miércoles, 18 de abril de 2012

CON MIS ALAS EXTENDIDAS


imagen: bajada de internet.

Extender mis alas, como una rosa por el cielo
Abrir mi corazón amante mío, de luz encendida
decir que la majestuosidad de la vida
éste regalo maravilloso de pétalos abiertos
el encanto de cada primavera a mis pies...
ha sido el beso de tus labios sobre la humanidad.

Abrir éste corazón mío y enternecerme
sentir que cada ser en el camino es un regalo tuyo
que cada suspiro es tu aliento en nosotros
volar... volar con la candidez de un ave
con el rosario de mis lágrimas para donar
para agradecer tus segundos en mí.

Descubrir en los juncos el dorado de tu alma
aquí... en éste sitio despejado de rabias, de celos
aquí donde no existe la mezquindad y cambiar mi traje
éste desnudo traje del hombre que a ratos... sólo a ratos
olvida que eres el rey de todo lo que existe.

Quiero ya... estar en éste lago cristalino
entregar como la encarnada rosa en vuelo
todo el amor de mi alma donado sin pedido
y lanzar al viento un gemido, tan lleno de ardor
que te conmoverás ante el cambio de mentalidad.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 17/12

MI PINTOR

MI PINTOR… 

A veces así como hoy, ausente a tu mirada
Pero detallo unos cristales tan hermosos
Que te descubro en ellos…

Eres ese mago divino que amo tanto
Que en un segundo conviertes en manantial mis ojos
Que mi boca llena de dulzores
Y mi corazón de fuego ardiente de amor por ti.

Eres el pintor tan amado de cada segundo
Un pincel tan mágico que puede convertir la muerte en vida
Y la tristeza en alegría y a través del llanto nos permites descubrirte…

Te amo tanto mi pintor bello, que a veces me avergüenzo por mis locuras
A veces busco y busco… y tú cada segundo te empeñas en mostrar
En descubrirte en cada aliento que desea vivir…
Tantas veces ajenos a nuestro amor.

Hoy estoy embelesada viendo tu creación
Tocando unas sedas suaves y pulidas por ti
Viendo esas flamas tan límpidas y claras
Tan únicas y maravillosas que me parecen que eres tú

Y llega esa fantasía tan extraña…
Un deseo de parar mi búsqueda… de extender éstas alas hacia ti
Descubro que sin ti no soy nada… y que todo lo que soy
Sólo lo advierto si te busco… y te encuentro en otros ojos
Tan cristalinos y puros como los tuyos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 16/12

A PIERRE ADEL MURILLO

A PIERRE ADEL MURILLO


¡Qué tristeza!, para mí no hay poemas…
¿Pero acaso los necesito?... 
¿Sabías que soy una mujer de hierro?
¿Que mi fortaleza, está en mis delirios, 
y mi flaqueza en mi corazón?
¿Que amo a los lirios de la tarde, 
y mis ensueños, los tejo sobre sedas rojas?

¿Comprendes poeta, que la tarde silencia 
mientras se agita mi pecho,
que mis manos tejían sueños entre las violetas,
y mis ojos bordaban mariposas de colores?

Nunca esperé un solo poema de nadie, 
pues tú los tenías todos…
Todos los entregaste, 
con ese juvenil encanto de tus primaveras.
Tus rodillas dobladas, 
con un intenso amor de verdores anunciados,
y me perdía locamente, a ciegas, entre tus brazos.

Era cálida la noche, tibia la mañana…

Dibujé mi piel en la tuya… 
La noche estrellada escuchó nuestros besos.
Las caricias eran nuestros tesoros ocultos, 
tú, danzante tras tus mariposas azules,
y aún hoy, no ha envejecido el sentimiento, 
ni se han borrado los segundos
y esa boca tuya, con olor a chicle fresco a ramitos de limón
aún siento, aún adormecen ésta roca caliza 
en la que me convertí.

Miro hacia ese cielo azul… 
Eres el lucero más brillante de mis noches.
Busco esa oscuridad sobre el resquicio de mi ventana
y ahí estás, mágico poeta de mis sueños, 
que no niegan tu tiempo.

Niño consentido sobre mis rosados pezones. 
Suave boca tibia con sabor a caramelo,
y de nuevo, un suspiro ahonda mi herida 
y esa ausencia tuya, torna en llanto.

Callada oración que se desvaneció con la brisa…
¿En dónde estás mi cariño tierno? 
¿En dónde tus escritos de amor?

Quedaron tal vez tallados 
en la roca quebradiza de mi corazón
y aquí presiento que morirán y renacerán, 
si de nuevo,
sobre ese jardín tan añorado, 
vuelvo a extender mis brazos y te encuentre
convertido en mariposa azul,
besando mi piel, 
absorto en la delicia
de mis pétalos encendidos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 15/12

UNA LUNA PARECIDA A LA DE YABEL

UNA LUNA PARECIDA A LA DE YABEL
Luna preciosa, si te contara…
Si vieras las veces que te observo en mis noches
Cuando sobre mi ventana suspiro y creo verle…

Los cantos del búho me conmueven
Pero sé que no está triste… es su destino la oscuridad
Es su suerte sus garras que extiende ávidas de ansiedad…

Si comprendieras el silencio de mis horas…
Mecida en una hamaca te vistieron
Te enredaste con los lotos de mi fuente
Y te besaron los azahares blancos…

Cuántos ensueños, cuántas miradas de ese poeta ajeno
Y tú silente y callada… bella y dorada…
Te muestras con la sencillez de las margaritas
Y me entregas el oro que habita en tu alma.

