jueves, 27 de septiembre de 2012

LA MARIPOSA 2


Colección personal. Santo Tomás Atl. Inundaciones, invierno/10

LA MARIPOSA 2 L3R

Tanto aceptó su prisión
Que hoy danza libre la mariposa,
Roba de los segundos la alegría,
En silencio, como si cantara
Plácida y feliz sobre cualquier rosa.

Pasa ligera como el viento...
Sonríe a cada flor que toma
Se besa con el frío de la corriente
Y retorna suave sobre la loma.

Y en sus segundos, ¡qué divina es!
Tornasola el sol su traje de seda
Manantial de lluvia la besa, la aclara
Y ella feliz de nuevo vuela.

Ya en el atardecer la veo...
Sobre una caída hoja se divisa
Y en un aleteo tan suave y efímero
Donde su existencia pareciera una elegía...
Abre los ojos aún más cuando muere
Y se extasía de los rayos de la luna.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 21/12

MI FAMILIA

Foto
Fotografía de mi familia en Zapatoca, aquí faltan 3 de mis hermanos menores, Juan Carlos, Julio César, German Alonso. Debajo de un gran uvo es lo que recuerdo, una cámara con un trapo negro encima y muchas fotos donde al fin regañados nos estuvimos un poco quietos.

COMO UNA HIENA

Foto: Escuché una risa lejana, como las hienas
una malvada mujer tan mala y perversa
escondía su rostro en un bisturí que no era suyo...
y vestida en traje ajeno volaba... por entre las nubes.

Sabía herir, para eso estaba provista de colmillos...
su corazón lo envolvía una coraza de afilados dientes
y era el terror de la comarca.

El león estaba muy enojado con ella...
le disgustaba esa risa como campanas
sólo dijo:
esperaré que acaben sus diabólicas sonrisas
cuando al atardecer esa luna llena aparezca
suave y tímida... entre los guaduales.

¡Pero la hiena era fiera...! 
sus colmillos parecían dagas de acero
ésta era una malvada ... las otras no lo son
pero ésta tenia oscuro el corazón
le robó el alimento a los hijos de una hermana suya
les reía a carcajadas en el rostro 
mientras ellos, humillados... 
se aferraban a un crucifijo de madera.

El león lo había sentenciado:
reirás mañana... cuando esté sentado en el trono
agachado traerás el rostro por tus maldades
y mi látigo será tan fuerte...
que tus sonrisas serán campanas
que tañerán en una vieja mazmorra
donde estarás por siempre.

¡jajajajajajjaaaaaaa! reía de nuevo la hiena
mientras la luna sintió temor...
y se ocultó entre los blancos nubarrones
que anunciaban...
que el amanecer estaba cerca.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 11/02.

Escuché una risa lejana, como las hienas
una malvada mujer tan mala y perversa
escondía su rostro en un bisturí que no era suyo...
y vestida en traje ajeno volaba... por entre las nubes.

Sabía herir, para eso estaba provista de colmillos..
.
su corazón lo envolvía una coraza de afilados dientes
y era el terror de la comarca.

El león estaba muy enojado con ella...
le disgustaba esa risa como campanas
sólo dijo:
esperaré que acaben sus diabólicas sonrisas
cuando al atardecer esa luna llena aparezca
suave y tímida... entre los guaduales.

¡Pero la hiena era fiera...!
sus colmillos parecían dagas de acero
ésta era una malvada ... las otras no lo son
pero ésta tenia oscuro el corazón
le robó el alimento a los hijos de una hermana suya
les reía a carcajadas en el rostro
mientras ellos, humillados...
se aferraban a un crucifijo de madera.

El león lo había sentenciado:
reirás mañana... cuando esté sentado en el trono
agachado traerás el rostro por tus maldades
y mi látigo será tan fuerte...
que tus sonrisas serán campanas
que tañerán en una vieja mazmorra
donde estarás por siempre.

¡jajajajajajjaaaaaaa! reía de nuevo la hiena
mientras la luna sintió temor...
y se ocultó entre los blancos nubarrones
que anunciaban...
que el amanecer estaba cerca.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 11/02.

MARGARETH

Foto: MARGARETH

Ojitos de miel y rostro de niña
Vigilante diario de nuestros pasos…
Quién te dejó ahí para que robaras nuestros cariños
¿Sin dar un asilo válido a tu divina existencia?

No hay excusa, más no faltó quién te quisiera…
Tus ladridos ausentes parecieran no decir nada
Más cuando por ahí pasabas
Sólo podrías inspirar de tus ojos nuestro amor.

El cemento espera…
Los niños corren aprisa tras tus amores
Los ancianos que tanto espacio tenían, no te cobijaron
Y yo… con un sentimiento de culpa te extraño.

Y ya no estás… al despedirte de mí al cruzar la calle
Al correr tras alguien más que no te ahuyentó del peligro
Tú la niña de ojos como la miel te marchas
Y de nadie recibirás ni una flor… ni un guiño.

