domingo, 5 de octubre de 2014

ZAPATOCA ES UN POEMA


Zapatoca SS Colombia

ZAPATOCA ES UN POEMA
Este óleo no necesita un poema porque él mismo lo es
Los tejados hechos de tierra roja son versos al sol
Y las montañas cubiertas de blancos cabellos
Son las ancianas que antes veían con miedo
Tras puertas partidas en dos.
Así es el cielo de mi tierra
Complacido estuvo el Creador
Lanzando pinturas frescas
Para que feliz estuviera de nuevo
Contemplando su magia
Entre sonidos de cañas al viento
Y perdices escondidas en su propio arrebol.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla octubre 5/14

QUIERO IR


Zapatoca SS. Colombia

QUIERO IR
Quiero ir tras las aves del bosque,
donde el tiempo regala flores de colores
Y adorna el paisaje de lindos matices.
Quiero ir... donde el mar hace reír a las aves
Y el cielo es una poesía para un parpadeo
Cantando versos de amor entre pálidas hojas.
Abrir el pico para un blues
Parda gacela, rojo caballo
Gris paloma diciendo: te quiero.
Caminar entre rocas y escoger las más lindas
Un altar arriba de la montaña, abrazados
¿En el pensamiento podríamos parir hijos?
Serían estrellas pasando casi por el sol
Hojas cayendo en nuestro rincón
Encendida como amapola viéndote.
Iluminan tus ojos,
¿Te escondo en mis versos?
Sí amor, te atrapo en un ciclo de tiempo
Para que seas mío tan solo soñando
En éste teatro bonito de la vida,
Donde al fin seremos actores
De nuestra propia comedia.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 5/14

sábado, 4 de octubre de 2014

EL DEPREDADOR

EL DEPREDADOR

El abusador tiene cara de tío, de padre, de abuelo, de amigo de mis amigos, de amigo del amigo, de primo, su rostro se esconde en una sonrisa y una lisonja dulce en sus dedos .

Hace monerías para que rías a carcajadas y te llama, te ofrece el regalo que nunca tuviste, aprovecha tu hambre y tu soledad  para llegar y manosear hasta tu corazón, y puede sorprenderte con una mano violenta o una daga llena de tu propia sangre.

Busca la soledad de todos y tú no lo imaginas, puede tomarte en sus piernas delante de los tuyos, y gritar para que no te muevas, ve en tu miedo su fuerza y de ella se aprovecha y nadie sospecha que bajo tu falda un demonio unicornio te hiere y lastima. 

Amenaza con su mirada que despide chispas de candela en la oscuridad, y ese dragón  te perseguirá por siempre, sentirás que estás podrida, pero no pudo tocar lo mejor de ti: tu alma.

Te mira con desprecio al terminar su obra, te amenza con rabia, sientes miedo a los recuerdos y temor a la oscuridad, ¿es el diablo?, ¡síiii, el diablo convive conmigo! se ha quedado en lo frágil de la mirada, pero voy al espejo para que huya, le muestro el crucifijo en mi pared y tiene alas de vampiro, pero descubrí que los vampiros son amantes de la miel, les agrada besar a las flores y vomitar lejos, para que otros beban de su elixir y sobrevivan.

Se disfraza de mujer, no tan santas acarician a tu bebé, no tan dulces son algunas a quienes entregamos la tarea de cuidar, mientras vamos por el mundo buscando dinero que finalmente no fue menester, había otro desde siempre elegido para la tarea, y la madre se perdió de la belleza, del placer de ver a sus flores abrir  la mirada al sol.

Su castigo es la señal de la cruz, es la rodilla doblada y un foso oscuro, su propia cárcel que lo encadena,  que será luz en el instante de renacer en un lirio blanco en el bosque, cualquier bosque con otra mente y otros pétalos que borren el ayer. 

Se escudará en Dios, pero su mirada lo penetró  como su propia espada  a un inocente, y no se podrá esconder del castigo, de su conciencia acusadora, balanza sin igual que lo perseguirá como gato a una paloma por entre el mismo bosque oscuro de su propia mente. 

