viernes, 20 de enero de 2012

FLOR DE PITAHAYA (23)



FLOR DE PITAHAYA L4R (23)

Sólo quise amanecer de nuevo...
Pronto me aparté de sus púas que eran  mi sostén
Abrí callada mis pétalos y regalé mi dorado corazón.

Allí estabas… tan cerca y tan lejano.
Besando la enredadera del camino
Anunciabas con tu canto que serías para todas,
Que tus besos llegarían temprano,
Tus alas como un abanico incierto
Extendido sobre mis pétalos abiertos a la entrega.

Sólo detallé a la mariposa que a mi lado estaba
Con suaves caricias me adormecí…
Viré el rostro hacia el gran astro rojo fuego
Sin comprender aún el motivo de mi sutil belleza.

Hoy amaneció de nuevo y  aquí estoy…
Ya mis pétalos cayeron…
Silentes  abonan un jardín amado
La fruta madura en el mutismo de su tiempo
Aún no ha sido tocada…

Un ruiseñor  cantó antes del ocaso
Sobre un inmenso sauce de flores rosa, 
Pero tú… brillante  y feliz,  sólo rondabas…

La prisión de mis espinas me aferraba aún más
Y mi corazón nutría otros  amores
Que sólo de paso se aprovechaban
Dejando una herida abierta
Que pronto, ya no sería más.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 20/12

jueves, 19 de enero de 2012

CUANDO CREZCA MI BRACITO (24)

Sucedió en Colombia hace poco tiempo, tal vez recorrió el mundo y no quiero dejarla pasar  por lo que ella nos deja como enseñanza.

El padre había comprado un carro, su color era rojo..., era lo mejor que tenía y venía feliz; muchas personas sueñan con tener un vehículo y esa es la prioridad en sus vidas; a mí personalmente no me gusta porque es otra manera de esclavitud, prefiero  tomar taxi si tengo para ello o el bus, pero para éste joven padre soñador, su carro representaba mucho; es el error grave cuando no sabemos contener la ira y nos dejamos llevar por impulsos de momento que más tarde lamentamos, pero a veces muy tarde.

Al llegar a casa encontró que su carro estaba rayado, esto lo enfureció de tal manera que golpeó en la mano muy fuerte a su hija, el resultado: clínica, hospital, dolor y muerte.

Llamaron al padre de la clínica pues el brazo de la nena se había puesto morado, muy negro y era urgente una amputación.

Con la terrible noticia tuvieron que aceptar que el pequeño miembro de la nena fuera mutilado.

A veces imagino a ésta familia y me conmuevo mucho, es un error fatal castigar a los niños, mi esposo solía ser fuerte también con sus hijos, ante todo con el niño y cuando iba a misa con él y mi muchacho inquieto como todos, lo pellizcaba con disimulo y él contenía el llanto pues llegaría un nuevo pellizco, lo miraba y no entendía de principio lo que sucedía, pero cuando llegaba a casa a cambiar su ropa, bajo el brazo empecé a encontrar grandes moretones, lo que me enfurecía. 

Los castigos van y vienen sin medir consecuencias y es de tomar a partir de los errores tan dolorosos de otros, una lección de vida para nunca atropellar a nadie, menos a un niño indefenso, aprovechando nuestra fuerza y dominio sobre ellos.

La nena se empezó a recuperar. pero como niña ingenua ella confiaba en que su pequeño brazo crecería de nuevo...

Su padre llegó cierto día de visita y empezó a llorar de manera incontenible aterrado de la consecuencia de sus actos y la nena lo consintió y le dijo: "ya papi... ¡no llores!... cuando  crezca mi bracito te compraré un auto nuevo,  y te prometo que no te lo rayaré", ésta respuesta de la niña fue atroz para el joven padre que no soportó tanto;  llegó a su casa, se encerró y se suicidó.

Una doble tragedia familiar que conmovió al país; por respeto con la familia, con la nena y con el alma del joven, no me atrevo a traer nombres, pero sí un documento escrito para que por favor, actuemos con cordura, la vida nunca se recuperará, no tiene sentido gastar nuestra vida y nuestras energías detrás de algo que no tiene más importancia que nuestra familia, es importante el amor más que todas las cosas que anhelemos, compartir cada segundo de nuestra existencia, entregar todo el cariño y ejemplo que podamos para que así nuestros hijos crezcan siendo buenas personas y el mundo cruel en el que vivimos agonice y renazca una juventud nueva con una mente lúcida para descubrir cuál es nuestra misión y el objetivo de nuestra existencia.

