jueves, 22 de noviembre de 2012

ASOMAN LOS CAFÈ


Fotografìa Liz Nayibe Àlvarez- Paderborn-Alemania/12

ASOMAN LOS CAFÈ

Un nuevo día muestra las sombras
Y en fila como navegantes sin destino marchan
Aunque a ratos descansados los veo por las riveras
Marchan en veloz carrera como vástagos heridos

Los robles con olor a pino y corazón de cedro.

Sus ramas de ese entrañable color de la vida
El apetecido dorado que nos hace suspirar
Indican nuevos otoños que tal vez esperen
Donde una primavera cambiará su rostro,
Encendiendo el valle de verdes matizados
Cuando la luna celosa los vista con trajes de seda.

Aquí voy… me quito las sandalias y continúo
Es duro el andar pero me alivianan tus ojos,
Es pesada la carga, pero imagino tus brazos y el dolor se esfuma
Y una corriente embruja mi rostro y lo enciende.

¡Qué divino color el café…!
Amo su fragancia, las entrañas de mi madre tierra
Suspiro con la brisa que me trae el olor a guaduales
Cuando lloran al caer la tarde.

Y al fin cansada y sudorosa temo descansar
Cuando una colcha de resecas ramas forman un nido
Y una calandria canta en una apartada rama
Enamorada de la voz de un mirlo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 22/12

CUANDO UN NUEVO SOL



CUANDO UN NUEVO SOL

Cuando aparezca un nuevo sol
Estaré despojada de mentira
Su luz inundará todo mi espacio
Y volaré como un ave sin heridas.


Una estrella matutina me recibirá
Y en sus brazos descansada y feliz
Un ramo de orquídeas me esperará
Y un roble alzado en belleza entonará cánticos
Que brotarán de sus enormes ramas.

Una cascada nace desde la montaña
Y caminaré con todos los que ayer sufrieron
Olvidado el dolor y la nostalgia.

Muchos ojos de luz y mágicas cometas
En un cielo tan divino y tan soñado
Será ese ángel de doradas alas
Cuando el sol bañe los trigales.

Estarás ahí… mi reina
Encontraré los brazos de mi padre y sus negros ojos
Y sus alas tan inmensas donde encontraré refugio
Desnuda y descalza como llegué
Me habrás hallado.

¡Ah vida…! llanto que quebranta huesos
Dolor que acuna en nuestras viejas heridas
Vencido serás en otros Lares
Donde los labios se nutrirán de besos
Y las lenguas húmedas de dulces palabras.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 22/12

SILENCIO...


SILENCIO… L4R

Calla… nos cerca el invierno
Arrópame que tengo frío...
Humedeció mi ventana
Callaron los mirlos… 

Volaron los alcatraces
Las hojas cayeron y los troncos
Parece que descansan.

Una fría nieve cubre el verde de mis cerros
Las pequeñas casas parecen de luz
Y un caminante vestido de rojo
Viene de cualquier parte,
Surca el mar, cruza todos los puentes
Sin importar si sus pies están llagados

Silencio…
Aún bajo la nívea espuma se escucha el rumor de la corriente
El caminante con su enorme carga nos persigue
Trae todas las sonrisas que ayer marcharon
Viene lleno de esperanza con su mirada perdida…

Temo me encuentre despierta y cierro los ojos…
Dejo la luz de mi lámpara encendida y lo espero
Mi corazón palpita como gacela perseguida
Mis labios se humedecen y mi piel tiembla,
Más una tibieza retorna cuando su luz llega.

Blancas estrellas parecen titilar en su mochila
Perfuman los luceros y el miedo desaparece...
Escucho sus pasos al marchar y de improviso corro
Pero ya no está… una rosa escarlata espera…
Tal vez el morral quedó abierto
Y ella se destinó para mis manos.

Un nuevo caudal recorre mis venas
Su olor parece a madre que ha retornado
Su calidez es como de un pichón bajo las alas de un jilguero
Y a pesar de mis oscuros miedos,
La guardo en mi corazón y dejo mis huellas
Que de a poco se borran con un poco más de nieve.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 19/12

martes, 20 de noviembre de 2012

SOBRE MI JEFE





SIEMPRE DECIMOS QUE TENTAMOS A DIOS Y ÉL NOS CASTIGA... PERO NO LO CREO... ÉL ES UN DIOS DE AMOR Y CADA QUIEN TENDRÁ QUE AFRONTAR SUS ERRORES PERO, ¡ AQUÍ!...


