Bienvenidos a mi blog, una experiencia de sanación, proyectándonos hacia el planeta verde, y el respeto que debemos al derecho de existir de los seres que nos acompañan en éste corto viaje por la vida. Gracias por ser parte de mi pequeña historia REGISTRADO DNDA REGISTRO AUTOR COLOMBIA
martes, 22 de mayo de 2012
DETRÁS DE TI
DETRÁS DE TI
Aquí sobre el mismo espacio vagamos…
Sólo momias somos y el camino es extenso,
Ya ni mi sombra se divisa… a lo lejos observo la tuya
Mientras el desierto es la rama que cobija nuestra ausencia de amores.
Ven a batir tus alas a mi lado… no te alejes fronda mía, consuelo de mis ojos…
Ya mis ramas se han quebrado ni un ave pasajera hará nido en ellas;
Has formado un arco con tus brazos y tus piernas son mi enredadera…
Déjame que te alcance amado mío la planicie espera…
A lo lejos advierto que a éste paso sola quedaré
Nadie derribará ésta sombra que teme pensar
Y me encamino hacia tu todo y nada…
Y te encuentro con tus ramas platinadas;
Como éstos cabellos míos que temen envejecer más,
Y trato de correr a tu lado… pero mis raíces se aferran
Y gimo y lloro mientras los nubarrones grises huyen
Sin un riego de sus ojos, ni un beso de tu boca sobre mi enramada.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 20/12
ME VOY CON LUCÍA
ME VOY CON LUCÍA
Sólo les diré que mañana marcharé...
tal vez nadie lo crea pero empezaré a preparar maletas
aunque iré liviana, el viaje será largo...
no me esperen... no regresaré más...
Observaré de paso las nubes grises de otro tiempo
descansaré bajo un roble o un sauce... tal vez encuentre un pino
y desde ahí recordaré uno a uno... no les pediré nada, no se afanen...
Ya tengo listo el rosario, de a poco aprenderé a orar... el tiempo es propicio, escucharé muchas melodías, todas las que dejé pasar,
y leeré tantos poemas que tal vez olvide los propios.
Todo quedará ahí, libre... sin seguro pues no tengo tesoros escondidos, sólo unos papeles en una caja de icopor que me regaló mi madre y la fotos de mi gente... todos los que compartieron conmigo algo...
Creo que marcharé mañana... ese mañana que espero, y no anuncio cerradas de ojos, ni bocas abiertas, ni estómagos vacíos... ya se llenó todo lo que deseaba... mi corazón hoy está vacío y hay ausencias, pero la maleta aún sin nada, parece llena.
No dejaré tesoros para nadie... voy en búsqueda de ellos... y ni se crean que estoy pensando en la muerte... ella aguantará un poco más, mientras observo muchos nevados; tal vez escuche el rugido del león y su fiereza no me asuste, estaré segura de que a donde voy; estaré un poco mejor que aquí, allá soy necesaria y mi soledad la extrañaré pues tendré mucha compañía y descansada en un verde pastizal, tomaré una tibia mano, y miraré unos ardientes ojos... antes... mucho antes de que me vean partir.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 19/12
A LA AUSENCIA/ Socorro Bohórquez
MADRE AMADA, UNO DE TUS POEMAS, Y TU PEDIDO... POETIZA DE MI CORAZÓN.
A LA AUSENCIA LR3
Una fresca mañana de octubre
En éxtasis de amor me encontraba
Yo pensando en mis hijos,
Con temor meditaba:
¿Serán todos felices?
¿Tendrán lo necesario?
A mi oído llegóme un murmullo
Y sus voces cual susurro de palomas,
Que a casa, felices llegaran.
El ardor se encendió en mi pecho
Con la fuerza de amor que brotara,
Al alzar mi mirada hacia el cielo…
De mis ojos cayeron las lágrimas…
Comprendí que la ausencia es muy dulce
Y a veces también es amarga…
Cuando es dulce en amor, en ternura, en deseo,
En caricias que trae la brisa…
Sensación de perfumes que embriagan,
Y cual hilo de inmensa cometa,
Nos mantiene prendidos… a pesar de la enorme distancia.