¿Qué no duele tu partida?
Diste más que muchos que se creen mejores
Tu corta vida llena de marchas y regresos
Tras el viento… tras los niños… tras los malvados
Cerca a mi ventana donde vigilabas pasos nocturnos
Y ya hoy… qué rara es la vida…
También las llantas asesinas te cobraron…
Si… te cobraron el derecho a vivir
Esa no era tu vía…

Una estrella más…
¿Acaso a alguien le importa?
Más muchos te extrañamos… muchos te lloramos también
Pues a pesar de parecer que no eras nada…
Mis ojos de miel… me quedé sin tu sincero cariño
Y esas caricias y besos, y esos saltos de alegría que sólo entregabas
Sin esperar nada… sólo un poco de un amor hurtado
Donde tus pasos te llevaran… donde ahuyentaras al amigo de lo ajeno,
O pudieras corretear jugando como un niño.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 18/12
Margareth, la perrita callejera que todos amábamos, con algo especial, su mirada, su nobleza todo en ella era amor, la bautizó mi sobrino antes de morir y a pocos  días de su trágica muerte, también un carro abusivo la arrolló en vía 40 mientras seguía el juego de una niña, la madre irresponsable no hizo lo que siempre todos hacíamos, regañarle para que regresara a la cuadra donde era nuestra consentida. Mi sobrino el 3 de mayo/12, ella el 17 de junio/12.

MARGARETH

Ojitos de miel y rostro de niña
Vigilante diario de nuestros pasos…
Quién te dejó ahí para que robaras nuestros cariños
¿Sin dar un asilo válido a tu divina existencia?

No hay excusa, más no faltó quién te quisiera…
Tus ladridos ausentes parecieran no decir nada
Más cuando por ahí pasabas
Sólo podrías inspirar de tus ojos nuestro amor.

El cemento espera…
Los niños corren aprisa tras tus amores
Los ancianos que tanto espacio tenían, no te cobijaron
Y yo… con un sentimiento de culpa te extraño.

Y ya no estás… al despedirte de mí al cruzar la calle
Al correr tras alguien más que no te ahuyentó del peligro
Tú la niña de ojos como la miel te marchas
Y de nadie recibirás ni una flor… ni un guiño.

¿Qué no duele tu partida?
Diste más que muchos que se creen mejores
Tu corta vida llena de marchas y regresos
Tras el viento… tras los niños… tras los malvados
Cerca a mi ventana donde vigilabas pasos nocturnos
Y ya hoy… qué rara es la vida…
También las llantas asesinas te cobraron…
Si… te cobraron el derecho a vivir
Esa no era tu vía…

Una estrella más…
¿Acaso a alguien le importa?
Más muchos te extrañamos… muchos te lloramos también
Pues a pesar de parecer que no eras nada…
Mis ojos de miel… me quedé sin tu sincero cariño
Y esas caricias y besos, y esos saltos de alegría que sólo entregabas
Sin esperar nada… sólo un poco de un amor hurtado
Donde tus pasos te llevaran… donde ahuyentaras al amigo de lo ajeno,
O pudieras corretear jugando como un niño.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 18/12

A UN AVE

Foto
Fotografía de Liz Álvarez- Sur de Chile/12



A UN AVE 

Estaba ahí cuando pasé…
¿A quién puede importar un ave?
Solo plumas que se dejan mecer
Y se aleja en un atardecer 
Con sus alas pintadas de plata.

Detallé sus rojizos ojos y me parecieron rubíes
Era una mirada de ángel lo que me observaba
Su pequeño pico sólo llenaba de dulzuras a sus crías
Y en detallar sus plumas me embelesaba…

Tenía sobre su espalda la tierra mía…
El rojizo de su lomo me pareció una montaña
Las nieves de su cuello el gran Nevado del Huila…
Mientras su pecho se adornaba de negros
Como un mensaje de lo triste de la vida.

Sus pequeñas patas aún sin conocerlas las creí rojas
Como la sangre que corre por las venas…
Como el escarlata que tiñe mis montañas de orquídeas
Y las primaveras de doncellas de una tierra cualquiera.

Se adornó su estancia de pequeñas flores azules
Como el cielo que vigilante esperaba
Y un aroma penetró el estero,
Con una lágrima que me hizo agachar la mirada.

Bajo su pecho tenía las perlas de su corazón
Las resguardaba aún con su propio dolor
No le importó cámara que robara su figura
Ni el tamaño de su depredador.

Poco a poco se ensombreció el nido
Levantó vuelo la pequeña un poco asustada
Alguien de su hogar hurtó sus joyas
Ella sólo voló… extendiendo sus enormes alas
Y con un triste canto se perdió en el cielo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 2/12

VERDORES

Foto
Karen. Bquilla/12

VERDORES

La magia de los verdes tiñe la soledad de mi campo
Tristes pasajeros somos de la vida,
De nuestros ojos el quebranto.

Cantan las garzas de patas amarillas
Las gallinitas de agua corren veloces
Se escuchan dentro de los lotos,
Lamentos de ranas que invitan a una cena.

Vamos a corretear por los valles...
Tal vez no sean tierras ajenas
Y nuestros pasos dejen una huella,
Donde el sol se pinta de quimeras
Y la luna llore sobre los resecos arenales.

Debemos marchar aprisa...
Una sombra de nubes oscuras viene
Un lamento se escucha desde el cielo
Es atronador... ¡y por fin llueve!

Ríos de agua viva besan nuestra piel
La oración asoma a nuestros labios,
Se escucha el jilguero que estaba callado
Deletrea nuevas notas virando hacia el lago
Cuando al extender sus alas divisa un amante.

Vuelan como uno y sobre sus picos una pequeña rama
Vendrá un día lleno de placeres...
De nuevo brotará el pasto sobre las dunas
La hierba seca será bañada de invierno
Y marchará sin presentirlo el atroz verano.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, agosto 1/12

MI MUÑECA

Foto

Mi muñeca tiene ojos como las esmeraldas del campo, tiene una sonrisa de àngel recièn levantada, pero cuando se enfurece, sus ojos como los camaleones, se vuelven del color de las rosas en verano, y cuando se apacienta, parecen dos luceros perdidos en el cielo.

Tu madre...

Barranquilla, agosto 1/12