miércoles, 28 de marzo de 2012

MELANCOLÍA

MELANCOLÍA


Estuve hablando con ella,
Cerró los ojos… sólo oscuridad,
Corrupto cuerpo vencido, apagado.
Melancolía arrulló su dulce cuna.

Ahí está ella descansada…
Sus manos casi sin aliento
El envejecido cuerpo que no responde
Su boca tallada en arrugas,
Versos que aún no olvida
Y ese amado rosario,
Descansando en su quebrado cuello.

¿Qué recuerdos traes amiga mía?
Un toche dorado sobre su hombro
Esa boca es un lucero resplandeciente
Entonando melodías al Creador…
Cada oración, cada canto, cada labor…

Ollas viejas, flores, tu mirla tan amada
Que voló a la vez con el viejo, dejando triste tu corazón.
Las rosas perfumadas en tu ensoñador jardín;
Las guacas, el tinajo, las gallinitas gordas
Cuidadas con el esmero y el amor de tus manos.
Tus sancochos, tus ensaladas… el ure con el guarapo
El amor de cada caricia, cada lágrima...

Allá estás… recostada en el rincón de tus soledades.
Hoy te vi quebrada… tus alas rotas;
Y aún así con el aliento de una matrona
Tus oraciones rompieron la angustia del momento
Con la valentía y el valor del roble que habita en ti.

Has de marchar melancolía… ¡retórname esa sonrisa!
Ese tibio calor entre sus amorosos brazos,
Escóndete en el mundo de tus silencios
Mientras observo sus esmeraldas tan amadas
Divisar ese horizonte reposado donde se escucha el mar
Y las gaviotas entonan cánticos, 
Que parecen sonrisas al amanecer.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 27/12

martes, 27 de marzo de 2012

CASCABELES ROSA Y AZULES




CASCABELES ROSA Y AZULES

Cuando sembraste un ángel en mi vientre
Campanas de navidad sonaron…
Tibios llantos reposados ojos húmedos…
¡Qué calcetines de seda entre mis manos!
¡Qué pies pequeños en mi boca!
Tus ojos… como el rocío de la mañana
Tu pequeña boca sonriente tibio cariño amado.

Cuando abriste los ojos a tus primaveras
Aún tenue y reposada estabas…
Ángel rosa de campanitas de colores
Canto de madrugadas soñadas.

Los azules se vistieron de botones perfumados
Zapaticos menudos la alegría de mis horas
Bordando amores en mí regazo
Mis encarnados cariños… mis cascabeles, mis abrigos azules.

Cómo pasa el tiempo…
Cómo escucho aún esos llantos que me hacían sonreír
Las oraciones calladas, enmudecidas…
Las miradas al cielo en angustia retratadas…
Mis calcetines sonrosados…bordados de corazones azules.

Mariposas de un día sobre dorado girasol
Qué fría la mañana sin tus cariños
Qué tiempos aquéllos, abrigados conmigo
Con un corpiño de seda con olor a talco fresco
Y ese suspiro de tu pequeño corazón entre mis pechos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 27/12



ANTES DE LA AURORA

ANTES DE LA AURORA


Tan de mañana… casi sin amanecer
Tan fresca y tibia la aurora aún sin abrir los ojos
Aquí estoy sin poder dormir, robándole tiempo a mis sueños
Como una yerta flor falta de cariño.

Creo que ya el marcapasos mató la enredadera
Ha quebrado sus divinas ramas la falta de riego
Han muerto sus pequeñas flores que ausentes fueron
A una mirada que endulzara sus madrugadas.

Qué preciosos lirios azules quebrados entre las rocas
Doradas amapolas de amor vencidas, sin un beso de tu boca
Un blanco camino, donde la soledad pareciera anunciar
Que otros pasos tal vez divisarías… allí… cerca del mar.

Y otros labios en hielo terminados…
Vaga mi ausencia en éste lago… 

Vaga mi vida con el riego de la soledad
Y de nuevo, cisnes de mirada enamorada
Surcan ese camino donde se anuncia un eterno canto.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 27/12

ORANDO CON LA NIEVE

ORANDO CON LA NIEVE

Que me encuentre éste invierno a tu lado
Que tu piel sea mi abrigo para iniciar primavera
Que nunca terminen las melodías,
Mientras duermo y descanso en la tibieza de tu corazón.

Que escuche aún hoy el canto de la nieve
¡Qué delicia la bruma blanca y fría!
Tus manos entibiando las mías…
Mientras sonreímos al unísono del trino de la calandria…

Qué rico dormir pensando en ti…
Ya mañana verás que amanecerá abrigador el día
El sol tras los cerros dirán que no fue en vano…
Y el nevado presente… será como el solsticio de tu mirada.

¿Sabes qué descubrí hoy?
Que las sábanas blancas cubren nuestro paraíso
El tiempo es propicio para amar…
Calla mi boca con un beso
Y así sabremos lo que es orar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 26/12

MIENTRAS DESHOJO MARGARITAS....


MIENTRAS DESHOJO MARGARITAS

Quiero amor mío recordar esa mirada tuya
Saber que en el arco iris de tus ojos estaré
Perder mis besos en tu arrolladora boca
Y después morir sin preguntar por qué…

Quiero sonreír aunque enojado parezcas
Derritiendo mieles en tu piel…
Lamer como fiera por tu vientre
Y sentir lo rico del placer.

Quiero dibujar barquitos de madera
Saber que descubriremos gaviotas volar
Bogar a tu lado… callado y sumiso
Y con un mordisco en tu boca volverte a besar.

