lunes, 22 de julio de 2013

EL ESCARABAJO/A Nairo Quintana [60]

EL ESCARABAJO/A Nairo Quintana [60]

Se estremece el corazón
ante la victoria de alguien,
y más, si uno de los nuestros se viste de gloria
en medio de su gran humildad.

Viene el sol con su gracia infinita
nos adorna de luz como ciertos días,
y se oculta temprano
para besar otras playas,
otras montañas con dulce ambrosía.

Cruza el sendero, el atajo,
el camino escabroso...

¡No temas a nada ni a nadie!
Ya aparecerá tu próximo ocaso
donde seas reina o rey,
en el corazón del alguien.

Los escarabajos suben y bajan la cuesta,
no les importa el atajo, la roca puesta,
se esfuerzan, se afanan
y al final del camino, la victoria,
como vencedores pequeños
que serán grandes en días aciagos.

Y llegó el muchacho,
el más pequeño ante la mirada de muchos,
pero Dios lo tenía para ser grande
entre asuntos de hombres,
porque el más arrogante
será mínimo ante sus ojos,
el más soberbio será pisoteado,
para dar paso a los humildes.

El escarabajo entregó  todo su ahínco
con su mirada puesta al norte marcado,
y al final del camino, las rosas, los besos,
champaña cual lluvia de perlas
que del cielo bajaran.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 22/13 

LA PLAYA (61)

LA PLAYA/A LIDIA PEREDA (61)

“¿La playa, es orilla de la mar, o de la tierra? “ – (MAX AUB)

Inquietante pregunta me hace un poeta.
Entre arenas doradas la vida se quiebra,
entre rocas grises se decanta un lucero
envuelto en trajes de colores intensos,
si pálidos armiños, se engalanan de nieve.

Puede ser el fin o el principio de algo,
el inicio del mar… o el fin del mismo,
el atajo de un sueño entre brazos ardientes
con labios untados de sal de la vida.

La playa es el asiento de todos…
El camino añorado del rico, del pobre,
del perro que camina buscando unas sobras,
del ermitaño con casa prestada…

La playa es un principio, y el mar lo termina,
¿o será que lo termina el mar y la tierra lo inicia?
Entre lágrimas sobrevive arrogante y furioso,
y en las arenas se calma,
con largos y encendidos besos
de mojados labios.

En la playa se queda anclada mi barca
pero en el mar se aleja… /¡como un gran sueño!
con ese mutis silencioso viendo al infinito
donde las gaviotas comienzan danzas de amores
y en ellas se pierden.
Sí, tiene razón el poeta,
inicia la vida en la playa
más en forma de lágrimas salobres,
termina en el mar.

¿O principia la vida en el mar,
entre calores y gemidos
y termina en la playa,
con el mismo salobre y ardiente sentido?

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 22/13   

TORTUGAS [62]

TORTUGAS [62]

Me volví adicta a tu amor,
a esas casitas pequeñas
que como rocas grises
caminan despacio,
buscando un helecho tierno,
un ramito de olivo…

¡Qué bellos mis niños!
Parecen trocitos de Dios
que viajaran conmigo,
y en sus inocentes miradas
un poco de mí,
camina contigo.

Son mi  idéntica copia
como un retrato vivo
del prodigio de alguien
que me regaló una casa,
un techo fundido en piel
para que nunca sintiera frío.

Y entre dura coraza
despacio... despacio...
…Sin prisas me pierdo,
me fundo en la arena,
me escondo
bajo un lecho de rosas.

Una hoja seca es mi amiga
y parezco una roca,
una divina roca ¡llenita de vida!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/13 


ME RINDO [63]


ME RINDO [63]

He visto hacia la ventana, un día nuevo, mis 54 inolvidables en medio de cantares y tristezas, mi hermano Pablo, preocupado por nuevos dolores y quejas, y afuera la misma danza bulliciosa de los fines de semana.

Ricos momentos a pesar de todo, un nuevo atoro en el corazón nos toma, una angustia como quien no espera primaveras, sino tibios veranos en alguna playa, en medio del bullicio de las gaviotas y los rapaces vientos que nos acarician o torturan, con pequeños granos de arena.

