viernes, 24 de marzo de 2017

¿Y DE LAS FLORES? (5)

¿Y DE LAS FLORES? (5)

Están bailando las flores del amor, 
las veo en variados tonos,
 pero me gustan las amarillas, las rojas, las moradas, 
le dicen al colibrí que la mañana está hermosa, 
y habrá chubasco al atardecer.

La melodía continúa 
 el pentagrama se cruza en el aire; 
las pepitas de agraz bordean la carretera 
y ahí estamos tú y yo.

Hay un verso en tus labios, 
un poema en tu lengua y una elegía en tus manos;
luego nos tocamos y el incendio quema la carne, 
el sol ayuda y creamos pequeños versos
 que se doblan entre las hojas secas 
y recomenzamos de nuevo una y otra vez.

Se están enamorando los lirios, 
se cultivan esperanzas en la mirada, 
y corremos juntos hacia el lugar del árbol frondoso, 
para juntarnos a versos 
y pegarnos la cara con sal de la vida, 
que brota con dulzura desde el interior.

Una ardilla se juega su mejor cariño, 
mordisquea con afán y luego corre y corre sin frenar
hasta una casita pintada en el aire, 
que más que hojas secas, parece un altar.

Y de nuevo las flores, 
las gamas de colores, 
el valle, tu boca y la mía,
 tu lengua y Dios.

Raquel Rueda Bohórquez
24 03 17

GAVIOTAS (6)

GAVIOTAS (6)

Está la mañana serena, las gaviotas se intrigan por lo que se mueve dentro de las olas, mi corazón busca la marea alta del tuyo para juntarnos, así como el Magdalena y el mar, y nada perturba más que las aves negras que desean robar la presa y las invita a seguir buscando en medio del oleaje un tanto de vida para continuar.

Mi corazón te quiere, ¡así de simple!, sin más arandelas que la brisa fresca que va y viene y nos respira versos de amor por dentro.

¿Qué haces?, imagino que esperar se calme la inquietud, que el azul intenso se llene de tus ojos y el afán termine al fin, en un abrazo de alas y plumas que se sueltan, de ojos que se ven sin mirarse y de almas acercándose al acantilado, sin estrellarse jamás...

Lo he visto todo, el intento, el afán, el miedo, la roca puesta, el ventarrón fuerte; lo he tocado todo, y se dañó la carne tierna, pero aún así, contigo me vuelvo lo que desees, nuestras alas se juntan, nuestros picos se enredan, y estamos cazándolos uno al otro, entre los mismos remolinos que agitan la corriente y enciende esa lámpara interior para que la pupila se crezca, y se abra el pecho en dos para que las olas nos toquen y consuelen.

Nada es imposible, somos tú y yo un dulce poema y así pasamos, riendo a medias, hablando a medias, pero cantando al son del viento la mejor canción.

Raquel Rueda Bohórquez
24 03 17


jueves, 23 de marzo de 2017

CUENTOS (7) (R)


CUENTOS (7) (R)

Si alguna vez te cuentan
Que fui una serpiente
¡No lo creas!,
Porque fue su veneno
Quien me hirió.

Y si acaso te dicen
Que robé un amor,
Recuérdales que nadie roba
Lo que jamás nos perteneció.

El amor es la gota de rocío
Que resbala por mis párpados
Y ahonda en mi boca su canción.

Si alguna vez te crees inocente,
Mírate bien, recuerda la voz de tu interior
Que brotó como la hiel
Y a otros maltrató.

La vida es un cohete en el cielo
Que pasa y lo parte en dos,
Más de nuevo la huella se ha borrado,
Y nadie cree que fue Dios.

Si alguna vez...

Raquel Rueda Bohórquez
25 03 17



miércoles, 22 de marzo de 2017

ERA/A mi madre (8) (A)

ERA/A mi madre (8) (A)

Era un sueño entre flores amarillas,
Que bailaban sones de guitarra
Y alas de mariposa...

