viernes, 18 de septiembre de 2015

HOY [33]

HOY  L1R  [33]

Si los ojos se empeñan en llorar
y todos los recuerdos, se antojan de las primaveras,
caen gotas de rocío sobre las enredaderas
y el sol inunda de luz el espacio, frío y desierto…

Hoy, cuando mis manos parecen cansadas
y los otoños se empeñan en deshojar los robles
para desnudar flores de trajes violetas
que al vaivén de la brisa
caen despaciosas…

Es aquí, cuando recuerdo de tu mirada el brillo,
el roce de tus manos tan ajenas y tan mías,
tu boca perdida en otro lecho sin mi abrigo
y otro vientre que se llenó de vida.

Amante niño, ¡amor mío!…
El tiempo del dolor pasó, y con él se llevó todo lo amado,
un árbol muere cada día, para esconder nuestros despojos,
y entre las cenizas de un amor, que fue encendida llama,
se quedó el tuyo para siempre.

En el empeño de la lluvia sobre las azaleas,
torna a mis ojos de nuevo melancolía
que hace nido entre mi pecho,
para agitar el alma de las rosas.

Creo que tejeré otro nido cerca de la montaña,
donde la cascada cantora me anime una vez más,
y con mi trino escucharás un bolero
donde danzaré con la brisa que me toque.

Se deshojan las flores y enmudezco;
el colibrí se aleja de mis pétalos…
Un aleteo leve me sorprende,
y entre mi corazón, se queda un beso.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 13/13  



NOTA x

De nuevo algo sucede en mi blog, hay un usurpador, debo estar cambiando mi clave, ahora salió la imagen azul, cuando eso ya había cambiado, ¿cómo hago para comunicarme con la gente que es?...

Hace unos días aparecían una fila de vagabundos con botas en el bosque, ahora un gato de ojos tan enormes que me asusté, cero y van dos y siempre dejo una nota cuando sucede, hoy se me pasó por pensar en los huevos del pollo de misia Escopeta.


Doña Pacha



jueves, 17 de septiembre de 2015

MEDIO METRO/A Eloy Otero [34]

MEDIO METRO/A Eloy Otero [34]

Cierto día me dijo en broma:
Amiga mía, no sé qué hacer,
Lo tengo como de un metro.

Al principio me sonrojé,
Luego me acostumbré a sus bromas
¡Qué verdes bromas!...

¿Tantos centímetros?
¿Qué harás con eso tan largo?
Deberías ir a un doctor.

Pero él insistía en su largor.
¡Ay Dios Eloy! ¡no seas verde!
Y di clic a mi página de entrada.

Luego regresó:
¿Me perdonas dama?

¡Claro que sí! /le respondí

De qué tanto hablabas,
¿Que me enojé?

¡Ah ya!
Si lo repites,
No te hablaré más.

Pero no hubo tiempo,
El tiempo se lo llevó a él.

¿Cuál era su medida?

A esta hora del cuento,
Creo que lo olvidé.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 17/15


miércoles, 16 de septiembre de 2015

OTOÑOS/A Rubén Darío [35]

OTOÑOS/A Rubén Darío [35]

¿Quién hace preguntas a los otoños?
¿Sobre Rubén Darío, El viejo Dandy,
la cucha de las empanadas,
la viejita vendedora de matas
en tarros de Klim sembradas?

¿Quién le pregunta al otoño,
por éstos poetas?

Pasaron como las hojas secas.
Se juntaron en la base de un álamo
y la corriente áspera de sus vidas
se los llevó, ¡con tantas penas,
que no hubo espacio para sus alegrías.

Quisiera preguntar a mi otoño:
¿Qué prisa llevas?
¿Por qué ahora?
¡Me gustaban tanto las primaveras!

Apetecía de caricias como los pájaros,
amaba mucho más que más, /que casi me dolía.

Pero ahora, otoño es una cabellera blanca,
no tengo tiempo para el amor,
porque me enamoré de un fresco lirio
que habita lejos de mi valle.

Pero se va,
se aleja un paso de su huella.

Bailadoras mariposas,
besan lo reseco de mi boca,
y la miel escasa,
como los días que me esperan,
me apartan, poco a poco,
entre veranos intensos 
y  muertas flores sin perfume,
que se juntan también con ellas
en el rincón más dulce de un lago,
besadas por caracolas y payasitos sin risa
que navegan mares y ríos profundos;

sin saber,
que en un rato,
¡no existirán siquiera!...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 16/15

Participación próxima antología Alfred Asís 


TUS OJOS [36]

TUS OJOS  [36]

Se ha perdido esa luz
Que navegaba en los míos,
Siendo centellas de fuego
Que encendían la carne.

Tus negros ojos,
¿A quién contemplan ahora?
Tan efímero fue tu mirar
Cual rayo en un estero.

Brizna entre ramas secas
Danzando entre mujeres
Donde mi ausencia brillaba.

¿Qué ha sido de tus ojos?
¿Que guitarra tocan ahora?
¿En qué paisaje se entretienen?

Tan solo de pensar
Que en ellos iluminaba mi estrella,
Perlas de mar saltan
Y mis penas con ellas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 16/15





ANACONDA [37]

ANACONDA [37]

Soñé con una gran anaconda que esperaba a su presa, estaba tranquila, movía sus fauces como preparándose para devorarme, ¡soy tan pequeña! lo único que no podría tragar sería mi alma, porque se creció en ese pastizal.

Luego, quise salir de nuevo y no estaba, sentí mucho miedo, pues lo incierto de la noche nos hace cobijar los pies, ¿en dónde estás?, pero no respondió, una inquietud nueva, boca seca, mucha sed...

Rayos penetraron un resquicio mínimo, la oscuridad tornó en dorado, mis ojos enceguecieron ante su fulgor, más en un rato, parecían danzar las ramas en mi árbol, cuando sentí un suspiro suyo cantando en un pequeño gajo. ¡Mi amor!, ¡mi dulce amor ha retornado!

Pico amarillo, patitas de oro, el mirlo regresó y con él mi corazón dio un vuelco, la vida parecía tener sentido, se esfumó la tristeza de ayer por ese mismo resquicio, y me senté a escuchar una balada hermosa, sobre la misma roca del día a día...

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, sept 16/15




lunes, 14 de septiembre de 2015

PASABA POR AQUÍ [38]

PASABA POR AQUÍ [38]

Pasaba por aquí, así como al descuido, y pensé éstas tontas palabras:
Creí que las estrellas estaban en el cielo, pero desde que te conocí, en la oscuridad de los tuyos fueron halladas...

¿Qué será el amor?, entre más lejos, más cerca te siento, pero cuando estamos por tocarnos, una realidad nos separa.

Cierro los ojos y te veo, suspiro y te atraigo, pienso en ti, y enseguida llegas, pareces colibrí detrás de las flores, ¿pero te atraen también las flores que se vencen en su última primavera?

¡Qué tonta soy!, ¿quién me amará más que yo?, me veo al espejo y quiero aparecer 18 años más joven, tan solo para acercarme a la belleza de la juventud, muerdo mi boca y no es tan llena, abro mis ojos y no son tan grandes, ¿cuántas arrugas tallan senderos en mi carne?

Entonces, decido rejuvenecer para ti, tengo la lozanía de un durazno fresco, la tersura de una rosa recién abierta, y el perfume de todos mis poemas...

¿Me crees ahora que te quiero?

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, septiembre 14/15