viernes, 27 de enero de 2012

PENSAMIENTOS DE ÁGUILA (14)

PENSAMIENTOS DE ÁGUILA  (14)

Descansada sobre una gran roca

Se encontraba Águila blanca de verdosos ojos.


El ambiente pesado se veía a lo lejos,

Los gritos de los buitres devorando pieles

En un agitado vaivén entre las olas.



Advertía de nuevo muy de mañana,

Que la vida es una joya de colores fuertes

Mientras la muerte... ¡Es sólo la muerte!

Adornada de vestido blanco, o de un traje negro,
Que en segundos o en instantes apesta.

Avistó siempre las miradas,
El encanto bello de las primaveras;
El canto de las aves que arrulladoras se entregan
Sin pensar en el mañana, 
Ni soñar en vanidades,
Y sus trajes adornados con las mejores galas
Se agitan veloces por el inmenso cielo.

Advierte antes del ocaso 
Que su aliento es renovado
Sus plumas más ligeras...

Pensamientos le agitan aún en las noches
Despierta espantada... ¡Quiere dormir!, /más no puede.

Desea días que nunca terminen...
Le agitan las olas, le acobardan las piernas;
Tiemblan sus labios al imaginar un beso tuyo.

Palpitan cascabeles en su corazón,
Mariposas en su vientre, el rubor en su rostro,
El tibio sentimiento de amar, siempre amar,
Y descubrir cada instante unos ojos 
Que no sean ajenos...

De nuevo desea levantar vuelo,
Escucha el agudo llamado de otros versos,
Se remonta al cielo en otro intento.

¡Qué hermoso es volar!...
Qué divino el pensamiento que siempre te eleva.

He de buscarte amor mío en tu morichal
Aunque parezcas foráneo, 
Y tus quebradizas alas
No adviertan, muy de mañana,
Que te esperé siempre en mi eterno vuelo
Para decirte de nuevo: "te quiero".

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 25/12

EL PIRATA (15)

EL PIRATA (15)


Estoy en la isla y ella me completa
no he podido llegar a mi barca,
es más, desde que escapé con mi marinero
los días son más cortos, el tiempo más ligero.

Diviso a lo lejos las gaviotas...
Hay una discusión que me es ajena,
un gran buque pesquero de amores advierte
que en tibia noche dos amantes conocidos
se dicen palabras ardientes que convierten en fuego.

Hay cenizas que se lanzan al viento
pero  la brisa las lleva hasta un jardín encantado,
sus hadas las recogen y las convierten en rosas.

La barca, la gran barca llena de amores...
Otra vez los amantes locos semejan palomas,
otra vez los calores exquisitos, las miradas brillantes...

Renegué de ese barco algún día,
pero al escapar de allí, descubrí que está soleada la tarde,
que las palmeras anuncian tormentas de abrazos y besos,
que los ballenatos sueñan con tetas que los agrandan
entre las espumas salidas del alma.

¡Qué hermosa barca diviso desde aquí! 
Myriam y Oswaldo
sólo tienen tiempo para el amor.
 
Una oración elevan al cielo
y yo aquí, con mi marinero de ojos azules
tan intensos como el cielo que arropa nuestra piel
y tan cálidos como el fuego del sol 
que aparece en el ocaso de mis días.

Barranquilla, enero 25/12

VUELO DE CISNES (16)



VUELO DE CISNES (16)

El trigal esperará hasta mañana
Mis alas anhelan un vuelo ligero,
Un estero de cristal añorará mi regreso
Con tibios peluches dorados.

Les dejaré un beso de colibrí al anochecer
Es incierto el camino, 
Pero aún así aguardo tu mirada en mi jardín
Con la paciencia de un monje de mármol.

Me inclinaré ante su hermosa estampa
Si cobijados con el canto del zorzal
Una nueva tarde entrega sus candores
Día a día, hasta completar un pedido
Que guardado estaba en mis entrañas
Para reposar en tu corazón.

Aquí están, un cántico nuevo
Retozan copos de algodón
Y se ocultan entre la maleza
Para dormir bajo un abrigado y mullido traje.

Esperaré silenciosa en la mañana
Si al abrir mis ojos sobre el lago
Un manantial claro los espera
Para interpretar mi única canción
Hasta que el último de ellos
Emprenda su obligado viaje.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 24/12

TU MEMORIA (17)

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TU MEMORIA (17)

He perdido la memoria…
Los pasos hacia el campo santo con un crucifijo de madera,
La vieja cerca de grandes y planas piedras,
La casita con el gran árbol de flores rosa 
Perfumando nuestra estancia,
La envejecida puerta que hoy se parece a mí,

Las llaves cansadas y silenciosas oxidadas
Como el tiempo que se va y no regresa.

