jueves, 16 de enero de 2014

SOBRINA 3/ 2014


La bebé de Laurita. Nace enero 15/14 Barranquilla Atl.

Ayer nació la bebé de Laura Santos Rueda, dejando su imagen en mi blog, porque el tiempo pasa, detallo en su manita derecha una rosa, eso parece su manopla, eso parece su boquita, y toda ella un misterio de vida, un nudo, un calor tibio de madre como cuando recibí a mi primer hija, bendiciones, que podamos verla crecer, porque es muy triste, cuando tenemos que despedir niños y jóvenes, y quedamos ahí sin saber la razón, peleando contra el destino tan incierto...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 15/14

CÓMODOS

Las palabras de los cómodos del país: Yo estoy bien, yo soy feliz, yo vivo aquí bien y de aquí no me voy nunca, es el mejor vividero del mundo.

Bajo un poco la mirada y pregunto a los que roban para sobrevivir, a los que no consiguen un empleo y si quieren mantenerlo deben conseguir votos y si no se van para la calle, le preguntaría a los niños y ancianos de la calle, a tanta gente que no tiene un rancho para vivir y lo hacen debajo de los puentes; me gustaría preguntarle a los chicos que buscan un hogar, porque los padres los tienen que abandonar ya no tienen trabajo, no tienen oportunidad de una familia ni un hogar...

Tantas preguntas por hacer, ¿pero a mí qué carajos me importa?, yo soy feliz, yo tengo trabajo, yo pude educar a mis hijos sin empeñar mi casa, yo tengo un buen negocio y la puta vida de los demás me importa un carajo...

Injusticia social, y lo más triste es que parece que a nadie le importa, ésta es la verdadera razón de la desigualdad en el mundo.

¿Acaso me importa que sus hijos no puedan estudiar ni conseguir un empleo digno?, yo sí pude, yo sí puedo, porque yo soy una persona feliz.

Éstas respuestas me llenan de mucha tristeza, en Colombia no hay gente feliz, ese cuento es reforzado, hay gente corrupta que acepta las vagabunderías de los gobernantes y tienen la concha de favorecerlos y volver a votar por ellos, para mantener sus prebendas, ésto se llama cinismo, doble moral.

Y ahora mi tinto caliente, porque se me rebotaron las amebas...


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo/14


A VECES

A VECES L1R
Publicado por RAQUEL RUEDA BOHÓRQUEZ el enero 14, 2014 a las 6:13pm
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Como ahora cuando no sé hacia donde correr
Busco el mismo lago azul donde te descubro
Navegante que mi corazón inflamas
Como cera derretida…

Y te pienso, ¿serás tú ese amor?
Un camino sembrado de cardos advierto
Donde las secas ramas me hacen tropezar
Azaleas, ¿flores en otoño se encontrarán?

Persigo tu olor, como los colibríes a las flores
En tus ojos negros espero descansar
Un vaso de vino bebido de tus labios
Con mis manos como locas palomas por tu piel.

A veces… cuando todo parece enmudecer
Y del cielo cometas de colores en cualquier atardecer
Se pintan de lágrimas los ojos cada vez
Sin querer pasamos como ellas, sin adivinar siquiera
Que no te volveré a ver…

Te marchas luego, para al instante regresar
¡Qué divinas alas blancas tienes!
Sobresalen en mi rosal…

A veces sí… te quiero conmigo…
Pero pasa el tiempo y no estás
Vago con mi sombra de nuevo
Un dolor se vuelve eterno,
Y entre las espigas de mi vida
Las pequeñas flores vuelven a brotar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 11/14


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A VECES
Publicado por RAQUEL RUEDA BOHÓRQUEZ el enero 14, 2014 a las 6:13pm
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Como ahora cuando no sé hacia donde correr
Busco el mismo lago azul donde te descubro
Navegante que mi corazón inflamas
Como cera derretida…

Y te pienso, ¿serás tú ese amor?
Un camino sembrado de cardos advierto
Donde las secas ramas me hacen tropezar
Azaleas, ¿flores en otoño se encontrarán?

Persigo tu olor, como los colibríes a las flores
En tus ojos negros espero descansar
Un vaso de vino bebido de tus labios
Con mis manos como locas palomas por tu piel.

A veces… cuando todo parece enmudecer
Y del cielo cometas de colores en cualquier atardecer
Se pintan de lágrimas los ojos cada vez
Sin querer pasamos como ellas, sin adivinar siquiera
Que no te volveré a ver…

Te marchas luego, para al instante regresar
¡Qué divinas alas blancas tienes!
Sobresalen en mi rosal…

A veces sí… te quiero conmigo…
Pero pasa el tiempo y no estás
Vago con mi sombra de nuevo
Un dolor se vuelve eterno,
Y entre las espigas de mi vida
Las pequeñas flores vuelven a brotar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 11/14

OTRAS VECES


OTRAS VECES…

También otras veces, nos empeñamos sólo en las espinas…
Olvidamos los ríos de sangre que fueron vida
Que estuvieron aferrados, atrapados en sueños 
Pero ahondaron bajo las ramas secas
Y ahí se quedaron…

