lunes, 1 de diciembre de 2014

CÁRCEL



CÁRCEL
Me siento atrapada 
Entre las redes de un amor, 
es tu cárcel mi anhelo,

son los barrotes de tus brazos lo que deseo
es el cristal que guarda tú mirada mi inquietud
y vuelo éste segundo, 
Me he liberado…

Tus rejas aprisionan mis alas
me toco en las tuyas
para volar hacia tu alameda,
donde hay sueños ricos
árboles con semillas rojas
y amor.
Ese amor que desborda
como el manantial deseado 
de tu boca.

Quiero ser tu prisionera
Que seas mi carcelero
Mientras éste rato de vida
Éste segundo estrellado contigo
Componiendo un verso en tu pecho,
Bailando una melodía de ojos cerrados
Siendo tú mis propios brazos
Y siendo yo tus propias alas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 1/14

SEVERIDAD CON LOS DEMÁS

Sin erigirnos como jueces de otros sin conocer su gotera, y ondeando el rabo como perdiz de campo, me aliso mis tres pelitos dorados para iniciar por amarme, regalar a mi cuerpo sólo cosas buenas, nada de humo ni licor, nada de palabras hirientes y mejorando en el camino, aspirando a vivir otro día, cada vez mejor que el ayer... mi timidez no me permite ir a lugares a donde muchas personas me invitan, y también a veces por aquí como decía el Chavito, hay escasez de abundancia, y me conformo con llevar una letra a mi blog o dejarla en mi muro, para aquéllas personas que se sienten como yo.  No deseo brillar, tan solo quiero ser una persona  común y corriente, pues el brillo real lo tiene todo lo que está delante de mis ojos. 
No soy llorona, no me quejo, no lastimo a quien no conozco, no soy bebedora, fumadora y puta menos, aunque vivir sea la mejor putería del mundo, pero no es para que nos enojemos porque alguien diga NO, el camino ha de ser como el andar del gitano, bonito y agradable, que nuestro muro no se convierta en un verdugo para señalar a otros, todos tenemos goteras, nadie se salva...
Música, poesía, mejorar la ortografía y la redacción es un propósito, porque deseo regalar lo único que poseo con alegría y calidad, sin esperar nada de nadie, sólo hacer lo que me gusta con algo de amor, y confesar que escribir ha sido la mejor terapia para las depresiones constantes, ha sido mi droga y mi sanación y ante todo, el sol, el ojo derecho de Dios sobre mi vida y el izquierdo, la luna, que es quien me arropa en las noches de frío y la que nos inspira una que otra palabra.
Y sí, te amo amochito  y también te amo Serbio, y también te quiero a ti, que lees éste loco pasquín...

¿Qué si tengo un amante?, para los que solo entran a censurar a otros, les diré que sí, El sol... el sol... el sol...

Raquel
1-12/14

EL TATA Y YO

El Tata dijo: Todo lo que llegue a tu vida es porque el Dios del viento así lo ha decidido, toca un árbol y él te hablará, sólo tienes que callar y dejar a él su tarea, mira un ave y verás a Dios, ama, siempre ama lo que veas, inclusive lo que no, alguna razón hay para que esa persona te haya sido entregad@, de la manera que sea, para aliviar tu andar, para hacerte sonreír, para que llores y limpies tus ojos de la arena del desierto.
¿Quién da vida a un ermitaño?, el mismo que la da a una hormiga, a una hoja, a una semilla, por tal motivo tienes que ver a Dios en las plantas y los animales, en las rocas y en los arenales, dentro de ti mismo, con el poder de sanar en tus manos y en las de todos, ¿tienen manos las plantas?, si adivinas cada hoja, es una mano abierta, para sacar el zumo de su alma para tu propia salud.
Sánate a ti mism@ para que puedas sanar a otros, no seas cruel con los demás, todos los seres sufren por algo, ¿eres un Dios?, creo que todos somos Dios, porque somos su obra y parte de su creación, aunque sea una milésima de Dios debemos tener.
Mira hacia el sol, pero no lo hagas directo, puedes quemar tus ojos, en su centro habita el verbo... lo adivino cada día así.
Cállate ya!!, me dijo el Tata, ve por tu café caliente, limpia tu casa, pero como hoy es tu día, espera a que lleguen los comensales con el alimento preparado... jajaja!
Raquel
1-12/14

PAISAJE PRESTADO

Imagen autorizada: Rafael Ramírez-Boston

PAISAJE PRESTADO
Así llega todo
como la vida,
es un préstamo nada más
como las hojas para el árbol
pero en la grandeza de la poda
otras niñas más verdes,
descubrirán que tu vereda
se abonó con las que se fueron.

Bailamos pegados del sol
danzan las nubes cuando la brisa,
si corremos, veremos correr el sol
adivinaremos la luna en medio de gajos
como una coqueta enamorada
de todas las flores que nacen,
y de todos los inviernos que aparecen.