Me detallo al espejo, ¡qué veloz pasó el tiempo!... ¡qué blancos mis cabellos!... preciosos hilos de plata brillan con la luz del sol y sendas heridas se ven aparecer por mi rostro, las manos no son las palomas sedosas del ayer, pero los ojos conservan un inquietante brillo.

Ahí están mis lámparas verdosas, en las mismas cavernas que mañana no serán, mi boca en el mismo sitio, esperando sonrisas sin atajos, con palabras simples, todo armado como al principio, sin cojeras ni vicios, sólo un poco oxidados por el tiempo, pero en el mismo lugar donde se cultivaron orquídeas y brotaron lirios y azucenas, en ricos momentos de pasión.

Hoy dije: ¡Me rindo!, ante el espejo que tanto amor me da cada día, ahí está el alma de la señora que busca sueños entre la tormenta, y todos están atados a su ventana abierta, viendo volar flores y escuchando cantar ramas de palmera con la brisa, de sones salobres que vienen veloces y cruzan el apacible sendero de mi alcoba.
Doblo las rodillas ante tu amor… ¡Me rindo!...
Entrego todo lo que soy por los sueños de alguien, por un día más, por otros momentos en la playa viendo desde una roca, tranquila y serena, así como  marcha mi barca de madera, entre tupidas madreselvas y alocados vientos.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 22/13  



VIÉNDOTE/A Carmen Carbunariu [64]


VIÉNDOTE/A Carmen Carbunariu [64]

Danzo cual grulla ante tu amor;
me desnudo, para que quiebres tu cintura en la mía
para que toques la guitarra que espera por tus manos
y te deleites, en un son de ojos cerrados.

Te veo en mis anocheceres de luna clara,
en las sombras que aparecen en mis sueños
y me arropo de livianos edredones de seda
entre grises líneas oscuras, donde mi piel te desea.

Viéndote día a día
quedo enmudecida en tu ventana
tocándote con mi carne al desnudo,
con otoños y primaveras apresados en tu cama.

Te invita mi piel fresca,
mi cabellera de colores platinados,
mis piernas deseando un abrazo de las tuyas,
mi cofre en espera de tu cascada.

Y de a poco, la pintora
con un lápiz, da finales trazos,
inmortaliza mis deseos en una blanca alfombra
y sonríe de alegría al terminar su obra.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 22/13  




UN LÍDER [65]

UN LÍDER [65]

Un verdadero líder no se entretiene ni vacila;
camina con paso firme viendo hacia el norte
guía con amor, a quien valora su ejemplo.

Un líder no busca aplausos;
con aire de vencedor lleva la bandera
y en el sendero permite que otros la sostengan.

Un líder sonríe ante sus logros
que finalmente abren caminos para todos,
y al cruce  de esquina descansa,
para que otros sigan su huella
y se acomoden.

Raquel  Rueda Bohórquez  
22 7 13 

Publicado por  Raquel     en  21:02   

BELLEZA [66]

BELLEZA  [66]

Buscamos la belleza exterior,
pero es tan efímera y fugaz
como la de una mariposa.

Bellas son las aves,
hermosas las flores,
preciosos los paisajes /aunque no lo saben.

Soy bella porque puedo dar
hermosa porque amo,
linda porque respeto a mis padres.

No me ufano de lo exterior
ni de mis ojos cristalinos;
ni de mi corazón lleno de fuego,
ni de mi cabellera pintada.

Digo que soy hermosa
porque aprecio el don de la vida,
porque hablo con las aves del cielo
y comulgo con ellas en silencio,
agradeciendo por un nuevo día.

Una niña se sentía la más bella,
pero su corazón era pálido y sin brillo,
sus ojos y su boca eran altaneros
causaban sus palabras muchas heridas.

¡Niña!... Eres bella por lo que guardas
como la caracola en su casa de cristal…
Si descubres como es su interior,
así debería tu alma estar.

Es pasajera la belleza...
El tiempo implacable no perdona,
hermosa mi madre y  su olor a hierbabuena,
divinas y pacientes, sus arrugadas manos,
¡preciosa la sangre que corrió por sus venas!

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 22/13