Otras veces también, nos quejamos mucho…
Otras nos elevamos, y decimos:
Soy el más feliz porque eso tengo en mi corazón
Pero al decirlo, me ha sobrado la comida
Cobro más de lo debido a los pobres, y olvido mi razón primera
Cuando doblo una y mil veces hojas de sagradas escrituras
Muchas de ellas amañadas por los tiranos…

¿Qué será de ti mi mariposa?
Aquí estás sobre mi sencilla mesa de un árbol muerto
Sonríes a pesar de no estar, y tu aroma persiste…
¿Será que una nueva tormenta se avecina?
Pero ayer nació tu nueva bisnieta, hermosa
¿La pudiste ver cuando nacía?

Tiene bellos ojos como la noche
Su piel parece tu chocolate espeso
Su sonrisa parece un botón de rosa
Y su corazón es lo más bello,
Tiene cascabeles como tu sonrisa.

¿Hacia dónde vas mi niño hermoso?
Mi pedazo de muchacho enorme y lleno de vida…

Yo aquí de nuevo, llorona como siempre…
Es que las cascadas son enormes, siguen brotando
Sigue fluyendo la sangre por las venas
Y de a poco los veo caer también a causa de una bala
De algún desprevenido que por ahí pasaba…

Me pregunto como el poeta: ¿Qué es la vida?
Realmente no lo sé, porque hoy me duele todo
Ayer tuve el mismo sueño donde un toro rojo me acosa
No tiene heridas, pero sí fuerza y arrogancia…

Huyo veloz entre la gente, pero nadie extiende la mano…
¿Quién será?... No lo sé… tal vez alguien que grita
Un ser que se esconde entre flores y aves, para suplicar un abrazo…

¿O serás tú mi toche dorado? Una prevención sobre el peligro
Y al contar todo se va, hasta el dolor en el pecho
El que siempre me agita con angustia cada amanecer
Y al dormir, creo que despierto a las mismas 3 y algo
Con la voz de la brisa sobre las puertas que cierran y abren
Como un frío que te mira a la espalda sin saber qué es,
Siempre acosa y corro de nuevo,
Dejando encendidas todas las luces y el miedo regresa…

Ahora escucho a los canarios de nuevo…
Tan felices parecen, pero creo que lloran libertad
Gimen montañas y cerros entre flores blancas y rojas…

Y dejo que pase todo, pues nada puedo hacer
Sólo dejar tristes letras por ahí, para recordar a mis amores
Y contarles cada día lo que pasa, mientras me acerco un poco más
A ese túnel de colores, que me llevará sin doler hacia un mundo
Donde no hieran las espinas, ni lastimen las rocas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 15/14

AZUL

AZUL L1R

Entre azules se crea la vida
Y entre azules marcha...

Huele a bosque todo
cuando cierro los ojos,
y el oro puro llega
para quedarse entre mis horas.

Entre azules mi primer beso
¿Es hora de recordar?
No lo sé... pero aquí está...

Viaja el pensamiento
como alas de cóndor
perdida entre las nubes te busco
abrazada de los azules del alma.

Y al fin... un descanso dije
cerré un minuto los ojos
busqué una cometa para elevarme
y en la ventana sin rejas
el azul me entretuvo, un instante.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 15/14

VIÉNDOTE

Foto: VIÉNDOTE

Como ahora muchas veces
Viéndote vestir o desnudar los trozos de vida
Ya el cansancio de las manos, de las piernas…
La niña enclenque, mi anciana vieja amada
Sin querer toparse de frente con la vida
Se encontró cara a cara con la muerte. 

Pasó el tiempo y te seguía detallando
Aun costándote no ponía tus zapatos
Mientras tomabas mi mano para acariciarla
Sin hacer preguntas, nos respondimos a los ojos.

Verdes praderas descubrí muchas veces…
Como cañadas donde los besos se esfumaron
Ramas de cebolla blanca sobre la mesa
Tan peculiar olor de los caldos de mi madre.

Tu perfume eran todos, como a niña 
A joven que nunca se pintó el cabello
A rostro blanco con el rubor de las penas del día
Y el escarlata que dejan hondas melancolías.

Hablamos de todo, hasta de mis sueños eróticos
Me contaste de los tuyos con un tal Guarín
Que pudo haber donado todo pero que lo quisiste a él
Con sus cabellos levantados como puerco espín
Con esos ojos negros y su mirada ardiente
Con sus manos amorosas, que te sabían hacer mujer.

Claro que sí,  amiga mía…
Desnudamos todo de la vida
De tus angustias de niña correteada
Tus cuidados con tus hijos, tus afanes a la oscuridad de la noche
Y apresando rosarios entre los dedos tus ojos siempre
Como un par de luceros a pesar de la lluvia, sobresalían.

Ahora… de nuevo me pregunto si me escuchas
Siento eso mismo de ayer, una soledad terrible
Una inquietud que oprime como  tu corazón de siempre
Ese atoro inquieto en tu garganta… ahora se quedó la mía.