Nunca un cerrojo sobre tus cosas,
Se perderá como las cenizas al viento
El dolor en tus huesos nobles
Y tus lágrimas serán lluvia matutina
Rodando por entre los pétalos de la existencia.

Creo que olvidé, ¡qué fácil es!
Tus negros ojos en los míos y esa sonrisa
Una medio sonrisa de tristeza,
Tus arrugadas manos abrigando las mías,
Tu cuerpo marchito teñido de grises.

¡Qué fácil es olvidar!
Qué duro es recordar entre los escombros de la vida…
Qué tibio es creer que mañana nada será, ni tan solo un recuerdo
Sobre el polvo que se levanta altanero en nuestro camino.

Olvidé la marca sobre tu brazo y sus señales,
El corazón atravesado por una flecha que nunca hirió,
Tu Isabel García y un bebé que jamás vi.

Mi madre a tu lado fue siempreviva perfumada y tierna
Cerrando tus párpados y gritando al cielo una oración por ti.

Tibia cascada sobre nuestra vida…
Amapola de colores sembrada en nuestro huerto,
Eso fuiste padre mío, un recuerdo que regresa
Con tu dulce aroma a papá.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 24/12

ÁGUILA DE PASO (18)

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ÁGUILA DE PASO (18)

Ya extendidas sus alas no habrá retorno
la magia de las montañas llama
y el canto agudo y lejano 
es una promesa de amor.

No aguantaré a mañana...
Estaré aquí, la brisa de la noche es fresca.
Me descansaré sobre un añejo tronco
que perdió sus ramas,
 una cruel daga derribó su esencia
en tanto sigo mi destino.

 A lo lejos ella espera,
sé que estará encogida ante el deseo
su cantar se convertirá en arrullo de paloma
si al llegar encuentra tibio remanso
y en un abrazo se confunda conmigo.

El bosque está verde...
He visto girasoles mirar al sol antes de sus trinos
y en la brisa que viene del norte su perfume
es un salmo a la esperanza.

Su voz escucho antes de la oscuridad,
descubro sones del alma
que liman asperezas para fundir a los amantes.

He llegado... 
Ella extiende sus alas,
pareciera humillada ante mi grandeza
y en un alucinante espasmo se entrega.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 24/12

EN MI LAGO (19)

EN MI LAGO (19)

Desde mi lago vine a dejar violetas;

un beso sobre la enredadera de tus brazos

al calor de tus mejillas sonrosadas
cual ronroneo de gata que aún espera...



Desde mi corazón enlagunado de tristezas
compartir instantes y quimeras,
al tibio canto de palmeras abrazado de las olas.


Desde el cantar de la brisa y tus silencios
luna de abril lejana y febril
tus rayos de luz penetrando en la ventana
con el corazón temblando
cual elegía en una hoja.

Desde aquí el sonar de mi pecho
 es sonajero de niña sobre blanca cuna
arribando el sol sobre mis alas
mientras dulcemente pasa la bruma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 24/12

NUESTRA PACHA MAMA (20)


NUESTRA PACHA MAMA (20)

¡Palpita corazón de madre!
¡Bulle vida interior!
Respira suave..., cadencioso...
¡Disfrútalos!..., ¡siéntelos!...

Corazón de oro:
Tus vertientes cálidas aparecen.
Círculo azul de mis amores 
Que me haces llorar muy de mañana.

Llora lágrimas de sangre  sobre tus planicies…
Cielo azul, aves del cielo...
Serpientes que se deslizan convertidas en blanca espuma.

¡Corre gacela presurosa!... Tu tiempo se acorta...
Es interminable el verdor que te espera en otros cerros ajenos a éstos...
Y desde las profundidades
Cual payasos vestidos de fiesta dando los últimos retoques
Nos adornaremos para el toque de Diana.

¡Corre!... ¡Nada veloz!... ¡Vuela!... ¡Huyeee!
Nace la vida de tu interior
Cántale al amor mientras yo,
El inteligente del planeta sólo deseo cosas vanas...

Quiero proveerme de todo, saquear tu alma…
Reventar tus leños en la hoguera de la vanidad
Deseo todo lo inútil: obligaciones, 
vida agitada sin observar los detalles de tu belleza.

¡Quiero sierras, puñales, bombas!
Ondas de fuego para disparar sobre ti que sólo deseas que  sea feliz
En tanto vivo para aniquilarte.

¡¡Fuegoooooo!! ... 
¡¡Eso es lo que mereces de nuestras manos madre mía!!...

Que reviente tu piel reseca... 
Que te ahogues y agonices lentamente
Entre los humos de la indiferencia
Mientras tañen y tañen las campanas 
con una rapidez que no imaginamos.

¡¡Escúchalas... escúchalas!!
Es tu propio funeral y el mío...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 27/12