martes, 27 de diciembre de 2011

SOFÍA CÁLIZ ÁLVAREZ (9)

.SOFÍA CÁLIZ ÁLVAREZ

¿Qué le daré a Sofi en su día?
Creo que bajaré un lucero dorado
para que haga juego con sus bellos ojos negros.

Buscaré un atardecer que entone con su mulata piel
y una gaviota rosa que guíe su sendero.

Una gran ola donde flote con sus gestos
 y se empape de azul mar…,
con un delfín que la lleve a navegar.

Tomaré sus menudas manos
y jugaré con ellas, descansadas las dos
sobre un hermoso y gran piano
entonando melodías, agradeciendo a Dios.

Con un beso tierno que dejaré en ésta blanca hoja
le diré que la quiero;
le entregaré las flores del camino 
que aún recorreremos…

A  ésta nena bella de color de ónix
le mostraré el jardín  de violetas
que desde el amanecer se pinta de colores
y con una oración a María,
buscaré entre la roca fuerte 
a su ángel para que la cuide.

Mirará  su futuro con una sonrisa siempre…
Le daré el ocaso que se ofrece con manos pródigas
para levantar su ánimo que nutre de amores.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla Dic. 27/11






EL LAGO (10)

EL LAGO (10)

Mi alma se ha desbocado,
está loca de amor,
por un azul lago confundido con el cielo
entre el espejo que raya el día
y sus árboles de fuego.

Se adivina  tu espacio
donde el viento invita
y el atardecer convida.

La blanca figura te soñaba
nadando contigo hasta perderse 
entre tus alados brazos
de marionetas al viento,
y el arcano que duerme tranquilo
entre cejas y pestañas.

Lloraron los sauces, gimieron las rocas,
siempre extasiada, amor mío,
sueño eterno, mirada de cristal
en la tuya siempre esquiva.

Sólo blancos diviso... 
Plumas viajeras al viento,
preciosa cisne nadando en soledad
con los huracanes dañando su tiempo,
y su cántico de viajera errante 
gimiendo en lánguida estancia.

Amor... Cielo azul...
Envuélveme en ese viaje majestuoso,
transpórtame al lugar de su boca
y al lago tranquilo de sus ojos.

Que la cascada brille pieles desteñidas
que bese mis plumas sin dolor
amanecida sobre las grises  rocas
con su canto peregrino y ensoñador.

Que no sean vanos los sueños
esperando sobre la misma silla vieja.
Me has invitado a una tarde de ti
con el alcatraz volando a mi lado
acompañando entre las olas
a todas las almas solas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 27/11

EDITA MARTINUZZI (11)

Islas Margarita/Venezuela (Edita Martinuzzi).

EDITA MARTINUZZI (11)

Edita es como la calidez del mar: Insondable
Como su color precioso: Inconfundible
Ella es la dama que siempre regala
así el mar su constante oleaje, 
que al ser besado por el sol
en un gran paisaje de oro se convierte.

Ella es el candor en mañanas tristes
ejemplo, valor y fuerza aún en su tiempo
cuando su confianza en Dios 
perpetúa el amor en otros seres.

Se la robé a una alameda,
pues a otros poetas ella amaba
y se transformó en la rosa consentida,
la dama más querida 
en quien deposito mi confianza.

Ella es el talle fino en roble fuerte...
Sus ojos se extasían en azules olas
mientras la gaviota del destino la invita,
a cantar una oración en silencio por su amado.

Ha dibujado un sendero de amor
 los chiquillos se abrazan a su falda,
y ella con un trino de ruiseñor 
los convida y los arrulla como tierna madre.

Para ella mi cariño, un girasol y una rosa
un "te quiero" que llegue a su alma...

Dama linda, dama rosa que entregó su amor
para  vivir con su corazón en calma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla diciembre 27/11

lunes, 26 de diciembre de 2011

FELICIDAD (12)

FELICIDAD (12)

 ¿Qué es felicidad?
Recibir un "te quiero"
sin importar la distancia, 
que el camino sea denso
y nuestros pasos nos acerquen.

Entregar esa flor ansiada... 
Tomar esa mano que parece ajena,
sentada en una solitaria banca en el sendero.

Ir callada por los escarpados 
sin esperanza, y encontrar una orquídea 
perdida en cualquier roca solitaria.

Felicidad es recibir éste detalle 
que noble corazón ha pronunciado,
a sabiendas de que inspirar amor es difícil
si nos cerca la desesperanza del olvido.

Soy caminante incansable,
trotadora de senderos en palabras sueltas
que al adivinar bella estampa me consuelo,
pero desaparece temprano con el viento.

Extiendo mis brazos... 
Allí estás dorado sol que me conmueves,
que llenas de lágrimas mis ojos.

Eres una ilusión que mañana resucita,
eres luz,  amor y entrega,
que lo da todo y nada espera. 


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, Diciembre 26/11




MI COLIBRÍ (13)

MI COLIBRÍ (13)

Colibrí de mis amaneceres
toca mis labios encendidos
que siempre ansían 
una mirada tuya.

Búscame en el rosal de los sueños...
Aquí soy una pálida amapola
sobre un banco envejecido
esperando la caricia diamantina
que espejea en tu mirada.

Abrázame con tus alas 
y absorbe de mí la miel
que ofrezco. 

Penétrame sin dolor...
Te espera un oasis que cerrará tus ojos
mientras tus alas son abanico de colores,
susurrando que también me amas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 26/11


A LAS GELATINAS (14)



A LAS GELATINAS (14)

Gelatinas de los avernos

porqué no os exaltáis?...
¿ Por qué miráis ahora sin soberbia?

Heme aquí, humillada y triste...
¿Por qué acaso tiemblas?

Deja descansar tus vestiduras
sobre las montañas que ansiosas te esperan,
lánguida y arrugada sobre tus piernas.

Ayer os vi, semejabas carpa de circo,
hoy os veo pasar… sólo pasar,
como pasan las lombrices del camino.

¿Por qué no os sentís hoy tan orgullosa?
¡Ah! Vana cosa… ilusión de pocos días,
más cuando os deseaba,
a otras pieles te entregabas.

Ve, arrastra tu destino contigo…
Me complaceré en mis versos mientras sonrío,
siempre dispuesta, ¡oh amante de sol y bruma
de brisa y oleaje!…

Mientras él, ayer soberbio y arrogante
tiembla, cae cual hoja de otoño
sin lástima alguna.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla diciembre 26/11

PARA TI CARIÑO (15)


PARA TI CARIÑO (15)

Es para ti cariño mío
quiero robarte un beso encendido,
una llama ardiente de tus brazos
prendida en mis gemidos.

Deseo penetrar en tu aposento

deshojar tu piel con mis labios,
susurrar de pasión entre tu pecho
dejando mi aura a tu lado.

Cada amanecer te sueño,
cada segundo te pienso
posado sobre un gran alero
levantando la mirada a sitios ajenos
mientras soñando espero...

¡Qué beso helado recibo!
¿Cuando uno con sabor a piña fresca
que derrita mis labios con sus mieles,
para agonizar en ti, y tu en mí,
mientras una canción se inventa
y otro verso te escribo?

Barranquilla, diciembre 16/11