domingo, 29 de julio de 2012

EN MI BALCÒN


Pense que nenhum mal é suficientemento grande ou forte pra acabar com você. Você é um Ser imortal. Muita coisa vai deixar de existir, o planeta Terra pode acabar, o Sistema Solar pode acabar, mas você não acaba. Não fique pensando como se tivesse só esta vida para viver. Você teve e terá muitas outras. Não se prenda a estes problemas que são daqui. Os problemas passam, você fica.

Calunga

EN LA RIVERA

EN LA RIVERA

En la rivera del río estaba el potro
sus ancas de brillo intenso rojo fuego
sus ojos como los diamantes pulidos
sus labios mi eterno relinchido lleno de amor.

Los verdes prados lo esperaban
el canto del mirlo negro, la calandria...
el ruiseñor mañanero su pico asomaba
y sobre sus blancas patas...
todo el fuego de mi alma.

Allá está mi potro altanero...
de traje escarlata vestido...
sus ancas invitan mis sueños
su boca un candente mordizco...

Ya casi que llego al risco desde donde lo diviso
¡relincha mi amado potro...!
¡que de tu pasión me inflamo!
ya casi revienta el sol y me vuelvo precipicio
que se desboca en tus ojos
se desperdicia en tu vicio.

Ya pronto rodé a su lado...
¡qué resoplidos tan fuertes!
¡qué ojos como luceros
que desde el cielo parecieran haber bajado!
¡qué lengua, qué desperdicio!

Pero relincho de nuevo... lanzo soberbio resoplido
él levanta sus fuertes patas
y la luna se vuelve plata, cuando el vendaval impaciente
cobija todo mi nido.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 17/12

¿EN DÒNDE NACE EL ARCO IRIS?


Um caminho com o coração

"À medida que deixamos que o mundo nos toque profundamente,
reconhecemos que, assim como existe a dor da nossa vida,
também existe a dor na vida de todos os outros.
Esse é o nascer da sábia compreensão.
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UNA HISTORIA DE AMOR


A felicidade é um jeito de viver, é uma postura de vida, é uma maneira de estar agradecido a tudo, não somente ao sol mas também à lua, não somente a quem lhe estende a mão, mas também a quem o abandona, pois certamente nesse abandono existe a possibilidade de descobrir a força que existe dentro de você.

Roberto Shinyashiki

EN MI TIERRA

EN MI TIERRA/A Zapatoca.

Aquí en mi tierra rojiza y reseca
donde el Chicamocha hoy es otro cuento...

Aquí donde el campesino sueña y labra
donde se siembra cebolla, maíz, cilantro
donde se cultiva la vid de candorosos ojos...
ricos duraznos...

En mi tierra donde vivir es placer...
donde amar se convierte en tortura
y las viejitas se asoman a ver si alguien salió con el cura...

Aquí en mi tierra, que huele a vereda...
a flores del campo día a día...

Mi Zapatoca con huertos olvidados
donde los ricos se van a vivir buena vida
sin olvidar a los viejos en el mejor asilo del mundo.

Mi tierra, como te añoro...
pedazo de corazón donde quedó una huella
la de mi familia labriega, que abrieron a pico los cerros
y volaron como palomas, y lloraron como niños...

Allí, donde las hormigas culonas tienen sabor a maní...
y llenan barrigas hambrientas...
donde hoy... tal vez sea incierto caminar...
no sé... hace tanto que no observo tus rojizas tejas...

Mañana... viajaré por tus cerros de nuevo...
donde añoro un descanso viendo abrir una orquídea
y abrazada de los recuerdos, en el viejo camposanto.

Qué tierra, qué belleza de amor regalado...
Qué paciencia de labriegos humildes...
Qué dulzura de ojos de ancianos
que a punta de caldos de virgen salados
entibian sus panzas que aún tienen hambre.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 17/12

YAYITA/La ardilla

YAYITA/La ardilla

POETAS DE LA CALLE

POETAS DE LA CALLE

Quién es el poeta que se sienta todos los días
en la esquina; que tiene el rostro lleno de penas
el que se bebe a sorbos la vida,
que grita al sol ebrio que la luna es su novia
y que el sol su enemigo que lo hiere...

Ese poeta loco, lleno de rabias internas
que se roba los milagros de cada día
los harapos que huelen a pobreza
los ojos que no tienen lágrimas, pues se secaron.

En dónde está ese viejo de medías raídas
de zapatos rotos que no son su talla,
arañados los brazos, enjutas las piernas
que se come a pedazos las paredes de la iglesia.

A quién le importa el poeta de la calle...
tal vez todos lo somos, unos don nadie...
aquél que escribe hermosos versos que nadie lee
que muere silencioso con un lápiz en sus manos,
y una oración en sus labios.

Ya lo detallé... hablé con él y me contó de sus miserias
me dijo, que se volvió poeta desde que conoció la vida,
que estaba mejor ahí, viviendo de fantasías,
diciendo que las rosas eran sus amantes
que pasaban oliendo sus flores, sobre la lápida de su cuerpo
para pensar que existía, aún sabiendo que estaba muerto.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 17/12