Al sentir cuán amarga es la ausencia…
Gran tristeza se siente en el alma…
En el pecho se siente una piedra, que ahoga… que abrasa…
Y nos hace sentir el deseo,
De volar…
Como vuelan las águilas.
SOCORRO BOHÓRQUEZ DE RUEDA
Colombia, octubre de 1989
A LA AUSENCIA LR3
Una fresca mañana de octubre
En éxtasis de amor me encontraba
Yo pensando en mis hijos,
Con temor meditaba:
¿Serán todos felices?
¿Tendrán lo necesario?
A mi oído llegóme un murmullo
Y sus voces cual susurro de palomas,
Que a casa, felices llegaran.
El ardor se encendió en mi pecho
Con la fuerza de amor que brotara,
Al alzar mi mirada hacia el cielo…
De mis ojos cayeron las lágrimas…
Comprendí que la ausencia es muy dulce
Y a veces también es amarga…
Cuando es dulce en amor, en ternura, en deseo,
En caricias que trae la brisa…
Sensación de perfumes que embriagan,
Y cual hilo de inmensa cometa,
Nos mantiene prendidos… a pesar de la enorme distancia.
Al sentir cuán amarga es la ausencia…
Gran tristeza se siente en el alma…
En el pecho se siente una piedra, que ahoga… que abrasa…
Y nos hace sentir el deseo,
De volar…
Como vuelan las águilas.
SOCORRO BOHÓRQUEZ DE RUEDA
Colombia, octubre de 1989
BUSCÁNDOTE
BUSCÁNDOTE L3R
Te buscaré en las sombras de los miedos
En las oscuridades que penetran mi aposento,
En los espantos que no permiten que sueñe
Cuando te presiento ausente…
Te buscaré en el sol de cada mañana
En el trigo abundante sobre la mesa
En el lago oscuro donde florecen los lotos perfumados,
En las miradas cautivas e inocentes.
Te buscaré en el jardín de mis vecinos
He de cultivar mi propio huerto…
En los ojos de las aves sin destino…
Manso río cristalina fuente.
Te buscaré en el tronco caído…
En la hoja muerta al levantarla
En éste aliento que me regalas día a día,
En las fiebres de dolores revestidos
Calma noche que me desvela en ti pensando.
Te buscaré cielo mío… amante mío de luz y tibieza
En los ancianos olvidados, en sus miradas entristecidas
En los niños que se lanzan a la calle
Que llenan de vicios sus entrañas...
Pues no te han buscado en sus caminos…
Creo que hoy te buscaré en ésta angustia nueva
En éste corazón que me oprime el pecho
Lágrimas que se desperdician con sus ruegos
Oraciones olvidadas, desteñidas…
Te buscaré cada mañana…
Qué dulces los que me ofreces…
¡Qué árboles que sin riego aún florecen!
Y descansada en la roca fuerte que pusiste,
cuando me sentía por ti olvidada…
Alcanzaré la fruta apetecida…
Eres tú la providencia que vive en mi camino
Y eres el mago que llena de luz mi vida.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 4/12
sábado, 19 de mayo de 2012
SUSURRO DE PALMERAS
SUSURRO DE PALMERAS LR3
En donde están esas rosas tiernas
¿Las primaveras alegres quién recuerda?
Habitante es de mi corazón la tristeza
Marcha veloz… aprisa corroe mi vida…
No hay sentido a nada… todo ha marchado en alas de golondrina
Sin aún vislumbrar la tarde siguiente, ese mañana añorado
Y de nuevo amanecer amando tanto pero con dolor,
Y de las rosas sólo las espinas adornan mi solitario jarrón.
En dónde estás violeta blanca de mis amores
Tu tibieza extraño, continúa éste camino incierto tan lleno de cardos
¿Los abrojos del camino quién los quitará?
