sábado, 20 de febrero de 2016

UN DÍA (18)

UN DÍA (18)

Una tarde,
Cualquier día…

En un amanecer,
O adivinando un ocaso
Te veré.

Seremos una
En medio de plumas
Movidas por el viento.

Ahí, mi amor;
Mi madre amada,
Juntaremos garras y picos.

Sabremos que fuimos valientes
Para cazarle a la vida
La fortuna de existir,
Y saber que sin Dios
No fuimos nada;

Pero con Él,
Nuestras alas
Estuvieron secas
Y recomenzamos
Ese vuelo
Que habíamos dejado pendiente...


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 17/16






DIOS MÍO (19)

DIOS MÍO (19)

Dios mío, gracias por éste segundo de vida; por este suspiro de amor, porque a pesar de todo, ha salido el sol sin variar su intensidad y su fuego, ya que habitas en él.

Es un ojo mágico que tienes colgado del cielo, a esa intensidad pido por la salud de los enfermos, en especial por una amiga que hace muchos años no veo, pero que ahora necesita de ti. Sea cual fuere el resultado, tú no equivocas nada, eres como un pastizal húmedo para las aves, una flor abierta para un colibrí.

¡Bendito éste día!, ¡maravilloso!, cuántas veces pueda cantar y sonreír, cuantas veces pueda llorar, que sea de amor, de inmenso amor por tu obra divina.

Como una cigarra al sol, amanecí para ti, dame tu mano, pasa por éste cuerpo cansado y herido y sentiré el calor de tu amor; contaré al mundo que eres tan real en las manos que me tocan y ayudan, que al despertar sólo habrá cánticos de amor para ti, agradecida ante tu favor de ver esos ojos míos en los de ellos, para renovar de mi corazón toda herida vieja, viviendo sólo por tu obra, cantando tus mensajes y escribiendo tu nombre, cada vez que la lluvia de mis ojos limpie a esas mis niñas, que se guardan en su fondo de cristal.

Eres tú amor de mis amores, mi mayor pasión para vivir, nada me enreda más que poder volar hacia la inmensidad, ¿pero hacemos un trato viejo amante?, devuélveme a la vida, entrégame ese regalo en salud otra vez, ¿lo harías?, pero si nada respondes, es porque me amas más de lo que puedo amarte, y tienes otra misión más grande para ésta carne que se vence aquí, pero se renueva, parece una hoja que inicia a brotar; has llovido de tu luz sobre mí, y espero a tu voluntad con la misma paciencia  y fervor con que viví cada día.

Mi nombre es Alba, es nuestro secreto.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, febrero 20/16

ALAS DE CRISTAL (20)

ALAS DE CRISTAL

Soñé que tenía alas al morir;
Eran sedas que al sol espejeaban,
Parecían... ¿qué diré?...

¿Cómo podré explicar lo que parecían?
Creo que parecían ese primer beso tuyo
Que se mordió en mi boca
Y me hizo volar y volar,
Hasta desvanecerme de amor.

Me creí cascada con plumas de cristal.
Me creí pájaro en extinción,
Ave del paraíso, quetzal de larga cola
Haciendo un nido en un tronco
Y escondiendo sus favores para Dios,
En esa cavidad parecida a un sepulcro
Y todo era de madera, tibio y cálido.

Anoche soñé con un pájaro ingrato
Que se fue y abandonó a sus polluelos
Y en eso desperté, ¿qué más soñé?...

Olvidé todo lo demás…
En mi pensamiento
Quedaron esas alas de cristal
Que morían al caer el sol
Pero si estaban extendidas
Se convertían en magia.

¿Han visto ese pequeño iris
Que se forma
En medio de una cortina de nieve?

¡Así!.., eran así, mis bonitas alas
Y toqué una de sus plumas.

Desperté para contarle al mundo
Que jamás he de morir.

La muerte no existe,
Es un sueño pequeño,
El mismo sueño de vivir…


Raquel Rueda Bohórquez Barranquilla, febrero 20/16 

BOSQUES MORIBUNDOS (21)

BOSQUES MORIBUNDOS (21)


De nuevo mi casa apesta
A bosque moribundo,
Y todos sabemos lo que sucede.

