sábado, 16 de febrero de 2013

¿HOLA? [33]

¿HOLA? [33]


¿En dónde estás amor?,
ya casi no te veo, las nalgas me duelen de esperar.
Mira que me aqueja tu olvido,
creo que debes a mi hermana eliminar,
he sentido un poco de celos
mejor quédate en mi alar.



Pasan los días... ¿van 2?
y dices que vas a trabajar,
pero aquí estoy,

esperando caricias de espumas
y besos salobres de mar.


Regresa, extraño el moreno de tu piel
me hace falta tu risa, tu mirada,
saber que respondes

aunque no te diga nada
y extraña sea para tu sentir.


Pero aquí estoy cada día
añorando  esos ojos tuyos
donde la noche está celosa,
pues el brillo de un lucero te quiere robar.



Ven, no quiero amanecer esperándote
busco tal vez lo poco amado como yo,
pueda que no seas tú, ¿o sí?
lo que sea, me dejo llevar por el tiempo
éste duro tiempo de no saberte mío
y éstos duros momentos


de saberme sin ti.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 16/13


BÉSAME [34]

BÉSAME [34]


Asáltame con un beso
que sea eternidad,
que estén las olas presentes
sin más testigo que las gaviotas
sin más chismosos que las caracolas

que perezosas besan el mar. 


Tómame, y deja dentro de mí tu aliento
eres un largo trago de vino seco,
uva madura que sabe de tiempos
que conoce de atajos en el camino
para donarse al placer de una caricia.



Abrígame con un beso,
que sean tus alas mi consuelo en fríos días,
la tibieza de tu amor en plácido aposento,

ahí  brotarán las perlas de mi corazón

y nos llenarán de cánticos,

para nuestro contento.


Elévame contigo hacia un frondoso pino,
allí será la selva mi amiga
y yo seré tuya para siempre,
componiendo madrigales en tu boca
y versos de amor en  tu vientre.



Conjúgame de nuevo en tus labios,
quiero ser  verbo entre tu piel
para convertirme en lo más amado.



Ser gaviota o paloma,
cortesana de tus labios
hasta ser uno los dos.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 16/13


viernes, 15 de febrero de 2013

FLOR DE LOTO 4 [35]

FLOR DE LOTO 4 [35]


Brillo de colores mágico
luciérnaga que estalla en sus noches,
verdes, nacarados, rojos...
Una estrella que parece herir
pero ante tal magia y belleza
doblo las rodillas antes de dormir.



Aquí estoy de nuevo,
abro mis pétalos al sol naciente,
a la  madrugada de un beso de colibrí,
a la rubia cabellera del sol sobre mi pantano 
y levanto el rostro airosa, expando mis perfumes,
atraigo al amante  de verdes alas
entregándole de mi corazón

toda su miel y dulzura.


Mi tiempo es ya, amado mío,
entrego todo el oro interior para que me penetres,
me derrengo en amores para consentirte y ser tuya.



Mía es la madrugada,
los cantores que pasan veloces,
mío es el amor de la luna con su plateado rostro,
mías todas las voces que se estrellan conmigo
como un zumbido de abejas de mi néctar ansiosas.


He perdido la timidez,
los inviernos se han vuelto otoños,
y en el verano de mi existencia,

un tono violeta aparece.

¡Qué flor más dulce!
¡Qué hojas tan verdes!


Me vuelvo pálida ante tu amor,
enciendes mi piel con la tuya,

voy en búsqueda de tu oasis
son mansas tus aguas,
doblo el cuello ante tus labios
y me dejo llevar por la suave brisa.


Descubro que nada soy,
todo lo mío es tuyo,

nos conjugamos

para ser un loto feliz
si pasas por mi lado.


Una blanca mariposa
besa mi rostro,

luego desaparece,
así, como ha llegado.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 15/13






NO BASTA [36]

NO BASTA [36] 


No basta que piense en ti,
busco cada día una musa
y para desgracia tuya,
te tocó ser mi poema.



¿En dónde estás amor mío?
Nuevo asombro eres para mí
esa escalera que no termino,
donde los sueños

cada día están más lejanos.


Me entretengo esperando tu regreso
las flores se regalan a su antojo,
más sólo deseo una mirada de tus ojos.



Se ha vuelto dorado mi amor
pelea conmigo ante tu ausencia,
abrazada de la brisa pasajera
confiada en las gotas de rocío
que caen como perlas,

sobre las azaleas.


Es hermoso creer que tú
llenas mi vida de fantasías,
de ilusiones que van de mi mano
como el sutil abrazo del tiempo


y el correr de éste día.


Y al escuchar una melodía,
cierro los ojos para imaginar una danza contigo;
se quiebra mi cintura añeja entre tu talle,
abro mis labios para pegarme de los tuyos.



Y como abeja en su panal me nutro de ti,
vuelvo mi vista atrás por si vienes,
dejo entreabierta la puerta de mi corazón
para que sigas.




Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 15/13






COMO LAS OLAS [37]

COMO LAS OLAS [37]

Así como las olas se va el amor
renovado al segundo,
se multiplica.

Como una flor en verano son tus brazos
tus ojos, estrellas en la noche.

Como un lirio son tus candores,
Ardientes, deslumbrantes.

Una copa de vino en tu boca,
es exquisita dulzura.

En tus pechos dos flores
se desnudarán conmigo.

Y en mi vientre,
eres el oasis
donde morirán los miedos.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla febrero 15/13

MIEDOS [38]

MIEDOS [38]


Tengo miedo de lo que no conozco
de las sombras oscuras,
de los sueños con serpientes.



Pero más miedo me dan las estrellas
y aquello que se desprende del cielo
sin  aviso previo.



Un miedo extraño cada segundo
donde al creerme segura,
una llamarada baja,


parece una centella,
y deja en el vientre de mi madre
una herida abierta.


Me acojo al incierto destino,
él es mi seguridad,
no se esconde ni reclama, me persigue;
y baja conmigo a la fosa,
ahí tal vez llegará una rosa
con olor a eternidad.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 15/13

NO DIGAN [39]

NO DIGAN [39]

 ¿Dirán que no estuve?,
Vine con el corazón en la mano,
entregué una misión  a todos
pero no lo comprendieron.

Dejé una rosa en verano, un lirio en invierno;
mostré la blanca espuma que bajaba de los cerros,
entregué un cantor en cada ventana,
una madre para que amaran.

No digan que no estuve aquí
cuando tus pechos hurtaron,
un consuelo entregué en tus manos,
y con un hilo de seda mágico
te volvieron a la vida.

Advertí que estaría sobre ti,
te robé el lirio más amado,
un tiempo adicional cada segundo
para que plantaras en el rosal asignado.

Fue vano mi sufrir
lo tuyo, una sonrisa pasajera,
¡no olvides que lo advertí!

Si la ves volar hacia otro espacio
más plácido y lisonjero,
sabrás que pasé por aquí
disfrazado de colibrí.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, febrero 15/13