Quién en las mañanas sombrías un abrazo tibio
Una mirada vestida de cálidos arrullos al amanecer
Y siempre en las tardes de tinto caliente sobre tus mullidas piernas
El pequeño cachorro dorado presintiendo tu marcha
Triste se pasea, mira… observa y sabe que no estás.
En dónde está el dorado de tu joven piel…
Tal vez te acompaña hoy… no mañana…
Ese mañana que proclamé a los cuatro vientos ya no existe
Ese ayer me dañó la alegría de vivir y sigo… recordando tu marcha
Mientras el atoro impedía el llanto… y las sonrisas ajenas borran tus huellas
Y las margaritas de tus ojos claros me hicieron palidecer.
Aquí estoy sin querer seguir… todos ausentes, lejanos
No hay sentido y recuerdo tus oraciones que me negué en tus instantes
Y miro hacia las nubes queriendo encontrarte,
Mientras el huracán furioso habita en mi pecho
Y las olas se repiten una y otra vez sin cansancio
Cuando las palmeras susurran con la brisa
Que nunca te olvidaré.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 19/12
En donde están esas rosas tiernas
¿Las primaveras alegres quién recuerda?
Habitante es de mi corazón la tristeza
Marcha veloz… aprisa corroe mi vida…
No hay sentido a nada… todo ha marchado en alas de golondrina
Sin aún vislumbrar la tarde siguiente, ese mañana añorado
Y de nuevo amanecer amando tanto pero con dolor,
Y de las rosas sólo las espinas adornan mi solitario jarrón.
En dónde estás violeta blanca de mis amores
Tu tibieza extraño, continúa éste camino incierto tan lleno de cardos
¿Los abrojos del camino quién los quitará?
Quién en las mañanas sombrías un abrazo tibio
Una mirada vestida de cálidos arrullos al amanecer
Y siempre en las tardes de tinto caliente sobre tus mullidas piernas
El pequeño cachorro dorado presintiendo tu marcha
Triste se pasea, mira… observa y sabe que no estás.
En dónde está el dorado de tu joven piel…
Tal vez te acompaña hoy… no mañana…
Ese mañana que proclamé a los cuatro vientos ya no existe
Ese ayer me dañó la alegría de vivir y sigo… recordando tu marcha
Mientras el atoro impedía el llanto… y las sonrisas ajenas borran tus huellas
Y las margaritas de tus ojos claros me hicieron palidecer.
Aquí estoy sin querer seguir… todos ausentes, lejanos
No hay sentido y recuerdo tus oraciones que me negué en tus instantes
Y miro hacia las nubes queriendo encontrarte,
Mientras el huracán furioso habita en mi pecho
Y las olas se repiten una y otra vez sin cansancio
Cuando las palmeras susurran con la brisa
Que nunca te olvidaré.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 19/12
BUSCÁNDOTE 2
Te buscaré en las sombras de los miedos
En las oscuridades que penetran mi aposento
En los espantos que no permiten que sueñe
Cuando te presiento ausente…
Te buscaré en el sol de cada mañana
En el trigo abundante sobre la mesa
En el lago oscuro donde florecen los lotos perfumados,
En las miradas cautivas e inocentes.
Te buscaré en el jardín de mis vecinos
He de cultivar mi propio huerto…
En los ojos de las aves sin destino…
Manso río cristalina fuente.
Te buscaré en el tronco caído…
En la hoja muerta al levantarla
En éste aliento que me regalas día a día,
En las fiebres de dolores revestidos
Calma noche que me desvela en ti pensando.
Te buscaré cielo mío… amante mío de luz y tibieza
En los ancianos olvidados, en sus miradas entristecidas
En los niños que se lanzan a la calle
Que llenan de vicios sus entrañas...