Una dicha son las gotas de nieve
parece que bendicen lo que amamos
las guarda bajo una blanca sábana
cuando la tibieza del rey asome
y la palidez se torne en rojos encendidos
en llamas que tornan al corazón
para encender de amor la vida.

Su mano está en todo, ¿lo adivinas?
siento un hormigueo por la piel
y en mi pálido espejo te veo ser,
como una lágrima que se congela en el invierno
y brota ahora, sin lastimar la piel.

Sabe a sal la vida...
Imagino tu boca, sueño tus manos
Hay luz alrededor de todo,
es la magia del inventor más amado
quien hala esa pita del corazón
y lo vuelve una campana
cuando te veo.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, diciembre 1/14

sábado, 29 de noviembre de 2014

EL ERMITAÑO Y YO 3


EL ERMITAÑO Y YO 3

¡Claro que sí!,
Por indeciso el ermitaño,
Él le pudo atrapar,
y entre sus espadas
tan solo le robó al día
una enorme carcajada.

Nadie muere, -dijo al ermitaño
Estoy en la más alta roca,
a veces en la cima
otras en su falda,
corriendo y buscando
gajos  de alegrías
para tus instantes.

¿Sabes que soy feliz?
Tan feliz como allá
donde atrapé cometas
y todas sus flores pude amar.

Aquí estoy descansado
ya no hay ese afán de continuo.
Volar era mi anhelo
aunque a decir verdad
nunca creí que tan pronto
me espantaran a pleno día
de mi hermoso alero.

Si pudiera hablarles
comunicar que los amo
corro ante sus ojos
pero no me ven...

Les grito: ¡¡los amoooooo!!
Aquí estoy tomando tu mano
dirijo esas letras para que las entregues,
camino con los pasos de un ángel
que siempre va a mi lado.

¿A ella?, a veces la veo
tropiezo con sus pechos a donde me quedo
y a Él, tan manso como un buey
lo adivino en el campo
buscando flores perfumadas
para enredar en sus cabellos dorados,

No vayan tan aprisa por favor,
pero tampoco se queden dormidos,
no por más correr llegarás primero
ni por dormir te librarás del camino.

Nacer y morir, morir y nacer
estoy en mi árbol más amado
donde siempre hay flores
y hojas a reverdecer.

¿Por qué lloras?
No lo hagas madre mía
cuando lloras llega a mí tu agonía
y debo entonces retroceder.

Aprisa seco tus lágrimas y me voy.
Mañana temprano verás a un ave en tu balcón
no la espantes, soy yo,
que vine a cantarte mi amor
y a darle a mi padre un abrazo,
a mi hermano a contarle una cuita.

Si él supiera,
que tengo una novia blanca,
parece una perla brillante
en una escondida ostra.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 27/14



AL MAR

AL MAR

Al mar, a ese caballero de traje azul,
A ese hombre que lleva mi barquita a navegar,
¿Cuánto le hemos dado?

¿En dónde quedó el amor?,
Lejos, se estrella en el vaivén de la indiferencia,
Se arropa con las sábanas del odio,
En el indolente afán de lanzar nuestra inmundicia
De robar de su vientre todo, hasta su alma.

 ¡Pobre de mi amor!
Cuando me acerco, cuando lo veo de lejos
Contemplo a Dios en su voz valiente
Arropando las rocas con esa furia contenida,
Arrastrando  a la orilla la suciedad, la impiedad
La falta de respeto por ese gigante
Cargado de almas felices que se atrapan en las redes,
Y mueren, ante el veneno plástico que lanzamos.

Empeñados seremos capaces de matarlo
Si continuamos, un enorme charco oscuro será
Y en la podredumbre de sus aguas
Nos veremos retratados en un mañana.

Raquel Rueda Bohórquez
Colombia, noviembre 25/14

A VECES

A VECES
Muchas veces 
Tenemos todo preparado
Pero algo nos enreda, 
Una sensación, un hormigueo
Un atajo de la providencia.

Nuestra barca, ¿quién la dirige?
Un motivo buscado, un anhelo
Que calme la inquietud que nos oprime,
Y llega una mano que te acaricia
Entre las sombras de un día nuevo.

¿Quién nos comprende?
Enredamos los hilos y no hay pesca
Vivimos perdidos en las nostalgias,
Y a lo lejos, salvando distancias
Se aleja una gaviota, ¿o está cerca?

A veces queremos volar
Pero nuestras alas parecen muy cortas,
Un águila es el pensamiento
Una perdiz escondida, el alma
Un gorrión asustado, el corazón.

Sin importar lo que pase
Zafamos las amarras
Alistamos los sueños
Y dejamos que se aleje,
Surcando su ancho mar
Dirigida por el viento.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, noviembre 30/14