martes, 8 de noviembre de 2011

PLACERES (49)

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PLACERES (49)

Creí dibujarme en tu pecho,
Mi boca en las flores del alba;
Mis manos tocando tus sedas
Envueltas en cantos y ansias.

¡Qué locos los sueños que vivo!
Mientras tus piernas tan fuertes
Abrazan las mías,
Y en el silencio de la noche oscura
Cuando el rugido del león despierta…,

Las llamas encendidas,  los ojos abiertos
Se extienden de nuevo en silencio,
Sobre el deleite de un vientre anhelante
Que como las olas del mar gimen...,

Se explayan,  

Se duermen Sobre la cálida arena,
Y con un nuevo beso en mis labios
Silencias mi alma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, Noviembre 5/11

GERÓNIMO (50)

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GERÓNIMO (50)


A ti Gerónimo, como mi abuelo

que se los tragó la maldad
con la desnudez de sus cuerpos.


A ti campeador de mi corazón
que habitas en mí,
soy tu guerrera
mi lucha es de palabras
que destilan fuego de amor.

Grande y valeroso
tu espada aún gime
la tortura de tu alma
y se escucha al son del tambor.

A ti belicoso olvidado
que aún guerreas lo tuyo,
tu voz sonora en la brisa
mientras los pasos se aligeran
y las voces de los necios callan.

Tu tierra es la misma,
sólo han muerto tus hermanos
pero sus almas son las manos
que hoy tocan otras luchas.

A ti Gerónimo, mi hermano mayor,
mi abuelo, el gran hombre luchador,
sus pies cuentan historias
mientras la tierra aún te llora
viendo un triste atardecer.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 5/11


Al último guerrero

PENSANDO EN TI (51)

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PENSANDO EN TI (51)

Estaba cristalina la fuente,
Las flores rosa, las  estrellas en el mismo lugar,
Las  olas que se antojaron  de cielo,
Tu mirada en la mía, tus brazos en mi talle.

¡Decidí deshojar flores blancas y salió un sí!
En vuelo, mi pensamiento viajó a tu estancia.
Acaricié tus brazos, tus hombros, tu cuello.

Me envolvieron tus suspiros... 
Margaritas blancas de corazón dorado
Quedaron sobre la mesa de tocado.
La hamaca aferrada a un gran tronco. 
Flor de loto  imaginó  los cerezos en flor.

Creí envolverme en tus labios...
Mi lengua absorbía la esencia de los tuyos,
Mi boca dibujaba tu cuerpo con ansias.

Cerré mis ojos de nuevo
Mientras la brisa llevaba mis besos,
Mis manos danzaban en el aire con la oscuridad plena,
Mis llamas viajaron raudas, ¡contigo fueron huracán!

Creí verte en la luna mientras te desbocabas,
Y como un torrencial aguacero de besos, de lenguas,
Gemías a la par de mi cuerpo muriendo de dicha y placer.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 2/11


viernes, 4 de noviembre de 2011

TU SILENCIO (52)


TU SILENCIO (52)

No deseo más ese silencio tuyo.
Pareces roca muda 
Donde gime mi corazón.

Anhelo encontrar una sonrisa

Sin importar que sea ajena,
Que tu boca otros labios besen
Y tus manos acaricien otra enredadera.

No quiero verte enmudecer...
¡No te impacientes que el cielo no se muda!
Las rosas seguirán perfumando a pesar de los dolores,
Sus púas las protegen de manos turbias
Y tu luna... Ella está ahí... 
Se baña con los luceros
En el azul de mar con tu misma hamaca de colores...

Ella canta con las caracolas tu poema
Se mece con las flores que nacen en las profundidades.

No silencies amigo mío...
Te prometo que nunca más te confesaré mis sentimientos.
Nunca más diré te quiero.... ¡Te quiero!... ¡Te quiero!...

Pero si advierto en el mutismo tuyo
Que alguna sensación  inspiro...,
Entonces danzaré con las grullas
Y moriré de felicidad en las azules aguas
Donde se oculta tu hamaca mecida por las olas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 4/11