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 4/14

viernes, 3 de octubre de 2014

POR AHÍ

POR AHÍ
Lo has dicho: por ahí empieza
Cuando mueren una a una
Se inicia una resurrección en el árbol
Y quien muere sólo alimenta su alma.
Un gorjeo se repite: ¡Te quiero!
Y responde el gorrión anidando en su rincón:
¡Yo también!...
¡Dices todo tan bello!
Pero sé que tienes tus propios afanes
Un reflejo de tristeza advierto
Y el tronco fuerte tiene sus desvelos.
¿Ves hacia la estrella del norte?
¿Adivinas mi amor el más brillante lucero?
¡No estés triste!, porque también lo siento
No te afanen cuántas hojas caigan,
Detrás de ellas vienen otras esmeraldas
A refrescar el huerto.
¿Qué te digo hoy?
Caminamos con los mismos pasos
Estamos cansados pero continuamos
Nos sentimos perseguidos pero el sol no se cansa
Y abonamos tan solo con una réplica de luz que no es nuestra
Al caminar con una amiga inseparable
Que al parecer huella, es el alma
La fiel compañera que nunca te engaña.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 3/14

¡¡CABRONES!!

¡¡CABRONES!!

¡Apártate angustia!, 
aléjate de mi corazón. 
Que huyan despavoridos 
los que sin razón nos acosan, 
doblen la rodilla y el cuello, 
porque en un instante 
se ocultará el sol.
¡Corran viejos vagabundos!, 
apestan sus bocas 
y la hediondez de sus manos me persigue, 
pero ahora, ¿cuál es la carrera que llevo?

Él se fue en medio de pesares 
y me quedé aquí sobre una loma, 
tratando de volar más alto.
Escucho sones que vienen 
son las brisas calientes de octubre 
y mi país siempre vive en primavera, 
aunque estén los ojos como púrpura de llorar, 
y el sudor parezcan lágrimas sin destino.
¡Corre huevón!, 
¡apúrate cabrón!
Mi boca quiere apestar 
porque tengo mucho calor, 
y el recuerdo vaga conmigo 
es una espada que hiere y lastima.
Pero ahora, 
tengo un segundo para pedir perdón: 
¡Perdóname Señor! 
Soy una obra perfecta tuya, 
pero mi cerebro es el castigo 
que me hace pecar 
y mi boca viperina 
es un veneno 
que de a poco me aniquila.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre  3/14

NO HAY FRÍO


Peter Fiore

NO HAY FRÍO
Cuando tenemos fe no hay frío
Pero a veces se vuelve débil
Tal es la condición humana
Que cambiantes como la espuma
Ahora somos globo,
Al segundo nos esfumamos.
La nieve oculta un favor en su corazón
Como una coraza resguarda al afligido,
Y en un mañana cuando todo se haya ido
El manantial descubrirá lo de adentro.
El cóndor trabaja con sus espadas
Sus alas son un día de suerte
Y la corriente se escuda
En lo tenaz de su mirada.
No hay frío cuando ti pienso
Descargo la maleta angustia
Sobre tu fuente cristalina mis ojos
Y tu niña llega acusando recibo
Trinando tan solo en un gajo seco
O volando sobre una rosa
Con elegante vestido.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 3/14


AHÍ ESTÁS

Sipos Zoltán

AHÍ ESTÁS
Vi al sol de frente
En mi boca ardió
Fui candil apagado ayer
Hoy se derrite en ti mi piel.
Enciende mi corazón tu amor
Y como el mar espera sus aguas
Anhelo de ti el beso del amanecer.
No hay temor pero hay una llaga
Hiel y río candente
Aromas a primavera
Cuando en ti mi mente.
Pero ahí estás...
¿Cuál es mi temor?
No hay angustia a un depredador
Pero la hay...
Y no comprendo entonces.
Inicio a correr y él me persigue
Mi amor, mi divino sol
¿Eres tú el alma del Creador
O tan solo un resplandor de su amor?
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 3/14