viernes, 18 de agosto de 2017

ENTRE DOS

ENTRE DOS…

Rafael

Llegó muy suave y ondeó  tu pelo,
Por tus mejillas revolotean alegres mariposas,
Eran mis besos de dulce manzanilla,
El relámpago de tus ojos de miel, en sus desvelos.

Yo

Y tú, paciente como buey cebado
Amante mío, miel  tan solo para sonreír
El árbol más buscado en el camino
En éste bosque donde eres mi rey.

R
Subió por tus caderas, suave y fino,
Trepando atrevido y seductor
Enredado a tu cintura,
Rodeando con pasión a tu figura,
Llenando de azahares a ese cuerpo tan divino.

Yo
Adiviné entonces que al ser enredadera
De tu tronco fuerte me haría dueña,
Y entre más arriba, menos te alcanzaría
Más la brisa sedujo el aura de aromas
Y en  el bosque nació una primavera.

R
Vino del caribe, bravo y pendenciero,
Levantando con furia sus enaguas y  vestido,
Era atrevido, descarado, fuerte y decidido,
Y la atrajo con gracia y con salero.

Yo
De morena raza enamoró a un turpial
Que entre cantos de sol mañanero,
Dejó que se vistiera de oro el campo
Para abandonarse a sus ramas lisonjero.

R
Se convirtió en huracán muy exaltado,
Sacando sus vestiduras con sus mil manos,
Entrando en sus íntimos arcanos,
Exponiendo el pudor de su cuerpo destrozado...

Yo
Dame lirio del valle otro  beso
Árbol frondoso que a tus ramas me acojo,
Fruto jugoso que a mi boca vuelve néctar
Amor, amor de tierra, con raíces fuertes
Atrapando caderas de montaña
Y pechos donde brotan manantiales.

R

Lindo  beso de brisa, caribeña atrevida,
Requiebro espontáneo de un español galante,
Tiernas caricias de un poeta caminante,
Lindos sueños vividos que llenaron tu vida,
¡Espero que con esto tengas bastante.....!

Yo
Que no se canse tu tronco de mis caricias
Que no se agoten tus ramas de mis flores
Que no me dejes, amor de mis amores
Cuando cada una de mis niñas  desvanezcan
Y quede tan solo un hilo de recuerdo
Abrazado a este mágico sueño sin pudores.

Y que nunca muera el amor
Seguirá un árbol estacionado en mi  ladera
Mis semillas cubrirán pequeños troncos,
Un caudaloso río cantará quimeras
Y los dos reiremos como niños
Cuando al fin seamos brisa y aroma en el viento.

Rafael Chacón Martel
España

Raquel Rueda Bohórquez
Colombia 
20-01-15

A LOS CAÍDOS/Barcelona (24)

A LOS CAÍDOS/Barcelona (24)

¡Ay!, si la vida regresara...
Si la sangre tornara a su río,
si el amor fuese la bandera izada
ni siquiera una hoja sería pisoteada.

Regresan las bombas, retornan las balas
y en el rincón de las hienas se arman leyes
para abusar y condenar a quien no lleva pecado.

¡Si el árbol tornara a su pedazo de tierra,
igual que el hombre que fue obligado a su abandono,
si la acequia a su manantial!
¡Si mi corazón al tuyo!...

Nos llevamos la vida pues nos creemos dueños de ella,
castigamos en nombre de un Dios que nos inventamos
y acomodamos nuestros pecados al antojo de nuestras ambiciones;
pero Dios es un palacio grande por donde vuelan las aves en libertad,
y es un bosque inmenso en donde se crecen las semillas y tocan el cielo.

¡Lo siento mucho!...
En esta selva habitada por hombres,
nos estamos volviendo más peligrosos
que las hienas para los leones,
los inocentes pagan las culpas ajenas con su vida
y se van sin un beso de madre en la frente,
con la mirada abierta y asustada
sin saber siquiera el por qué...

El temor de Dios no existe,
ni la vocación del amor,
porque no hemos doblado rodilla
por los que ayer partieron en una barca de madera
que ahora es de cristal,
y brilla cual gota de lluvia ante el Sol.

No regresarán las aves a puerto,
el mar se crece y se vuelve profundo el dolor.

El cardón ha florecido en el cielo,
 y las espinas no tocan la flor.


