viernes, 23 de diciembre de 2011

ORACIÓN AL JEFE (24)

ORACIÓN AL JEFE (24)

Dios mío, permite que ésta navidad 
sea tan clara como un amanecer…
Que no me equivoque de nuevo, 
y que al contar al viento lo que siento,
esto no sirva, para que más adelante 
se aprovechen de mi.

"Sólo seré grande cuando esté de rodillas" 
y esto lo dijo antes alguien
pero me gustó recordarlo hoy...

Que pronuncie siempre un te quiero a quien no lo merezca
y que aquéllos de quienes soy su burla,
se tengan que tragar sus palabras... 
/Procura que no sean enteras
pues también deseo su felicidad.

Quiero decirte que sólo tú me conoces... 
Que me duelen las ironías,
que me agradan las despedidas 
cuando comprendo que es obra de tus manos
pues eres quien vuelve nuestro camino llano,
pero nos damos cuenta un poco tarde de esta realidad.

No quiero quejarme más, 
quiero vivir cada día mejor que el anterior,
que mis privaciones no sean tantas, 
que sienta que me has olvidado,
y que no viva en la abundancia 
para que no me olvide de ti.

Deseo abrazar a todos los que me aman y a los que no...
Aquéllos que tantas veces me han herido sin motivo,
todos los que han clavado una espina más en mi corazón,
¡tal vez también lo hice! hoy quiero tu perdón.

Sólo desear salud para todos, 
sin ella no podremos disfrutar tus bellezas.
¡Los días son tan oscuros!, y pesar de los tormentos,
somos frágiles ante el sufrimiento, 
pero cuando pasa, lo olvidamos pronto 
y volvemos a sonreír.

Deseo sembrar semillas de paz, 
ofrecer una mano, una sonrisa.
Cero rencores que nos dañen y enfermen...
Seguir mirando hacia ese espacio donde pareces no estar,
pero sí la certeza de tu amor 
en cada latido de mi corazón.

No hablaré más de árboles, 
de niños muertos ni de fantasmas.
En la oscuridad,
hablaré de tu luz sobre mi vida 
y la de los demás.

Que seas ese rayo permanente 
mientras en el momento que decidas,
entregamos todo lo que te pertenece 
que es nuestra alma...

Lo material queda por ahí 
para los que no se esmeraron, 
 y nuestra piel será el abono para otros árboles
que seguirán poblando tu paraíso.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 23/11

COMO UNA NENA (25)

María Paula Rueda G.- Colombia (Morella González)


COMO UNA NENA (25)


Como bebé en tus brazos

detallo una rosada flor,
todo está en blanco,
solo espuma dulce y suave...

¡Cuánto admiro tus rosas!
La piel de mi madre amada
huele a jazmines
que alegran mis días.
Ante un gemido dulce
y un suspiro, ella me entiende.

                                                                Acaricio la seda tibia
allí está mi vida en un globo que nutre,
en unas manos que acarician,
en esa voz... esa voz...
que es como el canto de un ave
retozando sobre un limonero.

Con un chillido advierto
que debe traer esa flor a mi boca,
allí está lo que ansío,
el néctar del cielo que se oculta en su pecho
y ese latir suave cual sonajero
que me dice: te amo... te amo... te amo...

Como un bebé presiento
que si ella no está,
no habrá limonero, ni azahares;
ni escucharé el trinar de las aves,
ni entenderé el por qué de su ausencia.


Espero cual colibrí ansioso de un lirio,
 penetre su pico encendido
y llene su vientre de néctar del cielo.

Así, como un cachorro hambriento te espero.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 23/11





CARTA A MI PADRE (26)


Hola pá, le pedí a mi tía que me ayudara porque no tengo suficientes palabras para expresar lo que estoy sintiendo. Es mi tercera navidad sin ti y me siento muy sola, me hacen falta tus palabras, tus abrazos, tu protección,tus sonrisas.

