A LA DERIVA
Quedó mi barca a la deriva
¿quién tomará los remos de mi vida?
¿ese norte anhelado quién lo marcará?
que llegue pronto una ola y me lleve a tu orilla.
Espero que la brisa a mi favor me lleve a tus brazos
silencio en la noche dice que es hora de callarnos
ya los extraños ruidos parecen de a poco asustarme
voy marchando, con miedo a buscar cobijo.
Pero llegas, con sabor a lluvia fresca
anhelante te persigo por el tiempo que me resta
tomo tus ojos, me visto de tu luna llena
y en una oración te pido que alumbre una nueva estrella.
Es ese norte... allí está lo que busco...
mi barca de a poco, por un nombre: providencia...
me acerca a paso lento pero firme...
y aquí estoy en tus arenales blancos
arropada y abrigada... tranquila y sosegada
pues has escuchado mis llantos.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 17/12
Quedó mi barca a la deriva
¿quién tomará los remos de mi vida?
¿ese norte anhelado quién lo marcará?
que llegue pronto una ola y me lleve a tu orilla.
Espero que la brisa a mi favor me lleve a tus brazos
silencio en la noche dice que es hora de callarnos
ya los extraños ruidos parecen de a poco asustarme
voy marchando, con miedo a buscar cobijo.
Pero llegas, con sabor a lluvia fresca
anhelante te persigo por el tiempo que me resta
tomo tus ojos, me visto de tu luna llena
y en una oración te pido que alumbre una nueva estrella.
Es ese norte... allí está lo que busco...
mi barca de a poco, por un nombre: providencia...
me acerca a paso lento pero firme...
y aquí estoy en tus arenales blancos
arropada y abrigada... tranquila y sosegada
pues has escuchado mis llantos.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 17/12
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