martes, 18 de abril de 2017

CINTILLO ROSA (13) (A)

CINTILLO ROSA (13) (A)

Tráeme gaviota
La luz de otro día,
Y marca en mi ventana
El color de tu ambrosía.

Ha llegado la tarde
Y el topacio ha cambiado
De verde ojos de madre,
Al azul intenso del enamorado.

Tráeme gaviota un verso
Para cantarlo con ella,
La dulce mariposa blanca
Que ha pintado mi corazón de tristezas.

Ha llegado la hora
En que el partir nos marca
Con sendas heridas en el alma
Que no se notan a la distancia.

Tráeme gaviota un beso
Y llévale un ramo de rosas;
Las acabo de inventar en mi pensamiento
Y para ella ideé un verso
Escrito en una cinta rosa:

"Para el dulce amor que no traiciona,
Para el verso de la mañana,
Para la madre que me bordó en su cuna
Con carne suave de sus entrañas".

Raquel Rueda Bohórquez
18 04 17


LAS OLAS DEL MAR (14) (A)

LAS OLAS DEL MAR (14) (A)

Estoy en la roca del olvido,
Pero aún me queda el mar.

Todo es plácido y contento
Si en la orilla su algarabía
Borda una cinta blanca
Entre el ermitaño que soy
Y la bruma al pasar.

Pienso en ti cada momento.
La tarde se alarga en mi corazón;
Los nubarrones no existen
Y el vaivén de las olas
Viene y va...


Raquel Rueda Bohórquez
18 04 17





GUERRAS (15)

GUERRAS (15)

Somos inventores de guerras.
Por una letra, por un desacuerdo,
Y alargamos el enojo; así estoy,
No esperé a la próxima salida de sol
Para perdonar tus faltas.

Llevo días y años con el rencor guardado
Como una bomba a punto de estallar,
Inventada y reforzada con el tiempo.

Busqué el misticismo
 Para hallar mi Yo bueno,
Pero cada tanto me encuentro 
Con mi propio demonio
Que lanza fuego y araña en los sueños,
Lo más pacífico y sereno.

Somos la daga de la tierra,
Los responsables de la injuria y el dolor,
Somos el chisme reinventado 
Luego pasado de boca en boca,
Y entre más a Dios se invoca,
Más alargamos la mentira,
Como si ella nos sirviera para comer.

Quise hallar la cima de la montaña,
Pero me calcé con botas de acero y fusil.
Con mi puntera arranqué lo único que tenías
Y luego tomé guarapo y por la vida brindé.

Vengo de una guerra entre el cielo y tú,
Navegué tus espacios y conocí el amor
En una cobija de tu piel bordada con fina seda.

¿Qué otra guerra inventaremos?
Creamos rencillas por tonterías,
No aceptamos la palabra del otro
Y pensamos que la nuestra es la verdadera.

Y el Ego se ha subido al trono,
Ha partido en dos el mar para dejarme pasar
Y me hallo rendido a sus pies.

Me volví paz al fin,
¡Después de tanto llorar!

Raquel Rueda Bohórquez
18 04 17




sábado, 15 de abril de 2017

AFANES/Al Cantor (16)

AFANES/Al Cantor (16)

La muerte ha llegado para quedarse...
¿Qué nos afana si lo sabemos?
Nos angustia por lo mismo,
Pero seguimos como si no existiera.

Ayer se fue el cantor, voló por los aires
Estaba ensayando a ser pájaro libre
Y abrió el paquete entero
Ajustada el ave contra el árbol.

Corremos con la inquietud de la mañana
Y desesperamos con el afán de la tarde,
¿Para qué?

 Apreciemos el paisaje en su vaivén,
Disfrutemos del águila con sus alas abiertas
Y del sol colado entre las nubes.

Nos abren los ojos, se nos da una lección
Pero nada aprendemos.

El libro es inmenso,
Está lleno de gentes que corren y se apresuran
Y en esto se zafan los tornillos
De quien al volante mueve la barca
Y agita la bandera de los sueños.

Nada se puede hacer después,
Aunque digamos que el día esté marcado;
Que no sea porque llevamos la prisa dibujada
Y el desdén por la vida en la carcajada.

Ayer casi me sucede, pero ese "casi" es un hoy nuevo,
Una mañana y un despertar maravilloso,
Porque amo la vida con todo el regalo que trae,
Y amo la muerte porque nos enseña la verdad
Que cada tanto en nuestra arrogancia nos negamos.

Eres el ave más dulce en el camino de otros,
Has enseñado a cantar como el jilguero
Y la tarea de amar fue aprendida luego,
Junto al dulce beso de tus hijos
Y la caricia bendita de tu madre.

¿Cuál es el desespero ahora?, pero duele,
Hasta el alma nos duele un joven en el asfalto,
El vino rojo esparcido por tan elocuente nube gris
Que colocamos a la mirada,
Pensando que la vida es un juego de niños
Cuando ella es un don de Dios.

¡Qué en Paz descanse el cantor!

Raquel Rueda Bohórquez
15 04 17



martes, 11 de abril de 2017

JL ANZOLA (17)

JL ANZOLA (17)

Casi todo lo registramos, ¿de qué servirá si de igual manera moriremos?
Dejo registro de mis penas y poco he contado de mis alegrías;
Queda registro de los afanes, de las manos abusivas,
De la historia que jamás culminó, y del amor
Que insiste cada mañana ante lo soberbio del sol.

Acabo de registrar Mis fotografías, que en realidad es otro blog con mis tonterías,
¿A quién le importará mañana si hoy a pocos les interesa?

