Bienvenidos a mi blog, una experiencia de sanación, proyectándonos hacia el planeta verde, y el respeto que debemos al derecho de existir de los seres que nos acompañan en éste corto viaje por la vida. Gracias por ser parte de mi pequeña historia REGISTRADO DNDA REGISTRO AUTOR COLOMBIA
lunes, 15 de junio de 2015
SACHA [18]
SACHA [28]
Por aquello de tener un perro,
un ángel tropezó con mis ojos,
algo así como mi buena suerte,
un trébol de 4 hojas
que aparece en su propio ocaso.
Por esas cosas de buscar compañía,
/decimos, que para nuestros hijos,
en tiempo de brisas fuertes, huracanadas,
ahí llegaron mis Beagle,
como una fuente cristalina
para mi vida.
¡Vamos!, ve por el balón y regresa…
Más era la gracia de su mirar,
esa profundidad la que invitaba,
un deseo de acariciar y consentir
siendo nosotros los amados.
No había vereda más ansiada
que nuestros brazos,
llegaste junto a todos,
tú mirar de ángel,
tu niña dulce y paciente
que siempre esperabas mansamente
un amor que ya prodigabas,
como miel pura
en tu ámbar guardada.
¡Y se creció el amor!
¡Se multiplicó,
como trigo dorado en
el bosque!
En mis gruñidos les decía: ¡te amo!
Poniendo un límite a sus travesuras,
que se fueron en otros brazos,
quedando el huerto de su amor vacío.
¡Cuánto te amo!
Mis juguetones cariños,
enseñando siempre la tarea de amar,
profesores ángeles,
¿cuándo os verán?
Me hice un ovilllo para amarlos,
lana pura se tejió en mi carne,
y fueron pequeños ladridos,
mis juguetones, mi motivo,
y ver sus ojos verdes,
mi consuelo.
Aprendieron a reconocerte,
tu olor era perseguido
como el viento,
carcajadas, sonrisas miles,
correteando en tu vereda pequeña,
nuestro amado nido y refugio,
a tanto que vimos y escuchamos.
Se fueron todos, y me quedé contigo,
¿qué sería de sus caminos?
Mi amiga anciana había marchado,
era mi última compañía,
con quien también peleaba,
y robó un pedazo de mi lengua,
en medio de gritos y algarabías.
Ahora, me siento liviana,
pero hay un jadeo de tormento,
¿qué hago entre tus brazos?,
¿hacia dónde se eleva mi pequeña cometa?
¿Por qué lloras?
Con suavidad escucho tu oración,
es que me llama el cielo y no lo sabía,
se hiela una quebrada
que corría dentro de mí,
huelo de tu viejo camisón…
¡Te quiero!
Cierras mis ojos y mi boca,
pero allá te guardaré un espacio,
habrá cañadas y bosques para correr,
lirios blancos y amapolas rojas
esperando por ti.
Jamás nos separaremos otra vez,
es la promesa de mi gran amor.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 15/15
domingo, 14 de junio de 2015
PENSANDO EN SACHA [29]

Sacha
Domingo,
14 de junio de 2015
PENSANDO
EN SACHA [29]
Mi Sacha se fue al cielo de los perritos, no puedo lanzar su cuerpo por ahí como si fuera basura, ella ocupó un lugar especial en mi vida y en mi corazón, y así con esa nobleza única, se despidió en medio de una oración. 11 am, QEPD, dije que debo tener un espacio en el cielo de los perritos, me sentiría bien en medio de ellos. Una loca soñadora.
Y
cae la lluvia sobre las rosas secas,
se
abre un portal y se cierra otro,
danzan
unas hojas y brotan nuevas,
¿qué
será ésta tan raro de vivir?
Me
gustaría saber
qué
hay detrás de esa gran puerta
que
ilumina, o que oscurece el pensamiento.
¿Qué
sucede?,
pareciera
que los animales entienden nuestros mensajes
y
se despiden,
como
si dijeran en ese último instante:
¿Qué
te preocupa?, también te irás como yo.
¿Habrá
retorno?, y una flor que abre,
responde
con su aroma,
las
gotas que saben a mar,
nos
hablan de una profundidad
que
no para de brotar manantiales
en
nuestro interior.
Y
continuamos soñando amores,
seguimos
disfrazando sonrisas
en
ésta mueca existencia
tan
llena de matices y colores...
Raquel
Rueda Bohórquez
Barranquilla,
14-06-15
ESA NIÑA [30]
ESA NIÑA [30]
Nada
será tan poderoso que no podamos resistirlo, cierta vez una niña se emocionó
porque tenía cáncer, ¿cómo es eso de alegrarse por algo así?, y ella dijo que
vivía sumida en profunda soledad, y su tristeza era tal, que ésta noticia era
como un milagro, no lloró, pero cuando fue a la clínica y vio esos rostros
angustiados con sus cabezas rapadas, pensó en lo bonita que se vería con uno de
ellos, ¡son tan bonitos!, /pensaba la niña, diré a mami que me compre de todos
los colores y que combinen con lo blanco de mi rostro.
Por
esas cosas de la vida, nos vimos a los ojos, tenía ese "algo" que se
parecía a mí, ¿pero quién era yo?, una tonta soñadora, una vieja idiota que no
sabía agradecer, y me di cuenta que era rica, Él me regaló una segunda
oportunidad, y como la niña, pensé que estar en ésta situación, nos acercaba
más a la verdad de la existencia y debía estar feliz, tanto o más que ella.
De
nuevo, en la misma silla de muchos días, viendo rostros nuevos y caras
angustiadas, pero, ¿la niña?, /pregunté a quien estaba a mi lado, sus ojos
respondieron, y no pregunté más, ella era un ángel que sonaba a lluvia sobre
mis rosas blancas.
¡Tan
hermosa!, hoy tiene alas doradas, y mañana se vestirá de azul, ésta es la
gracia de no existir, porque es en la ausencia, cuando más nos verán.
Raquel
Rueda Bohórquez
Barranquilla,
14-06-15
sábado, 13 de junio de 2015
A TUS OJOS [31]
A
TUS OJOS [31]
Quise
grabar tu mirada en la mía,
esmeraldas
de mi bosque sombrío
lunas
y quimeras pasando por el río.
Confié
mi esperanza a un nuevo día
pero
se rieron de mí cuando de ellos reía,
creyeron
que era cenizas al viento,
no
vieron mi brizna encendida
que
fomentó una hoguera
entre
tus brazos de mentiras
y
tus palabras traicioneras.
Otra
vez caí,
pero
de nuevo alzo mis brazos,
se
han crecido mis alas
¿perdiz
o gorrión?,
¿qué
seré al fin?
Un
pájaro perdido en la oscuridad
buscando
su estrella,
pero
ya estaba ella
fundida
en mí
como
tus ojos
en
los míos.
Raquel
Rueda Bohórquez
Barranquilla,
junio 13/15
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