Estoy recordando éste paseo, cuando las tetas de las vacas rebosaban de leche y tomamos así de sus espumosas ubres y te reías porque mis bigotes fueron blancos y tomaste ésta foto para la posteridad.

Recuerdo a tus amigos, la señora de abrigo azul tan bondadosa y tan dulce con nosotros, y las invitaciones quedaron sobre la mesa, a donde prometiste que siempre nos llevarías a ese lugar y que oleríamos la frescura del pasto con ese perfume inconfundible a leche y a ganado, a pastizales verdes... El canto de las aves era precioso y siempre tomada de tu mano recorríamos todos esos senderos para mí desconocidos.

Cuando marchaste tenía 10 años, te contaré que ya me hice mujer en medio de un gran susto y mi madre como siempre con su dulzura, ya me tenía preparada para éste momento, pero hubiera sido maravilloso compartirlo contigo, también mi cuerpo está cambiando, ya uso unos brasieres pequeñitos muy bellos y empiezo a sentir cosas que no sé cómo explicarlas y que sería maravilloso que como siempre despejaras esas dudas que hoy me aquejan.

Mis alergias me molestan mucho, creo que también ha de ser que las defensas están muy bajas desde que ya no quisiste estar con nosotros, he pasado enferma y lloro mucho pensando en ti, en tus caricias de padre y en tus arrumacos, y mi madre a veces está tan solitaria y cansada, que olvida que estoy sumida en una inmensa tristeza.

Te cuento pa... que Migue va a ser padre, sabrás que va a cumplir los 20 años y que ya no será un Odontólogo como lo prometido, pero será padre... y esto lo tiene feliz, ¡si vieras que parece un niño grande preparando las cosas para el bebé!, no le importó que ella fuera mucho mayor que él y se siente amado, aquí encontró un refugio pues también lo veía muy triste siempre y lloraba a escondidas para que nadie lo viera.

Mi madre ha sufrido mucho, creí que no podría levantar  cabeza, ha llorado tanto que ya se secaron sus lágrimas, ha intentado trabajar en muchas cosas, hasta enfermera atendiendo ancianos pero siempre hay alguien que la saca del camino. Ahora último trabajó en un negocio de la familia pero ahí tampoco la quisieron, no sé porqué papi cuando más se necesita ayuda, se cierran todas las puertas y ella en su desespero creo que regresará de nuevo a casa,  allí dice que con ayuda de Migue y su mujer conseguiremos lo que nos hace falta y ya no tendrás que preocuparte por mandar nada, ya puedes dejar todo tu amor en esa familia alquilada que tienes ahora.

Diego está grandísimo, es jodón  como siempre, ya casi cumple los 15, a veces me hace llorar, pero igual nos queremos, está un poco pálido, la comida no es tan abundante como cuando estabas y escasea de todo, él siempre tiene hambre pues va a ser grande como tú. Lo veo a veces llorar y se disgusta cuando le pregunto que porqué está tan triste y corre y golpea fuerte las puertas.

De mi mami no quieres saber nada, pero estuvo grave... mi tía hoy la llevó al hospital, aquí en Colombia nos dieron un carnet de salud y ella no tuvo que pagar nada, no quiere orar, no quiere hacer novenas, dice que Dios se olvidó de ella, ya no quiere pintar y sólo desea llegar a casa.

Sólo te diré papito que nunca te olvidaré, que ese espacio tuyo nadie lo llenará, pero me duele que hayas dejado todo por una aventura, a mi mamita que desde niña te amó y a nosotros que desde que vimos tus ojos encontramos un oasis... pero éste refugio ya no existe, le pedimos a Dios por ti para que te perdone y para que nosotros podamos salir adelante.

Papi, cuando leas ésta carta estaré colocándola en cualquier sitio, porque tampoco éste año tenemos un arbolito de navidad, ¡no tiene sentido si no estás con nosotros!

¡¡FELÍZ NAVIDAD PÁ!!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 23/11