martes, 8 de enero de 2019

VUELAN MIS AVES


VUELAN MIS AVES



Se siente un raro dolor cuando los hijos crecen

y se alejan de nuestro lado,

es el mismo viejo dolor de madre

que advierte el vuelo de sus aves

sin tal vez jamás volver

al mismo árbol que las cobijó.



¡Así es la vida!

Acíbar y miel entre las rosas

espinos y flores si el sol les besa.



Se siente una daga fuerte,

un raro vacío en el estómago,

como si el hambre regresara

y no hubiese con qué calmarla.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 8/19






















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