martes, 23 de abril de 2013

SI ME PREGUNTAS [52]

SI ME PREGUNTAS [52]


Si me preguntas si te quiero, te diré que sí,

eres todo el conjunto de versos y poesía;

eres trigo dorado, pastizal tierno,
música de cantores heridos en las montañas,
sonido de cascada y brote de manantial.



Si me dices si te amo, te diré que siempre.

Eres el amor encendido en mi corazón

pero no duele, santifica amarte... 



Si me preguntas:

¿qué hay para que te quiera tanto?,
te diré que el perfume de las rosas,
la mirada de un cachorro, un ave,
el nado de un pez libre en una laguna.


Si me preguntas…

¡Oh Dios si me preguntas!...


Eres mi todo y mi nada...

Mi cielo adornado de estrellas, 
mi amor precioso que no engaña,

que tiene voz en el brillo de otros
y luz, en las luciérnagas de la noche.


Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, abril 23/13


BAJO EL SOL [53]

 BAJO EL SOL [53]

Bajo el sol, siempre te amaré…

Desde mi alta montaña amor mío.


¡Cómo hueles a delicias!

La comisura de tus labios mi deleite.



La montaña de tu pecho en la mía,

todo tú en mí, cualquier mañana,

amaneciendo con el sol

y el canto de las cigarras.


Cómo me encanta la música a tu lado

viendo el azul mar canturrear versos a las caracolas.


¡Oh cielo mío!... ¡qué estampa la tuya llena de dorados

de negros encendidos!... de blancos puros...



Adoro tu alzada,

tu trote, tu porte de caballero.


Me encanta todo lo tuyo,
dame un beso ahora.. ¡no esperes!


Y danzo... ¡qué divino es bailar!

La brisa mueve tu cabellera

y me deleito al verte pasar.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 23/13

EL MAR [54]

EL MAR [54]


¿Quién no ama el mar?
¿Quién no le teme?

Acércate en un ocaso gris
y míralo desde los acantilados,
déjate absorber de su amor
y danza, sólo danza...

Cierra los ojos cuando las olas...
Abre los brazos si a volar te atreves,
y vive la fantasía de sus aguas azules.

Déjate bañar de sus lágrimas
y que todos tus miedos se los robe la tarde,
moribunda entre tus brazos.

El furor acaba… todo es calma...
Las luces a lo lejos advierten de tu estampa
y de nuevo mis olas internas,
otra vez una fuerza me agita,
un huracán espera
sobre tus playas doradas.

Ya está en calma… todo fue un instante…
Todo es paz si me miro en la furia de tus ojos,
que son lo único que anhelo.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, abril 23/13

QUIERO [55]

QUIERO [55]


Quiero dejarme llevar de mi corazón,

por éstas alas infinitas y ésta sed,
para buscar en el oasis de tus ojos
mi descanso y mi paz.



Quiero cielo mío,

ser un águila de enormes alas,
abrazarme siendo hiedra por tu pecho
y saber que sin ti no soy nada.



Si no te importan mis deseos

cerraré los ojos
y navegaré en otras aguas.



¡El cielo es tan inmenso!

Y los sueños,
inagotables...


Raquel Rueda Bohórquez

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COMBINANDO [56]

COMBINANDO [56]


Con el mundo combina todo,

esos verdes con los trigales.
Los rojos encendidos con los pálidos.
Combinas amor en mi cielo
aunque no me digas nada...



¡Combina lindo tu boca en la mía!

Tus manos sobre mis pechos heridos,
el negro de tus ojos con los girasoles
y tu pensamiento de amor junto al mío.


Combina lindo el cielo 

si en el amanecer un arroyo claro,
un río bramador o callado,
el tambor de mi corazón palpitando.



Y combina el silencio con la música,

tus labios cerrando una promesa.


Una flor sobre un reseco árbol

una enredadera con un suspiro…

Tu frío con mi ardiente fuego,
tu lengua justo en la mía…

¡Combinas perfecto conmigo!
Así como el ocre con el trigo
y el gorrión con un escondido pino.


Raquel Rueda Bohórquez
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SI TE ENREDARAS [57]

SI TE ENREDARAS [57]


Si supieras lo que mi corazón

en sus noches oscuras trama.


Ya ni la luna pasajera me observa,

 una pesadilla vieja me quiebra.


Si supieras de mis sueños:

unos divinos, otros dementes,

otros claros cual  manantiales, 

otros nostálgicos;
¡parecen  montañas heridas!...


¡Si un enredo de tus ojos en los míos!...

¿Sería casual que pasaran?

Sería,

sería divino,
¡que conmigo te enredaras!


Raquel Rueda Bohórquez

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SOBRE LOS NEVADOS [58]

SOBRE LOS NEVADOS [58]


Cerré los ojos cierto día.



Todo era luz, magia eternidad...

Eran los blancos y los naranjas

el color de la vida,
la obra de mi Pintor.


Aquí sobre los cerros,

en las inmensas planicies;

un dragón dormido despierta,
y de su vientre

un cántaro de miel derrite…


Sí, cerré los ojos cierto día,

y al abrirlos, 
te descubrí...



Raquel Rueda Bohórquez

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