Quedan cenizas esparcidas por ahí;
Agonizamos con el pecho lleno
De ennegrecidas hojas
Que suspiran su aliento,
Y ahora mojan nuestros ojos de pesar.

Todos lo sabemos qué moriremos.
¿Cuándo entonces frenarán?

Necesitamos un terreno 2x1 metros.
¿Qué tanto abarcan, seres ambiciosos?

Frenen ya, ¡dejen de perseguir lo vano!
Ya que al matar al bosque y a sus ángeles,
El alma de mi madre morena estará disgustada,
Y el próximo invierno nos enteraremos.

Quienes deben luchar
Para proteger la naturaleza,
Pueden ser quienes estén encendiendo un cerillo...

Unos luchan y otros destruyen,
Nada será suficiente jamás.

El mundo es un cerco de cemento
Y continuará así,
Por los siglos de los siglos...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/16





MI MAGNATE (22)

MI MAGNATE (22)

Mi amor brilla más que un sol;
Tiene cejas de aparador
Y bigote doblado en las esquinas...

Es un Magnate con rico olor
Que baila con zapatos de charol.

¡Oh mi amor!... ¡mi amor!...
¿Te has escondido para mí hoy?

Pero te veré mañana temprano
De coqueto
Entre los verdes gajos de mi árbol,

Brindándome caricias
Y haciéndome sonrojar
Con tus delicias...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/16




viernes, 19 de febrero de 2016

ALBA (23)

El nombre de una mujer joven, 
es una mañana vestida de madrigales, 
si en su entorno brillan ojos y manantiales. 

¡Qué regrese!, ¡qué vuelva a la vida!, 
falta todavía recoger flores,
visitar comadres y dar abrazos. 

Falta ver el sol de mañana
y la luna de ésta noche. 

A una querida amiga 
pidiendo a Dios por su regreso.

ALBA (23)

El amor revolotea sobre los árboles pálidos,
Y el sol viste de hermosura toda mirada...

Alba camina por ahí,
Es una oda en la mañana;
Salió de su cuerpo,
Es un pájaro libre que canta y canta.

El amor hizo la corte a una flor
Y su traje es un espejo de sol.

El amor revolotea como un lirio blanco
Es una vela encendida bailando tango.

Alba suspira y camina lerdo,
Una herida tras otra tiembla en su cuerda,
Ella está muy temblorosa,
Parece gota de rocío sobre una hoja.

El amor son tus ojos verde esmeralda.
Se han tupido bosques de madreselvas
Y de una mano va su destino
Orando cual gorrión dentro de un pino.

El amor es un guijarro que duele fuerte,
Es una cometa abierta corriendo brisas…

Alba despertó ésta mañana…
¿En dónde estoy?
Perlas caen y se desgranan…

El amor es un copo de algodón en el cielo
Que llueve joyas para mojar el mundo.

Es una madre calmando penas
A un hijo en su lecho de moribundo.

De campanas y campanas
De batas blancas y plumas mojadas.

Alba sonrió luego, ¡qué divina aurora!
Fui al cielo y me regresaron.

¡Era verdad que existían rosas y calas!
Era cierto que mis viejos estaban
Con otras galas...

Ahí nada dolía,
Todo fueron sonrisas;
Todo, música de pájaros
Y sonido de alas.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, febrero 19/16

TEMBLAR (24)


TEMBLAR (24)

¿Quién no tiembla ante un día soleado?
¿Quién no se encoje ante la nieve?
¿Quién no suspira ante una luna roja?
¿Quién no extraña el beso primero?

Has sacudido el peso de mi alfombra
Y el cielo se colmó de grumos
Que fueron navidad en otra noche;
Y estrella azul en otro tiempo.

Tiemblo al recordar tus ojos negros...
Fue tu desdén de ese día en un retorno;
Creí en tu amor, como si el sol naciera
En cada verso asomado en las montañas.

Soy una hoja desnuda ante la brisa
Que de temblar y temblar se deshace;
Pero es más mi amor que tu indiferencia,
¡Y más mi dolor,
Ahora que te veo en otros brazos!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 19/16