Amiga mía… ¿podríamos hablar a solar un momento?
Mis quejas, tal vez ahondaron tus pesares
Pero no cesan de llorar los sauces, 
Ni las cascadas dejan de brotar incansables,
Contenidas bajo montañas parecen lágrimas de madre
Que ahogada en un contento efímero parece gritar
Cuando bajan por entre las desnudas rocas a su paso,
Para tropezar tal vez, en el camino que  desviará su cauce
Sin llegar  a ese destino común ansiado 
Por todas las aguas que bajan de los ojos
Y son mar, a pesar de todo. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 16/14
Garza. Imagen Raquel Rueda B.

VIÉNDOTE

Como ahora, muchas veces
Viéndote vestir o desnudar los trozos de vida
Ya el cansancio de las manos, de las piernas…
La niña enclenque, mi anciana vieja amada
Sin querer toparse de frente con la vida
Se encontró cara a cara con la muerte.

Pasó el tiempo y te seguía detallando
Aun costándote no ponía tus zapatos
Mientras tomabas mi mano para acariciarla
Sin hacer preguntas, nos respondimos a los ojos.

Verdes praderas descubrí muchas veces…
Como cañadas donde los besos se esfumaron
Ramas de cebolla blanca sobre la mesa
Tan peculiar olor de los caldos de mi madre.

Tu perfume eran todos, como a niña
A joven que nunca se pintó el cabello
A rostro blanco con el rubor de las penas del día
Y el escarlata que dejan hondas melancolías.

Hablamos de todo, hasta de mis sueños eróticos
Me contaste de los tuyos con un tal Guarín
Que pudo haber donado todo, pero lo quisiste a él
Con sus cabellos levantados como puerco espín
Con esos ojos negros y su mirada ardiente
Con sus manos amorosas, que te sabían hacer mujer.

Claro que sí, amiga mía…
Desnudamos todo de la vida
De tus angustias de niña correteada
Tus cuidados con tus hijos, tus afanes a la oscuridad de la noche
Y apresando rosarios entre los dedos tus ojos siempre
Como un par de luceros, a pesar de la lluvia sobresalían.

Ahora… de nuevo me pregunto si me escuchas
Siento eso mismo de ayer, una soledad terrible
Una inquietud que oprime, como tu corazón de siempre
Ese atoro inquieto en tu garganta… ahora se quedó la mía.

Amiga mía… ¿podríamos hablar a solar un momento?
Mis quejas, tal vez ahondaron tus pesares
Pero no cesan de llorar los sauces,
Ni las cascadas dejan de brotar incansables,
Contenidas bajo montañas parecen lágrimas de madre
Que ahogada en un contento efímero parece gritar
Cuando bajan por entre las desnudas rocas a su paso,


Para tropezar tal vez, en el camino que desviará su cauce
Sin llegar a ese destino común ansiado
Por todas las aguas que bajan de los ojos
Y son mar, a pesar de todo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 16/14

¿QUÉ HARÍA?

Foto: ¿QUÉ HARÍA?

¿Y qué haría yo, si no tuviera tu recuerdo?
No podría imaginar el cielo azul que nombro tantas veces
Muerta la ilusión, mueren los sueños
Pero teniéndote, es como vivir soñando sin que la muerte aprese...

Qué hiciera yo, si no me hubiesen quedado tus ojos negros
Se copiaron en la noche oscura, en las rosas encendidas
Me visto con la ropa de ese manto oscuro
Para vivir soñándote hasta que no haya dolor
Y pueda nadar entre las nubes. 

¿Y qué hiciera si hasta soñar me fuese negado?
No tendría nada... ni siquiera una cometa de seda
Pero me queda tu recuerdo apresado en el alma
Para viajar  entre alas de mariposa,
Cuando abra la cápsula mi alma y al fin,

¡Libertad...! 
Libertad sobre las corrientes saladas del mar
Yendo a donde quiera...

Raquel Rueda Bohórquez   
Barranquilla, enero 16/14
Mariposas, colección Raquel Rueda B.

¿QUÉ HARÍA?

¿Y qué haría yo, si no tuviera tu recuerdo?
No podría imaginar el cielo azul que nombro tantas veces
Muerta la ilusión, mueren los sueños
Pero teniéndote, es como vivir soñando sin que la muerte aprese...

Qué hiciera yo, si no me hubiesen quedado tus ojos negros
Se copiaron en la noche oscura, en las rosas encendidas
Me visto con la ropa de ese manto oscuro
Para vivir soñándote hasta que no haya dolor
Y pueda nadar entre las nubes.

¿Y qué hiciera si hasta soñar me fuese negado?
No tendría nada... ni siquiera una cometa de seda
Pero me queda tu recuerdo apresado en el alma
Para viajar entre alas de mariposa,
Cuando abra la cápsula mi alma y al fin,

¡Libertad...!
Libertad sobre las corrientes saladas del mar
Yendo a donde quiera...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 16/14