Escribí a una editorial, concursé en uno que otro evento,
Me escondí en el rincón de los poetas
Y oculté entre mis brazos mis memorias.

Casi todo lo he registrado, han sido días y horas de agotamiento,
De día, de noche, sin hacer ruido, con las posaderas dormidas y los ojos encendidos,
Y el café caliente me bendice con el trasnocho que alarga mis días.

¿Pero hasta cuándo será la dicha de un despertar?,
¿Quién conoce el segundo de la oruga y el instante de la mariposa?
Todo es tan efímero, que me siento triste por el camino andado y la montaña no alcanzada;
Pero así es todo, luces y colores, plumas y arreboles, nieve y lluvia,
Sol y sueños que al final no son nada.

Aquí estoy, escribiendo para el poeta que se fue
Y que nadie ovacionó, porque él no estaba para hacer piruetas,
Simplemente cantó en su momento y su voz se perdió
Por el camino viejo y desconocido
Al que todos tenemos prevención.

¿Qué hago aquí?, aún después de tanto agotamiento,
No quiero frenar, pero me entretengo entre las hojas que caen
Cual pájaro de nieve que se vuelve blanco, y entre ellas tiembla de amor.

Y se fue, ¿quién cantará en la próxima primavera?
Seré el Señor de los vientos, llegando a ver sin que me adivinen siquiera,
Y recitaré, ¡sí señores!

Mis mejores versos, serán para el árbol enorme que nadie conoce,
Y de dónde ha sido desprendida mi vida.

Ahora mis poemas transitan de rama en rama
Y nada me importa si el mundo los conoce,
Porque hubo tiempo, ¡demasiado!, pero la melancolía mató al bardo,
La ausencia fue esa amiga, que algún día estará en el mismo árbol que recupera sus hojas
Y nos revuelca en el vendaval que fabrica las memorias.

¡Qué rara es la vida!, ¡qué bendición es la muerte!...
¡Qué buenas y amables compañeras son!
Jamás podrán vivir separadas, porque al nacer se dan la mano,
Y luego así continuarán hasta ese después de todo...

¡Gracias poeta por tu maravillosa existencia!
Me la perdí por andar de loca en mis propias demencias.

Raquel Rueda Bohórquez
11 04 17

viernes, 7 de abril de 2017

APRESÚRATE (18) (R)

APRESÚRATE (18) (R)

Llega la tarde y con ella me entretengo,
Escucho a las aves entonar sus melodías;
El grillo saltarín se empeña y el ave azul
Abre sus alas a la aventura de vivir.

Hay una inquietud que sobrepasa todo afán.
Tu palidez me envuelve en melancolía
Y me acerco en un poema, a tu ventana:
¿Son para mí tus versos y tus flores?

La pregunta se mezcla con el sonido de la montaña.
Te imagino volando a mi lado, soy el ave que asoma tímida
En medio de un nicho entre los árboles secos,
Y te aproximas, me llenas de tu vida y nos juntamos;
La poesía se crece y las hojas secas caen.

¡Oh amor mío!, ¡qué manera dulce tenemos de amarnos!
Sin que el mundo se entere, el cielo ha parido estrellas
Porque la luna creciente lo ilumina todo,
Y se acerca sin gritar, la dulce primavera.

Nada temas, ¿para qué el miedo si moriremos luego?
Un vencejo ha trepado en la montaña
Y ella se vence de amor, se entrega toda,
Para volar a lo recóndito de un nicho
Y colmarlo de joyas, que abrirán sus flores a la mañana.

Te quiero de esta manera, ¿te duele?
Nada duele mientras el amor fluya,
Y Él brota, nos entretiene con sus plumas de colores,
Nos canta al oído los versos más sublimes
Y nos volamos encantados entre los hilos tornasolados
Que se dibujan con el sol desde el cielo.

¡Apresúrate!, di que también me amas...
La tarde corre cual anaconda en la montaña,
Despacio pero firme y luego se oculta
Entre las cejas que brotan de los árboles
Que al abrazarse fabrican una cárcel
Para que se entrelacen entre todas,
Y la vida continúa entre las perlas blancas
Que se cuecen al sol para deslumbrarnos.

Raquel Rueda Bohórquez
07 04 17





jueves, 6 de abril de 2017

MIENTRAS RÍO (19)

MIENTRAS RÍO (19)

Señor, que no se note mi risa
Mientras suenan bombas lejos de mí
Y los niños gritan el nombre de la madre,
Y el relámpago confunde las estrellas
En un cielo que se llena de tintes rojos.

Ahora los niños de Siria,
Mañana los de cada lugar;
Ahora se doblan los árboles
Y el Sol no para de brillar.

Mientras río, un niño se parte en mil...
Sus pedazos riegan las montañas
Y los buitres se arman hasta los dientes,
Pero son aves negras sin corazón
Que aún sin poder volar causan mal.

¿Qué podemos hacer?
Sólo tu mano Señor puede aplacar
A esa bestia que los consume,
Y a ese odio que los carcome.

¿Para qué la vida?
¿Para qué existir?

El hombre es la maldad
Tiene gris el alma,
¿Será que alma tendrá?

Tiembla la tierra y está asustada;
La guerra se adorna con un disfraz,
La gente usa máscaras para respirar,
Y solo tengo las rodillas para doblar.

Mientras río, sé que un niño muere,
Un anciano busca un refugio
Y una madre improvisa un altar.

Raquel Rueda Bohórquez
06 04 17