viernes, 7 de julio de 2017

300617/ENFERMERÍA (22) R

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300617/ENFERMERÍA (22) R

Este es un día especial, casi olvido dejar a la memoria la valentía de mi hija al tomar la decisión de ser enfermera y matricularse a escondidas en la Universidad del Norte, alcahueteada por su tío David y Sonia a quienes hoy debo agradecer, además de tanta ayuda recibida y ánimo para que no aflojara en el camino, pero ella tiene fuerza y firmeza, no salió apta para ser "Coronel", entonces ahora debe ser un Soldado de la salud.

Después de los afanes, los desvelos, las carreras cada semestre porque es un lugar muy costoso y mis hijos con un año de diferencia entraban a la universidad casi a la vez, ¿qué dinero podía alcanzar?, la educación se volvió física plata, y las becas son escasas para la clase media, pues muchos ricos han preferido aparecer en estratos muy bajos y el privilegio siempre será para los "vivos", aunque mi sobrina haya colado con una beca a los pilos, hay que decir la verdad siempre.

Hoy estamos ahí en medio de un mundo de gentes, junto a los médicos y especialistas graduándose como todos y con la misma ilusión de servir a la humanidad.

Desea viajar, pienso que le saldrá empleo fuera del hogar y esta parte debo aceptarla, pues es mi compañía en las noches, duermo con mi muñeca que desplazó al padre, y con esta costumbre se ha quedado, después de ahí, orar para que todo salga bien y pueda continuar con su especialización y lo que el destino le tenga programado.

Quería ser médico y continúa con el mismo pensamiento, pero hasta allá no podemos, entonces primero que aprenda a tocar el alma de la gente y sus miserias, para que analice primero qué lugar es el más conveniente para servir a los demás, porque muchos estudian demasiado y en esto se les va la vida, no hay que correr con desespero porque nos quedamos sin aire, despacio, con calma y fuerza llega el caracol a la cuesta, pero siempre con humildad, que lo que persiga no sea la huella de un cohete en el cielo, porque ella desaparece luego en el viento, sino que lo que sueñe sea el motivo por el que está aquí, no como la madre qué pasa nada más escribiendo idioteces que leo en voz alta pero que nadie escucha.

Gracias Dios mío, porque sin pensarlo, me has dado el trigo y el pan y bendices la vida de mis hijos y sus anhelos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 30 06 17





miércoles, 5 de julio de 2017

ASÍ/A Rodolfo (23) R


Ahora estoy enojada, tengo rabia con el mundo, con lo que no puedo cambiar, la depresión me sacude, me enferma; quisiera tomar algo y acabar con esto que me ahoga.

Así me siento, ¿qué puedo hacer?, me siento abusada, manoseada, me siento niña perseguida que sonríe a medias y que busca trepar a un inmenso árbol, para desde arriba ver el mundo que me ha sido negado.

Me siento enferma, me cansé con solo agacharme a ver a mi gata y sus crías, me ahogo con poco, quisiera devolver el tiempo para ser la cabra montesa que subía con ligereza y bajaba con presteza de las altas montañas de mi patria.

Ahora que todo me da vueltas, me quejo una y otra vez; me doy cuenta que lo tengo todo para ser feliz y no aprecio la bondad de un techo sobre mi cabeza, la gloria de un ave que canta cada día en mi ventana, el valor de una mariposa que se engalana sin saberlo siquiera.

En este segundo quiero llorar y lo hago, ¿qué me impide sacar la ira que tengo por dentro?, pequeñas cosas nos enojan, pero son graves, la falta de respeto, el no escuchar lo que deseamos hablar y malinterpretar siempre nuestras palabras, pero no dejo de ser una vieja idiota que tropieza y tropieza con cada letra que escribe, ¿por qué soy así?, quisiera ser como una roca y que todo resbalara sobre mí, luego me creciera musgo y mis lágrimas rodaran por la montaña, siendo cascada blanca y dulce por donde las rocas son besadas y la falda de la montaña admirada.

¿Qué decir?, un amigo Rodolfo me enviaba un mensaje cuando me sentía entre la espina y la flor, comprendí que no puede ser la flor sin ellas, y que todo está perfecto; la imperfecta soy yo, me falta agradecer por la tarde que viene y por la noche que se previene. El mañana no sé si aparezca en mi horizonte, pero un abrazo a tiempo, un pequeño detalle, cambia nuestra mirada y nuestra sonrisa.

¡Gracias por estar en mi pequeño mundo!, porque comprendo que a pesar de mínimas heridas, muchos andan con sus costras y llagas, sin poder reclamar siquiera una caricia al mundo, que lo ve con indiferencia y lo abandona al amor de otros.

Recordé a la anciana que enviaron desde México porque sus hijos no la quisieron cuidar y alguien la vio, ya tiene quien la ame, porque Dios funcionó de tal manera que sus hijos serán avergonzados.

Raquel Rueda Bohórquez
5 07 17









ALFONSITO (24) R


 El día que Alfonsito
no halle tierra para su nido
y la abeja polen para su miel, 
está más cerca de lo que pensamos...


Alfonsito es el alfarero del barrio,
y en el campo es la ilusión
que se lleva en el pico la ambición
de los aradores de ramas.

