domingo, 8 de septiembre de 2013

PRISIONERO [112]

 PRISIONERO [112]

No hay música por ahora, me conformo con el trino de un pequeño canario que sobre mi árbol aferrado está, y parece decir en canto: te alabo mi Dios de luz, a pesar de la prisión tengo mis alas, más no puedo volar, mi libertad está en manos ajenas, pero por ti, soy todo lo que soy, mi sueño es abrir las alas y escapar, dejando mis plumas y huesos a quien me enjauló.

Busco el abrigo de un amor, un frondoso árbol en cualquier esquina, un pequeño gajo de rosas para anidar contigo, pero una mano hurtó mis sueños, y aprisionó mi corazón.

El día está soleado y te veo aparecer como una imagen preciosa, mi dorada reina en otra rama me incita a volar, más no puedo, una herida tras otra, y la prisión no explota, sus barrotes son de indiferencia ante la razón de mi vida, son de luces que parecen fuego y castigan mis ojos, son de diabólicas  carcajadas al caer la tarde…

Canto una y otra vez, pero el sonido se pierde, sus ojos brillan al escuchar mi voz, más no divisan que al cantar estoy llorando, y al llorar, mis trinos son dádivas del  Creador.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 9/13

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