miércoles, 18 de junio de 2014

ENTRE COLORES 2

ENTRE COLORES 2

18 de junio de 2014 a la(s) 14:53
Como una mano extendida donde miles de manos y dedos caben, sueño entre colores navegando, azules, rojos, verdes, agua marinos, ¿existen los pulsó?, se han quedado en el brillo de los ojos en un ayer que nunca retornará.

Alivio mi sed entre hilos de seda blanco, parecieran cristales congelados en algún mundo, donde estás y estoy, y seguimos volando por entre campos de nieve, de tal blancura que pareciera cegar, y corremos, hacia los violetas, ¿quién puede soñar que los colores son pájaros que se fueron y regresan?, pero aquí están, entre los dedos, como luz en medio del océano, colados entre gajos de cristal, adoctrinados entre las flores.

Unos grandes y pequeños, pero todos parte de lo mismo, entre círculos viciosos, líneas, que se cruzan y no se hieren, como rayos que fulminan y matan, pero ellas siguen, no son más las grandes, pues las pequeñas parecieran miles multiplicadas,  que forman la gran bandera de color que pinta el mar.

¡Es raro este sueño!, un cono negro me atrae, pero allá hay más esplendor, porque descubro lo brillante de los muertos, ¿son muertas luces las que vienen?, o son vivas luces, las que van… ¡es un mundo raro!, pero ahí estoy con todos, huele a perfume, ¿cómo puede una luz percibir el olor?, mi color de ahora es verde intenso, como los ojos de mi madre, parece una luz joven y radiante, y mi padre, es un cálido violeta, y mi  abuela es un dulce color a ciruelo maduro, y todas las luces nos abrazamos en una, como un globo  inmenso, como un arco iris gigante que rueda entre bosques de nubes de colores, intensos y pálidos, lejos, muy lejos del sol de siempre, pero cerca del brillo mágico que ilumina a todos los colores.

¿Eres tú color del amor?, ¿puedes hablar?, y sentí que una brisa movía mi color verde, que un corazón enorme eran todos, y cambiamos el mundo, lo volvimos de plata bajando por entre las montañas, lo volvimos verde como los ojos de mi madre, y fueron esmeraldas vivas en un mañana, y el violeta de mi viejo, y el azul más azul de todos, ahí lo descubrí, me di cuenta que es su color preferido, y el  color mágico  estaba vestido de azul, arriba del cielo y bajo él, y pareciera ser el mayor color entre todos, y nos arropó, con un sonido fresco, como un gran suspiro nos hizo volar por el bosque, y fuimos aves trinando, peces nadando, y vida, eso fuimos en ese mundo raro de colores, pero nadie fue más grande que otro para sobresalir, sino para dar forma a esa figura nueva que aparecía en éste nuevo sueño, no podía ser pequeña si el otro no es grande, ni el grande lo podía ser, sin la pequeñez de un punto, que era  la niña del gran globo de colores que desde el cielo me veía, como me veo ahora, tan solo soy una pequeña luz ahí, colada en éste universo mágico, ¡qué bonito sueño!, y desperté, pero al despertar me di cuenta que también era otro sueño dentro de mi propio sueño mayor.

¡Luz azul!, ¿me podrías responder qué clase de luz  soy en tu globo?, ¿por qué razón el color verde es el mío?

¿Se enojaría la luz azul?, no dijo nada, pasó una sombra sobre mí, que cambió el color, y me di cuenta entonces que alguien había encendido otra luz  para que pudiera despertar.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 18/14


Diamante para vos. Regalo de Andrés Sánchez Gil.
Diamante para vos. Regalo de Andrés Sánchez Gil.

martes, 17 de junio de 2014

DANDI

DANDI

17 de junio de 2014 a la(s) 14:32
Dijo el poeta de la esquina: ¿Quieres ver a Dios?, le dije que no deseaba verlo, ¿para qué?, si para mí ver tus ojos es como ver a Dios, y me dijo entonces Dandi: ¡Yo soy el Dios que tiene hambre!, por eso toqué a tu puerta, ¡no me digas que no tienes nada ahora!, revisa, abre la llave y verás que hay agua, ¿o se la han llevado?, ¿para dónde crees que se la llevarán?, mira lo que traigo para ti hoy, son unas flores que encontré en el camino, pensé que las merecías porque te veo fatigada, pero no te canses mujer que yo te amo, ¿qué otro amor aparte esperas?, esos no sirven para nada, sólo por un momento, un segundo de blanquear los ojos por un sentimiento ajeno a la verdad, un instante de placer no es amor, es tan solo probar algo y saber que te gustó, pero todo pasa al momento, como un parpadeo, porque lo cierto, es que mires hacia los míos, y descubras que ahí está el hombre al que tanto buscas, que está caminando con alas negras y blancas por cualquier camino, ¡míralo!, ahí va, ¿quién crees acaso que alienta a esa hormiga para que pueda llevar esa hoja tan enorme?, él, que no se muestra ante nadie, no es soberbio ni engreído, es silencioso, calmado, perfuma como las flores, y respira con nosotros, pues es quien entra y sale de nuestros pulmones, es la vida misma que ahora suspiras, y será tu final cuando él se antoje. ¿Te das cuenta?, y decías que porque andaba por ahí harapiento, no sabía de poesía, ni de amor,  te aseguro paisana, que esa luz que se ha colado por tu puerta cerrada, es la mismísima voz de Dios construyendo un poema para los dos, y somos Dios claro que sí, porque somos esa parte de su propia creación.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 17/14

La hormiga se inventó un poema lleno de senderos por donde van y vienen con sus hermanas, se alientan y trabajan para que otro se lleve su esfuerzo, es así, perder para ganar, y ganar para ser poesía en el bosque.
La hormiga se inventó un poema lleno de senderos, por donde van y vienen con sus hermanas, se alientan y trabajan, para que otro se lleve su esfuerzo, es así, perder para ganar, y ganar para ser poesía en el bosque.

sábado, 14 de junio de 2014

MI MUÑECA


MI MUÑECA L2R

¿En dónde estará mi muñeca?
Recuerdo que era de trapo,
ojos azules como trocitos de cielo,
un gran traje de seda de varios colores
y debajo, un pantaloncito largo,
con orillos de encaje.