Raquel Rueda Bohórquez
18 08 17


jueves, 17 de agosto de 2017

ERES (25)

ERES (25)

Amor mío,
eres la mariposa azul en mi ventana
tocando mi rostro con dulzura,
amándome sin condición

Eres el paisaje cambiante,
la música que llena mi mundo,
alegría en lo mucho
y felicidad en lo poco

Eres la letra que estaba pendiente,
la oración buscada;
el arco iris al revés en mi boca.

Cielo mío, eres el sol tempranero
niño coqueto asomado en el mar
como naciendo cada día
cuando eres eternidad.

Lucero azul en mis noches
mudo y silencioso amor que todo me das,
amante vestido de rey,
oro puro cantando versos a las caracolas
hamaca de Yabel meciéndose,
balón de niño jugando con las olas
canturreando canciones de cuna a las rocas
moviendo el universo ante nuestra inquietud
sin voz pero con ojos,
donde cabe toda la felicidad
aunque nos maltraten,
y todo el perdón aunque nos odien

Raquel Rueda Bohórquez
05 04 15





DE AZUL (26)

DE AZUL (26)

¿Quién pintó a un perro de azul?
Se han burlado de él y habita con una mirada triste
cerca de un puente.

Así fue encontrado,
parecía nube melancólica en un rincón
delatando sus ojos viejas soledades
y tristezas que envuelven su manto.

De azul se han pintado mis poemas,
pájaro herido en cuevas de indiferencia
sin un alar pródigo, sin una mano amiga,
paseando sus miserias,
conmoviendo a nadie su mirada.

Camino a casa, ¿quién eres?
Gracias a ti me han visto,
¿Vendrá una mano que no castigue?
¿Se untará de la tinta azul que llora del alma?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 3/15


¿QUIÉN? (27)

¿QUIÉN? (27)

¿Quién coloca una flauta en su garganta,
de tantos matices sus plumas engalana,
me regala un motivo para sonreír,
y otro para llorar?

¡Es que a veces hay basura en la mirada!,
es por eso que bendices los míos con tus lágrimas.

¿Quién regala un suspiro a mi pecho?
¡Ah!, es por ti ahora, enamorada vivo de la vida,
es por un poema que salta de rama en rama
y entre pepitas y flores su amor desgrana,
siendo perlas vivas que nacen
y amores que nos inflaman.

¿Quién bendice con otra mañana?
¡Aquí estoy!, cantaba la rana,
y de a trocitos saltaba de roca en roca.

¡Aquí voy!, cantaba el mirlo en mi árbol,
de nuevo llegó, se cambiaron las hojas;
parecen tiernos pensamientos de madre
advirtiendo que siempre estará,
¡cantando, cantando!...

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, mayo 4/15

TU OVEJA (28)

TU OVEJA (28)

Me sentí en tu pecho una oveja
abrigo tu piel, esperanza tus pechos
henchidos de amor, verbo y poema.

Tu mirar era un manso lago,
profundo y sincero, mi llano extenso,
donde pastaba mis ansias
y calmaba mis hambres.

Suelo balar quedo, pero me escuchas,
sabes que un río violento recorre mis venas,
conoces de mis caminos andados y ansiados,
y atizas el fuego que en mi corazón se apaga.

Hoy, mañana, ¡siempre!...
Una oración aprendida de ti.
Tu pecho un sonar de campanas,
tibio manto tus manos, amada niña mía
madre preciosa,
¡bendita flor del campo!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 4/15



DÍA (29)

DÍA (29)


¿Qué tiene éste día?

Parece una semilla húmeda,
semeja tu lengua mojada
que en un temblor se pega de la mía.

Este día tiene la exquisitez de la montaña virgen,
quiero trepar a ella y tocar la cima,
vestir con los trajes blancos que lloran las cigarras
y besan los aromas de las flores ocultas.

¿Qué tiene éste día?

Hoy es único y maravilloso,
he manoseado el tronco más fuerte
me he sostenido en Él
cual garza en el pantano
esperando la providencia de un pez.

Este día me enseñó a querer más,
a festejar por todo y por nada,
adivinando el vuelo de los pájaros
que anidan entre versos y tonadas.

¡Qué hermoso día me has dado!

¡Gracias amor mío!…
Gracias por amarme de tal manera
sin importar que sea en tu primavera
la más frágil de las hojas
inventando cumbias al son del viento.


Raquel Rueda Bohórquez
21 8 15