¡¡Quiero… si… quiero!!
Saber que mi sentimiento no te es ajeno
Deshojar margaritas diarias
Para enredarlas en tus brazos
Y escuchar ese ansiado “sí”
Mientras sus pétalos cubren rojas sábanas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 26/12

lunes, 26 de marzo de 2012

ROSTROS DE MUJER


ROSTROS DE MUJER

Irum Saeed, 30 años, Shameem Akhter, 18 años, Najaf Sultana, 16 años, Shehnaz Usman, 36 años, Kanwal Kayum, 26 años, Memuna Khan, 21 años,por ellas, las Colombianas, María, Gina, Linda, por todas ellas, y aquéllas que no alcanzamos a nombrar; por nosotras, las que a través de la historia hemos sido sometidas a miles de vejámenes; por aquéllas a quienes robaron sus hímenes, su único derecho a sentir placer; por sus maravillosos ojos, sus gritos agónicos; por esas miradas que hoy cubren rostros con pálidas sedas, por los atoros en sus gargantas al mirarse al espejo, es necesaria la voz de protesta de todas las mujeres del mundo; de los hombres, los niños. No es posible que en pleno siglo XXI, aún sigamos siendo tratadas como la escoria de éste planeta, que se nos ultraje y trapee, cuando somos la semilla que riega abundantes frutos de amor.

¿Qué sería el mundo sin la mujer?... Es la hora de hablar por aquéllas que han perdido su voz y que sólo las cubre un puñado de tierra, con flores tan tristes como sus tumbas. No podemos cerrar los ojos, cerrar nuestros labios; los poetas tenemos la obligación de levantar la voz, por tantas madres que aún hoy, agonizan en hogares miserables, donde sólo son víctima de machos cabríos que las azotan, torturan y dominan.

No hay derecho a que aún hoy, miles de mujeres sean sometidas a caminar como zombis, sin mostrar sus hermosos rostros donados por el Creador de lo que existe, caminantes silenciosas donde ni sus huellas se perciben…

Que las leyes sean fuertes contra el hombre que maltrata a una mujer, con aquéllos que destruyen sus rostros hermosos, que acallan sus voces, y que dejan sólo sus manos de sembradoras cubriendo un vientre tan maltratado,  que ya no se siente el deseo de parir más.

Por esas tetas que amamantan a un mundo indolente; por nosotras, las flores del campo, las que perfumamos y entregamos amor y vida, las que llenamos de cánticos y ruegos los amaneceres y endulzamos los atardeceres del planeta. 

No debe existir nunca más una mano levantada contra  nuestro género, y debe ser castigado con fuerza, sin dolor ni lástima, a quien  maltrate los rosales y desangre aún más nuestra historia.

 ¡Qué bellas aquéllas palabras decían nuestros abuelos!: "A una mujer… ni con el pétalo de una rosa”, y  a un hombre que maltrata y abusa de su fuerza:  las  rejas y los cerrojos, donde nunca puedan causar más daño.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 26/12









¿EN DÓNDE ESTÁN LOS MACHOS?


¿EN DÓNDE ESTÁN LOS MACHOS?

En dónde están los machos…
Los que levantan hachas para destruir la vida
Los que azotan con rejos, hieren y abusan…
Los que abren a la fuerza las piernas de las niñas robando su candor
Y  las hacen blanquear sus pequeños ojos al cielo…
Con aquéllos gemidos silenciados  con sus sucias manos...

¿En dónde quedaron los varones que sabían regalar una rosa?
Los que hablaban tan bello de las damas, como flores  del campo
Los perfumes que endulzaban su vida y las mieles de nuestras bocas
¿Que los llenaban de ardientes calores?

¡Ahhh de machos!... qué pronto se olvidó el sentido de tu vida…
Como protector abrigo en tus brazos descansada
Como el aliento de los lirios del valle endulzando nuestros vientres
Como el sueño de mañana al despertar una aurora nueva…

¿Han marchado todos?... ¿En dónde están,  que no los veo?
Busco tu varonil figura para  tallarla en mi corazón
Pero sólo quedaron mis labios resecos…
Una alcoba donde mis sueños se marchitan
Una almohada que huele a esa ausencia de un amor consentidor…
A esos labios que sabían regalar sonrisas;
y esas manos  que se desperdiciaban en caricias.

Busco a ese hombre de noble corazón, amante del hogar…
Aquél que vivía por la misma razón que iluminó mi corazón
Que tejía sus  sueños junto a los míos… pero que se perdieron en piernas ajenas
Que endulzaron otros lechos y regalaron mis flores a cualquiera…

Aquí voy… siembro margaritas día a día…
Estoy segura de que aún hay muchos… y también machos…
No los que adornan su hombría con testículos colgantes…
Ni los que dicen  que su valor se mide por el tamaño de su miembro…

Se busca a ese hombre… lleno de los encantos de mil  primaveras
Los que retozan al viento y llenan de poesía sus labios para enamorar a las damas
Busco a los poetas de las noches de luna llena… los amantes del silencio y de la bruma
Los que llenan de perlas pálidas sus ojos cuando hieren a sus hembras…

Ven aquí… corazón de fuego… derrite ese valor dentro de mi piel…
Endulza tu boca con todos los versos de tu alma… estoy segura de que eres tú poeta…
Ese hombre que llenará de versos muchas hojas en blanco
Donde se amará sobre pétalos de rosas… y a la par de tus sueños marcharemos
Con muchas flores que convertirán el nombre de la mujer en poesía.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 26/12