martes, 11 de abril de 2017

JL ANZOLA (17)

JL ANZOLA (17)

Casi todo lo registramos, ¿de qué servirá si de igual manera moriremos?
Dejo registro de mis penas y poco he contado de mis alegrías;
Queda registro de los afanes, de las manos abusivas,
De la historia que jamás culminó, y del amor
Que insiste cada mañana ante lo soberbio del sol.

Acabo de registrar Mis fotografías, que en realidad es otro blog con mis tonterías,
¿A quién le importará mañana si hoy a pocos les interesa?

Escribí a una editorial, concursé en uno que otro evento,
Me escondí en el rincón de los poetas
Y oculté entre mis brazos mis memorias.

Casi todo lo he registrado, han sido días y horas de agotamiento,
De día, de noche, sin hacer ruido, con las posaderas dormidas y los ojos encendidos,
Y el café caliente me bendice con el trasnocho que alarga mis días.

¿Pero hasta cuándo será la dicha de un despertar?,
¿Quién conoce el segundo de la oruga y el instante de la mariposa?
Todo es tan efímero, que me siento triste por el camino andado y la montaña no alcanzada;
Pero así es todo, luces y colores, plumas y arreboles, nieve y lluvia,
Sol y sueños que al final no son nada.

Aquí estoy, escribiendo para el poeta que se fue
Y que nadie ovacionó, porque él no estaba para hacer piruetas,
Simplemente cantó en su momento y su voz se perdió
Por el camino viejo y desconocido
Al que todos tenemos prevención.

¿Qué hago aquí?, aún después de tanto agotamiento,
No quiero frenar, pero me entretengo entre las hojas que caen
Cual pájaro de nieve que se vuelve blanco, y entre ellas tiembla de amor.

Y se fue, ¿quién cantará en la próxima primavera?
Seré el Señor de los vientos, llegando a ver sin que me adivinen siquiera,
Y recitaré, ¡sí señores!

Mis mejores versos, serán para el árbol enorme que nadie conoce,
Y de dónde ha sido desprendida mi vida.

Ahora mis poemas transitan de rama en rama
Y nada me importa si el mundo los conoce,
Porque hubo tiempo, ¡demasiado!, pero la melancolía mató al bardo,
La ausencia fue esa amiga, que algún día estará en el mismo árbol que recupera sus hojas
Y nos revuelca en el vendaval que fabrica las memorias.

¡Qué rara es la vida!, ¡qué bendición es la muerte!...
¡Qué buenas y amables compañeras son!
Jamás podrán vivir separadas, porque al nacer se dan la mano,
Y luego así continuarán hasta ese después de todo...

¡Gracias poeta por tu maravillosa existencia!
Me la perdí por andar de loca en mis propias demencias.

Raquel Rueda Bohórquez
11 04 17

viernes, 7 de abril de 2017

APRESÚRATE (18) (R)

APRESÚRATE (18) (R)

Llega la tarde y con ella me entretengo,
Escucho a las aves entonar sus melodías;
El grillo saltarín se empeña y el ave azul
Abre sus alas a la aventura de vivir.

Hay una inquietud que sobrepasa todo afán.
Tu palidez me envuelve en melancolía
Y me acerco en un poema, a tu ventana:
¿Son para mí tus versos y tus flores?

La pregunta se mezcla con el sonido de la montaña.
Te imagino volando a mi lado, soy el ave que asoma tímida
En medio de un nicho entre los árboles secos,
Y te aproximas, me llenas de tu vida y nos juntamos;
La poesía se crece y las hojas secas caen.

¡Oh amor mío!, ¡qué manera dulce tenemos de amarnos!
Sin que el mundo se entere, el cielo ha parido estrellas
Porque la luna creciente lo ilumina todo,
Y se acerca sin gritar, la dulce primavera.

Nada temas, ¿para qué el miedo si moriremos luego?
Un vencejo ha trepado en la montaña
Y ella se vence de amor, se entrega toda,
Para volar a lo recóndito de un nicho
Y colmarlo de joyas, que abrirán sus flores a la mañana.

Te quiero de esta manera, ¿te duele?
Nada duele mientras el amor fluya,
Y Él brota, nos entretiene con sus plumas de colores,
Nos canta al oído los versos más sublimes
Y nos volamos encantados entre los hilos tornasolados
Que se dibujan con el sol desde el cielo.