Existen algunos, pero tengo miedo,
los huertos se perfuman con venenos
y Alfonsito no sabe, que ni gusanos siquiera,
poblarán un día el bosque.

Por ahora disfruto el paisaje
viéndolo en su vestido café,
alardeando con su pico
contento al fin mi amor.

Y en su vaivén,
cantando y cantando va,
lleva el honor de la tierra
para su casita armar.

¡Qué feliz está Alfonsito!
¡Cuánto diera por estar como él!

¡Cuánto, por cantar con tal pasión
con el pico lleno y el alma rebosante,
al escuchar la orquesta que desde su altar de barro
lo recibe con los picos abiertos
y las alas contentas!

Raquel Rueda Bohórquez
05 07 17



AMOR ERES TÚ (25) R



El amor no discrimina,
no compara, no alardea.

Es un pichón abriendo el pico
y una madre llenándolo de favores.

El amor son las pestañas
que guardan en el ámbar tu mirada;
son las manos que acarician
y la guitarra que nos regala una tonada.

¿Qué es el amor?

Con este despertar sin dolor,
el amor ha llenado mi árbol de luz
 y abro la ventana para que entre.

El ayer no existe,
se fue en alas de golondrina,
pero el hoy es un ave nueva elevando su oración
y abriendo sus alas a la intensidad del sol.

Raquel Rueda Bohórquez
05 07 17


EL TEJEDOR (26) R


Buscó y buscó el tejedor
la rama más fuerte del árbol,
las hojas más dulces,
las flores más perfumadas.

Halló en el canto el amor
que bailaba versos al viento,
y en medio de tal contento
formaron nido en un junco.

Entre tanto árbol
una fuerza los juntó,
y las ramas alargadas
parecían poemas musicales
al tocarse los troncos en las quebradas.

Y el amor se creció una mañana
en una cuna muy bien formada,
abriendo rosas y claveles
que la lluvia mojaba.

Raquel Rueda Bohórquez
05 0717





domingo, 2 de julio de 2017

SI LA VIDA (27) R


Si la vida persiste un poco más en nuestra carne;
que no muera la poesía mientras tanto,
que no calle el poeta ni el ave,
y que las flores sean insistentes en su aroma.

Si despiertas y lo primero que sientes es calor,
desarropas tu carne vieja y te levantas;
que no silencie la oración en tu ventana,
ni dejes de observar la cimiente
que con el rocío brota y se convierte en hojas
y luego es árbol, trigo y bonanza.

Nada importa más que la vida,
¡pero que no duela la carne!
Que no insista la aflicción ni se amañe,
que no se duerma la sonrisa en la boca
ni el corazón deje de palpitar
si asomas a mi alcoba
y dándome la mano me haces levantar.

Si la vida persiste,
si se antoja aún a pesar de que duela,
¡se vale!, importa más que todo el dinero,
que todo el afán y la gloria.

Aunque confabulen en mi contra,
la vida es el mayor tesoro
por Él nace un poema en un árbol
y una pluma hace estación en un nido.

Si la vida persiste...


Raquel Rueda Bohórquez
02 07 17










sábado, 1 de julio de 2017

SEMILLAS DEMONÍACAS (28) R

SEMILLAS DEMONÍACAS (28) R


Ayer tenía miedo y pensé: ¿será?, una cabra subió la cuesta y resbaló; las rocas que antes la sostenían, ahora tenían valor; una hormiga buscaba su carga, pero halló veneno, y su tarea terminó; una abeja pasaba besando flores y a ella se unieron otras, pero el monocultivo con toda la saña que llevaba, las fue diezmando; la gente decía: ¡no pasa nada!, y comían semillas que no volverían a producir fruto, ahora tenían dueño, lo importante era vivir, ¿qué nos importa que otros tomen la cimiente y sean dueños de ella?, pero el hambre se crecía, la injusticia tenía documento propio y se volvía legal ante los ojos de la indiferencia; así las cosas, estuve muy deprimida estos días pensando en que lo improbable sucede, en que nos venderán el aire algún día y nos facturarán el derecho a la brisa, al agua, al paisaje.

¿Qué piensas?, mejor no pienses, échate a dormir y revisa miles de veces el celular con esas mujeres con tetas descomunales, con el negrito del wassap pasado millones de veces con su largo documento de aquí para allá, y deja que la injusticia sea el libro más legal que exista, ¿igual, qué podemos hacer?, los dueños del mundo nos ven como pequeños insectos y ríen de nosotros, ¿qué sería del planeta sin abejas y sin hormigas?, ¿qué sería del planeta sin nosotros?, aquí pienso que lo mejor que pudiera suceder, sería que desaparezcamos como especie.

¿Me equivoco?, o que desaparezcan esos imbéciles que imaginan que serán eternos, pero la maldad pasa de generación en generación, ¿quién domina el mundo?, la respuesta es muy corta, y me gustaría que una gran roca cayera y aplastara la cabeza del dragón.

Mi yo malvado tratando de luchar debajo de la cama, ante una indiferencia que se cosecha en medio de lágrimas y suicidios de campesinos, que jamás verán florecer otra vez las semillas del siempre; ahora deben comprar lo que es divino, ¿quién habría soñado con que esto fuera probable, y que una bestia puesta como gobernante, autorizara semejante aberración solo por dinero y ambición?

Raquel Rueda Bohórquez
01 07 19