Ahí estás de nuevo… bella… reposada… sostenida
Un hilo mágico me muestra tu divinidad
Y ante tu ausencia no habrá cosecha…
Y sin ti no habría un soñador.

Vuela mi Cupido hasta tu pecho… recíbelo pleno de amor
Lanza tu fuego y déjame reposar de mis silencios
Que me cubran las olas de la mar con su arrogancia
Y que me besen las caracolas mientras me observas
Silenciosa y tímida… como una roca que sólo entrega
Un fuego infinito que sólo ilumina… cuando las aves pasen…
Y un canto agudo escucho, evocando su recuerdo.

Ahí está tu amante silencioso…
Una enramada oscura lo cubre
Sólo lágrimas como perlas salobres
Se deslizan sobre sus mejillas…
Y esa mirada eternamente cautiva en tu corazón.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 15/12

EL PAVO



EL PAVO

Por ahí lo vi, vestido de traje negro...
sus candores mostraba a sus bellas
que se derretían ante sus encantos.

Tenía un auto azul... otro rojo
una avioneta púrpura de alas blancas
tenía tanto y nada que rompí en llanto.

Lo he visto menear mucho la cola
se esponja tanto en el corral como en la pradera
seduce a todas y a ninguna
y cuando quiere saltar...
ellas la marcha emprenden
meneando a todos su esponjado rabo.

Han visto su billetera dorada...
el brillo de sus endemoniados ojos
se desvisten y lo arropan...
y al mirar el vigor con que las asiste...
¡solo sueltan sonora carcajada!

Por ahí va... luciendo sus candores
tiene un clavel rojo en la chaqueta...
muestra su tupida barba
y camina... como el fulano inflado...

pero cuando quiere saltar...
las pavitas le huyen... se espantan
mientras buscan un taparrabo rosa
que medio tape sus agrandadas nalgas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 15/12

domingo, 15 de abril de 2012

FLOR DE LOTO 3

“FLOR DE LOTO “ 3

Ahí estaba de nuevo…
No era tan oscuro el lago ni tan sucio
Sólo era su lago… donde gemían ausencias…
Qué nutrido estaba hoy
Vestido de auroras tibias
De blancos claros y nítidos
De transparentes como su vida…

Grandes ramas la abrigaban…
Unas violetas increíbles eran su compañía
Unas pequeñas rosas su enredadera.

Su estanque tan amado… tan querido
Donde sus ilusiones llenas de cantares
Dibujaban una sonrisa triste…

Se aprisionaba a ese destino suyo
Tan silencioso, tan unido a todo y nada…
Ese único brazo sostenido entre sus grandes hojas…

El cántico del mirlo era su ilusión…
El beso de la brisa su morada
“Flor de loto”: te llama un sueño nuevo,
Y ella en silencio como si nada…
Sólo flotaba… sólo flotaba…

Alguien encontró entre sus pétalos abrigo
Un verdor de amor la consumió
Mientras nuevos brotes de colores la acompañaban
Tan cerca… pero tan lejanos a su amor…

Pero ahí… como una oración que brota de mañana
La niña con apacible calma de un tono violeta
Sus pétalos cerraron… era fresca la mañana…

Y una suave brisa… como la caricia de una madre
La desprendió de ese huerto…
Llevándola a un destino incierto…
Y ella… bogó… bogó…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 15/12

¿QUIÉN? ... 3


¿QUIÉN?... 3


¿Quién alienta esa flor pálida sobre el reseco pastizal?
Ese tornado que pareciera tomar más fuerza y en un instante… ¿ya no está?
Quien cariño mío… amor de fuego y cenizas sobre ésta ausencia que mata
¿Dibuja cada día en mi rostro una sonrisa?

Observo al horizonte… grandes nubarrones oscuros
Una fuerza indomable el guía… hacia un destino desconocido
Pero aquí está… convertido hoy en suave lluvia…
En la calidez de un clima que ayer encendía…

Ahí están mis amadas violetas sobre ese gran roble…
Nunca un roble de flores violetas… pero hoy lo divisé
También esos ojos tuyos tan llenos de fuego que no enciende ni abrasa
Ese tibio consuelo de cada día sobre éste azotado espacio.

Encuentro la miel que has dejado para mí… es una amapola púrpura
Su fondo me llena de tibieza, sus pétalos abrazan y consuelan,
Observo el horizonte y el regalo es infinito…
Siento esas manos sobre mi piel de seda rosa…
Y una tibieza me enciende ésta vez… y bajo la mirada
Y me olvido de ti.

Un tornado de caricias llega aprisa… y pronto se va
Entre suspiros de cascadas… y brisas de mar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 15/12