Era una estación bajo la lluvia
De garzas blancas y gorriones azules.

Era un verso de pecas en los ojos
Con el cabello blanco y los labios violeta.

Era mi madre dormida en medio de un árbol
Con el rostro de mármol y un rosario en sus dedos.

Era la mañana dulce y el canto del mirlo en libertad,
La melodía que tanto le hacía soñar...

Era la música dulce en medio de tanto lago,
Y demasiado paisaje...

Raquel Rueda Bohórquez
22 03 17

martes, 21 de marzo de 2017

MADRE TIERRA (9)



MADRE TIERRA (9)

Tú que gritas y reclamas
En las hojas que caen y caen…

Eres la voz del ángel en la espesura,
La queja de la montaña y el árbol,
La cuna donde las perlas tienen vida.

Tú, joya invaluable
Que esgrimes tus flores
Y cantas aromas al valle:

¿Qué te hacen ahora?
Parece que lloraras,
Porque el tiempo malo se avecina
Y nada puedes contar a tu vecina
Que arrogante voltea la cara.

He visto morir la vida,
Ella se fabrica para mí,
Pero el hambre que no acusa
Me vuelve pobre hambriento de más.

¿Si no puedo comer oro,
Para qué lo esculco en la tierra?

Si no puedo tragar diamantes,
¿Porqué asesino por ellos?

¿En qué boca lloras
Y en qué ojos lagrimeas?

El valle ha dejado de estar
Y las bestias de a poco se van
A recitar sus versos al cielo.

Poesía, ¿para dónde vas?
¿Quién te agita por dentro?
Hasta donde las entrañas gritan
El mal ha llegado.

Una niña fue abusada
Y la sangre de tu sangre
Ha esculpido en tu falda
Una carita de luna,
Que parece muy asustada.

¿Por qué lloras?
¡Nadie escuchará tu llanto,
Porque también fuiste
Parte de su espada!

El bosque ha dejado de cantar
Y la brisa tiene alas rojas y doradas…

La ceniza cubre ahora
El féretro de mi madre amada.

Raquel Rueda Bohórquez
21 03 17
 RNDA

lunes, 20 de marzo de 2017

MI ESPEJO/A Kico (10) (A)

MI ESPEJO/A Kico (10) (A)

Mi espejo era una cama angosta;
Sus ojos retrataban la palidez de mudos días.

¡La pobre!, ¡cuánto soñó!, ¡cuánto amó!...
¿Será que alguna letra escribiría?

Pasaron todos, uno a uno,
Mi espejo recibió una que otra risa burlona.

Los imaginé luego, viéndolos en otra cama,
Y pensé: ¡qué va!, ¡ni más amplia, ni más fina!

¡En mi propio espejo se verán un día!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 19/15

viernes, 17 de marzo de 2017

SI UNA ORQUÍDEA (11)

SI UNA ORQUÍDEA (11)

¡Si en la teja más roja
Abriera ésta mañana
Con su pecho de grana
Y su corazón de oro!

¡Cuánto de ti!...
De esos días de abono,
De caminar entre hojas
Y buscar tierra morena,
Mojada con la lluvia del cielo.

Si una orquídea
En el balcón de mis tristezas
Apareciera con tu nombre
Vestida de belleza...

¡Oh amor mío!
Rondaría de nuevo el colibrí
Atesorando de tu miel
Y batiendo sus alas con frenesí.

¿Qué será de mí?
Cada vez que pienso en una flor,
Cada segundo que paso por un jardín
Y entre sus gajos un mirlo,

Pienso que la orquídea de mi corazón
Se ha descolgado del cielo;
Ha caído en un capullo
Para brotar luego
En otro poema para ti.

¡Si una orquídea
En medio del ruido de este día
Y la soledad de la noche...!

Raquel Rueda Bohórquez
17-3-16