio encendido a mi favor.

¡Qué agradecida estoy con la vida!, ese día estaba herida con el mundo, no deseaba vivir; se me había robado el perfume, no tenía hojas, me secaba; el comején de la existencia había hecho nido en mí y se robaba mi savia, matando así el corazón.

Ni una sonrisa acontecía, ¡ni de paso por mi rostro!, era una herida tallada por una espina tras otra, sólo reían a carcajadas de mí; se burlaban de mi desatino en el amor, de esas luchas continuas que nadie vio, y de esas ganas de reír llorando que me asistían.

Fue ahí, en ese instante, con mis gajos doblados por tanto paso de caballos y bestias que nada tenían que ver con mi existencia; fue ahí que sentí que nada me podía dañar más que la indiferencia, y nada me podía levantar con más fuerza, que este amor que había nacido luego, y poco a poco sacaba el dolor, para volverme vino en un brindis, y vid extendida en medio del océano de tus pensamientos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 7/16