viernes, 15 de marzo de 2013

TE ENCUENTRO [63]

TE ENCUENTRO [63]

Sobre las blancas montañas,
arriba y bajo las azules aguas de cualquier lago, 
en tus ojos claros que alguna vez vi de cerca, 
en tu obra de amor, ahí estás.

Al sacar todo lo malo que tenemos dentro 

para pulirnos cada día como seres humanos,

en la voz de mis niños cantores,

en el arrullo de las palomas.

Estás  en el croar de las ranas

y el canto de la cigarra.

Amor, eres esa fantasía que nos anima,

esa alegría y hasta el llanto
que nos hace doblar las rodillas 
para alabarte y bendecir a otros.

Ahí te veo, si una mariposa sale de su cárcel

 al fenecer en un parpadeo,
pues tus manos  invisibles
le han tocado.

Tu voz es el sonido del silencio,

en el cantar del mar 
tan claro y transparente,
que te escuchamos suspirar.

Tus ojos nadie los puede ver

los muestras cambiantes
divinos con cada amanecer,
renovados cada atardecer.

En las noches te transformas en luna y  estrellas
para que sigamos tu huella
desde que sale el sol
hasta el ocaso. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo/13





PALABRITAS 150313 [64]

PALABRITAS 150313 [64]

1
No espero nada
el amor llega por caminos impensados
y se queda con lo menos amado. 

2

Mi día es brillante,
la noche en tu celda 
fue la garantía de que la abrirías;
y hoy, al ver tan divinas flores
más te quiero todavía.

3

¿En qué piensas?...
Ayer lo dije: "te quiero"...
También me dije: "me quiero".


No esperaré a mañana

para decirlo a ese alguien 
que cada segundo me quita el sueño
y llena de tibieza mi corazón.


4
"Hola mi cielo"... “Anoche vi  tus estrellas”.

5
Primero salió humo blanco
al rato, humo negro,
¡sorpresa!
arroz quemado... 

Interpretación: "el papa será el moreno"
pero hoy dijeron: “que es blanco”.


6
Siempre te esperaré
aunque cruce ríos y mares,
en las noches con mi pensamiento,
en el día cuando esté más ocupada,
en mis sueños,

para repetirte que eres lo amado.

7

Entre todos los amores de la vida
me quedo con el tuyo,

pues aunque no puedo verte
te siento al suspirar, al reír, al llorar...


8
En el retrato de unos ojos verdes estás,
en el brillo de un joven sonriente,
en el llanto de un hijo

que no pudo abrazarte al final.


9
Te quedas por siempre en las miradas 
que son esa parte infinita de ti,  en todos.




10
Cierra los ojos y podrás volar como las gaviotas,
abre la boca y te ganarás enemigos,
pero aunque te reprochen y odien
igual te despreciarás

si no expresas tus sentimientos.

11

Alguien comprenderá que no todo es para mal
tal vez habremos aligerado su carga.


12
La vida es una película de colores,
donde el actor principal es Dios. 


13
Dejaré una pluma en tu alero,
para que no olvides
lo mucho que te quiero.


14
El amor no tiene credo ni religión,
las aves del cielo nos enseñan cada segundo.
Sin pronunciar palabras,
ellas conocen de Él,
desde antes de nacer,
y lo proclaman con sus trinos cada día.

15
Quiero ver mi espejo interior,
te sorprenderás al descubrir
que es igual que el tuyo,
sólo que a ratos olvidas
que también soy un ser vivo como tú.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo15/13

EN TU ALERO [65]

EN TU ALERO [65]

Como las golondrinas
llegaré a tu alero amor mío
hoy, mañana,

o cuando sea mi turno.


Me posaré en tu ventana
para verte un segundo,
complacida al descubrir

la fuerza de mi amor por ti.

Perseguiré la sombra de luz,

que me llevó a tus brazos
y me hizo llorar la pena

de verte marchar hacia otro nido.

