viernes, 24 de marzo de 2017

GAVIOTAS (80)

GAVIOTAS (80)

Está la mañana serena, las gaviotas se intrigan por lo que se mueve dentro de las olas, mi corazón busca la marea alta del tuyo para juntarnos, así como el Magdalena y el mar, y nada perturba más que las aves negras que desean robar la presa y las invita a seguir buscando en medio del oleajeun tanto de vida para continuar volando...

Mi corazón te quiere, ¡así de simple!, sin más arandelas que la brisa fresca que va y viene y nos respira por dentro versos de amor.

¿Qué haces?, imagino que esperar que se calme la inquietud, que el azul intenso se llene de tus ojos y el afán termine al fin, en un abrazo de alas y plumas que se sueltan, de ojos que se ven sin mirarse y de almas acercándose al acantilado, sin estrellarse jamás...

Lo he visto todo, el intento, el afán, el miedo, la roca puesta, el ventarrón fuerte; lo he tocado todo, y se dañó la carne tierna, pero aun así, contigo me vuelvo lo que desees, nuestras alas se juntan, nuestros picos se enredan, y estamos cazándolos uno al otro, entre los mismos remolinos que agitan la corriente y enciende esa lámpara interior para que la pupila se crezca, y se abra el pecho en dos para que las olas nos toquen y consuelen.

Nada es imposible, somos tú y yo un dulce poema y así pasamos, riendo a medias, hablando a medias, pero cantando al son del viento la mejor canción.

Raquel Rueda Bohórquez

24 03 17


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