Un día inquieta, queriendo robar sus luceros:
¿qué será ese brillo de perlas?
con una roca tal vez descubrirlo pueda,
saber de dónde sale lo que hay dentro
y se queda palpitando en la mirada.

Pero no, eran de algo extraño,
se volvieron añico sus preciosos lentes,
parecían estrellas vivas por donde miraban,
luciérnagas que alumbraban mis días,
y se quedaban viéndome en las noches.

¿Qué habrá sido de mi muñeca bonita?
Recuerdo que de vieja daba pasos pequeños,
me veía cada vez como si acabara de nacer,
y yo, la contemplaba como una bella rosa
posada en un altar,
¡tan linda!, ¡tan perfumada!

¿Alguien me puede decir en dónde está mi muñeca?
La busco en momentos de angustia,
cuando recurre soledad y el dolor me aqueja.

¡No quiero imaginar qué ha sido de ella!,
sólo quiero el brillo en los ojos,
de mi muñeca vieja…

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 14/14

HILOS DE PLATA


Tatyana Deriy

HILOS DE PLATA L2R

Bordó el colibrí un nido
con hilos de plata,
enredó luces para un día
que brotaron como flores
entre las ramas.

Hilos de plata fueron
sus manos pequeñas
su voz de mansa quebrada
para endulzar la vida
de quien la viera.

Un manto de seda
asoma en el bosque,
enfría la piel, y arropa las hojas,
la nieve es el tiempo
que nada perdona,
y vuelve blanca la cumbre
como las esperanzas.

Al abrigo tuyo,
todo era más limpio
oraciones van y vienen
como el humo de la leña encendida,
y las cenizas, que parecen sabias
nos recuerdan que todo se acaba
que todo marcha,
más la belleza de un hilo de seda
temblando en una corona de niña,
seguro se queda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14


Foto: HILOS DE PLATA
Publicado por Raquel el 14 de Junio de 2014 a las 6:50pm

Bordó el colibrí un nido
con hilos de plata,
enredó luces para un día
que brotaron como flores
entre las ramas.

Hilos de plata fueron
sus manos pequeñas
su voz de mansa quebrada
para endulzar la vida
de quien la viera.

Un manto de seda
asoma en el bosque,
enfría la piel, y arropa las hojas,
la nieve es el tiempo
que nada perdona,
y vuelve blanca la cumbre
como las esperanzas.

Al abrigo tuyo,
todo era más limpio
oraciones van y vienen
como el humo de la leña encendida,
y las cenizas, que parecen sabias
nos recuerdan que todo se acaba
que todo marcha, 
más la belleza de un hilo de seda
temblando en una corona de niña,
seguro se queda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14

Foto: HILOS DE PLATA
Publicado por Raquel el 14 de Junio de 2014 a las 6:50pm

Tatyana Deriy

Bordó el colibrí un nido
con hilos de plata,
enredó luces para un día
que brotaron como flores
entre las ramas.

Hilos de plata fueron
sus manos pequeñas
su voz de mansa quebrada
para endulzar la vida
de quien la viera.

Un manto de seda
asoma en el bosque,
enfría la piel, y arropa las hojas,
la nieve es el tiempo
que nada perdona,
y vuelve blanca la cumbre
como las esperanzas.

Al abrigo tuyo,
todo era más limpio
oraciones van y vienen
como el humo de la leña encendida,
y las cenizas, que parecen sabias
nos recuerdan que todo se acaba
que todo marcha, 
más la belleza de un hilo de seda
temblando en una corona de niña,
seguro se queda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14

MARIPOSAS -2-


MARIPOSAS -2-

Lindas mariposas del ayer
en trajes de seda pasaban
rubores les engalanaban
de loca pasión.

Y un jardín florido
fueron sus ojos
sus bocas poesía,
manos laboriosas
bordando escarpines,
grabando el amor
en letras pequeñas
con hilos de oro,
¿qué más afán?

Lindas mariposas se han ido
¿qué las habrá reemplazado?
de seda y de lino sus alas
sus corazones de oro,
¿quién los habrá robado?

Se fueron, con la luz de una tarde
marcharon por siempre
quedando de recuerdo sus alas,
como rotas galas
de un lindo ayer
que jamás volverá.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14 

TE QUIERO

QUE NO REGRESE

Foto: Art by Eric Wallis
Art by Eric Wallis

QUE NO REGRESE L1R

Abrir la ventana
como las aves sus alas,
recibir el sol de un nuevo día
con una sonrisa y nuevas ganas.

Amar lo sencillo,
abrazar al mundo en un poema
juntar la música toda
ser brillo en la noche oscura
aunque nos delaten las penas.

Escuchar sonidos de tambor
líneas de notas que bordan el tiempo,
no más lágrimas ni dolor
sordos al ruido de afuera,
alertas a los sonidos de adentro.

Que no regresen los malos vientos
hálitos a gritos sin risas ni aliento
no habrá besos ardientes
se los llevó la mala suerte,
pero abro mi ventana,
hay una luz divina que brilla
aunque tu amor esté ausente.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14