"Nunca el maltrato, el abuso", éstos deben quedar en el cajón viejo del olvido y ser cremado y lanzado al mar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 10/12.

lunes, 16 de enero de 2012

BELLA DE NOCHE (25)

BELLA DE NOCHE (25)


Otro domingo, un nuevo lunes, 
nombres para el tiempo
que el viento borrará.

Pareciera que el sueño es interminable 
 que la brisa besara tu boca,

que al abrir los ojos ya no estuvieras, 
pero al despertar, la felicidad envuelta en sus brillos 
retornara en las cascadas impulsadas por el viento.

Se advierte que en un instante ya no serás 
y que al retornar los sueños flotaras en ellos
en medio de todas las mariposas
y las plumas, en un paraíso olvidado.


 La demencia de la vida inicia 
los suspiros en las ramas animan a continuar,
la poesía es blanca y escribo en ella
que nada de lo que pasó fue un sueño
y que me amaste tanto como yo a ti. 

La primavera ha mostrado su rostro
una tibia alameda llena de sueños, cánticos, nidos, mieles, 
el ardor y el bullicio por entre las flores, 
ese algo que es todo y nada
llena el verde de música extraña
y compases poéticos.

El invierno arrecia y  las fuertes brisas
nos recuerdan que es importante el abrigo
 el sostén de una mano amiga y una cándida mirada,
es hermoso vivir, es divino estar aquí,
pero lo es aún más,seguir creyendo que todo no es sueño
que mañana nos encontraremos en un sitio de luz
poniéndole brillo a una solitaria estrella.

La magia continúa, el mago alza su brazo, me regala una caricia,
la siento perfumada en una gran sonrisa de cristal.
Se vuelve cascada por entre llanas rocas 
que apaciguan una extraña inquietud
persiguiendo su destino de serpiente mansa.

Allí, en un  rescoldo floreció una bella de noche
su perfume es tan mágico que he cerrado de nuevo los ojos;
 un verde colibrí matizado en tornasoles
va raudo en busca de su  flor
y hace estación en sus perfumes,
para continuar su viaje entre cánticos agudos
en medio de la inmensidad del mundo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 15/12

MI MARINERO (26)

MI MARINERO (26)


Mi marinero retornó del bosque

el Oasis lo asustó y quiso poseerme
pero una dama hermosa como yo,
conocía las mañas de la seducción.

Le saqué la lengua, lamí sus dedos...
Me saqué el ojo de vidrio, arranqué mi pata de palo,
para no lastimarle me quité el garfio de la mano derecha
y en un susurro le dije: ¡Te amoooo!

Mi marinero cojeaba un poco,
una hormiga roja lo había picado
traía hinchadas sus pelotas y caminaba espernancado.

Su único ojo de mirada humana también lo guardó,
se quitó el trapo rojo de la cabeza, 
se rascó el lunar de la nariz,
creo que se la hurgó tan fuerte buscando sus tesoros
que por poco se saca su único ojo bueno.

Me miró directo a los ojos, al ojo digo...,
también observé su ojo, tenía un brillo extraño...
Se quitó el puente y lo enjuagó sobre las olas del mar
La luna coqueteaba con los luceros y hacía el amor con ellos.
Me quité la falda, él su cochino y  raído pantalón.

Me recosté sobre la arena buscando estrellas fugaces,
el me dijo: Has un pedido amada marinera y yo haré otro por ti...
Sonreí, él sonrió; su sonrisa mueca me recordó un beso,
de lado trató de mordisquear mis labios, 
con disimulo voltee el rostro...

¡Qué te pasa amor mío!, ¿ya no me amas?
Gemí, lancé un suspiro, después grité... ¡ay!
¿Qué te pasa dulce amor?
 Por ti surqué los mares y le pedí a la estrella del marinero 
que estuvieras conmigo hoy... 

¿Me puedes decir amada mía
cuál fue tu pedido por mí?...

Con un nuevo grito, mientras mi marinero me observaba 
y se colocaba sobre mi vientre le dije amorosamente: ¡Bájate desgraciado! 
¡ No ves que estoy recostada sobre el cascarón de una langosta!

Los luceros se encendieron 
a luna a lo lejos observaba celosa, ¡qué gran amor el de los marineros! 
¡Cómo cambiaban con cada estación!... 

Me levanté, dejé de lado el cascarón que me estorbaba 
y como una tromba nos confundimos con el mar 
que con sus olas se quejaba a la par de nuestra pasión.

Barranquilla, enero 15/12