lunes, 10 de agosto de 2015

POR MIS DEDOS [54]


POR MIS DEDOS [54]

"Se ha escurrido el tiempo por la rejilla de mis dedos, pero me queda otro día para estrellar mis ojos con tus paisajes", palabras de mi hijo poeta, cuando se aleja lo que amamos, tenemos que aceptar que fue lo mejor, porque hay decisiones mayores que nuestra voluntad.

En el tiempo del Rey hasta el blanco que cubre la cima de las montañas es perfecto para que duerma un sabio, y resucite bajo las heladas aguas una esperanza.
Hoy es un día 10, una mujer 10 marchó a buscar las tranquilas aguas de ese mar invisible y me dejó nadando entre sales de mi dolor profundo.

Aceptando que la vida no es nuestra, y que cuando nos duele un poco la carne, pensamos que el dolor no debe existir, pero cuando deja de arder, olvidamos el dolor y deseamos de nuevo correr, cantar y reír.

La cabellera de mi montaña favorita se ha crecido, sé que se crecen los hilos de plata luego, pero más se creció en mi corazón mi amor por ella, se fue con un bosque verde en sus ojos, mis joyas preferidas, mi trocito de Dios que anima hasta en sueños, cada día de mi existencia.

Por esto madre, ahora comprendo por qué razón orabas tanto, era por nosotros y por todos los que te rodeaban, porque habías entendido tu misión en la vida, acepto que te has ido en tiempo de Dios, y que era tan fuerte el dolor de tu carne, que Él tuvo piedad de todos, y un día perfecto, decidió que fueras rosa en su rosal o mariposa en el umbral de mis sueños.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 10/15


No hay comentarios:

Publicar un comentario