¡Apresúrate!, di que también me amas...
La tarde corre cual anaconda en la montaña,
Despacio pero firme y luego se oculta
Entre las cejas que brotan de los árboles
Que al abrazarse fabrican una cárcel
Para que se entrelacen entre todas,
Y la vida continúa entre las perlas blancas
Que se cuecen al sol para deslumbrarnos.

Raquel Rueda Bohórquez
07 04 17





jueves, 6 de abril de 2017

MIENTRAS RÍO (19)

MIENTRAS RÍO (19)

Señor, que no se note mi risa
Mientras suenan bombas lejos de mí
Y los niños gritan el nombre de la madre,
Y el relámpago confunde las estrellas
En un cielo que se llena de tintes rojos.

Ahora los niños de Siria,
Mañana los de cada lugar;
Ahora se doblan los árboles
Y el Sol no para de brillar.

Mientras río, un niño se parte en mil...
Sus pedazos riegan las montañas
Y los buitres se arman hasta los dientes,
Pero son aves negras sin corazón
Que aún sin poder volar causan mal.

¿Qué podemos hacer?
Sólo tu mano Señor puede aplacar
A esa bestia que los consume,
Y a ese odio que los carcome.

¿Para qué la vida?
¿Para qué existir?

El hombre es la maldad
Tiene gris el alma,
¿Será que alma tendrá?

Tiembla la tierra y está asustada;
La guerra se adorna con un disfraz,
La gente usa máscaras para respirar,
Y solo tengo las rodillas para doblar.

Mientras río, sé que un niño muere,
Un anciano busca un refugio
Y una madre improvisa un altar.

Raquel Rueda Bohórquez
06 04 17




miércoles, 5 de abril de 2017

JUEGO (20) (R)

JUEGO (20) (R)

En un juego de nubes dibujé tu estampa;
Eras el caballo brioso que se hincaba
Y en tu lomo subí contigo a la montaña.

Un gran árbol lleno de frutos dulces
Juntos divisamos, y entre los dos nos comimos
De a versos y tonadas.

Era un juego de amor entre sonrisas,
Me enviabas un poema, y dos te contestaba;
Me enviabas un verso, y en mi corazón te conjugaba.

Fui la reina en un juego de peones,
Y jamás trataste de hurgar donde no autoricé,
Pero se abrió la flor en el valle
Y contigo la tarde y el ocaso fueron.

Eran los días más hermosos
Porque entre el viento las caricias nos amaron,
Y pasó el riachuelo entre tus dedos
Y brilló mi estrella entre tus manos.

Raquel Rueda Bohórquez
05 04 17




SIN ESPINAS (21) (A)

SIN ESPINAS (21) (A)

¿Qué importa la muerte, si la vida continúa?
Nuestra madre nos acoge en su corazón,
Ahí nada será espinoso, todo será en flor,
Más el aroma del muerto apesta menos
Que la maldad del vivo.

Raquel Rueda Bohórquez
2 11 16



LA CABRITA (22) (A)

LA CABRITA (22) (A)

La cabrita parió un cabrito,
Que la mula le mató.

Balaba y balaba la cabrita
Hasta que hace poco,
Parió dos.

¡Y al fin, la tristeza
En júbilo se transformó!

Raquel Rueda Bohórquez
6 11 16  

martes, 4 de abril de 2017

MAGMA/A Rubén Darío (23)

MAGMA/A Rubén Darío (23)

Hay un pigmento en todo paisaje:
Es el ámbar que dibuja estrellas
Y en el ocaso entretiene doncellas
Junto al ermitaño y su oleaje.

Sin desecho voy a pensar en ti
Para ir directo al pergamino
Que en un trecho del camino
Escribió tu nombre para mí.

Errante lo he visto pasar
Entre la lumbre de un cirio
Que jugando a ser un lirio
Ondula su cabellera en un altar.

Y es el intento del bardo
Que escarba y escribe sin pensar,
Eso que al sonar tanto en la puerta
Un verso triste le hace recitar.

Y el color de las perlas de tus ojos
Me ha llevado hasta tu sombra,
Que en una plegaria me nombra,
Para ser una caña de hinojos.

Índigo el verso que transita en el mar
Llevando aprisa un romance de tocado.

¿Qué otro cuento te voy a inventar?
¿Si de tal color es su recado?

Es el magma de Dios que va,
Parte en dos el cielo para irte a llevar
Poemas escritos en las golondrinas,
Que van y vienen sobre la mar.

Raquel Rueda Bohórquez
Colombia
RNDA 3 3 17

Antología a Rubén Darío/Alfred Asís