Y luego, si te veo regresar;  
tal vez no me encuentres,
una sombra seré en otro olivo, en otro roble;
y serás eso tan dulce que nunca fue
pero que se quedó conmigo.



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo de 2013

jueves, 14 de marzo de 2013

BUSCANDO EL SOL [66]

BUSCANDO EL SOL [66]

No pienses que tu día está con curvas
mira hacia el sol y verás que todos sus rayos son luminosos,
prodigan luz para que las flores perfumen y abran sus pétalos,
dejando la tibieza de su amor, sin renegar.

A veces me enredo pensando en quien no debo
y otras me encierro en un mutismo extraño.
Es aquí que desvío mis ojos hacia tu alar,
es aquí cuando deseo comulgar de esa hostia tuya
que pareciera navegar sobre el mar. 

Siempre hay un motivo bajo la luz del sol
una huella de tu inmenso amor.

Siempre, en el espejo radiante de tu mirada
la estampa de lo que dejaste...

Siempre madre,
dulce almíbar oculto entre las rosas
para donar al mejor amante.

Ahí lo tienes,
sembrado en tu corazón
con el suspiro que huele a morichales
y a pequeñas flores del campo.

Mamita, por siempre amigas.

Raquel Rueda Bohórquez


Barranquilla, marzo/13

EL AMOR [67]

EL AMOR [67]

¿En dónde está el amor?
¿Qué es el amor?

Tal vez ese rayo luminoso,
un estero que baña el mar,
tan sereno a ratos, tan apacible,
que me cuenta historias de navegantes
en barquitas de papel.

¿Será la nostalgia que me hace extrañarte?
¿O pude ser también mi alegría al verte sonreír,
sin importar si ves mis ojos?

Un amor que no pide nada, sólo entrega,
así la luna su silencio nocturnal
y el alma el anhelo de saber que estás.

¿En dónde estás amor?
Deja de navegar en esa barca lejana
y tráeme pronto un ramo de lirios encendidos
para dejar en tu piel la mía, 
y sobre tus labios un madrigal. 

Raquel Rueda Bohórquez


Barranquilla, marzo/13

BUSCANDO TU LUZ [68]

BUSCANDO TU LUZ [68]

Ni una sola flor abre sus pétalos
si no es voluntad divina, eso está claro.

El día tan triste de la muerte de mi Monacho,
no podía llorar,
quedé muda por varios días
hasta que pedí al Dios invisible una luz y abrí la Biblia.

No recuerdo, pues no me gusta aprender versículos
ni cosas de esas de memoria,
sólo que su mensaje decía más o menos así:

“Ve Daniel, Rafael, Juan... /Con alguien habló mi jefe.

Entre todos tus terneros,
ovejas, palomas, cóndores
hay uno que necesito...

Es el más joven y hermoso de todos,
el más brillante y lúcido,
aquél que tiene más brillo en su mirada
y que cada día bendice mi obra.
A ese lo quiero,
no sé cómo me lo vas a traer,
la manera no importa;
pero lo quiero aquí conmigo;  
lo necesito para mi obra,
pues no quiero que el mundo me lo corrompa
ni se pervierta entre tanta inmundicia,
vanidad y mentira”.

Lo cierto, es que al terminar de leer pude llorar.


Mi muchachito era así como lo decían las escrituras,
y ahora está en ese sitio de honor
un paso adelante de nosotros.

Por ésta razón, no he de llorar más.


Te quiero Monachito.


Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo/13

MARGARITAS [69]

MARGARITAS [69]

Sí, no, sí,  no, sí...
Lo he comprobado, "sí, me ama",

soy un pedazo de Él, como lo eres tú,
como lo son las aves del cielo,
las brisas del mar,
los capullos de las flores,
los caminantes descalzos y tristes,
los ricos y pobres...

Su corazón es dorado como el sol
y el brillo de tus ojos en los míos...

Como éste amor del que pretendo comulgar
con un abrazo de hermano,
dejando que la vida sea ese motivo maravilloso
que nos permite deshojar nuestro interior,
para ver a Dios en el brillo de los demás.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo/13