Pues no te han buscado en sus caminos…
Creo que hoy te buscaré en ésta angustia nueva
En éste corazón que me oprime el pecho
Lágrimas que se desperdician con sus ruegos
Oraciones olvidadas, desteñidas…
Te buscaré cada mañana…
¡Qué dulces los que me ofreces… ! ¡qué árboles que sin riego aún florecen!
Y descansada en la roca fuerte que pusiste, cuando me sentía por ti olvidada…
Alcanzaré la fruta apetecida…
Eres tú la providencia que vive en mi camino
Y eres el mago que llena de luz mi vida.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 4/12
viernes, 18 de mayo de 2012
¡SILENCIO!
SILENCIO
¡Silencio!... que callaron las notas
El canto de sus voces límpidas
Los rezos desde sus mutismos
Enmudeció la noche y el trino del sinsonte
Que marchó con sus bellos ojos
Vislumbrando tal vez un sol en otro espacio,
Una estrella en otro tiempo.
Alguien escribe notas sobre sedas blancas
Donde un vacío extraño parece penetrar el alma
Y una vaga tristeza aparece, cuando del infinito el cielo
Las nubes silenciosas pasan…
Hemos de callar ahora… más parecemos búhos en la noche
Vigilantes observamos nuestra presa…
impasibles esperamos el momento
Y nuestras garras con fiereza nos destroza
Y nuestra boca hiere… y mata.
Silencio… aquél que prisionero parecía (todo lo fingió)
Parece que cómplice fue de muchas muertes
Que las heridas que enturbió la selva con sus sangres
Hoy divulgan que no era tan ajeno a su dolor,
Y sus lágrimas fingidas y sus dagas mortales
Parece… sólo parece… que fueron la señal…
¿Cómo callamos tanto odio?... el mundo se llenó de espinas
El rosal florece a pesar de todo…
Su perfume exquisito inunda la estancia
Las lágrimas brotan como manantiales…
Los libros viejos se reabren a la vida descubriendo las verdades
Y el verdugo se pasea silencioso esgrimiendo de nuevo sus espadas…
Calla…. No hables… no pronuncies una palabra
Dicen que nada será oculto ante la luz del sol
Parece que su luz divina penetró la oscuridad
Y de nuevo… las gaviotas blancas abrieron sus enormes alas…
Más hoy… todo enmudece ante la cruda verdad de nuestros infames actos.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 18/12
¡Silencio!... que callaron las notas
El canto de sus voces límpidas
Los rezos desde sus mutismos
Enmudeció la noche y el trino del sinsonte
Que marchó con sus bellos ojos
Vislumbrando tal vez un sol en otro espacio,
Una estrella en otro tiempo.
Alguien escribe notas sobre sedas blancas
Donde un vacío extraño parece penetrar el alma
Y una vaga tristeza aparece, cuando del infinito el cielo
Las nubes silenciosas pasan…
Hemos de callar ahora… más parecemos búhos en la noche
Vigilantes observamos nuestra presa…
impasibles esperamos el momento
Y nuestras garras con fiereza nos destroza
Y nuestra boca hiere… y mata.
Silencio… aquél que prisionero parecía (todo lo fingió)
Parece que cómplice fue de muchas muertes
Que las heridas que enturbió la selva con sus sangres
Hoy divulgan que no era tan ajeno a su dolor,
Y sus lágrimas fingidas y sus dagas mortales
Parece… sólo parece… que fueron la señal…
¿Cómo callamos tanto odio?... el mundo se llenó de espinas
El rosal florece a pesar de todo…
Su perfume exquisito inunda la estancia
Las lágrimas brotan como manantiales…
Los libros viejos se reabren a la vida descubriendo las verdades
Y el verdugo se pasea silencioso esgrimiendo de nuevo sus espadas…
Calla…. No hables… no pronuncies una palabra
Dicen que nada será oculto ante la luz del sol
Parece que su luz divina penetró la oscuridad
Y de nuevo… las gaviotas blancas abrieron sus enormes alas…
Más hoy… todo enmudece ante la cruda verdad de nuestros infames actos.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 18/12
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