LA CONCIENCIA ES ESE DEMONIO QUE NOS IMPONEMOS CUANDO HACEMOS DAÑO A LOS INOCENTES, A MÍ QUE NO ME VENGAN A TOCAR A MI JEFE QUE ÉL ES EL REY Y PUEDO JURAR QUE LO AMO, AUNQUE NO PUEDA VERLO, PERO LO ESCUCHO CUANDO SUSPIRO PUES SOY PARTE DE ÉL  COMO LO ES UNA HORMIGA QUE PASA POR AHÍ .. SU VIDA DEPENDE DE AQUÉLLO QUE NO VEMOS PERO QUE LLENA NUESTRO PULMÓN DE SUSPIROS.


ES CADA GOTA DE ROCÍO SOBRE NUESTROS LABIOS, SIN ELLAS ESTARÍAMOS PERDIDOS 
Y HAY TANTO POR HABLAR DE MI AMADO QUE NO ME ALCANZARÍA LA VIDA PARA DECIRLO. 


OJO... NO PISOTEES LA VIDA... NI DEL MÁS PEQUEÑO DE LOS SERES, 
ELLOS PUEDEN ENSEÑARNOS LO MÍNIMOS QUE SOMOS... 
DEJA CAMINAR A LA HORMIGA. LLEVAR SU CARGA... ESA ES LA MISIÓN POR LA QUE NACIÓ...


YO ESTOY EN BÚSQUEDA DE MI PROPIO CAMINO, PERO SIN ALTERAR EL SENDERO DE OTROS...


Raquel Rueda Bohòrquez


Barranquilla, noviembre 20/12


LA MÙSICA DE CORTÀZAR



LA MÚSICA DE CORTÀZAR 

¿Puede existir algo màs elevado que la mùsica?
Tal vez un ave anidando en un apartado rincòn
O el sol cuando trasnochado tal vez aparece de nuevo
y pinta las montañas de dorado.


Aquì les dejo un poco del sonido de mi corazòn
La voz de aquèllos que dejaron su huella
y aùn a pesar del tiempo, de sublimidad se adornan
y cierro los ojos en una oraciòn
tratando de buscar a Dios.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, noviembre 20/12

VERSOS DE SOL

VERSOS DE SOL


Desnuda la doncella 
nos regala su belleza.

El alma no se cansa de danzar
una corona de perlas adorna su rostro
y los azahares quedaron en espera.



No se preñó un vientre...

Tal vez mañana
 cuando se agiten las olas,
un verso de sol llene el estero,

y florecerán de mi amor
las cenizas que se fueron.


Raquel Rueda Bohórquez

20 11 12

lunes, 19 de noviembre de 2012

SILENCIO...

SILENCIO…

Calla… nos cerca el invierno
Arrópame que tengo frío
Humedeció mi ventana
Callaron los mirlos… 

Volaron los alcatraces
Las hojas cayeron y los troncos
Parece que descansan.

Una fría nieve cubre el verde de mis cerros
Las pequeñas casas parecen de luz
Y un caminante vestido de rojo
Viene de cualquier parte
Surca el mar, cruza todos los puentes
Sin importar si sus pies están llagados

Silencio…
Aún bajo la nívea espuma se escucha el rumor de la corriente
El caminante con su enorme carga nos persigue
Trae todas las sonrisas que ayer marcharon
Viene lleno de esperanza con su mirada perdida…

Temo me encuentre despierta y cierro los ojos…
Dejo la luz de mi lámpara encendida y lo espero
Mi corazón palpita como gacela perseguida
Mis labios se humedecen y mi piel tiembla
Más una tibieza retorna cuando su luz llega.

Blancas estrellas parecen titilar en su mochila
Perfuman los luceros y el miedo desaparece
Escucho sus pasos al marchar y de improviso corro
Pero ya no está… una rosa escarlata espera…
Tal vez el morral quedó abierto
Y ella se destinó para mis manos.

Un nuevo caudal recorre mis venas
Su olor parece a madre que ha retornado
Su calidez es como de un pichón bajo las alas de un jilguero
Y a pesar de mis oscuros miedos,
La guardo en mi corazón y dejo mis huellas
Que de a poco se borran con un poco más de nieve.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 19/12